Supergirl 2×19: “Alex”

¡Hola kryptonianos!

Chicos anoche vi el capítulo una vez mi familia se había ido a dormir (por aquello de que a causa de mis feels no se pensasen que estoy algo loca). Y menos mal, porque no pude evitar gritar al descubrir que a Kara le gusta la pizza con piña *introducir aquí la correspondiente cara de asco profundo*. El karma es muy gracioso a veces, y ahora me tocará aguantar las risas de los piñópatas (especialmente las de Sara) por toda la eternidad. Si es que quién me manda….

Curiosidades del capítulo aparte, como el hecho de que hay una calle en National City que se llama “Cordova” o las ganas que tengo de ver la charla TED de Lena Luthor, el capítulo de esta semana ha girado en torno a dos grandes tramas: el secuestro de Alex y la interacción de Rhea con Lena. Ya aventurábamos la semana pasada que el propósito del acercamiento de la madre de Mon-El iba a sacar a la luz los sentimientos de ambas por suplir sus deficiencias familiares. Rhea como madre y Lena como la hija que ella hubiera querido tener.

La verdad es que me esperaba que la mentira fuera lo que caracterizara las escenas entre ambas. Estaba claro que Rhea no le iba a contar todo a Lena sobre sus planes de los portales interplanetarios, incluso me esperaba que no le dijera que era alienígena, pero a medida que Lena, que mira que es lista, va descubriendo quién es Rhea (hasta cierto punto) la verdad es que todo se resuelve de manera muy satisfactoria. Pienso que esto se debe a ese deseo de tener a alguien que llena el hueco, pero me ha sorprendido bastante la veracidad de los sentimientos de Rhea hacia Lena.

 

Podría haber mantenido la mentira, incluso haberla cambiado, pero ha descubierto que la pequeña de los Luthor es alguien que vale muchísimo. Más que hacerla que esté de su lado, prefiere convencerla y que lo haga por ella misma, porque lo que en realidad desea es que ella la ayude de verdad. Al final Lena accederá, y por culpa de una conjunción de circunstancias, Kara no se entera de qué es lo que está haciendo y por lo tanto no puede advertirle de las verdaderas intenciones de Rhea. Sin embargo mi pregunta es: cuando lo sepa todo ¿el vínculo con la reina de Daxam será lo suficientemente fuerte como para conseguir que siga a su lado?

 

Pasemos ahora a la mayor carga de feels de este episodio. Hemos empezado muy fuerte con una más que esperable rencilla entre Kara y Maggie por el protagonismo de Supergirl en la lucha contra el crimen en National City. Esto deja a Alex en un más que incómodo medio que a decir verdad lleva bastante bien. Sin embargo todo se quedará en pausa cuando la hermana mayor de las Danvers es secuestrada por un antiguo compañero de colegio llamado Rick que quiere que saquen a su padre de la cárcel a cambio de dejarla vivir. Todo esto aderezado con el inconveniente de que este muchacho, que parece ser uno de los pocos que piensa en este maldito universo, ha sumado dos más dos, ha visto la triquiñuela de las gafas y ha enlazado que Kara es Supergirl.

 

No sólo Maggie y Kara se ponen a buscarla sin parar, pues sólo tienen 48 horas para liberarla, sino que todo el DEO centra sus esfuerzos también en ello. Cada una a su manera, aunque he de decir que Maggie con más dedos de frente que aquí nuestra protagonista, veremos cómo las dos se desviven por encontrar la mínima pista sobre Alex. Todo ello mientras asistimos a ver cómo Rick se ríe de ellas y les planta ideas muy peligrosas en la cabeza como el hecho de ver quién de las dos es más importante para Alex. Esto nos dará momentos muy duros del capítulo, en el que Maggie debe hacerse valer y recordarle a Kara que ella no es la única preocupada por Alex, y que por mucho que sea su hermana ella también es alguien muy importante en su vida y que, por lo tanto, también tiene derecho no sólo a estar tan destrozada como ella sino a tomar alguna que otra decisión.

He de decir en este sentido que Kara me ha cabreado un poco bastante durante el episodio, porque su forma de actuar me ha recordado a la Supergirl de la temporada pasada que era muy impulsiva, que hacía lo que le deba la gana y cuando las cosas le salían irremediablemente mal se excusaba diciendo “creía que era lo mejor”. NO KARA, ESO NO SIRVE LO SIENTO. PIENSA UN POCO ANTES DE ACTUAR QUE A VECES HASTA VIENE BIEN HACERLO.

 

Puedo entender que no se te ocurra a ti porque no entiendas cómo piensan los delincuentes, pero si tienes, no sé, a decenas de personas a tu alrededor que se se dedican precisamente a esto y que te están diciendo que, oye, quizás el hecho de que pienses que has encontrado a Alex y Rick no sólo no se muestre derrotado sino que encima se esté riendo en tu maldita cara porque sabe que estás haciendo justo lo que quiere… no sé, llamadme loca kryptonianos, ¡¡PERO ME PARECE ALGO A TENER EN CUENTA!! (esto pasa por ser un impulsivo Gryffindor)

Y así nos encontramos con que no sólo la caga sino que reduce de treinta y seis a sólo cuatro horas el tiempo que tienen para salvarla. Esto nos da no sólo una de las conversaciones más bonitas del episodio, en la que Alex, a través del altavoz de su celda y mientras ésta se llena de agua, le ordena a Kara que ni se le ocurra liberar al padre de Rick para salvarla, porque no puede dejar que Supergirl caiga tan bajo y porque, atención ¡Supergirl es mucho más importante que ella misma!

 

¿Me habéis oído llorar aquí mares enteros verdad? ¿No? Puede ser, porque fue peor cuando Maggie coge el ordenador y Alex comienza a decirle que el estar con ella ha sido una de las mejores cosas que le han pasado nunca. Incluso creo que en un momento de la conversación intenta que Maggie deje de llorar para pedirle que por favor se encargue de cuidar a Kara cuando ella ya no esté. Por si no fuera suficiente, Maggie no para de decirle que no la puede dejar así, que hay un montón de cosas que le quedan por hacer.

Cientos de primeros momentos que aún les quedan por vivir juntas, como el ponerle nombre a su primer perro, que en ese mismo momento deciden que va a ser Gertrude. En este preciso  me empecé a reír mientras lloraba, porque no pude sino acordarme de Lilly y Marshall de Cómo Conocí A Vuestra Madre en ese capítulo en el que Marshall ve a Lilly hacer pis por primera vez en su relación. Fue un momento extraño, de esos de no parar de reír y a la vez no dejar de estar en tensión por la intensidad del momento del episodio.

 

Al final, apelando al propio sentido paternal del padre de Rick, al que Maggie ya estaba dispuesta a liberar por recuperar a Alex, consiguen localizarla y salvarla in extremis ya que estaba a puntito de ahogarse. Paradójicamente, no valía la manera de actuar de Kara o la de Maggie, sino que ambas debían aprender a trabajar en equipo para poder salvar a la persona que ambas quieren.

Y digo quieren a propósito, porque una vez Alex está de vuelta en el DEO en la unidad médica recuperándose del choque ve que Maggie está allí con ella y se decide a dar el salto. Gracias a la situación que ha vivido, Alex es consciente de que todos esos primeros momentos de los que so novia le hablaba no sólo quería vivirlos, sino que quería hacerlo con ella, y es por eso que se decide a decirle te quiero, a lo que Maggie le responde con la misma frase.

 

Una semana más, National City, y Alex, están a salvo gracias a Maggie Sawyers y Supergirl.

Por Paula (Twitter: @PaulaGN_94)

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Autor entrada: paulagn94

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