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Parenthood, cuando llorabamos con los Bravermans

Desde que This is Us apareció en nuestras pantallas todo aquello que sea serie de llorar se relaciona con ellos. No obstante, hubo otra familia en esta década, los Bravermans, que nos hizo llorar lo más grande, y muy poca gente le da el amor que se merece.

Hablamos de Parenthood, de los Braverman.

Por favor, sentaros y acompañadme en este viaje en honor a esta maravillosa, calentita y llorosa serie.


Nos encontramos en el año 2010, hace casi tres años que la CW nos canceló Gilmore Girls (Nunca te lo perdonaré, CW, nunca te lo perdonaré), tenemos en pantalla aún a las mujeres desesperadas, a One Tree Hill y los Winchester llevan ya tiempo dando vueltas en el impala.

La NBC presiente una necesidad fuerte en el público, presiente la necesidad de llorar. Siente ese momento de llorar hasta que duela abrazada a un cojín, mezclandolo con las risas y mucho amor.

Así nace Parenthood, una serie basada en una película de 1989, sobre una familia en el sur de California. Una familia que marcará a más de uno.

Meet the Bravermans, Zake y Camille Braverman, con sus cuatro hijos, y sus familias.

Tenemos al mayor, Adam, con su mujer Kristina, y sus dos hijos, Haddie y Max. Seguimos con Sarah, y sus dos retoños, Amber y Drew. Continuamos con Crosby, quien se enterará que tiene un niño de 5 años llamado Jabbar. Y finalizamos con Julia, su amado Joel y su pequeña Sydney.

Muy bien, una vez presentados nuestros protagonistas, hablemos bien de esta maravillosa y preciosa serie.

En Parenthood seguimos de manera perfecta y maravillosa la vida de esta familia, los Bravermans. Los seguimos en sus alegrías, que tienen muchas, en sus dramas, que tienen una cantidad que podría competir con Meredith Grey, en sus luces y en su oscuridad. Seguimos a esta familia en una evolución necesaria para enamorarnos de ellos y luego no querer soltarlos.

Como buena serie coral, seguimos a todos los miembros de la serie de manera equilibrada, conocemos sus oscuros secretos y sus alegrías extremas. Y a veces, lloramos más que ellos.

Lauren Graham interpreta a Sarah Braverman supo, de explendida manera, apartar la Lorelai Gilmore que la hizo famosa para darnos una madre con mucha fuerza y coraje, pero con una dinámica más dramática acorde con el registro de la serie. Lorelai Gilmore es mi personaje preferido de este universo, pero la fuerza y el brillo propio del personaje de Sarah, así como su evolución a lo largo de las seis temporadas que dura la serie, nos demuestra la versatilidad y el talento de Lauren, así como logra que su historia nos toque todas y cada una de las fibras sensibles de nuestro cuerpo.

Interpretando el papel de Adam Braverman, el mayor de los cuatro hermanos, tenemos a Peter Krausse, quien tras su paso por Dirty Sexy Money, está listo para hacernos llorar. Adam Braverman es uno de los pilares de la familia, alguien calmado a quien acuden los terremotos de sus hermanos. No obstante, es el otro pilar de su casa, siendo su mujer Kristina, el otro. Y si hay algo que se puede decir de estos dos es que preparéis bien los kleenex, que os van a dar una buena.

Dax Shepard es uno de los contrapuntos de la serie, en cierto modo, su Crosby aporta un tono diferente entre tanto drama. Este cambio en la dinámica no lo excluye de formar parte del drama, pero la manera de presentarlo varia y busca encuadrar de manera diferente. Crosby es el más inmaduro de los cuatro, el más salvaje, y el que se entera cinco años después que tiene un hijo, ahí lo dejo. Dax nos enseña también un rango más dramático, pero a la vez cómico, que nos llega al alma, y nos hace, a veces, gritarle a la pantalla.

Por último tenemos a Erika Christensen y a su Julia Braverman. La más joven y las más centrada de los cuatro, Julia es, a veces, una bomba que parece estar a punto de explotar. El personaje es una mezcla de sus hermanos mayores, pero también tiene un enfoque más centrado en su trabajo. No obstante, la evolución que observamos en este personaje es digna de observar y de buscar darle amor a la bolita de luz que puede llegar a ser.

Los Bravermans van más allá de los hermanos, la serie va más allá de la segunda generación de la familia. Pero no podemos negar que son la parte más «gorda de este reparto».

No obstante, la tercera generación de los Bravermans son unas joyas, que no se salvan de pasar algunos por la época de Rory Gilmore. (Dicese de aquel personaje que pasa por una fase en la que se vuelve gilipollas y quieres matarlo tu con tus manos). Pero son al fin y al cabo niños, niños y adolescentes con una capacidad de hacerte llorar digna de estudio.

Y sobretodo, porque de la tercera generación de Bravermans podemos sacar a Mae Witman, que con eso lo digo todo señoría.

La familia política es importante también, Joel y Kristina son lo mejor complemento para Julia y Adam, y ayudan a aportar una diferencia en cada casa que es perfecta.

Adam y Kristina te muestran una pareja fuerte y enamorada que tiene su dinámica y su estructura marcada. Una pareja que se complementa a la perfección y que puede con todo aquello que le lancen. Y es con esto último con lo que empiezan la serie, con ambos intentando adaptarse al diagnóstico de su hijo pequeño Max con Asperger y como adaptar toda su familia a ello.

Joel y Julia son una pareja parecida, pero con más fuego entre ellos y que al final su relación pasa por un camino más complicado. Ambos están muy centrados en su hija Sydney, pero al final su relación de pareja sufre bastante más por la evolución de ambos personajes y por todo aquello por lo que pasan. Joel y Julia son el ejemplo perfecto de como tus acciones pueden afectar al futuro.

Si es verdad que el amor de Jack y Rebeca es algo puro y maravilloso. Pero la evolución de esta familia y sus historia no fueron lo suficientemente reconocidas.

Parenthood es una serie que va más allá del típico drama de «ay, tengo problemas con mi mujer/marido/perro», es una serie capaz de señalar problemas reales de la sociedad. La serie trató temas como el asperger y todo lo que conlleva para la familia, las dificultades de las posibles separaciones, el cáncer…

La serie fue más allá y busco señalar problemas con las adopciones y todo aquello que significa para aquellos envueltos.

Pero lo más importante es la manera en la que el público se enamoró de los Bravermans. La evolución lenta, pero constante de una gran familia, que además, era normal, no era extremadamente rica o extremadamente pobre. Era una serie sobre una familia normal con sus problemas y sus alegrías. Era una serie sobre la vida real.

Sí, podría señalar todos y cada uno de sus personajes, todas y cada una de sus tramas. Pero al final, sois vosotros quienes tenéis que caer en brazos de los Bravermans.

No obstante, si queréis saber más de los Bravermans, solo tenéis que pedirlo y os contaremos mucho más de ellos, aunque su serie ya haya llegado al final.

Si queréis conocer a los Bravermans, Prime Video tiene la serie completa (y sí, voy a dejar de ponerme al día para verla de nuevo)

Y bueno, si no sabéis que ver, porque habéis visto Parenthood y absolutamente todo no olvidéis leer nuestro post sobre «que ver cuando lo has visto todo«

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