‘Midnight Mass’: drama y religión

El pasado 24 de septiembre se estrenó Midnight Mass, otra serie de género de terror de Mike Flanagan, en Netflix. Un producto más de este director que engrosa el catálogo del gigante del streaming, acompañando ya a las dos entregas de The Haunting (Hill House y Bly Manor) y la película de El juego de Gerald además de Doctor Sueño. Flanagan vuelve con esta miniserie de siete episodios que, si no habéis visto ya, estáis tardando en ver. ¿De qué trata? Pues eso mismo vamos a ver en un rato, solo os diré que en Midnight Mass drama y religión van cogidos de la mano entonando cantos religiosos.

MEJOR QUE NO TE LA CUENTEN

Midnight Mass, serie perfecta para ver ahora que es Halloween ya para algunos. Esta obra trata de un pequeño pueblo en una apartada isla en Estados Unidos con un alto sentimiento religioso. Debido a problemas de salud, el sacerdote de la isla se ve imposibilitado a volver y en su lugar envían a uno nuevo. Una vez este nuevo cura pone un pie en la isla, poco a poco se va desatando el terror y la gloria entre los vecinos. Y ya está, no hace falta saber nada más porque es mejor verlo que te lo cuenten.

La serie gira en torno a esos dos conceptos comentados anteriormente, drama y religión, pero dentro del género de terror. Al principio el miedo casi que no está, se nos muestra casi con cuentagotas; sin embargo, una vez explota, se queda a gusto. Se nos va allanando el terreno poco a poco para darnos con unas horas finales de terror como solo Mike Flanagan consigue hacerlo. Esa forma de plasmar las inquietudes, problemas y dramas personales y darles un tono oscuro.

Porque aquí todos los personajes tienen su momento al igual que sus demonios. El racismo, la maternidad, alcoholismo y la ciencia impregnan esta comunidad de pescadores a la que hay que añadir el fervor religioso. Una comunidad que siempre va a misa, reza por sus vecinos y sostiene una fe ciega. Y aquí es cuando viene el giro. ¿Qué pasa cuando se retuerece esa fe? ¿Qué ocurre cuando, hasta el momento más negro, decimos que es obra de Dios y aceptamos su Voluntad como única y perfecta con una sonrisa? El resultado es Midnight Mass.

LA FÉ COMO GUÍA

La fe es un elemento constante en la serie y se nos presenta de distintas maneras. Puede ser rígida e irrompible como la que profesa una monja como Bev Keane, personaje que amas por lo mala que es. En el otro extremo tenemos la fe hecha añicos por un accidente de tráfico como el de Riley Flynn. Entre medias tenemos una moldeable, negacionista de la realidad u olvidada entre otras. Y todas bailan al son del padre John Paul, el nuevo cura. Carismático y cercano, con unas misas potentes que alegran el alma de sus feligreses y les recuerda que Dios está ahí, que tiene un plan y que ellos son la clave.

Ellos y sus interacciones son una maravilla. Escenas en las que hay un monólogo sobre Dios o la muerte y la cámara poco a poco se va acercando hasta estar prácticamente en su cara. Planos secuencia, sustos inesperados y conversaciones que me hacen llorar un poco sería una forma de definir esta sección de la serie.

Por último destacar que no se critica la religión (el cristianismo mayoritariamente en este caso), si no que el tema va más allá. El extremismo, la formación de las sectas, lo difícil que es verlo una vez ya estás dentro y lo complicado que puede ser salir. Se podría haber caído con facilidad en la simplicidad pero Mike Flanagan consigue hacer una crítica de terror al igual que de momentos de ternura, calor familiar y apoyo comunitario.

Ved Midnight Mass, hacedme el favor.

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Rubén

Si no echo bilis y le saco puntilla a todo lo que veo no me quedo tranquilo. Dejo series a medias y no me arrepiento de nada. Comiquero, gamer y procrastinador a tiempo parcial.

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‘Midnight Mass’: drama y religión

de Rubén Tiempo de lectura: 3 min