Pretty Little Liars 7×15: ujojobj nmkmk, perdón, me dormí sobre el teclado

“Previously on Pretty Little Liars” es la frase que con más ganas estamos esperando dejar de escuchar junto al estribillo de “Despacito” y es que tras siete años de espera esta cuenta atrás se nos está haciendo eterna, y estos capítulos en los que pasa de todo y a la vez de nada no es algo que precisamente calme nuestras ganas de cagarnos en todo lo cagable. Más bien todo lo contrario. No hay capítulo en el que tras haberlo finalizado no me tome una tableta de Orfidal, acompañada de un vaso de vino y acabe abrazado a la almohada, con el puño en alto, mientras grito: “¡Todo esto es culpa tuya Marlene King!”.

Pero aquí estoy, semana tras semana, volviendo a recaer en algo que diariamente me había prometido que jamás caería y no os hablo de escuchar la música de Camila Cabello en solitario tras haber dejado tiradas a Fifth Harmony sino de Pretty Little Liars, esa serie protagonizadas por cinco amigas que en cualquier momento revelarán que durante su adolescencia se autopracticaron una lobotomía con cubiertos de la cocina y ahí reside el secreto de la estupidez de todas ellas. ¿Quieres saber qué ha pasado esta semana en la serie? Pues sigue leyendo aunque te advierto que esto va a estar cargadito de spoilers. Así que, tú mismo.

Emily’s a mother. 😱 #PLLEndGame

¡Nos vamos de bautizo! Así, sin paños calientes os lo cuento porque vamos a ser sinceros, este embarazo nos importa bien poco. Alison nos aburre, Emily nos aburre más aún y toda esta trama del bebé que está en camino se nos empieza a hacer más insoportable que un documental de La 2. O sea que, mira, que les vaya bien, que el bebé venga sano y ya si eso, y solo si el lugar de la celebración nos convence, nos vemos en el bautizo.

Pero esperad, ¿y qué ha pasado con Paige? Os estaréis (o no) preguntando todos. Paige al fin se ha dado cuenta que en la serie pinta bien poco así que ha optado por la mejor opción. ¿Cambiar de peluquería? No, aunque hay que reconocer que falta le hacía. Paige ha decidido dejar a Emily y decirle adiós de una vez por todas. Ok, Paige, buen viaje. Te echaremos de mNO.

Vayamos al grano. Aria, esa señora de un metro y veinte centímetros que al fin comienza a resultarnos maravillosa e interesante. Sí, después de siete temporadas en las que ha aportado lo que viene siendo nada a Pretty Little Liars al fin, y repito, al fin comienza a ser imprescindible.

Tras un pequeño coqueteo con “A.D” parece que Aria finalmente ha pasado por el aro y se ha unido al clan de los malos. Y eso solo puede ser motivo de alegría, júbilo y celebración porque los fans al fin hemos sido escuchados y al fin vamos a ver la parte oscura de Aria que tanto nos prometieron. Por muy mal que suene.

Aria no solo mantiene videollamadas de lo más entretenidas con el malo malísimo de la temporada sino que ha empezado a hacer algunos trabajillos para él. O para ella. Whatever. En estos momentos poco nos interesa. Salvo por el maravilloso momento que nos ha regalado usando un filtro de Snapchar con la cara de Aria para comunicarse con ella. So funny! Truly cool! Very excited!

WE’RE. DEAD. #PLLEndGame

Mientras Aria sigue con este tonteo, que veremos a ver por donde le sale, y con su continuo drama con Ezra, Spencer está más perdida que Paris Hilton en una biblioteca. Bueno, en este caso no ella, sino su madre. Mary Drake.

Spencer, que es la más cabezona de su familia, está emperrada en encontrarla y mantener una conversación madre-hija que seguramente nos llene la patata de feelings y cositas en general, pero no, no será en este capítulo cuando este reencuentro tan esperado tenga lugar. Aunque es cierto que poco ha faltado.

Las dos se han estado comunicando con mensajes dentro de una botella (Porque, ¿para qué usar Whatsapp, Telegram, Ask, Tinder…?) y tras citarse en un punto en concreto el policía macizo hizo su correspondiente aparición ¡Y PAM! Nos han dado por el culo a todos y madre e hija no han llegado a encontrarse. ¡Maldito policía macizo! ¡Ojalá caiga sobre ti todo el peso de la ley por entrometido y por ser tan estúpidamente sensual! BTW: Wren ha vuelto y se va a descubrir en breves todo el pastel de Dr. Rollins y aquí va a ir a la cárcel hasta el Tato. Al tiempo.

File:Spencernails3.png

Por otro lado, las liars están en una etapa en la que piensan que Lucas es “A.D”. Sí, ya sabéis como funciona esto. Un día es uno, otro día es otro… Aquí hay que alargar la cosa cinco capítulos más y hay que hacerlo sí o sí. Así que se han sacado de la manga, así, como el que no quiere la cosa, que Lucas y Charles eran amigos en la infancia e hicieron un cómic juntos y una movida mazo de tonta y absurda que no pienso explicaros porque mira, paso.

El caso es que este cómic las liars tendrían una prueba, aparentemente verdadera, para demostrar que Lucas es “A.D”, pero claro, Aria roba el cómic porque su nuevo bff se lo pide y se monta una… Pero vaya, esto de que aparezcan pruebas y tal como aparecen vuelvan a desaparecer tampoco supone una novedad para nosotros. Por lo que mira, que se metan el cómic por donde quieran y nosotros pasamos a otra cosa mariposa.

Vayamos a Hanna. Nuestra pequeña y adorable Hanna, la cuál ha optado por pedir ayuda a Mona con el tema del tablero y esas cosas que tanto prometían a principios de esta tanda de capítulos y que tan obsoletas han quedado. Claro, Mona, que todo lo que tenga que ver con la tecnología y torturar a los demás le vuelve loca, quizás literalmente.

File:144369 0233-900x601.jpg

¿A qué nos lleva todo esto? Mona va a morir. En esta serie todo el que queremos que muera, vive, y todo el que queremos que viva, muere, por lo que a Mona tiene los días contados y más ahora que ha entrometido en el juego de “A.D”, y si eso pasa, amigos, crearemos un crowdfunding para viajar hasta los Estados Unidos de América a encadenarnos a los estudios pertinentes para pedir justicia para Mona y ya puestos reclamar un spin off de Caleb y Toby en el que en todos los capítulos aparezcan sin camiseta y recién salidos de la ducha. Es lo mínimo que nos merecemos después de siete años de sufrimiento con este puñado de petardas descerebradas.

Así han sido las cosas y así os las he contado. ¿A vosotros qué os ha parecido el capítulo de esta semana? Sosito como todos, ¿verdad? Pero bueno, mira, en nada termina esta tortura y pronto podremos ser libres por siempre jamás.

Nos leemos en siete días, ¡pasad un buen fin de semana! 

(Visited 267 times, 1 visits today)

Autor entrada: EhEhFran

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *