Supergirl 2×10: “We Can Be Heroes”

¡Hola kryptonianos!

We can be heroes forever and ever decía la canción de David Bowie, y con este tremendo guiño a la canción de uno de los más grandes volvemos otra semana más con un nuevo capítulo de nuestra chica de acero y su troupe de agentes y aspirantes a superhéroes. De lo más relevante que se puede decir sin soltar spoilers es que los datos de audiencia se siguen manteniendo en torno a los 2,3 millones de espectadores en primera emisión, que teniendo en cuenta que la CW es una cadena privada no está nada mal. Me he devanado los sesos para intentar contaros algo más pero como no se me ocurre nada ¡pongámonos manos a la obra!

AVISO DE SPOILERS

Tal y como nos prometieron en el anterior capítulo, Mon-El se entrena muy duro para convertirse en un superheóre con todo el pack completo a la espera de que Winn le haga su flamante traje, aunque cierto es que al muchacho le queda todavía bastante por aprender, empezando por el hecho de que debe evitar que decapiten a un inocente con un rayo láser. A Kara la vemos bastante emocionada con el hecho de que el daxamita se lo esté tomando tan en serio, suponemos que porque en el fondo le interesa tener a su lado a un compañero que le pueda dar soporte a ella en momentos de crisis.

Por su parte, Guardian sigue haciendo de las suyas, atrapando malos y sintiéndose útil consiguiendo la gloria, aunque a mí me sigue pareciendo que lo hace para sentirse mejor consigo mismo no por ayudar sino por conseguir algo de protagonismo, muy a pesar de que nos quieran vender que lo hace por ayudar a la gente. Sigo bastante mosqueada con la teoría de que pueda volverse malo en algún momento, sobre todo al ver la reacción que tiene cuando se entera del entrenamiento de Mon-El, porque muestra una vez más que su manera de hacer las cosas no ha sido la más adecuada ni mucho menos.

 

 

Hemos tenido que sufrir a James mucho en este capítulo porque, por desgracia, ha metido la nariz en todos los sitios para hacerse ver. La trama principal del capítulo gira en torno a la fuga de prisión de Livewire, la muchacha chispeante y archienemiga de Supergirl que tiene un complejo bastante fuerte con el hecho de que la llamen por su antiguo nombre. A decir verdad, cuando escapa de la prisión ayudada por uno de los guardias de seguridad y otra reclusa, nadie se podría imaginar lo que en realidad estaba ocurriendo, y es que la estaban secuestrando, y no liberando, para poder transferir sus poderes a otras personas y así poder crear caos. Este maravilloso plan, y súper metido con calzador todo sea dicho, ha sido ideado por un científico loco que quiere hacerlo… porque sí, porque mola, porque por qué no iba a hacerlo si puede.

 

 

Es tan tremendo el agujero argumental de esta trama que me ha preocupado bastante, porque ha quedado disimulado por todas las tramas secundarias del capítulo, que han terminado encontrando más importancia que el propio baddie of the week. Sin embargo, no podemos distraernos ni dejar de criticar este hecho porque es muy sonado como para no hacerlo, no sólo porque la trama ha incluido la reaparición de una de las villanas más famosas de la serie, sino porque fue parte del tráiler de vuelta de la mid season de la serie que se emitió después de las navidades.

 

 

Nos prometieron la gran vuelta de Livewire, y sin embargo lo que nos han dado es una excusa barata para justificar que la muchacha se escapase de la cárcel para poder liarla parda en un capítulo en el futuro. No se ha justificado ni cómo ni por qué el guardia de seguridad estaba conchabado con el científico, y cuál era la relación con la reclusa que también les ayuda. Tampoco se nos cuenta por qué los dos permiten ser tratados de conejillos de indias para conseguir los poderes de Livewire, y por qué al transformarse terminan pareciéndose más a unos zombies albinos que a la propia Livewire. Porque no, la peluca blanca que le ponen a la chica para hacerla pasar por Livewire no me convence en absoluto, porque nos lo presentan como un disfraz para que Kara se crea que es ella, pero luego cuando ya se comprueba que es la otra reclusa se la dejan perenne ahí para siempre). Señores de la CW, si lo que querían con la peluca era explicar que los poderes de Livewire te tornan el pelo blanco, entonces colócale mejor la peluca para que parezca pelo de verdad y no una peluca puesta para despistar a Supergirl.

Quizás lo mejor hilado de la trama fuera el final, el cómo Kara prioriza más el coger al científico que ha estado torturando a Livewire para conseguir sus poderes que el intentar detener a su archienemiga. Quizás el discurso para convencerla de que no la mate y que la ayude a capturar al científico a cambio de dejarla escapar estuviera un poco más cogido con pinzas, pero, sinceramente, teniendo en cuenta lo mala que ha sido el resto de la trama hasta resulta un alivio ver algo un poco más elaborado.

 

 

El resto del capítulo trata de abordar, por un lado, el desacuerdo de Kara al hecho de que James sea Guardian puesto que, como es lógico, es humano, un vigilante sin apenas formación que va por el mundo en moto con un escudo pegando a los malos y arriesgándose a ser disparado como efectivamente ocurre en este capítulo. Normal que Kara se oponga a la idea (aunque a decir verdad si terminase muriendo en acto de servicio go on with Guardian James). Lo que no entiendo tanto es la reacción de apoyo de Winn, que incluso llega a ocultarle información a Kara y al DEO para hacer que Guardia llegase antes al lugar donde estaba retenida Livewire, y la escena del final del capítulo en que el que se suma a James en el comentario de que no quieren salvar a la gente desde la oficina sino desde el campo (porque vamos a ver Winn, tu estás haciendo exactamente lo mismo que haces siempre solo que desde una furgoneta en vez desde la central del DEO)

Por otro lado, tenemos la trama de J’onn con M’gann, personaje al que recuperamos después de que quedase encerrada en las celdas del DEO. Al parecer la marciana ha sufrido un ataque psíquico que la deja en un estado parecido al coma pero que la hará fallecer si no se la saca de allí. Nadie sabe lo que la pasa, ni siquiera Alex que le hace todas las pruebas habidas y por haber para tratar de averiguar lo que ocurre. Sólo hay una manera de tratar de salvarla, y es que J’onn establezca el vínculo mental con ella para así poder sacarla de donde esté. Al principio, como es lógico, J’onn se niega a hacerlo hasta el punto de preferir que se muera antes de compartir con ella cada uno de los recuerdos que tiene, incluidos los de su familia que su raza aniquiló. Además, tampoco quiere ver los que pueda tener ella, porque por un lado no quiere revivir el horror, y por otro le da miedo descubrir que en realidad ella sí que es buena, y que era cierta la historia de que ayudó a escapar a muchos marcianos verdes, porque entonces ya no podría odiarla, y hacerlo es mucho más fácil que afrontar la verdad.

 

Sin embargo, verla al borde de la muerte le hace cambiar de opinión. Con la ayuda de Kara y Alex, J’onn terminará estableciendo el vínculo con M’gann para sacarla de allí, descubriendo que efectivamente, no sólo ayudó a escapar a un montón de marcianos verdes, sino que para ello tuvo que matar a muchos de los suyos, y se siente terriblemente mal tanto por eso como por el hecho de que su raza esclavizase, torturase y matase a la de J’onn. El dolor que siente M’gann y el arrepentimiento que siente hacia el hecho de que le engañase conmueven tanto a J’onzz que no duda en perdonarla y ayudarla a volver. El vínculo ya está hecho, ambos ya pueden ser libres (M’gann literalmente de hecho), pero se tienen que enfrentar a otro gran problema: el bloqueo psíquico de ella se debía a un ataque mental dirigido por los marcianos blancos que la buscan desde que la traicionara, y ahora que saben dónde está, van a ir a por ella.

Finalmente, tenemos la disyuntiva de Mon-El, que no termina de aclararse sobre si quiere convertirse en superhéroe para ayudar a la gente o para estar junto a Kara y protegerla como lo hace en el enfrentamiento con los zombies albinos en el párking de la NCPD. Esto esconde un sentimiento muy fuerte de Mon-El, el hecho de que realmente le gusta Kara, algo que ella sospecha desde que la besara cuando estuvo a punto de morir, pero que no se ha vuelto a plantear hasta ahora cuando le pregunta a él mismo si esta haciendo todo esto porque le gusta.

 

Toda esta trama nos lleva a la escena final del capítulo, en la que vemos al daxamita esperando en el descansillo a que Kara regrese a casa para poder disculparse por todo lo ocurrido con Livewire y para sincerarse con respecto a sus sentimientos por ella, empezando por aceptar que por supuesto recuerda haberla besado. Kara sabía que esto iba a ocurrir en algún momento, y se nota que cuando lo ve en la puerta es plenamente consciente de en torno a qué va a transcurrir la conversación. Sin embargo, cuando Mon-El le confiesa que la besó porque en ese momento la veía absolutamente preciosa, con unos ojos “tan azules como un cometa”, y porque sabía que si la besaba podía morirse en paz sin arrepentirse de nada, se ve cómo los sentimientos la desbordan completamente hasta el punto de dejarla sin palabras, sin saber cómo reaccionar, porque muy probablemente se ha dado cuenta en ese preciso instante que quizás no tuviera tan claros sus sentimientos hacia Mon-El.

 

 

Es más, se ve claramente que en un mili segundo ella se incorpora como si fuera a besarle, pero Mon-El continúa hablando y la corta (sin darse cuenta del matiz) para decirla que es consciente de que ella no siente lo mismo por él, pero que no quiere que sus sentimientos frenen su amistad, que a pesar de que ella no quiera estar con él no sólo no quiere dejar todo el trabajo que ya ha hecho para convertirse en un superhéroe sino que le pide que por favor sigan juntos porque ahora sabe que es mucho más importante el bien que puede hacerle a los demás que sus propios sentimientos hacia ella. Un discurso digno de aplauso y de resaltar en este capítulo tan flojo que, junto a la conversación del vínculo de J’0nn y M’gann, y las esporádicas apariciones de Sanvers, nos han hecho suspirar de emoción ante lo que está por llegar, dejándonos igual que Kara cuando Mon-El se marcha del piso: totalmente descompuestos y sin saber qué hacer.

 

Una vez más, National City está a salvo gracias a Supergirl

Por Paula (Twitter: @PaulaGN_94)

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Autor entrada: paulagn94

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