The 100: Recta final

A falta de 2 episodios para el final de esta 5ª temporada de The 100, podemos decir que las piezas finalmente están ya en su sitio. Lo que parecía una guerra a 4 (5 y hasta 6) bandas, finalmente ha quedado reducido a un enfrentamiento entre el grupo de Diyoza y el grupo de McCreary.

Esta Temporada se ha caracterizado por la traición. Aquí todo el mundo ha traicionado y ha sido traicionado por quien menos se esperaban: Diyoza a McCreary, Shaw a Diyoza, Indra a Octavia, Bellamy a Clarke, Octavia a Monty… Bueno, Octavia a todos, porque si algo podemos decir con seguridad de esta 5ª temporada, es que hemos perdido definitivamente a la menor de los Blake.

Sé que no hago más que quejarme de esto, pero es que me repatea soberanamente que se hayan cargado de un día para otro al personaje mejor construido de la serie. Todo éramos capaces de entender sus acciones por el proceso que ha sufrido desde su vida en la permanente oscuridad, pasando por su historia con Lincoln, la caída a los infiernos tras su muerte, y el resurgir como líder de Wankru al final de la 4ª temporada. Hasta aquí chapeau, tú.

Pero lo que ha venido después… en fin, no hay por dónde cogerlo. Ira, furia, descontrol, asesinato, falta de empatía, canibalismo… nos han querido vender la moto de lo duro que ha sido ese año oscuro que nadie quería recordar. Pero eso no justifica ni por asomo el cambio de Octavia.

La sensación que me da es que se van a cargar el personaje a final de temporada y están justificando su decisión a base de actos que nos hagan desear su final. Pues lo habéis conseguido. Matadla por favor. No es la Octavia que conocemos.

Otra que tal baila es Abby. Irreconocible esta temporada. De madre coraje a yonki aliada del diablo. De verdad que alguien me explique qué se fumaron los guionistas para dar estos giros tan malos y absurdos. Ya tuvimos suficiente con el lavado de cerebro que sufrieron la mayoría durante la trama de “The city of light” como para volver a lo mismo e incluso empeorarlo. Por no hablar de su relación con Kane, más fría que el corazón de O. Un despropósito total.

En cambio, Bellamy parece más sensato que nunca. Anonadado me hallo, pero creo sinceramente que el hermanísimo está en su mejor momento. Se ha eregido como líder de la resistencia y está dispuesto a cualquier cosa con tal de conseguir la paz entre unos y otros. Además, se le ve bastante maduro y está tomando las decisiones acertadas en todo momento, ver para creer.

Clarke por su parte es un quiero y no puedo. Más desaparecida que nunca, parece ser que está cediendo protagonismo en favor de los demás. Su única misión es salvar a Madi y parece que todo le sale mal siempre. No solo no consigue guardar su secreto ante Octavia sino que, finalmente, le insertan “The Flame”. Eso sí, me gusta que Madi haya ganado protagonismo y se comporte de una manera más adulta. A mi parecer, ha ganado calidad su personaje.

Los demás siguen más o menos la línea que han seguido siempre: Raven y Monty son los salvadores reales de la serie. Siempre lo he dicho y siempre lo diré. Son los únicos que piensan un poquito antes de hacer cualquier acción estúpida. Luego ya llega el protagonista de turno y, o bien se lleva el mérito o reduce su plan a cenizas, como es el caso del plan de Monty. Me parece muy rastrero tratar así a dos personajes que tanta vida dan a una serie en sus horas más bajas. Una pena.

Pero si algo nos ha enseñado esta temporada es que la serie se puede sostener bastante decentemente dando más importancia a sus secundarios y dejando de lado a los protagonistas. El grupo formado por Murphy, Echo, Emory, etc. está adquiriendo el suficiente poder como para llevar una serie así sin necesidad de tramas insustanciales ni relaciones sacadas de la manga. A día de hoy, me apetece ver más cómo va su trama de infiltración que las demás.

En cuanto a la línea principal de la temporada, hemos visto cómo se han forjado alianzas impensables hace unas semanas. El grupo de Bellamy finalmente se ha unido a Octavia en la lucha por el valle. Surrealista teniendo en cuenta que 7 días antes había intentado derrocarla del poder. McCreary ha roto lazos con Diyoza y se convierte en la principal oposición de su excompañera. O eso creemos, ya que en los minutos finales del último capítulo visto, parece que la traición vuelve a planear sobre las cabezas de los protagonistas.

De verdad, si es una traición real, no hay por dónde cogerla. Y si no lo es, me parece un recurso tan absurdo que no hace más que reforzar la mala imagen que tengo de esta temporada. Esperemos que le den un cierre digno y volvamos el año que viene como si nada de esto hubiera sucedido nunca.

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Autor entrada: Paco

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