Series que nos desvirgaron seriéfilamente

Para todo hay una primera vez. Frase que hemos escuchado toda la vida y que seguiremos escuchando hasta la saciedad. Y parece que es verdad, que para todo hay una primera vez. O al menos para casi todo. En el mundo de las series es igual y si eres seriéfilo/a, tuviste una primera vez. ¿Cuales fueron las series que nos desvirgaron seriéfilamente?

Si eres un adicto/a a las series como nosotros, en alguna ocasión tuvo que existir esa serie que hizo click en tu cabeza. Esa serie que viste y dijiste «joder, como me gusta esta mierda, quiero más». Pero ojo, no confundir con la primera serie que viste. Nos referimos a la serie que empezaste y no pudiste soltar. La que abrió la veda de series y desde entonces no las has dejado. Haz memoria, seguro que tienes una. Nosotros te vamos a hablar de las nuestras.

Weeds (2005/2012 – Showtime)

Series que nos desvirgaron
Weeds fue la serie de Bea.

Corría el año 2009, cuando una amiga me dijo “tía, tienes que ver Weeds”. Y yo, como buena futura Seriéfila, a punto de eclosionar del cascarón, le hice caso. En cuanto llegué a casa me descargué los primeros capítulos, porque por esa época tocaba tirar del eMule, y sumado a una conexión de internet regulera (Seriéfil@s Prehistóric@s).

Y Weeds, serie que vio la luz en 2005, protagonizada por la loca y adorable Nancy Botwin (Mary-Louis Parker), fue la primera serie que me enganchó de verdad. La historia de cómo una madre de familia, en barrio residencial de bien al más puro estilo Mujeres Desesperadas, se encuentra de repente al frente de una casa con un puñado de hijos tras la muerte repentina de su marido. ¿Cómo mantener a su familia consiguiendo dinero rápidamente? ¡Fácil! Vendiendo marihuana en el barrio. Y aquí empieza una comedia con mezcla de humor negro. 8 temporadas y capítulos de 30 minutos, que yo devoraba a la misma velocidad que se iba creando la Seriéfila en mi interior.

Aunque todos los que la hemos visto estamos de acuerdo en que es la típica serie que debió acabar mucho antes. Las últimas temporadas cayó un poco en el sinsentido. Ahora podéis disfrutarla de manera fácil y cómoda en Netflix.

Mujeres Desesperadas (2004/2012 – ABC)

Series que nos desvirgaron
Desperate Housewives fue la serie de María Reche.

La serie que me desvirgó como seriéfila fue, sin ninguna duda, Mujeres Desesperadas (Desperate Housewives). A partir de ella fue un no parar de series, pero fueron Susan, Lynette, Bree, Grabielle e incluso Edie, quienes me enseñaron lo que era engancharse a una serie. Estar deseando llegar a casa para ponerte el siguiente capítulo, rechazar planes porque prefería saber qué estaba pasando y, sobre todo, me enseñaron lo que es el sufrimiento cuando tienes que esperar un año (¡cómo mínimo!) por otra temporada…

Y es que, durante esos años, recuerdo cómo tenía que esperar a que alguna cadena comprara los derechos y doblara esta fantástica y maravillosa serie que tantas risas y tantos lloros me ha dado. Que yo la pillé con 3 temporadas ya estrenadas, de casualidad, en lo que era antes el videoclub de Ono… ¡no ha llovido ni na’! Me llamó mucho la atención y lo misterioso que era todo a pesar de tener un argumento (que en principio) parecía muy “simple”. Tres temporadas ¡y resulta que acabó con 8! Imaginaos el sufrimiento y la espera… Si no la habéis visto es una de esas series que DEBÉIS ver, ponéoslo como propósito de 2020, porque una vez que entras en Wisteria Lane, no serás capaz de salir.

Grey’s Anatomy (2005/¿? – ABC)

Series que nos desvirgaron
Grey’s Anatomy fue la serie de Daniel.

Creo que recordar la serie con la que nos iniciamos en el mundo seriéfilo es tarea fácil. En mi caso, tengo que rebobinar unos años atrás y darle las gracias a mi hermana. Eran las Navidades de 2012 y emitían en televisión el final de Hospital Central. Toda mi familia se puso al verla y a mí me enganchó pero se me quedó grabado el comentario final de mi hermana: “¡Menuda copiada de Anatomía de Grey! ¡Es que no hay color!”.

Después se dirigió a mí y me dijo que tenía las dos primeras temporadas de Anatomía de Grey en DVD y que me las dejaba. En efecto, Anatomía de Grey fue mi primera serie. Cuando la empecé, llevaba 8 temporadas de emisión y no miento cuando digo que me las vi en enero de 2013. Todos y cada uno de los capítulos. El enganche fue real y fue el principio de la obsesión. Desde entonces, veo cada una de sus temporadas al día (van por la 16ª y hay una 17ª confirmada) y no llego a cansarme de ella. Quizá en enero de 2013 mi vida solo giró en torno a Anatomía de Grey, pero ahora son muchísimas series las que llenan cada uno de mis días.

Lost (2004/2010 – ABC)

Series que nos desvirgaron
Lost fue la serie de Rubén.

Si no recuerdo mal la serie con la que me abrí al mundo seriéfilo fue Lost allá por 2009 aproximadamente. Llegué a casa de mi primo y tenía abierto en su ordenador una página conocida como Series Yonkis, (que seguro que os sonará a todos pero ninguno usó, ¿verdad?) y me explicó que servía para ver series online.

Yo, con mi primer ordenador recién comprado y cero idea de qué se hacía en internet me la trajo un poco al pairo. Pero luego me explicó que la serie que estaba viendo era Lost y que trataba de un grupo de gente varada en una isla por un accidente de avión y ahí ya captó mi curiosidad. Todavía recuerdo que el capítulo siguiente que tenía que ver se llamaba «agua y fuego». Cuando llegué a mi casa y vi el piloto quedé enganchadísimo de esta serie y del mundo seriéfilo.


Lost también fue la serie de Fran.

Recuerdo como si fuese ayer ese preciado momento en el que le dije adiós a mi virginidad seriéfila. Era una cálida, y cuando digo cálida me refiero a infernal, madrugada de verano al sur del país. Mi prima, una seriéfila en potencia, me introdujo en este sucio mundo que hasta ahora solo pertenecía a los adultos. «Conozco una serie sobre una isla, un avión, unos números…» me dijo tratando de llamar mi atención. Chica, que se trataba de Lost (aka Perdidos). Al principio he de decir que mis expectativas estaban muy por los suelos. Ya sabes, uno por aquellos entonces no era un seriéfilo experimentado y su ideal de serie perfecta oscilaba entre Un Paso Adelante y Ana y los 7. Lo que sucedió después te sorprenderá. O no.

Tras visionar los primeros capítulos de la serie no pude controlar mis ansias por saber más y más sobre aquella historia tan random que estaba presenciando. O sea, un avión colisiona contra una isla y se forma un salseo digno de cinco especiales de Salsa Rosa (el Sálvame Deluxe de la época). Días después mi prima volvió a su ciudad tras pasar unas vacaciones con nosotros. ¿Piensas que iba a abandonar a estos náufragos tan fácilmente? Pues mira, chica, no. Yo tenía que saberlo todo. ¿Qué pasaba con el huerto de hierbas de la señora china?, ¿cómo iba a acabar esa tensión sexual no resuelta entre el médico y la supuesta delincuente?, ¿Ian Somerhalder protagonizaría algún desnudo frontal? Había muchas preguntas en el aire y una sola manera de resolverlas todas. Tragándome Lost de principio a fin. ¿Desde entonces? Todo un seréfilo de calidad con todas sus consecuencias.

Heroes (2006/2010 y 2015/2016 – NBC)

Héroes fue la serie de Idaira.

Por suerte (y algunas por desgracia) he visto más series de las que puedo recordar. Con la friolera de 11 años seriefilos a mi espalda, son muchas las series que me han tenido con los ojos pegados a la pantalla. Pero la primera de todas ellas fue Héroes. Y la verdad es que resume muy bien la tragedia de los seriefilos. No sólo me empecé una serie que cancelaron en la cuarta temporada, si no que años más tarde la renuevan PARA CANCELARLA OTRA VEZ.

Aún así tengo un recuerdo maravilloso de las 2 primeras temporadas de esta serie, porque los personajes eran increíbles, muy bien escritos y con mucho carisma. Años después me sigo acordando del lema «Salva a la animadora, salva el mundo». El alegre «Yatta» de Hiro Nakamura. Sylar, uno de los mejores villanos televisivos y OBVIO que me sigo acordando de un joven Milo Ventimiglia.

Everwoood (2002/2006 – The WB)

Everwood fue la serie de Paco.

La serie que me adentró en lo más profundo del mundo seriéfilo fue Everwood. Aún recuerdo cuando, en una calurosa noche de verano, mi padre puso la 2 para ver una película de esas antiguas que a mi yo de 15 años no le interesaba para nada. Pero no tenía otra cosa que hacer, así que la vi. Cuando acabó, serían las 12 de la noche o así, empezó a sonar una melodía que me llamó poderosamente la atención.

Poco más hizo falta para acabar de cautivarme: una fotografía excepcional, unos personajes de lo más naturales y una trama adolescente que descubría el shippeador que llevaba dentro. Pero, sobretodo, había una abuelita un poco cabrónida que enamoraba con la mirada. Yo ya me había teletransportado a Everwood y (esto no lo hagáis en casa) me disponía a hacer trabajar el Emule a pleno rendimiento.

Smallville (2001/2011 – The WB/The CW)

Smallville fue la serie de María.

En mi caso, la primera serie que me enganchó a este mundillo en modo obsesión y vicio intenso fue Smallville. De pequeña Superman era mi superhéroe favorito y y ya estuve enganchada en su momento a la serie de «Lois y Clark: Las nuevas aventuras de Superman». Pero con Smallville fue diferente. Mi internet por aquel entonces no era muy allá, así que después de la primera temporada que vi en la tele, una amiga me pasaba la serie que iba a ritmo USA. Que Kal-el la bendiga. Fue esta la que me hizo descubrir el vicio de seguir una serie americana semana a semana, de ver los capítulos y comentarlos uno a uno con mi amiga antes de que se emitieran oficialmente en España.

Me enganchó el ver qué nuevos poderes descubría un Clark Kent adolescente y, como no podía ser de otra manera, de sus amoríos en la serie (al principio no vivía pensando que iba a pasar con Lana Lang, y luego el shippeo de Lois Lane con él fue fuerte). Gracias a Smallville empecé a descubrir que habían muchas más series americanas que también se podían seguir al día, y ahí empezó mi despertar seriéfilo. 18 años después no he cambiado tanto, ahora estoy viendo Supergirl y esperando con ansia el remake de «Lois y Clark».

The Vampire Diaries (2009/2017 – The CW)

The Vampire Diaries fue la serie de Almu.

Nos situamos en 2009, pleno boom de la saga Crepúsculo y los vampiros. Sí, yo fui una de las muchas personas que caímos en las garras de esta saga. Y es que cuando ya te has leído todos los libros, estás esperando la siguiente película Y NECESITAS MÁS VAMPIROS EN TU VIDA, pues te pones a buscar. Entonces aparece otra saga de vampiros adolescentes que podría estar bien. Y de pronto lees que van a hacer una serie basada en dichos libros. Y PARA MÁS INRI LA ESTRENAN MAÑANA. Así es, descubrí la serie justo el día antes de su estreno en USA. Estaba predestinado a que me gustara. TVD fue la versión televisiva y no tan pegajosa de Crepúsculo.

Para entonces ya había visto otras series en TV, ya había tonteado con lo de ver series «de forma poco legal»… Pero fue esta serie la primera que me enganchó de forma seria. La que me abrió el mundo de los fandoms, las OTPs, los teams… Tanto me abrió el mundo seriéfilo, que desde entonces me quedé y no ha habido quién me eche.

Phineas y Ferb (2007/2015 – Disney Channel)

Phineas y Ferb fue la serie de Luís.

Si digo que allá por el 2009 mi sueño era tener un ornitorrinco espía y construir una montaña rusa súper mega guapa en el jardín os podréis imaginar cuál fue una de las primeras series que me obsesionó… ¡Phineas y Ferb! La serie animada, que comenzó en 2007, fue la primera que me enganchó realmente (con perdón de mi adorada La Banda del patio), hasta el punto de pasarme horas viendo Disney Channel para no perderme ni un solo minuto de ella. Las disparatadas invenciones de los protagonistas, los apuros de su pobre hermana Candace por tratar de pillarlos y la subtrama de espionaje protagonizada por Perry el Ornitorrinco formaban un cóctel perfecto para pasar el rato y, de paso, para ir abriendo boca para las series que vendrían después.

Sin duda todos aquellos que rondamos los 22/24 años recordamos con cariño esta serie, que fue uno de los grandes éxitos del canal de Disney, y cómo nos enseñó que en los más o menos cien días que hay de vacaciones se podían hacer un montón de cosas guays. Aunque aún haya que esperar un poco, seguramente vuelva a ser una sensación en Disney+.

Embrujadas (1998/2006 – The WB)

Imagen relacionada
Charmed fue la serie de Nuria.

De esto que os voy a contar hace tanto tiempo que no consigo recordar el año que corría. Mis veranos de la infancia los pase en una casita al lado de la playa, pero mi hermana y yo nos pasábamos las calurosas siestas (hasta que nos echaban) en casa de la vecina de la casa número 12. Nuestra amiga Paula apareció con el pack de DVDs originales de Embrujadas y un bol de palomitas debajo del brazo. Embrujadas cuenta la historia de tres hermanas que descubren que tienen poderes y que se dedican desde entonces a proteger la ciudad de San Francisco de los ataques demoníacos mientras tratan de mantener la armonía con la vida que llevaban hasta entonces.

Es una serie que recomiendo siempre y, de las personas que me han hecho caso, siempre he recibido críticas positivas. La serie tiene sus más y sus menos, ya que a lo largo de los años la historia llega a flaquear. Para mi amiga Paula fue un rewatch más con el aliciente de ver nuestras reacciones a lo que estábamos viendo, y para mi fue la apertura de puertas a un mundo maravilloso del que no he conseguido salir pero porque no he querido. Nos encantaba repartirnos las hermanas y los poderes, y por eso desde entonces ésta serie tiene un hueco especial en mi memoria y puedo decir sin ninguna vergüenza que en aquellas siestas gané una hermana y un precioso hobbie con el que he crecido y aprendido mucho. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *