Arrow 7×15: El principio del fin

Tras una semana, Arrow ha vuelto con un episodio que puede pasar desapercibido pero que contiene muchas cosas importantes. Es un capítulo que prepara la trama para lo que viene, la posiciona en el sitio justo. Es el principio del fin de la temporada. Como un episodio puente que abre bastantes interrogantes. Además, tiene unos momentos Olicity muy dulces y preciosos, además de recuperar las dinámicas que son el pilar de esta serie y eso ya hace que todo merezca la pena. Aunque, por supuesto, también tiene su parte de relleno que te hace poner los ojos en blanco. ¡Vamos a comentarlo todo!

AVISO SPOILERS SI NO HABÉIS VISTO EL 7×15 NO SIGÁIS LEYENDO Y RECORDAD QUE PODRÉIS DISFRUTAR DE ESTE EPISODIO EL 21 DE MARZO A LAS 22:50 EN SYFY

El Team ha empezado a trabajar con la policía de forma oficial y bajo sus normas. Eso trae un montón de problemas y su ración de ojos en blanco. Por supuesto, la policía es tan obtusa como para “enseñarles” a luchar a los vigilantes y héroes que llevan salvando la ciudad y pateándole el culo a los malos durante años. Y, por si fuera poco, “enseñarle” a hackear a una hacker que lleva años infiltrándose donde sea para conseguir información y hacer posible el trabajo del resto de héroes. Claro que si, guapi. Eso tiene todo el sentido del mundo (ojos en blanco).

Same Felicity, same.

Tras esas lecciones vitales (ironía mode on), llega el punto de las normas. Nada de sus armas normales y tampoco de sus trajes. Básicamente nada de ser ellos. Los están básicamente castrando. Son vigilantes por algo, no son agentes de la policía. Son vigilantes. Si la alcaldesa ha decidido dar el visto bueno a ese proyecto, qué menos que tener el sentido común para saber cuando debe ponerse seria sobre el procedimiento y sus normas y cuándo debe darles manga ancha. Que puedan sentirse identificados como lo que son y que puedan luchar con las armas con las que han sido entrenados y manejan a la perfección es la definición de cuando darles manga ancha. De hecho, es la clase 101 de cuando darles manga ancha. Pero no, nada de eso, así que, ojos en blanco, otra vez.

No me ha gustado nada verles como agentes de policía normales, con ese uniforme, siguiendo a la perfección las normas, en la comisaría investigando…volvemos a lo que hemos estado diciendo estas semanas: esto es Arrow, no una serie policiaca. Para ver una serie así, me pongo cualquiera de las millones que hay. Pero no quiero ver una serie de ese estilo, quiero ver Arrow, una serie de héroes. Y verlos en modo policía me saca de lo que realmente es esta serie. Hace que no la reconozca en absoluto en esos momentos y que quiera meterme en la pantalla, sacarlos de ahí y llevarlos al búnker, donde pertenecen. Dejando a Dinah ahí eso sí (y de paso a René).

Por supuesto, esta estrechez de miras por parte de la policía y las formas distintas que tienen los dos equipos de trabajar frustra a todos, aunque Oliver intenta que todo funcione, tragándose muchas cosas, llega un punto en el que no puede. En el que ninguno puede. Así que deciden ir por su cuenta. Consiguen una confesión…pero bajo coacción, lo que significa que no es admisible y no pueden atrapar al villano.

Como siempre, la virtud está en el punto medio. El Team no hace lo correcto (aunque sea comprensible y yo hubiese hecho lo mismo) al ir por libre porque ahora no sólo necesitan que el tipo confiese y arreglarlo. Necesitan asegurarse de que pueden encerrarlo. Pero la policía tampoco hace lo correcto al ser tan rígidos y no entender que el equipo de vigilantes tiene unas necesidades especiales y que deben escucharlos. Por ejemplo, Oliver es un estratega, no pueden pasar de sus estrategias y tampoco cerrar los ojos a que el Team no son agentes de policía sin más. Tienen que complementarse. Los métodos del Team funcionan y son más rápidos pero necesitan hacerlos legalmente y ajustarlos un poco cuidando cosas que antes no cuidaban y la policía debe dejarlos actuar, a la vez que está ahí como apoyo.

Cuando consiguen hacer todo eso y trabajar juntos, es cuando logran resultados. Eso es como una llamada de atención para la alcaldesa. Se ha sacado el palo que llevaba incrustado en sus posaderas (lo siento, pero tenía que decirlo) y se ha dado cuenta que el Team no ha sido el único que ha cometido errores. Así que va a derogar la ley antivigilante y autoriza al Team a seguir trabajando para la policía bajo sus propios métodos, con sus trajes y en el búnker y yo grito ¡ALELUYA! ¡POR FIN!. No es exactamente como antes, puesto que no actúan fuera de la legalidad. Pero es un gran avance y lo mejor que vamos a conseguir. Volvemos al búnker (que está precioso, por cierto), a los trajes, a las misiones, volvemos a Arrow…todo con el beneplácito de la policía.

Es algo distinto a lo que teníamos antes pero mucho mejor que lo que acabamos de dejar. Además, con las identidades de los héroes sacadas a la luz no les quedan mucha más opciones que actuar así. Como antes…pero con modificaciones. Parece claro que hemos dejado atrás el modo “serie policiaca” y hemos vuelto a Arrow por lo que estoy muy contenta.

En medio de todo esto, está Dinah. Es la que más se niega a actuar de nuevo como una vigilante. Siempre elige a la policía, en cada oportunidad. Y, si bien su trabajo está en la línea, no puede olvidar así como así una parte de ella misma. No puede reprimirla y aplastarla, no funciona así. Le está dando la espalda a sus amigos y, lo que es peor, a parte de sí misma. No es sano. Dinah debe darse cuenta de eso.

Pero detrás de todo esto hay algo as que su trabajo o su disyuntiva. Se ha dado cuenta de que ya no tiene el Canary Cry. No funciona. Hasta ahora, ha sentido eso como lo que la identificaba como Black Canary y ahora que no lo tiene…no cree que esté a la altura de ese nombre y siente que la policía es lo único que le queda, así que quiere conservarlo.

René es quien le hace entender que eso no es cierto. El Canary Cry es sólo un complemento más, no es lo que la define como Black Canary. Sigue teniendo a su altér ego…y a ellos. Eso hace reaccionar a Dinah y se une a hacer las cosas de otra forma. Y después, ¡se disculpa! La cara de asombro no me la quita nadie. Creo que es la primera vez que es capaz de aceptar lo que ha hecho mal y pedir una disculpa sincera. Además, no se guarda el secreto sobre su Canary Cry. Como era de esperar, todo el equipo la apoya, al igual que René, e insisten en que ese grito no la definía y que sigue siendo Black Canary.

Es una insistencia que llama la atención. No se mucho de cómics, pero en ellos, el Canary Cry es algo distintivo de Black Canary. Sin embargo, en la serie, han dejado claro que Dinah, a pesar de no tenerlo más, sigue siendo ese personaje. Como si quisieran aclarar que nadie, tenga grito o no, va a ser Black Canary más que ella.

¡OTA comparten el mismo aire! Y no sólo eso, hay escenas de calidad. ¡Han pasado 84 años!.

Oliver y Felicity van a empezar a poner en marcha un método alternativo de atrapar al villano. Diggle se une a ellos. Y es el Diggle que recordamos, el que siempre les guarda las espaldas a ambos, el que está ahí para lo que sea…y el que dice las verdades incómodas que son difíciles de oír. Si hacen esto, están poniendo en peligro todo por lo que Oliver ha trabajado, están dando la espalda a eso y empezando de nuevo. ¡Dios, como he echado de menos a mi John!.

Diggle no es tonto y se da cuenta de que hay algo que Olicity no está contando. La razón por la que Oliver ha aguantado tanto y la razón por la que ahora él y Felicity están tan decididos a salvaguardar la ciudad de verdad. Olicity se mira y se dicen de todo en esa mirada, “muero por que se lo digamos…sí, díselo” “tiene que saberlo, es familia”. Entonces Felicity suelta la noticia, ¡está embarazada!. La alegría de Diggle es el reflejo de todo el fandom. Él ha luchado tanto por verlos así, juntos, unidos…con una familia. Siempre supo que estaban hechos el uno para el otro. Siempre lo vió. Incluso cuando ni ellos mismos lo veían, John lo vió claro y cristalino como el agua más pura. ¡Es precioso y especial este momento! ¡OTA unido celebrando el bebé Queen!. Disculpadme si voy a por unos cuantos muffins…

Una vez que la emoción ha pasado un poco, Diggle les dice que necesitan una ciudad más segura para ese pequeño y los antiguos métodos son buenos y funcionan…pero los ponen en peligro. Necesitan llegar a un acuerdo con lo que ellos hacen y con las reglas de la policía. Necesitan ser…algo más (como una vez lo hicieron y fueron algo más que vigilantes). Tiene toda la razón y, juntos, llegan a una solución. Combinar ambos métodos es la respuesta.

Más tarde, ¡tenemos momento Delicity! De esto hace más de 84 años…John es tan bonito y tierno que le trae una solución para las nauseas femeninas. Ha hecho de todo para que ellos dos estuvieran juntos. Va a cuidar a ese bebe y a sus padres con su vida. También la felicita. Aún lo sorprende lo buena que es, cómo consigue hacer lo necesario para salvaguardarlos a todos ahí fuera. Felicity intenta quitar hierro al asunto, quitarse importancia, avergonzada por sus halagos y por el cariño y la admiración con la que Diggle los dice, pero John sabe mejor que ella se los merece.

Y le deja claro que ARGUS iba a comprar toda su tecnología, sabe que es infalible. Lo que quiere que cualquier competidor las tenga. Quieren lo mejor, y lo mejor, es ella. Yo muero de amor. Además, él sabe que Felicity no está construyendo sólo un sistema de seguridad. Es mucho más. Es algo grande. Esta es una clara referencia a la futura Smoak Tech que tod@s estamos deseando ver. John se ha dado cuenta de que se está cociendo algo en esa cabecita y la mirada de Felicity le dice que tiene razón. Es una mirada ilusionada, orgullosa y esperanzada. Me la como.

Mejor dicho, me los como. Ya era hora de verlos así, tan unidos, como la familia que son. Ya era hora de ver al Diggle que amamos, siendo sólo él mismo. Estando ahí para sus amigos, para su familia, eligiéndolos y guardándoles la espalda no importa qué. Yo…le he perdonado por todo ya. Lo admito, ha sido demasiado fácil. Pero es Diggle, lo adoro y con todo lo que ha hecho estos años…OTA es mi debilidad, lo acepto, así que lo perdono. Voy a disfrutar de esta dinámica a plenitud sin fijarme en errores pasados. Los sigo amando como el primer día.

Tenemos que hablar de Olicity, ¿cómo pueden ser tan maravillosos y tan dulces?. Hemos tenido varías escenas de ellos y ninguna ha tenido desperdicio.

La primera ha sido tras las clases de la policía. Felicity estaba cabreada y frustrada y quería estrangular a alguien y Oliver estaba tan…tranquilo. Tan..deseando que funcionara. Felicity no se lo podía creer, ¿qué le pasa? Sabe que pasa algo. Oliver no es así. Normalmente estaría como ella o peor. Estaría negándose a seguir. Pero está haciendo todo lo contrario. No tarda en preguntarle por qué. Oliver la mira fijamente a los ojos, se muerde el labio…como algo avergonzado o miedoso de lo que va a decir. Él sólo quiere ayudar, como sea, a que la ciudad sea segura, por sus hijos. Quiere que vivan en una mejor ciudad. Y si para eso tiene que soportar estar a las órdenes de la policía, sus reglas, sus métodos, tragarse su orgullo e incluso una parte de sí mismo…lo hará. Sin dudarlo. Por ellos. Porque sería capaz de todo por ellos.

Es tan dulce (de hecho, cuando Oliver ha dicho “nuestro bebé” me he derretido)…tan dulce que Oliver sea capaz de todo y que este como avergonzado de decirlo, como no queriendo que Felicity se asuste ante la intensidad de su amor de todos ellos y lo lejos que llegaría por ellos. Pero Felicity no está asustada. Está encantada. Ama a ese hombre. Y una de las razones es esa intensidad de amar, ese corazón que tiene, sobreprotector, pero siempre, siempre, lleno de amor. Sin embargo, quiere intentar hacerle ver que no necesitan a la policía para hacer una ciudad segura. No tienen por qué hacerlo. Esconder una parte de sí mismos, que su bebé no sepa realmente quienes son no lo ve como una opción. Pueden seguir como hasta entonces.

Pero Oliver se ha dado cuenta de que no es una opción, porque estarían doblemente en peligro, por los villanos y por la policía, podrían arrancarlos del lado del otro. No puede permitir eso.

Felicity lo acepta. Aunque no le guste, sabe que Oliver necesita esto. Necesita mantener ese control dentro de la vida que llevan. Necesita sentir que puede protegerlos. Así que Felicity se lo concede.

A la vez, ella le pide algo: que guarden lo del bebé en secreto. Parece muy temprano para dar la noticia y quiere algo de tranquilidad con su marido y su pequeñ@ antes de que todos se abalancen a preguntarle, cuidarla…Oliver tuerce un poco el gesto. Muere por decírselo a todo el mundo y lucir como un futuro padre orgulloso pero sabe que Felicity lleva razón, así que aceptar guardarlo en secreto, por el momento.

La segunda escena también ha sido muy bonita. Felicity se ha ido por las ramas y Oliver la ha calmado, trayéndola al aquí y al ahora, como sólo él sabe hacer. Ha hecho que lo mire fijamente, que se concentre en sus ojos…¿no habéis sentido las chispas? Porque yo sí. Y habían muchas.

Durante la tercera escena juntos, Felicity ya se ha dado cuenta de que no pueden seguir trabajando para la SCPD en esos términos. No atrapan al malo y nadie gana. Oliver también está frustrado pero está decidido a aguantar, por su familia. No ve otra salida. Pero Felicity se la da: seguir sus propios métodos y demostrarle al departamento que se equivoca con ellos. Oliver ha estado buscando una salida desde que vió el panorama pero no lo había encontrado. No había conseguido pensar en algo que mantuviera la ciudad y a ellos seguros pero que los hiciera estar como antes. Pero Felicity lo consiguió, siempre lo consigue, es jodidamente inteligente y la ama más por ello. Lo deja bien claro. Y ese antojo de Felicity con el helado de menta y chocolate…¡no puedo adorarlos más!.

Un detalle maravilloso ha ocurrido cuando Dinah los ha invitado a tomarse algo para celebrar estar de vuelta en el “dulce” búnker (gran guiño para dejar claro que es su casa), Felicity ha rechazado la invitación y, más tarde, le ha guiñado el ojo a Oliver y él le ha devuelto ese guiño. Comparten ese secreto, y están felices de ello. Felices de que su pequeño o pequeña esté creciendo. ¿Puedo comérmelos ya?.

La última escena juntos es la más preciosa. Felicity está tan contenta, acariciándose la barriga para sentir esos pequeños cambios…aún no se han dado, pero ambos lo notarán cuando lo hagan.

Y entonces empiezan a hablar de nombres. Ha sido imposible no pensar en ellos. Felicity elige Lucas para un niño. Oliver lo prueba en su lengua, cómo suena…le gusta. Es diferente de lo que pensaba pero le gusta. Y él ha pensado en el nombre de niña: Mia, Felicity se da cuenta de que es por Moira y de que suena como su abuela. Dulce y fiera. Moría era dulce con los que amaba…pero fiera con todos los demás. Exactamente como Oliver. Exactamente como es Mia en el futuro. Es perfecto.

Entonces, Oliver le confiesa a Felicity que desea que sus hijos conozcan y vivan en una ciudad distinta de en la que él se crió. Una ciudad más segura. Más justa. Mejor. Ambos, Oliver y Felicity juran, juntos, que lo harán y que siempre se tendrán el uno al otro…al igual que los tendrán a ellos. Es una promesa, un voto, un juramento. Una prioridad en su vida, ellos están por encima de todo. Harán lo que sea necesario. Eso nos lleva directamente al futuro.

En el futuro, los hermanos siguen trabajando juntos para averiguar de qué se trata ese mensaje de Felicity. Para conseguir lo que necesitan, tienen que ir al territorio que Mia conoce. Ella se codea con los criminales y personas de los bajos fondos. Es el único modo de sobrevivir. Así que los conoce, tanto a ellos como a sus métodos. Pero William no. Por supuesto, él va por libre cuando Mía le ordena que se esté quieto. Pero es demasiado inocente para ese mundo. Él se ha criado lejos de todo eso. En Stan City ahora las personas sólo sobreviven, como sea, aunque eso signifique, robar, estafar, engañar o extorsionar. En ese mundo tienes que fortalecerte, saber defenderte y nunca perder de vista tu espalda. Eso es justo lo que hace Mía. Pero no William. Él se confía demasiado…y la lía.

Mía está en buen lío por la ingenuidad de William y, aunque ella quiere luchar y se enfrenta a ese hombre sin dudarlo, él hace que se retiren. Esto es tan…Olicity. Mia, al igual que a William, me ha recordado a Oliver. Esa forma de enfrentarse al enemigo de frente, con esa fiereza. Y William me ha recordado a Felicity, sabiendo que hay otra forma y encontrándola. Ambos hacen el equipo perfecto porque se complementan.

William no iba a dejar que Mia se enfrentara a todo eso sola. Iba a protegerla. Ella ya no está sola, lo tiene a él y quiere, desesperadamente, quiere que Mia se de cuenta y lo acepte. Ya no hace falta que ella se enfrente al mundo con esa fiereza, con esa máscara de que nada lo afecta, siendo dura sólo para sobrevivir. Ahora tiene a alguien en quién apoyarse, con quién hablar, con quién ser sólo…Mia. No sólo Mia la dura. Si no Mia, con su fiereza y valentía pero también con su vulnerabilidad.

No se me ha escapado esa mirada de nostalgia de William cuando ha visto a Oliver en Mia. Sigue queriendo a su padre con todas sus fuerzas. Sigue anhelándolo…y sigue dolido por haberse sentido abandonado por él y también por su madre.

Una vez que los chicos Queen averiguan que se necesitan y que trabajar juntos es la respuesta, todo les sale bien. Consiguen lo que necesitan y están a punto de reproducir ese mensaje (por cierto, me ha hecho mucha gracia Mia al no saber cómo iba el cassette). Pero ambos están nerviosos. William no ha oído a Felicity en tantos años…y Mia tiene miedo de lo que va a escuchar. William se siente casi como un intruso, como si no debiera estar ahí, como si Felicity no quisiera que estuviera. Pero nada más lejos de la realidad. Felicity los ha guiado a ambos allí. Él es fan hijo de ella como Mia. Lo quiere como tal, siempre lo ha hecho, y quiere que su hermana y él estén juntos.

Esto es un reflejo de lo que Oliver y Felicity se prometen en el presente. Que sus hijos siempre se tendrán el uno al otro…y que los tendrán a ellos. La primera parte de esa declaración se ha cumplido. Para la segunda creo que habrá que esperar a que el futuro cambie.

Mia se hace eco de las palabras de su madre sin saberlo y le da a William la seguridad que necesitaba. Su madre quiere que ambos estén ahí y que ambos escuchen lo que tiene que decir.

Para Mia también es difícil. Tiene tanto miedo de escuchar lo que Felicity grabó…se siente vulnerable y así se muestra por un momento. William está ahí para apoyarla. Entonces endereza sus hombros y vuelve a ponerse la máscara que lleva siempre. En cuanto se da cuenta de que se está mostrando lo que ella considera “débil” en presencia de William, se coloca la máscara. Pero lo importante es que ha sentido la suficiente confianza hacia William para quitársela por un momento. Mia se está empezando a dar cuenta de que puede confiar en él y de que no está sola.

Es entonces cuando ambos escuchan ese mensaje. Y es tan Felicity, tan ella, que los hace sonreír a medias. Un balbuceo, irse por otros derroteros…pero les pide perdón. Perdón por mantenerlos separados, pero ella y Oliver los estaban protegiendo. Los tuvieron a ellos, como juraron, sólo que tenerlos significó separarlos por alguna razón. Sabe que probablemente no los podrán perdonar nunca…pero deben estar juntos ahora. Intentar conocerse y quererse como hermanos, lo que no pudieron hacer hasta ahora. Sólo deben entregar un mensaje, las coordenadas de los Glades al equipo y después irse…muy lejos. Y no buscarla. Por supuesto, ellos la desobedecen, son hijos de sus padres, no van a dejar ese misterio en manos de nadie. Van a encontrar a sus padres y salvar la ciudad (más allá del muro, con referencia a Juego de Tronos incluida). Y yo estoy muy orgullosa de ellos.

Ahora vamos a analizar el mensaje. Para protegerlos por algo que sucedió, tuvieron que separar a sus hijos y ocultar la existencia el uno del otro. No fue algo que decidieron, si no que las circunstancias impusieron. Esto entra dentro de lo que fuera que sucediera para que ahora la ciudad esté tan en ruinas. Las coordinadas de los Glades y el mensaje de que se vayan lejos nos dice que ahí hay algo peligroso. Lo que sea que estén planeando René (aunque él creo que es un espía) y su socio. Es tan peligroso que puede destruirlos, puede matarlos y no los quiere cerca. Eso nos confirma que o bien Felicity estuvo investigando por su cuenta y lo averiguó todo o bien se metió en ello precisamente para averiguarlo (junto, quizá, qué le había sucedido a Oliver) y lo consiguió.

Eso nos lleva directamente al último punto “no me busquéis”. Esto nos lleva a que Felicity se está escondiendo en algún lugar. Por tanto, confirmamos que está viva. Ella no ha dicho en esa grabación “si oís esto estoy muerta”. Si no, “no me busquéis”, como si hubiera grabado ese mensaje una vez escondida. ¿Qué pensáis vosotros?. Yo estoy deseando ver el próximo capítulo para tener más pistas sobre este futuro tan incierto.

Como apunte extra, las promesas Olicity del presente no son lo único que se refleja en el futuro, también lo hace ese deseo de mantener la ciudad a salvo y de que sus hijos crezcan en una ciudad segura, mucho más de lo que vieron ellos. Ese era el deseo de ambos…incluso por lo que Oliver soportó tanto en la SDCP, al igual que Felicity, el por qué decidieron que eso no era para ellos…todo por sus hijos, para que tuvieran una infancia en una ciudad segura, junto a sus padres. Sin embargo, por el momento, esos sueños en el futuro están destrozado. Como sabéis, no creo que eso termine siendo así, aunque sí espero que no se solucione hasta el final.

La llamada de Tiger a Black Siren ha dado mucho de sí. Muchísimo. Lo primero que hemos sabido es que su hijo se llama Connor, ¿os suena? ¡Diggle adopta al hijo de Tiger!. Supongo que algo le pasará a Tiger y terminará muerto y Dyla adoptarán a su pequeño y adorable hijo. Que, posteriormente, se convertirá en el Connor que conocemos en el futuro. No me lo esperaba pero me encanta. Tiger siempre ha tenido una relación estrecha con Oliver y Diggle, más allá de cómo empezó toda esa historia, y ellos comprendieron que no sólo era un criminal sin más. Había mucho más ahí. Y, en cierta medida, se identificaron con parte de su historia. Parece…correcto que Diggle adoptara a su hijo y que éste tenga una relación especial con Mia, la hija de Oliver. Me gusta mucho.

Después de eso, Tiger desvela el gran secreto: Emiko mató a Díaz. Lo cierto es que, como algunos de vosotr@s, yo también apostaba por Black Siren por eso lo de Emiko ha sido una sorpresa. En la escena, Díaz conocía a su asesino, él preguntó “¿qué haces aquí?”. Así que Díaz sabía que Emiko trabajaba para Dante, incluso la conocía…¿estaban aliados? Tal vez sí, encajaría, de hecho. Además, ¿fue cosa de Emiko matar a Díaz, como vengando a Oliver o fue por órdenes de Dante? Yo creo que fue por órdenes de Dante. Díaz se había convertido en un problema, incluso lo había traicionado, tenía que desaparecer.

Ahora Black Siren sabe muchas cosas. Sabe quién es Emiko y que se ha ganado la confianza de Oliver y del equipo. También sabe que decirles quién es realmente ella acabaría con esa confianza. Pero Emiko tiene un as en la manga: no la creerán. A Laurel la creerían sin dudarlo. Pero ella no es Laurel, si no Black Siren. Ellos no tienen la confianza en ella que Emiko se ha ganado. Aunque eso no es del todo cierto, estoy segura de que Felicity creería a Black Siren y ella sembraría la duda en Oliver, le haría plantearse las cosas…pero no creo que Black Siren vea esto con claridad. Creo que ella piensa que ni siquiera Felicity la elegiría ante la supuesta hermana de Oliver. ¿Se arriesgará?.

Otra cosa que nos deja este intercambio entre Emiko y Black Siren es averiguar que la primera sabe quién es realmente “Laurel”. ¿Cómo lo ha sabido? ¿Dante u Oliver?. Yo creo que más bien Dante, que los tiene bien estudiados a todos. El caso es que ellas dos parecen estar en un impasse. Las dos saben cosas de la otra pero no pueden descubrirse mutuamente. Emiko no puede decir que sabe quién es “Laurel” realmente porque, al no contárselo Oliver, sería sospechoso que lo supiera. Y Black Siren no se atreve a decirles lo que ha averiguado al equipo porque teme que no la crean. ¿Por quien se decantará la balanza? Desde luego, ahora mismo, parece que Emiko lleva las de ganar.

En el apartado de stunts, creo que estamos de acuerdo en que ha destacado la lucha del Team para atrapar al villano de la semana. Por fin los hemos visto de nuevo enfundados en su traje, con sus propias armas y métodos. Las luchas, los movimientos, la estrategia…me han encantado. Sobre todo Oliver. ¡Que ganas tenía de verlo mostrándose tan mortífero en el campo de batalla!. Y, por supuesto, destacar el puñetazo de Mia en el futuro. ¡Wow!.

CONCLUSIÓN

En conclusión, me ha sorprendido para bien el episodio. En muchos aspectos, no es que sea el mejor de los mejores, pero lo cierto es que me esperaba un relleno total y absoluto sin nada destacable. Y, aunque hay parte de relleno en el episodio, todo hay que decirlo, lo cierto es que hay muchas cosas importantes (la trama de Emiko, el avance con el Team y la SCPD, el futuro) y otras muy dulces (todas las escenas Olicity) junto con la vuelta a las dinámicas pilares del show, el corazón y el alma (OTA y Delicity), que han hecho que el capítulo merezca mucho la pena.

Si bien ha habido aspectos que no me han gustado mucho, los aspectos que sí me han gustado los han superado. Ha sido un episodio que puede pasar desapercibido, de esos que casi no los tomas en cuenta…cuando en realidad son piezas fundamentales e importantes de lo que viene después. Todas las tramas han avanzado y han dejado a los personajes en un lugar distinto de donde estaban. En el lugar en el que deben estar para todo lo que viene.

Y hasta aquí la crítica del 7×15. ¿A vosotros qué os ha parecido este episodio?. ¡No dudéis en comentármelo!. Nos leemos la semana que viene con el 7×16 “Star City 2040” y recordad que podréis ver este capítulo el 21 de marzo a las 22:50 en SYFY.

Por Raquel.

Autor entrada: Raquel

2 comentarios sobre “Arrow 7×15: El principio del fin

    Donna

    (12 marzo, 2019 -7:46 pm)

    Me encantó , llegué a ver algunas fotos de lo que vendría en este episodio y solo el pensar que estaban en SCCD, me pareció aburrido de ver y tenía en mente totalmente un episodio relleno. Para mi sorpresa no lo fue, de nuevo se vio al Diggle de siempre
    Como en el capítulo anterior y hasta el acercamiento de nuevo cariñoso con Felicity.

    OLiver y Felicity planeando su vida futura con su bebé fue maravilloso, la vida que Oliver sentía en el pasado no merecer y ahora siendo real; los flashfowards de William y Mia, muy emotivos porque reflejaban lo que sus padres planearon para ellos en el pasado y sobre todas las cosas los amaron.

    […] a Arrow! Una semana más, aquí estamos con la crítica. Perdonadme por el retraso pero a veces la vida muggle se impone. […]

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