Supergirl 2×13: “Mr. & Mrs. Mxyzptlk”

¡Hola kryptonianos!

Ya está aquí, ya llegó, el ansiado capítulo de “San Valentín” que nos prometieron, aunque haya sido una semana tarde. Lo cierto y verdad es que no nos vamos a engañar. Sabéis que las reviews de Supergirl las solemos publicar los miércoles, pero los feels han sido TAN GRANDES que nos ha resultado imposible ponernos con ello hasta ahora porque todavía estamos tratando de asimilar todo lo que hemos visto. Así que ahora que ya estamos un poquitín más calmados, vamos a tratar de sacarlo adelante. Eso sí, ya por si acaso pedimos perdón de antemano por si en algún momento nos desbordamos porque… bueno, ya me entendéis… EL SHIPPEO HA SIDO IMPORTANTE.

AVISO DE SPOILERS

Antes de ver el episodio, ingenuamente creímos que este capítulo iba a ser un full Sanvers que nos iba a dejar descompuestos en el sofá/silla/cama/metro/cualquier sitio en el que hayáis asentado vuestras posaderas para verlo. Sin embargo, no ha sido así, y dejadme que os diga que no puedo estar más contenta por ello. Me ha sorprendido gratamente el haberme encontrado un equilibrio de tramas entre Sanvers, Karamel, y Winn que le ha dado el toque perfecto al episodio, dado que ahora, pensando en ello, seguramente me hubiera cansado de Sanvers si me la hubieran metido a muerte en el episodio (and that can’t happen)

 

Dado que esta semana éstas han sido las tramas que se han desarrollado, dejando aparte la buenísima noticia de que James no ha salido, y la espinita de la escena en la que J’onn habla de mandarle un mensaje a Mgann a Marte por el Día de San valentín. Es por ello que vamos a ir analizándolas una por una, así que no tardamos más y nos ponemos con ello, que es lo que todos queremos, y francamente el objetivo de este artículo.

Winn y su nuevo love interest

Así es chicos, sin comerlo ni beberlo nos han colado trama de Winn en este episodio. Sorprendente y refrescante, Schott Junior va a encontrarse en este episodio con una bonita extraterrestre de un planeta presuntamente idílico llamado Starheaven (y el nombre no es para menos). Este nuevo personaje, llamado Lyra, se podría decir que es fogosa, pero creo que sería quedarse muy corta. Winn la conoce en el bar de alienígenas porque le salva de unos matones que quieren intentar pegarle, y a modo de “yo Tarzán, tú Jane” la muchacha termina convenciéndolo de que salga con ella en el día del amor.

 

Winn, por supuesto, está encantado. Quién no iba a estarlo. Conseguir una cita de San Valentín el día de antes con una chica que está como un queso (hasta Barney Stinson estaría un poquito celoso de ello). Sin embargo, Winn esperaba algo más relajado, pausado, no un vámonos a la cama antes incluso de habernos dicho hola, pero bueno, Schott es un tío, y a nadie le amarga un pinchito. Así que con las mismas se deja llevar, consiguiendo de paso alegrarse un poco.

 

Eso sí, sin perder en ningún momento de vista su verdadero objetivo, y es que por fin se le presenta la oportunidad de comenzar una relación con alguien, algo que le da miedo por culpa de todos los rechazos que ha recibido. Ni siquiera le importa que Lyra sea extraterrestre, porque ni las humanas le han dado una oportunidad, así que esta nueva a ventura es muy emocionante y excitante para él. Tanto Winn como Lyra tienen ganas de descubrir si se han encontrado por el camino para lo que ambos descubren que quieren que sea algo más.

Sanvers all over the place

A ver cómo puedo decir esto sin que me matéis pero… ¿no creéis que la historia de la pareja que va a pasar su primer San Valentín y a uno de ellos no le gusta nada esa fiesta no está algo trillada? Quiero decir, tanto Chyler como Floriana han estado estupendas como siempre, pero su historia en este capítulo no me ha terminado de emocionar tanto como creía que iba a hacerlo. Para empezar creo que se debe a que nos vendieron la moto como que Sanvers iba a ser la protagonista del capítulo, y para nada ha sido así. No es que el capítulo no me haya gustado, pues como veréis más adelante la trama de Karamel me ha encantado, pero creo que nos han mentido, intentando meternos algo que para nada se corresponde con la realidad.

 

Alex está muy emocionada por pasar su primer San Valentín con su novia, pero Maggie no tanto, hasta el punto de revelarle que odia la fiesta. Mientras se desarrolla el capítulo, vemos cómo Alex trata de inventar una idea para convencer de alguna manera a su novia para que ceda y se deje llevar. Para ello, y aconsejada por Kara, la mayor de las Danvers prepara una de las cenas más románticas que se puedan imaginar, poniendo todas las cosas que le gustan a Sawyers. Sin embargo, no sólo no funciona, sino que Maggie se enfada porque, si algo le molesta de verdad, es que la gente no la escuche cuando habla. Esto nos lleva a una confrontación entre ambas en la que se revelará el motivo por el que Sawyers no puede celebrar la fiesta: su propia salida del armario. Al parecer, siendo adolescente se enamoró de una amiga suya, y al tratar de revelarle lo que sentía, los padres de ésta se enteraron y se lo contaron todo a los padres de Maggie que, a pesar de lo que nos dijo al principio de la temporada, no sólo no la apoyaron sino que la echaron de casa y la obligaron a vivir con una tía. Tras la discusión, que terminará por separarlas físicamente, ambas comenzarán a evitarse, hasta que la detective termina por entender que quizás debería ceder, de nuevo, un poco ayudada por Kara que le cuenta la ilusión que tenía Alex por todo lo de San Valentín. Para compensar la situación, Maggie le organiza a Alex el baile de graduación de San Valentín perfecto con todo lo que ella quería porque, en el fondo, al final se termina dando cuenta de que si hay alguien que pueda hacerla querer celebrar el día de San Valentín, sin duda alguna esa es Alex Danvers.

 

Vista así, la historia es muy bonita, pero más allá de lo que he contado aquí no es que pase mucho más. Puede parecer un resumen, pero no lo es, y creo que ese ha sido el problema. La historia es plana, cargada de tópicos. Tenemos momentos cerrados: Alex está emocionada. Alex se lo cuenta a Maggie. Maggie le dice que no quiere celebrar San Valentín porque no le gusta la fiesta. Alex intenta hacerle cambiar de idea. Maggie se enfada, Maggie se da cuenta de que se ha pasado y debe cambiar, y Maggie compensa a Alex preparándole un día perfecto de San Valentín para el final feliz. Es muy robótico el proceso, y le quita realismo a la relación de ambas, y es una pena que sea así ya que hasta ahora, si algo había caracterizado a Sanvers, es lo humana y real que era la relación.

Creo que uno de los problemas, de hecho, de esa poca profundidad reside en que la historia está incompleta, porque he echado de menos una escena entre la pelea y la reconciliación en la que las dos se sentasen a hablar del problema de Maggie. Hubiera redondeado la historia, aunque hubiera seguido estando cargada de clichés, y además, de paso, hubiéramos dado más profundidad al personaje de Floriana Lima para sacarla del encasillamiento de “novia de Alex que de vez en cuando dispara y detiene a alguien” en el que Sawyers está cayendo. Ha sido una oportunidad buenísima que ha sido desperdiciada, aunque aún mantengo la esperanza de que esa conversación que falta se produzca en algún momento en el futuro.

Karamel is alive

 

Y esta ha sido sin duda la trama más refrescante, y no precisamente porque (alerta spoilers) al final del episodio por fin se hayan besado. Para explicar todo esto, es necesario hablar de Mxy (dicho mixi para todos aquellos que, como yo, hayan desistido de intentar pronunciar el nombre completo). Nos han colado a un visitante de la llamada quinta dimensión cuyo objetivo es casarse con Kara a toda costa, incluso aunque tenga que destruir toda la ciudad y ponerla patas arriba con villanos que cree de la nada, nuevos y antiguos, para hacerlo. Los poderes de Mxy son realmente increíbles tengo que decir, ya que puede hacer literalmente lo que le dé la gana con ellos.

 

He de decir que como baddie of the week, Mxy no tiene mucho futuro, aunque hay que reconocer la elegancia que tiene cuando se le ocurre aparecer con el traje de Superman adaptado con una “M”, o como cuando lleva a Mon-El al mismísimo Broadway para librar un duelo por la chica de acero al más puro estilo Hamilton. Eso sí, me parece muy cutre que al pobre le puedan vencer sólo con conseguir que diga su nombre al revés. Algo así como lo del genio de Aladín: “¡fenomenales poderes cósmicos! y un espacio chiquitín para vivir…”. Tanto es así que lo único que tiene que hacer Kara es ser más lista que él, y lo conseguirá engañándole en la mismísima Fortaleza de la Soledad de Superman (a pesar de que se cargue la estatua de Zor-El en el camino)

 

Sin embargo, Mxy no será lo único a lo que tenga que enfrentarse Kara, ya que la cruzada del Señor Amor no será bien vista por Mon-El, que como buen macho cabrío que es, pues no va a permitir que le quiten a su chica. Así, la guerra de egos queda servida, y mientras, Kara se dedicará a ver desde la galería el espectáculo al tiempo que intenta  detener a Mon-El. Sinceramente estoy con ella, puesto que la verdadera cara del daxamita sale a la luz, esa que se ha visto muy sutilmente hasta ahora, pero que en este episodio nos explota en la cara. Mon-El entra en una espiral de celos, que en principio parecen inocentes, pero que se transforman en una sucesión de intentos de exudar testosterona para demostrar que él puede resolverlo sin que Kara intervenga porque, de hacerlo, quizás caiga en la garras de Mxy.

 

 

Se oye muchas veces a Mon-El decir que lo que hay que hacer es acabar con Mxy, nada de vencerle, hay que matarle. Claro, normal que Kara termine estallando, en esa graciosa escena de pelea entre los dos en el DEO (con referencia incluida a Dana Scully), que termina con la chica de acero pidiéndole que la deje en paz. Problemas en el paraíso diréis, y lo mismo cree Mon-El cuando Kara le cita en su casa para decirle que, después de lo que ha pasado, no cree que pueda haber un futuro en el que ambos estén juntos, por lo que ha decidido acceder a la petición de matrimonio de Mxy. Sin embargo, luego descubriremos que era todo mentira, que era todo parte del plan de Supergirl para acabar con Mxy. Además de eso, el segundo objetivo de Kara era, aparte de mantener la mentira de cara a Mxy, darle una lección a Mon-El por todo lo que había hecho, porque todo el problema con su ego de machito sí que podía llegar a ser un problema. Todo se lo termina revelando al daxamita una vez Kara acaba con Mxy claro, y es ahí cuando, al darse ambos cuenta de que no hay ya nada ni nadie que los detenga, por fin pueden estar juntos.

 

Dicho así puede parecer superficial, como si Kara le perdonase todo lo que había hecho (a pesar de lo fuerte y ciertamente machista que era). Sin embargo, creo que el engaño de Supergirl tenía otro objetivo escondido, ver cómo reaccionaba Mon-El ante la noticia inicial y tras el descubrimiento de que todo era mentira, y sinceramente creo que Mon-El no pudo estar más acertado. En primer lugar, cuando aparece en casa de Kara para tratar de detenerla (entendible ahí porque él quiere estar con ella), enseguida cesa en sus intentos cuando Kara le revela que cree que, después de lo que ha pasado, no cree que puedan estar juntos. Ahi se demuestra que Mon-El entiende que piense así, y aunque pueda entristecerle, no hace nada al respecto porque, ante todo, sabe que debe respetar su decisión. En segundo lugar, una vez ya se ha enterado de todo lo que había pasado, no sólo no se enfada por ello (lo cual iría en la línea del ego) y le pide perdón por haber actuado como había actuado, sino que además cuando vuelve a la casa de Kara lo hace sin expectativas de que fuera a pasar algo, y eso se ve perfectamente cuando es la propia Kara la que le lanza la indirecta de que ahora ya no hay nada que pueda evitar que estén juntos.

¿Conclusión? Karamel por fin cobra vida.

Una semana más, National City está a salvo gracias a Supergirl

Por Paula (Twitter @PaulaGN_94)

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Autor entrada: paulagn94

2 thoughts on “Supergirl 2×13: “Mr. & Mrs. Mxyzptlk”

    Ramiro

    (28 febrero, 2017 -9:08 am)

    Lo que mas me gusto del episodio fue la no inclusión de James jajajajaj, creo que se ha vuelto un personaje muy cargoso al fin y al cabo.
    Me gusto el interés amoroso de Winn y la escena donde estan en el restaurante jajajaj, fue bastante divertida.
    Y lo que resalto que mas me gusto fue la elección musical, tengo que ver si puedo conseguir “Every litlle thing she does is magic” del final Karamel!
    Y alguna que otra cosilla que se me escapa pero como son las 5 am de mi pais no estoy muy consciente ajajaja!

      paulagn94

      (2 marzo, 2017 -5:15 pm)

      Me alegro de que menciones la música que se ha elegido para el capítulo, porque es un punto que a mí también me sorprendió bastante. De hecho yo también busqué la canción de Every little thing she does is magic porque también me fijé en ella durante la escena. También me pasó con la escena del final del capítulo 2×09 cuando Maggie se declara a Alex, que era Coming Home de Sigma y Rita Ora (y ya desde entonces cada vez que escucho esa canción es imposible no pensar en esa escena).

      En cuanto a James, lo cierto y verdad es que ahora mismo y para mí, cuanto menos aparezca mejor (esta semana tampoco ha salido en el 2×14 y he dado las gracias de nuevo). Creo de verdad que en cuanto vieron que la química entre James y Kara era nula y se veía muy forzado el karolsen el personaje de James perdió todo su sentido en la serie. Le han dado la trama de Guardian y ni aun así termina de funcionar. Me alegra que haya más gente que vea lo mismo que yo =)

      El fandom está dividido entre quienes apoyan a James y quienes apoyan a Mon-El, y los primeros no han dudado en convertir en objetivo a toda costa a Mon-El, aprovechándose de su carácter sobreprotector hacia Kara, que incluso en algunas ocasiones ha podido resultar machista. No voy a dudar que la forma de pensar de Mon-El en ocasiones es más que cuestionable (y hasta yo misma he querido llenarle la cara de aplausos).

      Sin embargo, considero que Mon-El es así porque realmente no ha tenido otra forma de ver las cosas, dado que por lo poco que se nos ha dicho de Daxam, no me extrañaría que allí el rol de las mujeres fuera drásticamente diferente. Sin embargo, y es lo realmente bonito del personaje de Mon-El, creo que ahora ve que no puede pensar así, que estaba equivocado, y quiere intentar empezar a pensar y comportarse de otra manera ayudado por el ejemplo de Kara.

      Es un planteamiento de personaje bastante interesante, porque eso está permitiendo una evolución en él desde que se dio cuenta de que estaba enamorado de Kara, porque quiere estar con ella no imponiéndole su modelo de roles (que es lo que haría un machista), sino adaptándose al modelo igualitario que exige una persona como Kara. Obviamente no puede ser un cambio de un día para otro, de ahí que tanto en este episodio como en el siguiente haya habido algún que otro roce que digas “Mon-El… no vayas por ahí”, pero en todas las veces que se ha equivocado ha terminado aceptando la culpa y apuntando lo que no hay que hacer para no repetirlo, así que esperemos que dentro de poco no tengamos que preocuparnos más por el mansplaining que tanto le echan en cara a Mon-El.

      ¡Muchas gracias por tu comentario y no te preocupes por si se te ha olvidado algo! Si se te ocurre cualquier cosa más aquí estaremos esperándote para leerte atentamente O_O

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