Arrow 7×20: El regreso

¡El arquero esmeralda está de vuelta! Tras una semana, Arrow nos trae un episodio con el regreso de un personaje mítico como es Roy, un protagonismo bien desarrollado de Oliver y el descubrimiento de algunos secretos pero que no evita que se sienta un episodio demasiado lento y de introducción a estas alturas, donde todo ha girado alrededor de descubrir el principio de ciertas tramas malgastando un episodio completo en ello en plena recta final. ¡Vamos a comentarlo todo!

AVISO SPOILERS SI NO HABÉIS VISTO EL 7×20 NO SIGÁIS LEYENDO Y RECORDAD QUE PODRÉIS DISFRUTAR DE ESTE EPISODIO EL 2 DE MAYO A LAS 22:50 EN SYFY

La trama en retrospectiva con Dinah como la poli mala ha sido uno de los ejes del episodio. Y a mí me ella me tenía negra durante todo el episodio, es más, me tenía tal que así:

No he podido evitar pensar, ¿qué demonios tiene que hacer Oliver para que Dinah confíe en él? Porque sacrificó su vida por ella y por el resto, su felicidad…sólo para salvar sus culos desagradecidos. A pesar de eso, es capaz de acusarle a él y a los demás de un asesinato brutal a sangre fría. Después de todo lo que han vivido juntos, ¿es que Dinah no los conoce y confía en ellos lo suficiente como para saber que no son culpables?. Pues parece ser que no y está dispuesta a volver a desconfiar…y a traicionarlos. Y eso me ha indignado y me ha cabreado como la que más.

Todos estaban molestos con las conclusiones y las presiones de Dinah pero quiero destacar a tres: Felicity, Diggle, René y Oliver.

Felicity, por los comentarios que ha hecho, aún sigue enfadada con Dinah por su anterior(es) traición y ya somos dos. Una cosa es que se intente seguir adelante y se perdone, pero eso está ahí, Dinah los traicionó y desde entonces nada es lo mismo…Felicity no se esperaba algo así de ella y eso la previno sobre los nuevos. La previno sobre que su relación con ellos no era igual que la relación y la conexión que existe entre ella, Diggle y Oliver. No existe el mismo grado de confianza y lealtad. Eso lo ha podido comprobar en innumerables ocasiones.

Aunque Felicity haya hecho la vista gorda y seguido adelante, una vez que abres los ojos ante la realidad es imposible volver a cerrarlos. Y la realidad es que Dinah es capaz de traicionar y desconfiar de Oliver a la mínima oportunidad. Ese hecho es algo que está ahí, latente y se pone de relieve cuando Dinah no aprende de sus errores y vuelve a desconfiar de alguien que lo ha sacrificado todo por ella y los demás, incluso su vida y su felicidad con Felicity.

Es inevitable que a Felicity le duela esta nueva desconfianza, este desprecio al sacrificio de Oliver porque, una vez más, Dinah demuestra que no se merece que Oliver lo sacrificara todo y eso le duele por Oliver y también le duele por ella, por ambos. Le duele por Oliver porque lo ama y no soporta que otros piensen mal de él, que no sean capaces de ver su gran cambio e incluso que lo tomen por alguien que nunca fue: alguien que traiciona a los suyos.

No soporta ver cómo la gente por la que Oliver lo sacrifica todo, lo desprecia a la menor oportunidad y ni siquiera lo conoce. Y le duele por ellos porque es inevitable pensar que alguien que es capaz de hacer lo que hace Dinah no se merece estar en el equipo, llamarse amigos y menos que Oliver sacrifique su felicidad junto a ella por salvarles el culo. Estoy totalmente de acuerdo con Felicity. #TeamFelicity.

En cuanto a Diggle, me quedo con la frase que la misma Dinah ha dicho: «hay personas que no se merecen que las protejas». En este momento no podía estar más cabreada con ella, en serio, lo que sucede es que Dinah no cree que nadie más que ella merezca protección y menos alguien del Team. ¿Por que iba a pensarlo si a la mínima oportunidad siempre los ha traicionado? Esa frase para mí ha retratado a todo el personaje.

En lo que respecta a René, se han puesto sobre la mesa sentimientos y verdades que estaban latentes, esperando hasta que algo así pasara. Dinah lleva tiempo desconfiando de René, desde que apareció Emiko ha habido choques y tensiones entre ellos…tantos que llevó a Dinah a mirar a René casi como un enemigo, recordemos que incluso llegó a arrestarlo. Y no habían tratado eso, habían pasado por encima. Aquí se trata…y descubrimos que Dinah ve mucho más probable que antes el hecho de que René matara a inocentes por proteger a Emiko.

Por último, Oliver. El dolor que sentía ante las conclusiones de Dinah, ante el hecho de que ella, después de todo lo que ha hecho, pensara que sería capaz de algo así…era demasiado para él. Es como si nada de lo que han vivido juntos en el Team tuviera importancia. Como si no lo conociera. Oliver me ha roto el corazón ene se momento…y aún más cuando ha tenido que confesar que había sido Emiko quien mató a esos dos guardias. El propio corazón de Oliver se ha roto un poco más al decirlo. Esa tristeza, dolor y derrota que se han mezclado en su voz, diciéndolo en un susurro…como para que nadie más lo oyera…ha sido descorazonador.

Al final se descubre que Dinah sólo estaba actuando y que realmente no desconfía de Oliver ni del resto. Eso hace que mi enfado con ella baje varios grados y esconda el cuchillo…aunque lo deje a mano. Pero aquí la pregunta es, ¿merecía la pena tanto enfado y frustración (junto con las ganas de matar a Dinah) para este giro final? Yo creo que claramente no. Sí, ha sido una sorpresa el cambio de tercio porque yo ya estaba afilando el cuchillo…pero no elimina que las ganas de matar a Dinah hayan subido exponencialmente a los minutos del episodio y que me frustrara, cabreara y no le encontrara sentido a su desconfianza. Por ello, el giro final ha sido sorpresivo pero no elimina del todo el sabor amargo que se nos queda en la boca; un sabor que se aferra a nuestro paladar.

¿Sabéis qué es lo peor y lo más triste de esto? Que la actitud de Dinah era realmente creíble, porque ha desconfiado y traicionado tantas veces a Oliver que ya te lo esperas. Por eso el giro final ha sido una sorpresa, porque lo único que esperas de Dinah es traición y desconfianza. Y eso demuestra lo lejos que han llegado destrozando a este personaje. Algo va mal cuando de un miembro del Team, un Team que se debe de basar en la confianza y la lealtad, te esperas justo lo contrario.

¡La vuelta de Roy ha sido de lo mejor del episodio!. Yo estaba tan feliz de verlo como Felicity (ese salto que ha dado para abrazarlo y que casi le dice que está embarazada, same, Felicity, same). Me ha gustado que Oliver lo llamara para ayudar, es alguien que Emiko no se espera – aunque siendo el Noveno Círculo tan poderoso como es, cuesta creer que no sepa la historia entre el Team y Roy -. Aunque las cosas no salen como se espera…y vemos a Roy matar de forma violenta a dos personas inocentes. Verlo cubierto de sangre, con la cara desfigurada de pura rabia, tan fuera de control…¡madre mía, ha sido brutal!

La historia de Roy es algo que no me termina de gustar porque ya tenemos otro no muerto en la serie. Lo cierto es que estoy harta de no muertos, han sido tantos ya…que llegue a mi límite hace años. Sin embargo, la historia de los pozos y la resurrección de Roy tras su muerte a menos de la Liga de Malcolm abre tramas con varias perspectivas de futuro. Está claro que esos pozos funcionan y Roy, Thea y Nyssa aún no los han encontrado todos, así que, ¿podrían haber sido usados para alguien más a parte de Roy? Y ya sabéis por donde voy…

Además, la Liga de Malcolm están intentando evitar que el trío dorado (AKA Thea, Nissan y Roy) destruyan los pozos cuando Malcolm los dejó específicamente en manos de Thea. ¿Por qué hacen eso? Pueden hilar perfectamente esto de forma directa hacia el Noveno Círculo y tal vez por eso han mencionado y empezado a desarrollar esto. ¿Qué pensáis?

Dicho esto, me ha encantado que OTA defendiera sin ambages a Roy. No han dudado un segundo en hacerlo. Por contra, han estado Dinah y René que han tratado a Roy como si fuera un asesino cualquiera y sin escrúpulos. Y casi les abofeteó con toda la mano abierta. Ellos no tienen ni idea de quién es Roy, no le llegan ni a la suela de los zapatos a Roy. Roy jamás los hubiera traicionado como ellos lo han hecho repetidas veces. Jamás hubiese desconfiado de ellos. Ya quisieran ellos ser Roy. Roy es…todo.

Roy fue de los pocos que encajaba con OTA y fue el primer alumno de Oliver. En esos momentos, Oliver no se veía como más que un asesino. Apenas estaba empezando a verse como algo más. A creerse que podía ser algo más que oscuridad. Roy le afianzó en esa esperanza cuando lo vió crecer bajo su ala, cuando Oliver vió que para Roy era un modelo a seguir.

Si un chico con problemas como Roy podía tener como un modelo a seguir a alguien como él, quizá Oliver no estaba tan perdido como pensaba. Quizá sí había esperanza para él. Oliver concentró en él lo poco bueno que le quedaba, como si el mismo Roy fuera un salvavidas. Le dio un objetivo por el que luchar. Le dio una familia junto a la que hacerlo. Y una nueva vida como un reflejo de la nueva vida que Oliver deseaba para sí mismo.

Oliver fue el mentor de Roy tanto como él mismo Roy, sin saberlo, lo fue de él. Puesto que Roy le enseñó a Oliver a tener esperanza en sí mismo y a que tal vez, sólo tal vez, Diggle y Felicity tenían razón en vez en él algo más que el hombre roto y oscuro que él ve en sí mismo. Tal vez, y sólo tal vez, los pedazos rotos de su propio corazón y de su propia alma podían ser cosidos y recompuestos.

Por eso me ha encantado que tanto OTA como la propia serie le diera a Roy el valor que realmente siempre ha tenido y que OTA saltaran a defenderlo como fieras ante los ignorantes ataques de René y Dinah, dejándoles claro que Roy se merece toda su lealtad, aunque no la pida. Porque son familia, y la familia no debe de pedir lealtad y protección entre ellos, se sobreentiende, simplemente se hace lo que sea por ellos. Igual que el mismo Roy hizo en ocasiones anteriores. Eso es lo que hace la familia…y el problema es que Dinah y René nunca lo han sabido porque nunca han visto al resto del Team como familia ni han sido capaces de hacer eso mismo por ellos…pero ni OTA ni Roy son así. Esa es la gran diferencia.

A parte de la trama de Roy y la policía, el eje principal ha sido Emiko. En esta ocasión, es René quién sigue creyendo en Emiko mientras Oliver se ha dado cuenta de que ya no hay nada que hacer con ella. Comprendo que René esté enamorado de Emiko y que desee con todas sus fuerzas superar la parte de que ella es una asesina psicópata, pero ese sentimiento no es una excusa para hacer la vista gorda ante todas las personas que Emiko ha matado y que siga creyendo, de forma endeble, que Emiko se preocupa por su familia y eso lo cambiará todo, al igual que creer que el pasado de Emiko justifica sus acciones.

Emiko ha demostrado de forma suficiente que eso no cambia nada, sí, mató a Dante, quería a su madre…pero eso no hizo que traicionara al Noveno Círculo y aquí es vital una frase de Oliver: «llega un momento en el que todos debemos hacernos cargo de las consecuencias de nuestras acciones». ¡Olé Oliver y olé el crecimiento de su carácter! Nadie más que él es capaz de creer en la redención y en las segundas oportunidades. Pero todo tiene un límite. El pasado de Emiko no es excusa para hacer lo que hace. Sí, tuvo que ver en ello. Lo que somos hoy es consecuencia de lo que fuimos ayer. Pero Emiko tomó sus propias decisiones y las ha seguido tomando, a pesar de la mano tendida de Oliver y de que le ha demostrado por activa y por pasivamente que tiene otras opciones que no sean el Noveno Círculo.

Pero Emiko ha DECIDIDO seguir en el Noveno Círculo y aferrarse al odio que siente por Oliver. Un odio visceral que proviene no sólo de su apellido si no sobretodo del hecho de que Robert lo eligiera a él y a Moira por sobre ella de que destruyera la vida de Emiko y de su madre debido a su existencia. En realidad, ese odio proviene del odio y del resentimiento que Emiko le tiene a Oliver por la decisión de Robert, proveniente de la envidia que le corroe porque Oliver tuvo a su padre en su vida y una familia y ella no.

Las decisiones que ha tomado Emiko están en ella, no en Oliver y tampoco en Robert, si no en ella…y ya va siendo hora de que se enfrente a las consecuencias de ellas. Ella ha decidido que no quiere salvarse, no pueden seguir protegiéndola sin encargarse de la amenaza que es.

René sigue creyendo en la posibilidad de redención de Emiko y no es hasta que ella misma le confiesa que es la líder del Noveno Círculo que se da cuenta de que Oliver tiene razón: Emiko no tiene redención y es una amenaza. Es entonces cuando le dice algo que sabe que le va a doler, pero que siente que es la verdad: su madre se avergonzaría de la persona en que se ha convertido. Es totalmente cierto. La madre de Emiko sufrió mucho pero parecía una buena persona y nunca hubiese creído que su hija se convirtiera en una asesina guiada por la rabia, la ira, el dolor y todos los sentimientos que hay en medio.

Tras la misión fallida del Team, Emiko le revela a Oliver una verdad que arrasa con los cimientos de su vida: ella estaba al tanto del hundimiento del Queen Gambit dejó que sucediera, es más, se alegró de que pasara porque fue la forma perfecta de acabar con Robert. Y ahora terminará el trabajo acabando con él.

Esta verdad rompe los esquemas de Oliver, hasta ahora, él siempre había culpado y odiado a Malcolm por lo que sucedió pero ahora descubre que su hermanastra, su familia, tuvo que ver con ello. La familia es algo muy sagrado para Oliver. Los ha protegido hasta la extenuación, incluso cerrando los ojos ante evidencias que le decían que no eran tan puros como él pensaba de ellos. Siempre ha tenido a su familia como en una especie de altar y se ponía a la defensiva cada vez que alguien le decía lo contrario y ahora…ahora se ha tenido que enfrentar a que una parte de su familia facilitó la muerte de otra parte de ella.

Oliver se ha tenido que enfrentar al hecho de que su hermanastra formara parte no sólo del hundimiento, si no de las consecuencias que vinieron con él, el suicio de Robert con Oliver como testigo, los años de sufrimiento, de entrenamiento, de dolor de oscuridad…la misma creación de su identidad como Arrow.

El final es poético y nostálgico a la vez, Emiko hace que se derrumbe un edificio entero encima de Oliver (y del resto), justo la forma en la que la muerte de tommy tuvo lugar. Algo que es imposible de ignorar y que puede que sea algo más que una causalidad o un guiño.

Y, de pronto, tras este capítulo, todo esto se ha vuelto aún más personal para Oliver. Han sido realmente inteligentes en hacer esto porque algo que parecía sacado de la manga, algo desconectado, viniendo de una hermana desconocida…se ha convertido en algo más personal, con una base más sólida y emocional para el protagonista. Lo único que esta trama necesitaba un desarrollo más profundo, con más tiempo, en lugar de haberlo perdido en otras tramas más insulsas.

En cuanto a Olicity, pocas cosas que decir…pero siempre hay detalles, ¿os habéis fijado en cómo se muestran juntos y abrazados cuando le dan la bienvenida a Roy? No pueden estar más juntos, no hay ningún espacio entre ellos y además es un símbolo de un frente y una pareja totalmente unida. Me los como.

También hay que fijarse en que nos han mostrado varias veces a Felicity comiendo (casi me cargo a Dinah cuando básicamente le ha dicho que dejara de comer) porque está embarazada, un dulce recordatorio de que Mia está ahí y me sigo derritiendo por ello.

En lo referente a los stunts, sólo una palabra: espectaculares. Absolutamente todos, desde los de Roy (cómo se le echaba de menos a él y a sus míticas volteretas) tan agresivo, hasta los de Oliver al que volvemos a ver mostrando sus habilidades y su entrenamiento; pasando por Emiko con esa mezcla de agresividad, fuerza y estrategia que imprime en cada uno de sus movimientos.

CONCLUSIÓN

En conclusión, la vuelta de Roy, el regreso del protagonismo a Oliver y la siempre adorable Felicity, junto con los últimos descubrimientos, no salvan un episodio completo dedicado a descubrir el secreto de Roy y el de Emiko. Sí, esos 10 últimos minutos han merecido la pena pero, ¿valía la pena dedicar todo un episodio, en plenos episodios finales, sólo para descubrir esto? Para mí no.

Desde luego, era algo que tenían que descubrir pero no necesitaban gastar (o malgastar) 40 minutos y un capítulo entero para ello. ¿Me ha entretenido? Sí. ¿Me ha gustado? Sí. ¿Era necesario? No.

Les queda muy poco tiempo (ellos se han buscado que sea así) y malgastar un episodio en descubrir algo que se podía haber descubierto antes en el episodio o en la temporada no parece buena idea. Este episodio me ha confirmado lo que os comenté la semana pasada, que está claro que tienen pensado continuar la trama – o, al menos, la mayoría – en la temporada siguiente porque lo que hemos visto aquí es sólo la introducción a una gran trama como son los pozos y el Noveno Círculo, una trama que no da tiempo a desarrollar en dos episodios.

Dicho esto, lo cierto es que me ha gustado mucho la trama que han abierto con Roy y los pozos (no tanto lo que puede significar, más no muertos en la serie, pero bueno) y cómo lo han hilado con el tema de Malcolm y el Noveno Círculo, a la vez que esos guiños a las primeras temporadas con Roy y, por supuesto, a la muerte de Tommy.

Por otra parte, nunca he sido fan de los episodios en retrospectiva, no son lo mío, pero hay que reconocer que era la forma correcta para hacer una historia entretenida, fluida y con sentido.

Sin embargo, veo el papel de Dinah como algo muy triste. Porque ha sido tan creíble…que eso nos habla de lo mal que han construido al personaje, que en vez de estar preguntándonos qué demonios pasa para que ella crea algo así, nos hemos tragado que realmente lo pensaba y estaba condenando y volviendo a traicionar a su equipo.

Y hasta aquí la crítica del 7×20. ¿A vosotros qué os ha parecido este episodio?. ¡No dudéis en comentármelo!. Nos leemos la semana que viene con el 7×21 «Living Proof» y recordad que podréis ver este capítulo el 2 de mayo a las 22:50 en SYFY.

Por Raquel.

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