Undone: Cuando la animación es parte fundamental

«Undone» es una serie original de Amazon Prime (disponible en España), que salió en septiembre de este mismo año en la plataforma de streaming, y que ha recogido muy buenas críticas.

El principal detalle a destacar y en el que nos fijamos nada más comenzarla es su apartado visual. Está hecha en animación, pero un tipo especial: mezcla de dibujo 2D, animación 3D y rotoscopia. Esta última técnica «pinta» sobre lo rodado por actores reales, haciendo que el resultado se asemeje más a una pinturea al oleo, o acuarela, que cobra vida, que a la típica animación en 2D. Pero antes de centrarnos en esto, hablemos del argumento.

La serie sigue la vida de Alma (Rosa Salazar, actriz que dio vida a «Alita» -Alita: Ángel de Combate-), una joven que ve cómo su día a día no es más que una sucesión de las mismas acciones una vez tras otra, considerándola aburrida y encontrándose sin motivación. También conocemos a su pareja y familiares y vemos la relación con ellos. Pero lo interesante viene después de haber presentado al personaje. La protagonista tiene un accidente de coche porque se le aparece, a un lado de la calzada, su padre que murió hace años. Al despertar puede hablar con él y, a partir de ahí, se desencadenan una serie de hechos que hacen que la protagonista viaje en el tiempo y el espacio, con un objetivo en mente: descubrir la verdad sobre la muerte de su padre.

¿Por qué ve a su padre y puede moverse a través del espacio-tiempo? La serie juega muy bien con esta cuestión, ni ella ni los espectadores sabemos si lo que estamos presenciando es real o si tiene algún tipo de trastorno mental y todo es fruto de su mente.

El hecho de no saber si la protagonista está cuerda o es todo fruto de su mente es parte de la aventura y tiene implicaciones directas en su vida, y en las relaciones con el resto de personajes. Así como otras series o películas dan un giro argumental y nos dicen que todo estaba en su mente, pero lo hacen al final del todo, aquí se plantea esa posibilidad desde un principio. Al espectador se le presenta así porque la gracia es navegar entre la duda, y a su vez, vemos a Alma en situaciones complicadas por culpa de esto.

Y justo aquí es dónde toma especial relevancia el hecho de la animación. Pues es el medio perfecto para mostrarnos los acontecimientos que se van a ir desarrollando. La rotoscopia permite crear una serie con un universo y un contexto de fantasía, que en otra serie se conseguiría con muchos efectos especiales. Aquí hay muchos cambios de escenario de la protagonista en cuestión de segundos, incluso de la posición en la que se encuentra (de estar acostada a estar de pie, a flotar, etc.). Y estos cambios son muy drásticos, pero se sienten como una transición creíble y permiten mostrarnos de manera muy eficaz y estéticamente agradable, cualquier cosa que los guionistas logren imaginar.

Eta técnica de animación está tan perfectamente ligada al argumento y a lo que quieren mostrarnos los creadores, que la una sin la otra haría que el conjunto perdiera su esencia. La animación hace que los viajes espacio temporales se puedan representar con escenas y situaciones irreales, y a su vez, el argumento da lugar a que la animación pueda aprovecharse de esta forma, si no, podría haberse reducido a escenas reales que después son animadas.

A esto hay que sumarle que traslada muy bien las interpretaciones de los actores a la animación. Y podemos apreciar la de Rosa Salazar, que con sus expresiones y gestos logra transmitir perfectamente las emociones de la protagonista.

Pero centrándonos en otros aspectos, tampoco estamos hablando de una serie de sobresaliente. El argumento es interesante, pero tampoco se presenta de modo que sea tan intrigante que necesites verla toda de una sentada. La protagonista es irónica, por lo que te cae bien con sus toques de humor, lo suficiente para interesarte por ella y lo que le pasa. Pero no sucede lo mismo con el resto de personajes, que si bien los actores realizan un buen trabajo, los sentimos más cómo accesorios a su historia, que cómo parte de ella.

A pesar de ello, los puntos positivos superan a los negativos y estamos ante una serie única. Lo que hace que te sumerjas en ella no es la historia, ni el apartado visual, sino el resultado de juntar ambos, y la perfecta armonía que se crea. Es por esto que no concebimos «Undone» de otra manera, y por lo que merece ser vista.

En conclusión, estamos ante una muestra de lo que todavía nos puede ofrecer la animación, y nos gustaría que más series se atrevieran a seguir probando con ella. Y mientras esperamos a la segunda temporada ya confirmada, aprovecharemos para revisionar algunas de nuestras series de animación favoritas.

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