Rewatch pleasure

Ay, Netflix. Cuántas alegrías nos has dado en tu tan corta existencia. Luego vinieron otros, eso es cierto, pero quien nos hizo dejar de lado el pirateo fuiste tú, querido. ¿Pero qué nos pasa últimamente? ¿Se acabó el amor? No es que haya otros (sí, hay otros, pero sólo en contadas ocasiones), sino que parece que me encuentro como desganado. Quizás el extenso catálogo, aunque cada vez menos interesante, hace que mi apatía por descubrir cosas nuevas esté en lo más bottom de mi existencia. O quizás soy ya un pollaviejer, quién sabe. Pero la cruda realidad es que cada vez me cuesta más empezar una serie nueva.

En cambio, hay algunas de ellas con las que me apetece hacer rewatch una y otra vez e intentar descubrir cosas nuevas. Es el caso de series como Lost o Fringe. Son series que cada vez que ves, te das cuenta de un detalle nuevo. Una nueva secuencia de los números, un encuentro furtivo entre dos personajes que aún no se conocen o una nueva ubicación de nuestro querido September. Fueron dos series que se alzaron como las series del momento y no hay día que no me apetezca volver a meterme en su mundo. Si pudiera tan solo borrar mi memoria…

Luego tenemos esas series que nos hace reír a carcajada limpia. Da igual cuándo y dónde nos pille. Yo sé que si me la pongo, me río. Y a veces es lo único que quiero hacer con las series: ponérmelas para evadirme del mundo y dejarme llevar por la esencia de ellas mismas. Son el caso de la fantástica Friends o la desternillante Paquita Salas. ¿Cómo olvidar los mitiquísimos episodios de acción de gracias? ¿O los ya famosos consejos de Noemí Argüelles? Sólo de pensarlo me meo de la risa.

Por otro lado tenemos esos rewatch casi obligados. Esos sin los que sería imposible ver la siguiente temporada de una serie. Porque sí, amigos, está muy bien eso de que las plataformas digitales nos suban toda la temporada el mismo día de su estreno. PERO HASTA LA SIGUIENTE TE TIENES QUE ESPERAR UN AÑO ENTERO, PEDAZO DE MENDRUGO. Y cuando llega tan ansiado día, te das cuenta de que no recuerdas absolutamente nada de ella. Así que no te queda más remedio que darle un repasillo de última hora, como en los examenes finales. Esto me pasó (y me seguirá pasando) con series como Dark o Attack on Titan. Hay tantas tramas y secretos que no das abasto con todo. Por suerte, hay gente que se dedica a hacer resúmenes como éste en youtube. Blessed be the fruit.

Por último tenemos esas series que nos llegan a lo más profundo de nuestros corazones. Quizás no sean las mejores series del mundo (o sí), pero sin duda disfrutas viendo una y otra vez las tramas de los y las protagonistas, ver cómo empezaron cada uno de ellos y ellas y cómo han acabado en la series finale (si llegan, claro). En mi caso me viene a la cabeza series como Charmed o Six feet under. Sin duda, dos de las que podría estar viendo hasta el final de mis días. El rewatch pleasure lo llamo yo.

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