Pequeñas joyas de Netflix IV: La víctima número 8

Si hay algo que odio con la fuerza de los mares es la coletilla de: para ser española no está mal. ¿Perdón? ¿¿¿¿¿¡¿¡¿¡¡¿¡¡¡¿¿¿PERDÓN???!!?!?!???!??!?! Creo que no podemos tener queja alguna de la ficción española. Ha tenido sus momentos más altos y sus más bajos, pero en general no hay nada que envidiar de otras superproducciones extranjeras. Y para muestra un botón: La víctima número 8.

Reparto de La víctima número 8.

Se trata de una coproducción madrileñovasca que llegó a Telemadrid y ETB 2 en Octubre de 2018. Pero no ha sido hasta este 2019 que la hemos podido disfrutar el resto de españoles gracias a nuestra querida y amada Netflix. Yo, particularmente, no había ni oído hablar de esta serie y en cuanto vi el título y el argumento, lo primero que hice es ponerla en pendientes. God bless ese día, una de las mejores decisiones que he podido tomar eligiendo cuál sería mi próximo placer visual.

Y es que La víctima número 8 es una de esas series que engancha. Pero engancha a niveles estratosféricos. Además no se andan con chiquitas, estos vascos hacen las cosas a lo grande. ¿Que desde el principio sabemos quién es el culpable? No vayas tan deprisa. ¿Que te piensas que la trama está ya más que trillada? Pues en el siguiente episodio te la desmonto enterita. Porque la han llamado así, pero podría llamarse perfectamente El cliffhanger número 8. ¡Qué delicia!

Argumento

Pero, ¿de qué va La víctima número 8? Pues trata de un atentado ocurrido en Bilbao. En él, mueren 7 personas y es directamente atribuido a la Yihad. Nuestro protagonista, Omar, es acusado de perpretarlo pero tanto su pareja como su familia harán todo lo posible por demostrar su inocencia. No lo tendrán nada fácil, pues hay pruebas más que suficientes para detenerlo y condenarlo. A esto, hay que sumarle el juicio mediático al que se ve envuelta su familia y que afectará, principalmente, a sus hermanos pequeños.

La familia de la víctima número 8.

Edurne y la trama periodística

Por su lado, su pareja, Edurne, emprende un viaje peligroso para saber la verdad sobre ese atentado, arriesgando su trabajo, su vida y la de sus seres queridos. No tiene ni idea el alcance que puede llegar a coger esta investigación, pero sus convicciones son fuertes y no parará hasta llegar al fondo de la verdad.

Durante esta andadura la acompañará Eche, periodista en horas bajas que ve cómo la fortuna le sonríe al coincidir con Edurne en el hospital y enterarse de que es la novia del presunto asesino. Lo que al principio era puro interés económico, finalmente se convertirá en emocional, pues se ve involucrado de forma directa. A ellos se sumará Koro, la inspectora del caso, que también dudará de la principal línea de investigación.

Koro, Eche y Edurne.

La familia de Omar

La familia de Omar también será protagonista de la historia. Tanto la madre como el padre trabajan honradamente, él en una fábrica y ella como cuidadora de una anciana, y éstos se verán afectados por el caso. Los hermanos, menores de edad, sufrirán un racismo tan duro que jamás olvidarán. Serán señalados por la calle y juzgados en el colegio. Además, la rápida acusación por parte de la Ertzaintza, hará que no le ponga las cosas fáciles y aboga por no ayudarla durante la investigación y cacería de su hijo.

¿Cazados?

La víctima número 8 y la ertzaintza

Por último, seguiremos los pasos de los allegados de la víctima número 8. Empresario de profesión, veremos como su fallecimiento hace temblar los cimientos de su familia, aparentemente perfecta. Su esposa, mujer de armas tomar; su madre, alineada completamente a su marido; su padre, que le consideraba su ojito derecho y su hermano pequeño, el bonachón.

Para finalizar, la trama policial no hace más que avanzar pero sin resultado alguno. Parece que siempre se les adelantan, no tardaremos en ver quién es el culpable de todo esto. Koro, embarazada y futura madre soltera, tomará las riendas de la investigación. Es una mujer de carácter fuerte y no se achanta ante nadie. Conoce de primera mano a la víctima número 8 y esto no hará más que causarle quebraderos de cabeza.

Le crecen los enanos.

En definitiva, tenemos delante nuestro un thriller policial ágil, donde la trama toma carrerilla desde el minuto 1 de la acción y no pisa el pedal de freno hasta el final. Yo ya he caído rendido a sus pies, ¿y vosotros?

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