The Witcher y su problemática

Seguramente The Witcher haya sido la serie más esperada de 2019. Como si del premio gordo se tratara (lo era), ha tardado en salir del bombo pero, como en la lotería de navidad, al final sale. Y como siempre, a unos les soluciona la vida (a Netflix el primero), otros se quedan con un regustillo amargo de pensar en lo que podría haber sido y nunca fue y otros ya tienen sus favoritos y sus hateados, como mi compañera María explica aquí.

Vayamos por partes: The Witcher es una buena serie, que no os engañen. Ha tenido una repercusión descomunal y unas audiencias estratosféricas. Lo que pasa es que las comparaciones son odiosas y todo el mundo esperaba que fuera la sucesora de Juego de Tronos y bueno, tiempo al tiempo.

También es cierto que la continua visión de cuerpos femeninos desnudos versus la omisión de los masculinos, en los tiempos que estamos, no ayuda a que la crítica sea buena. Es un atraso que nos recuerdas a las primeras temporadas de, por ejemplo y precisamente, Juego de Tronos.

La importancia de no marear al espectador

¿Qué es lo que falla para que no sea mundialmente reconocida como un éxito? Pues seguramente la forma en la que está estructurada esta primera temporada (cosa que no pasará en la segunda, afortunadamente). Los continuos saltos entre los 3 personajes principales hace que pierdas el hilo constantemente. Si a eso le añadimos que no solo cambias de personaje, trama y ubicación, sino que también cambias de época, hace que seguir el ritmo sea bastante complicado. Sobretodo hasta el episodio 4, que es en el que empiezas a entender las diferentes líneas temporales.

Resumen de las tramas de cada personaje, ubicadas en el tiempo y el espacio

Quizás podrían haber hilado las historias mediante flashbacks o facilitar al espectador el seguimiento desde el episodio 1 mediante unos cairons con las fechas de lo que estamos viendo… algo sencillo para el que no conoce la saga. También es verdad que no se habría creado la expectación que se ha creado poniéndolo tan fácil, todo sea dicho.

Tampoco ayuda no tener una trama sólida, una misión concreta que todo género caballeresco debe tener. En esta primera temporada, The Witcher va recorriendo el mundo en busca de gente necesitada de sus servicios a cambio de dinero, alimento o alojamiento. Pero de esto tienen mucha culpa los libros, pues están estructurados de esta manera. No es hasta la caída de Cintra cuando nuestro querido Geralt de Rivia se encomienda la misión de encontrar a Ciri.

La confusa Ley de la Sorpresa en el mundo de The Witcher

Como he mencionado anteriormente, el episodio 4 es la clave de todo. En él no sólo entiendes (empiezas a entender) las diferentes líneas temporales, sino que te explican por qué es Ciri tan importante para Geralt.

En el mundo de The Witcher existe la Ley de la Sorpresa, mediante la cual, una persona que salva la vida de otra puede reclamar al salvado algo inesperado que esté por llegar o algo que haya llegado pero aún no conozca. Durante la escena de Geralt en el salón del trono y tras salvar la vida a Duny, futuro esposo de Pavetta y padre de Ciri, nuestro protagonista reclama la Ley de la Sorpresa y acto seguido vemos a Pavetta, recordemos, hija de la reina Calanthe, vomitando a consecuencia de encontrarse encinta. Así nace la relación de Geralt y Ciri.

El esperado encuentro de Geralt y Ciri

The Witcher no es solo Geralt

Pero ninguna serie se hace solo con un protagonista, no. La riqueza de todas ellas está en la pluralidad de tramas y personajes. Si bien hemos hablado de Geralt y Ciri, no podían faltar en este artículo la desdichada Yennefer y el simpático Jaskier.

Ella es una bruja perteneciente a la Hermandad de los Hechiceros (aunque reniegue un poco). Su pasado es trágico: nace con espina bífida, lo que le hace portar una incipiente chepa y una cara deformada, siendo repudiada por su familia hasta la llegada a su vida de su mentora y salvadora, la profesora Tissaia. Gracias a ella, Yennefer saca todo su potencial y se convierte en una bruja de éxito. Bueno, gracias a ella y a su operación/mutilación genital, que le da la confianza suficiente para sacar todos sus encantos a relucir.

El después y el antes de Yennefer

Por su parte, Jaskier es un bardo errante que se cruza en la vida de Geralt de casualidad. A partir de ese momento empieza una relación de camadería que pronto se rompe por lo intensito que es uno y lo solitario que es el otro. Una lástima, espero que vuelva en la segunda temporada y nos traiga de nuevo la segunda parte de lo que es ya LA CANCIÓN, que ya suena en discotecas y todo all around the world.

Temazo

En definitiva, estamos ante un prólogo. Un avance de todo lo que la serie nos puede dar. Demasiado condensado en una primera temporada un tanto fallida en forma, que no en contenido. Pero no por ello considero que sea una mala serie, sino todo lo contrario (bueno, hasta el episodio 4 sí pensaba que era una bazofia, las cosas como son).

Para los indecisos, os dejo aquí el tráiler de la primera temporada.

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Paco

Productor audiovisual cuando me dejan, seriéfilo 24/7. Me gustaría escribir más, pero siempre lo dejo para mañana. Lost es mi religión y a quién le pique que se "arrasque". Littlefinger deserved better.

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