The Walking Dead – Season Finale

Un año más, The Walking Dead llega a su final. No podemos decir que haya sido su mejor temporada (tampoco ha sido la peor) pero las expectativas eran altas. MUY ALTAS. Y ya se sabe que cuanto mayor vuelas, más fuerte es la caída. Pues bien, en esta temporada 7 nos hemos dado de morros contra el suelo y hemos atravesado la corteza terrestre.

16 capítulos de constante giro entorno al mismo tema: la maldad Negan. Y quizá haya sido ese precisamente su talón de Aquiles. Tenía muchas ganas de ver este personaje en acción y, lo poco que le hemos visto, ha cumplido con las expectativas. Nos han dado justo lo que sabíamos que nos darían, ni más, ni menos, pero no ha sido suficiente.

Todos estábamos esperando unas dosis de acción por encima de la media de la serie. Nada más lejos de la realidad: un par de episodios buenos, más de 10 de relleno y alguno suelto que va a gustos. ¡No te lo perdonaré jamás Mr. Darabont, jamás!

Han querido alargar la trama del dueño de Lucille aprovechando el hype creado por los amantes del cómic y el resultado ha sido nefasto: muy pocas intervenciones del malo malísimo de la temporada y demasiado capítulo lacrimógeno in memorian de Glenn y Abraham. De verdad, todos echamos de menos a uno u otro pero stop the drama. Nos hemos quedado anclados en ese (maravilloso, todo hay que decirlo) 7×01, pero no han sido capaces de generar nuevas tramas atractivas para el público. Y han tenido muchísimas oportunidades, empezando por el gran abanico de personajes nuevos que han sido introducidos en esta temporada. Y para muestra un botón.

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El grupo de Oceanside daba para mucho más que ser asaltadas por Rick y cía. Había muchos personajes decididos a aliarse con los protagonistas en esta guerra a la que toda ayuda era poca, pero ni rastro de ellas en la campo de batalla. Me imagino que se las reservarán para la octava temporada, cosa que me parece totalmente erróneo. Esta temporada tenía que acabar con los salvadores aniquilados y Rick, Maggie y Morgan como dueños de Alexandría, Hilltop y The Kingdom. Y a partir de aquí generar nuevas tramas y líneas de acción. No es necesario tener a un villano para tirar adelante una temporada, pero parece ser que les funciona tan bien este formato que no tienen pensamientos de salirse del guion. Una pena.

Vamos con los acontecimientos vistos en esta recta final de temporada. Como ya he comentado, para enfrentarse a Negan, nuestros protagonistas necesitaban armas. Y Tara, que de alguna manera necesitaba ayudar a su grupo, cuenta lo acontecido en villa Valkyria. Pues allá que vamos con todo, debió pensar Rick. Y en efecto, lo consiguen, a  pesar de las reticencias de Natania.

Veni, vidi, vici. Y ya está, así de fácil, nuestros protagonistas se arman hasta los dientes para enfrentarse a Negan. Demasiado sencillo pero ok, aceptamos barco. Una pena, como comentaba antes, que Cyndie y demás interesadas se hayan quedado haciendo macramé en la costa en lugar de verlas batallar en Alexandría. Espero que esto sólo sea un hasta luego.

Así, con las recámaras llenas y una vez las alianzas forjadas, es hora de luchar. Alexandría y El Vertedero están preparados para recibir a los salvadores tal y como se merecen pero, oh wait, no hay que fiarse nunca de un carroñero: Jadis y sus súbditos se han pasado al teamNegan. Menuda bicha.

Menos mal que Maggie sí consigue, ya con Gregory derrocado, acudir en pro de Rick y cía. La verdad que la escena de la viuda de Glenn entrando en el campo de batalla me ha puesto los pelos de punta. Qué gran personaje es Maggie, joder. Es tan necesaria en esta serie que me mato como decidan cargársela algún día. Eso sí, espero que su maternidad no la haga pasar a un segundo plano porque sería un insulto a su personaje.

Negan tiene el dominio de la batalla y se atreve a fanfarronear delante de todos por tener prisionera a Sasha en ese ataúd que a mí, personalmente, me pondría los pelos de punta tener que permanecer mucho tiempo en su interior. ¡Ay truhán, lo que te has perdido! Recapitulemos.

La última superviviente del grupo de la cárcel lleva despidiéndose de nosotros desde el 7×14 por lo menos. Ese, para mí, maravilloso episodio en el que vemos la unión de ésta con Rosita. Todo lo que ha venido después no hace más que evidenciar el descenso a los infiernos de Sasha. El personaje de Sonequa Martin-Green estaba ya más que agotado y su única salida era inmolarse delante de todos. Y, con la ayuda de Eugene, así lo ha hecho.

Matadme pero Eugene me gusta mucho más como villano que como buenazo. Me transmite mucho más su personaje, creo que le han hecho evolucionar y espero que siga así durante, al menos, un tiempo.

La de Sasha ha sido una despedida un tanto fría a mi parecer. Los constantes flashbacks con Abraham no han despertado en mí sensación alguna de pena, a pesar de que sí reconozco que ha sido un personaje cocinado a fuego lento, quizá un tanto demasiado lento para mí. Eso sí, Sasha hizo un pacto con Negan el cual ha respetado (voluntariamente o no) hasta el final: tan solo hacía falta una baja y así ha sido.

La verdad que su intervención no podía venir en un mejor momento. Su inmolación ha dado un respiro a sus amigos y ha conseguido equilibrar fuerzas en la guerra. Pero Negan es mucho Negan y no tarda en darle la vuela a la situación. Justo cuando pensábamos (más bien esperábamos) a Lucille incrustada en la cabeza de Carl, llega la caballería para salvar el día.

Increíble la entrada de Ezequiel, Shiva, Carol y demás en Alexandría. Otra cosa no, pero TWD tiene facilidad en estas entradas épicas. Mención especial para la BSO que me ha parecido maravillosa y ha conseguido acongojarme por momentos. No hay que quitarle méritos cuando los merece, y desde luego que para mí los ha merecido en este capítulo.

Finalmente, Negan ha perdido esta batalla y se retira con las tropas restantes de nuevo a Sanctuary. Pero ni mucho menos es un adiós tal y como vemos en las escenas finales. Y mucho menos teniendo en cuenta a ese Dwight jugando a dos bandos.

Por su parte, la alianza entre los 3 ejes centrales acaba de forjarse en Alexandría. Parece que por fin damos carpetazo a Glenn, Abraham, Sasha y los protagonistas se amarran los machos y se unen todos en una misma dirección. Así sí.

Y hasta aquí la séptima temporada de TWD. Una temporada para olvidar pero que no hace más que ilusionarme con que se han guardado lo bueno para la octava. Más que esperar, nos lo deben. Nos deben a Michonne, a Jesus, a Tara, a Gabriel, a Aaron, a Enid… personajes que han pasado sin pena ni gloria y deben estar en el top junto a otros como Daryl, Rick y Carol.

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Autor entrada: nooigo

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