The 100: 6X13 – The Blood of Sanctum

“En la Puerta de Sanctum como el año que fue, otra vez el champagne y las uvas también y the blood of sanctum de alfombra está”.

La sexta de The 100 ha llegado a su fin y vaya escabechina señores/as/os. Medio Sanctum ha caído y el otro medio ha visto cómo ansido engañado. La trama de Russel y cía ha acabado como tenía que acabar, con ¿todos? muertos. Todos menos Gabriel, que aún tiene tasks to do. De Russell no sabemos qué ha sido, porque muerto no está pero tampoco le vemos bajar a tierra firme. ¿Se guardarán su personaje para la siguiente temporada? Todo apunta a que sí. 

The blood of Sanctum

“Los disparos que borran sonidos de ayer y acaloran el ánimo para aceptar que ya pasó un linaje más”.

Ya que la serie no lo ha hecho, lo haremos nosotros. Guardemos un minutos de silencio por Abby. Ya sé que no es el personaje más querido de la serie y que en la anterior temporada ya saltó el tiburón y se le fue de las manos, pero ha estado desde el principio con nosotros y la echaremos (un poquito) de menos. No ha tenido un buen final, no ha tenido SU MOMENTO, ha sido flotada tristemente por su hija y nadie la ha llorado (un poquito Raven). Ha sido una cutrez de despedida.

“Entre gritos y pitos los sancturitos enormes, bajitos hacen por una vez algo a la vez».

Antes de entrar en materia, un comentario sobre Clarke. Desde luego que esta temporada ha sido escrita para su lucimiento personal. Ella siempre ha sido la esencia de la serie, pero para mí, esta temporada ha sido su despertar definitivo. El trabajo que ha tenido que hacer Eliza ha sido doble y ha superado con creces las expectativas. Mis dieses.

«Devotos, ateos, wankrues, primeos, naitblidas, guardianes y algún que otro son of Gabriel despistao”.

Vayamos por partes: Bellamy y cía son capturados por la logia de Sanctum. Les hacen beber una toxina para redimirse y así conseguir el perdón supremo. Pero como toda religión que se conoce, tiene un lado oscuro. Sí, la líder de la logia piensa quemarles vivos y así purificar el alma. ¿Wtf señooooooraaaaa? Pero aquí llegan Murphy & Emori Daniel & Kaylee para salvar el día. No han hecho nada en toda la temporada y llega blood of Sanctum y les corona como salvadores. Vaya huevos tienes el señor Rothenberg.

En cambio, como comentaba la semana pasada, Bell está en su mejor momento. Y su relación con O parece que volverá a ser como antes más pronto que tarde. Ya era hora madafacas.

“Y en el reloj de antaño como de año en año, 5 minutos más para la cuenta atrás. Hacemos el balance de lo bueno y malo, 5 minutos antes de la cuenta atrás”.

La trama de Madi al final ha quedado en saco roto. La lucha que tenía con Sheidheda ha sido interesante y me hubiera gustado que la hubiesen alargado un poco más. Entiendo que van a darle mayor protagonismo al okupa de mentes pero no sé, al final me ha resultado todo un flop considerable. La manera de despertar a Madi, ¿hola? Y de repente todo el mundo le hace caso a ella y se encara a Russell, ¿hola? Sé que mi Raven es una máquina y consigue lo que se propone pero descubrir un botón de autodestrucción en la llama me ha resultado un poco facilón. No me ha gustado nada el desenlace

Lo que se viene…

“Y aunque para la séptima hay algunos nuevos, a los que ya no están echaremos de menos”.

Voy a hablar un poco de Jordan. ¿Y ese quién es, diréis? Pues el gran olvidado de la temporada. Empezó siendo un guía para los recién despertados de la criogenización. Resultó ser un personaje con valores y metas aunque no haya conocido nunca a nadie además de sus padres. Monty y Harper hicieron un buen trabajo. Jordan merecía más, mucho más. Pero eso no es lo peor. Lo peor es este final de temporada que nos ha dado en el cual le han lavado el cerebro y ya con total seguridad forma parte de esta logia santuril que se han sacado de la manga en el último episodio. Entiendo que el amor lo mueve todo y la negativa de sus compañeros de intentar salvar a Delilah ha acabado por llevar a Jordan por el camino del enemigo. 

Por otra parte, esa mirada de su mentor cuando habla con Bell, es para demostrarnos que ya es parte de ellos ¿o hay algo más?. En un primer visionado así lo pensé. Luego mi imaginación echó a volar y se me ocurrió que de alguna manera, Sheidheda usurpara su cuerpo en un giro de los acontecimientos. No sé, demasiado who para tanta responsabilidad. 

Con el chip de Priya en sus manos, Jordan y Russell intentarán buscar un nuevo cuerpo para ella. ¿Qué opciones nos quedan? Que yo recuerde, tenemos a Clarke (que sería un pasote que la volvieran a capturar, pero va a ser que no), Madi (otra que tal, ya ha sufrido bastante) y Echo (que la hicieron naitblida al final para nada, así que DING DING DING). Veremos lo que pasa.

“A ver si espabilamos los que estamos vivos y en el año que viene nos reimos”.

Acabo con ese cliffhanger final. Gabriel observa como el nuevo tatuaje de Octavia resulta tener la misma forma que la piedra filosofal de Sanctum. Y como no han aprendido nada y eso de que we do better now no lo llevan muy bien, pues vamos a investigarlo. Pim pam pum, tengo una roca, pim pam pum que dispara sola. Y puuuuuuuuuuuum, se formó la anomalía.

A ver si lo he entendido bien. La anomalía se supone que controla el espacio y el tiempo. Cuando O volvió, Gabriel ya dijo que había estado dentro más tiempo de lo que parecía. Pero, ¿cuánto más? ¿Tanto para reconocer a Hope? ¿Por qué la apuñala? ¿Quién tiene prisionera a Diyoza?

Lo que está claro es que, en este Blood of Sanctum, Octavia ha vuelto a la anomalía y la temporada siguiente abriremos con lo que vivió durante su primera visita. Así que veremos de nuevo a Diyoza, a Hope y esos años perdidos. Ahora bien, ¿podría ser ese enemigo Sheidheda? Sabemos de sobra que ha buscado otro lugar que okupar. No sé de que manera justificar este viaje, pero oye, cosas peores hemos visto.

¿Podría ser la anomalía un sistema de reinicio del mundo? ¿Una manera de volver al pasado para arreglar las cosas? ¿Un sistema automático que arregla los desperfectos de la sociedad? No tengo ni idea pero sí o sí lo descubriremos en la séptima y última temporada del show.

“Uno, dos, tres y cuatro y empieza otra vez, que la quinta es la una y la sexta es la dos y así, el siete es LA ÚLTIMA”.

Ayyyy que ya nos despedimos. No voy a decir que el viaje haya sido un camino de rosas para el espectador, aunque este blood of Sanctum haya sido esperanzador. Han intentado meter demasiada información en muy poco tiempo y no todo ha salido a pedir de boca. Pero se avecina una última temporada con las tramas muy definidas y tienen PINTAZA. Ahí lo dejo. Hasta pronto.

“Y decimos adiós y pedimos a Dios que en el año que viene a ver si en vez de un final,  pueden ser, dos”.

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