Supergirl 2×20: “City of Lost Children”

AVISO DE SPOILERS

¡Hola kryptonianos!

Chicos esta semana mi corazón se ha roto. Me han dado un vuelco a todas mis otps, incluyendo las de la serie, las de fuera, las brotps… Porque gracias a dios Sanvers no ha aparecido por el capítulo, que si no ya hubiera implosionado. Entre Mon-El y Kara, Lena y Kara (por favor señores de la CW aún sigo asimilando que Supercorp no va a existir así que no me deis estos feels porque me muero y aún sigo asimilándolo), Winn y James (en serio estos dos me gustan cada vez más como brotp). En fin vamos a entrar en materia porque necesito hablar de muchas cosas.

Si algo necesito decir de este capítulo así en general diría protect Lena at all costs porque veo cómo le dan por todos lados a la pobre y me la van a hacer mala al final, porque todos sabemos cómo terminó Katie en Merlín haciendo de Morgana Pendragón Y NO QUIERO QUE SEA IGUAL.

Tengo terribles sentimientos con este personaje porque veo su luz, veo cómo ella quiere ser buena, cómo se junta con gente que la hace brillar. pero relaciones como la de Rhea, que por un lado me encanta porque la daxamita se comporta verdaderamente como si fuera su madre y su ayuda, cumplidos y consejos son absolutamente maravillosos porque hacen que la pequeña de los Luthor sienta algo que jamás había conseguido inspirar en su familia: orgullo. Sin embargo, los malditos deseos de Rhea de construir ese portal interdimensional no para volver a su planeta sino para ayudar a empezar una invasión daxamita, estando dispuesta a pasar por enicma de Lena no es que ayude demasiado.

 

Sin embargo, y ahí descubrí que tenía razón al pensarlo, la Reina de Daxam siente algo de verdad por Lena, que la aprecia y la quiere proteger, porque cuando se teletransporta de nuevo a su nave no sólo se lleva a Mon-El consigo sino que también hace lo propio con ella. No sabemos qué querrá hacer con ella, pero está claro que aunque Lena va a dejar de confiar en ella (otro mazazo emocional más para ella) quién sabe si a lo mejor Rhea se convierte, para nuestra desgracia, la siguiente fase en el descenso de Lena al lado oscuro.

En definitiva, todo parece indicar que en algún momento pasará. No sé si el convertirse en mala será algo definitivo como le ocurre a Lex Luthor o si de alguna manera podrá redimirse (que es lo que me queda por pensar para mantener la esperanza). Por el momento, deberemos disfrutar al máximo las escenas de Lena y Kara siendo increíblemente adorables mientras hablan de Nsync, Justin Timberlake y Britney Spears.

 

Bonus track: Sé que pensar en una otp gay entre Lena y Kara sólo tiene espacio en Tumblr, Twitter y en la mayoría de fanfics que no van de Karolsen, pero por favor, decidme que esta escena no es un ataque directo a nuestros feels croquetas (¡¡mención especial a @HULEMS a las que les cojo el término porque me encanta!!)

Hablando de Mon-El, nuestro novio favorito ha tenido un papel menos brillante en el episodio, hasta que hemos llegado a LA ESCENA. La verdad es que el personaje se ha adaptado súper bien y no resulta un secundario eclipsado por el protagonista (en este caso Kara), pero tampoco busca el protagonismo tratando de superarle (como le ocurría a James al principio de la temporada, sin éxito debo decir). Mon-El ahora ha encontrado su lugar y está ahí para cuando se le necesite, pero que también sabe aprovechar tanto los grandes como los pequeños momentos que se le brindan en pantalla, y ese equilibrio es muy difícil de conseguir.

 

Ahora bien, he de decir que la escena con su madre ha sido muy dura. Cuando dijo que tenía que coger algo antes de irse en el DEO, no imaginé que fuera a ser una pistola normal. Me imaginé algún arma alienígena, un recuerdo de la infancia que hiciera cambiar a Rhea… pero no una pistola normal y corriente. Eso provocó que la escena en la que la saca me impactara, porque el “aquí no somos antibalas” no me lo veía venir. Por suerte, Rhea hace de buena madre por una vez en su vida (¿quizás por la buena influencia de Lena?) y le convence de que, como es un héroe, no va a matar a su propia madre, como no mataría a nadie porque no es típico de un héroe. Así que sí, me alegro muchísimo de que no matase a Rhea, y a todos los que se han quedado con las ganas de que lo hiciera, SHAME ON YOU!!

Por último, tenemos a la brotp del capítulo. James y Winn han vuelto a ser Antoñitos los Fantásticos y se han liado la manta a la cabeza para seguir dándonos grandes momentos con Guardian. Aunque en este episodio ha vuelto a haber un par de escenas que me han recordado al James de principios de temporada, el que me parecía un intensito y me daba toda la pereza del mundo, también hemos visto a un James más normal, del que nos gustaba al principio de la primera temporada.

James me gusta cuando no trata de demostrar cosas. Sea Guardian o no él ya es valiente de por sí, y lo que necesita es dejar de intentar crearse una imagen de él mismo que le guste a los demás. Para empezar, por norma general los vigilantes no suelen inspirar confianza por muchas buenas acciones que lleven a cabo. Por su propia concepción, gente con más o menos habilidades que se toma la justicia por su mano, debe esconder su identidad tras una máscara y amparado en la oscuridad, y eso resta confianza de cara a la gente. Esto no le ocurre a los superhéroes, que hacen justo lo contrario: se muestran tal como son cuando están en plena faena y se esconden a plena luz del día en el día a día cuando no llevan las mallas.

 

Al final, de manera inconsciente la gente termina confiando más en ellos, y James tiene que aprender esto. No tiene que intentar conseguir que National City le quiera como quiere a Supergirl, tiene que lograr que le quieran por quien es, y con el caso de Marcus, el niño alienígena con el que ha tenido la oportunidad de estar, ha descubierto que las buenas intenciones ayudan mucho más que cualquier golpe tras una máscara.

Como bien se apunta en el episodio un hombre tras una máscara lo que busca es infundir miedo, y James no quiere hacer eso. Al final, y como ya parece ser habitual, un buen discurso es lo que salva el día. Y es el propio Winn el que hace el comentario que remarca lo que todos terminamos pensando al final de la escena, que así James sí que es un héroe, y no un vigilante que se oculta tras una máscara, como… Batman.

 

¿Qué os ha parecido el capítulo? sin duda ha tenido un final muy abierto que nos deja con la incógnita sobre qué es lo que ocurrirá ahora que hay tantos daxamitas entrando por la puerta interdimensional. Está claro que esta será la justificación para volver a ver en pantalla a los primos de acero juntos codo con codo en los dos últimos capítulos que quedan. Además, la última prueba del portal, que era lo que provocaba el estado de trance de la especie alienígena de Marcus, ha sido la responsable de los destrozos en el edificio de CatCo, y ya sabéis lo que se suele decir: cuando agitas el avispero, la reina suele salir a escena a defender el panal…

Una semana más, National City está a salvo gracias a Supergirl.

Por Paula (Twitter: @PaulGN_94)

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Autor entrada: paulagn94

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