Outlander 5×10 Review: “Mercy Shall Follow Me”

¡Ya estamos de vuelta sassenachs! Tras las mordidas de serpiente del episodio anterior,Mercy Shall Follow Me” nos adentra en una montaña rusa de emociones constante. Dos personajes, enemigos naturales y con una venganza pendiente, se vuelven a reencontrar y eso hace que la línea entre el hombre y el monstruo se adelgace. Además, el episodio no se olvida de dejarnos algunas pistas de cara al futuro y de sorprendernos con giros atrevidos de guión, a parte de dar por finalizadas tramas clave de la temporada. ¡Vámonos de paseo con los Frasers! 

El episodio nos traslada a un lugar que nos trae horribles recuerdos: Wilmington. El desgraciado de nuestras pesadillas AKA Bonnet está sentado a la mesa con un individuo de su misma ralea, Forbes. Que ha resultado ser una rata de lo peor. Forbes se está poniendo bastante nervioso porque Bonnet no se está escondiendo precisamente…ni para sus gastos ni para sus negocios, de hecho, le menciona el negocio del whisky (la trampa que le han preparado los Frasers), inesperado, con personas que no conoce, un negocio sin planificar. 

Forbes consiguió que se librara de los cargos pero si no para un poco lo terminarán atrapando. Se debe contener, máxime si quiere conseguir que su hijo se quede con él. Y aquí hay dos cosas que tengo que decir. Lo primero, ¡JEMMY NO ES HIJO DE ESE CERDO! Y es algo que repetiremos a lo largo del capítulo muchas veces. Lo segundo es que, francamente, ¿qué esperaba Forbes? Bonnet no es precisamente de los que se quedan sentaditos y calladitos. Antes de hacer tratos con el diablo, debería intentar conocerlo un poco. 

Además, aquí se confirma que Bonnet tiene planeado conseguir la custodia de Jemmy para quedarse con River Run. De hecho, ese proceso ya está en marcha y la rata de Forbes le dice que a finales de semana, Jemmy estará con su padre. A mi cada vez que se refiere a Jemmy como hijo de ese malnacido o a él como su padre es que me dan ganas de vomitar y de darle un buen derechazo a ese cerdo. Todo a la vez. 

Nosotras ahora mismo

El caso es que aquí se confirman las sospechas de Jamie respecto a Bonnet y sus intenciones. Pero parece que sus planes también incluyen a Bree. Quiere casarse con ella, criar a Jemmy, echar a Jocasta de River Run (o matarla) y adueñarse de todo. Por ese orden. Le parece el plan perfecto y yo voy otra vez a vomitar cuando me imagino que algo así puede suceder. 

Por supuesto, Forbes quiere su parte del pastel. Los planes de Bonnet y sus negocios lo están haciendo de oro, por eso Bonnet, cuando se cansa de escucharlo, le recuerda que sus chanchullos los benefician a ambos. Básicamente le dice algo así como relaja la raja, hombre. Forbes está deseoso de cobrar ya por los servicios prestados al desgraciado número 1 (el dos es él) pero él no ha sobrevivido tanto tiempo ni es tan bueno en sus negocios dando dinero por adelantado. Le deja bien claro que primero tendrá a Jemmy en sus manos, se casará con Bree y tomará posesión de River Run, será entonces cuando Forbes reciba su premio, como buen perrito faldero. Su precio es el 30%, Bonnet acepta. No es el perro más caro al que ha tenido que pagar. 

A Forbes se le hacen los ojos chiribitas, cuál dibujo animado con el símbolo del dólar en sus orbes y ya se imagina nadando en su dinero. Tal que así 

Cerebro de Forbes. Descripción gráfica

Ya está imaginándose con todo ese dinero en las manos, las cosas que podrá comprar, los lujos que se podrá dar…todo el que podrá malgastar. Se esta viendo a sí mismo con las manos llenas…y está seguro de que podrá obtener más. Pero como suele suceder, cuando los planes parecen mejor trazados…se tuercen. Y yo que me alegro. 

Pero aún no estamos ahí. Forbes debe partir al encuentro de Jocasta y le promete a Bonnet que guardará sus planes en secreto. Al fin y al cabo, de eso depende que ambos se hagan ricos. No va a morder la mano que le da de comer…no esa, al menos. 

Otros que también están en Wilmington son Jamie, Claire, Bree, Roger e Ian. Una vez que el secreto sobre Bonnet ha sido revelado, han decidido hacer un frente común e ir a por él juntos, como debían haber hecho siempre. Bree siente que algo no va a ir bien, y aquí está de nuevo Outlander siendo sutil sobre lo que va a suceder. Roger intenta tranquilizarla. Cuando todo termine, Bonnet estará fuera de sus vidas. Nunca más podrá amenazarlos ni hacerles daño. Ni a ella, ni a Jemmy ni a nadie más de la familia. Todos están de acuerdo en que deben matarlo. Roger se ha convencido de que es la única forma de que el peligro se vaya, muerto el perro…Jamie piensa que matarlo es hacer un bien al mundo, que por fin se librará de ese miserable y Claire otro tanto de lo mismo. 

Lo que van a hacer es algo consensuado entre todos…pero dejan fuera a Bree, la única que realmente debería decidir sobre su destino. De nuevo, se olvidan de ella en ese sentido. Su padre y su marido quieren defender su honor, vengarse por lo que le hicieron y proteger a la familia pero nadie le ha dado voz a ella sobre lo que quiere que se haga respecto a Bonnet. También es cierto que ella no se queja de que esto sea así, así que suponemos que está de acuerdo en cómo se están planteando las cosas. 

Como comentábamos, Claire está de acuerdo en matar a Bonnet pero no se termina de fiar de Wylie. Tras el enfrentamiento que tuvieron, no es descabellado pensar que ha podido descubrirlos con Bonnet o que los traicionaría de alguna forma. Pero Jamie cree que cumplirá su palabra, está seguro, demasiado. Claire hace la pregunta del millón, ¿y si no lo hace? Jamie no tiene dudas: morirá. De hecho, no le importaría algo de acción. Claire se queda un poco parada ante la naturalidad de Jamie al decir algo así pero para él es algo simple. Si Wylie lo traiciona, poniendo a su familia en peligro con ello, debe morir. Jamie por proteger a su familia es capaz de todo y siempre lo ha sido, nunca se ha escondido, no entiendo demasiado la estupefacción de Claire con respecto a esto. 

Así, Roger y Jamie se disponen a partir junto a Ian, que será el cebo, ya que se hará pasar por el señor Alexander Malcolm (qué recuerdos nos trae ese nombre…). Pero antes deben dar instrucciones a Bree y Claire, por si acaso. Son conscientes de que algo puede salir muy mal y que pueden no volver así que Jamie les ordena que si no vuelven en dos días, regresen al Cerro. Pero Claire nunca ha sido de las sumisas y obedientes – la amamos por ello – y no piensa dejar a su marido solo ante el peligro, perdido, sin saber lo que le ha pasado para volver al Cerro como si nada, así que le contesta que, si no vuelven, ellas irán a buscarlos. Y yo me levanto y la aplaudo. ¡Olé! 

¡Así se habla, Claire!

Jamie no esperaba menos de su esposa. Sabía que su orden sería ignorada pero tenía que darla. Quiere que estén seguras…aunque sabía perfectamente que ni Claire ni Bree podrían dejarlos atrás, porque ellos tampoco lo harían nunca. Por eso, Jamie mira largamente a Claire con una media sonrisa en sus labios. Esa contestación es justo la que esperaba y sabía que iba a darle. Nunca lo decepciona. Esa contestación es típica de Claire y una de las muchas razones por las que la ama.

Aunque no diga nada, Jamie conoce a Claire más que nadie y sabe que está preocupada, así que intenta tranquilizarla – confesamos que nos hemos derretido con el “dinna fash” -, Bonnet es simplemente un hombre, ha podido con bastantes como él antes. Claire le toma la palabra y añade su propia coletilla. Bonnet es solo un hombre…y nada más. Ninguno debe olvidarse de eso. No es alguien invencible. No es el demonio que sus miedos han agrandado. Es solo un hombre que puede matar…y morir. Entonces, Roger y Jamie se miran, llegó el momento de partir. La suerte está echada. 

Un detalle que rescato de esta escena es la voz de Roger. Ya está totalmente recuperado y su voz es normal. De nuevo, no me gusta nada la forma en la que han tratado su recuperación. Demasiado rápida para ser creíble. 

Mientras que los hombres se van de caza, Claire y Bree hacen lo propio. La idea que Bree tuvo en el episodio anterior, le dio una idea a Claire y le pide al herrero que fabrique una rudimentaria jeringuilla para sus tratamientos con penicilina. El pobre se queda a cuadros y no entiende nada de lo que le dice Claire y más cuando utiliza palabras tan raras en esa época como esterilizar, tanto sus palabras como sus métodos, son demasiado modernos para ese tiempo.

Eso sí, más o menos el hombre se hace una idea. Así que Claire tendrá una nueva jeringuilla pronto lista para curar a Jamie porque, tal y como le comenta a Bree entre risas, parece que cada vez que sale de la cama acaba en peligro de muerte. Así, entre chascarrillos y bromas, no se dan cuenta de que alguien las está vigilando. ¿Quién? Encontraremos la respuesta muy pronto…

Mientras tanto, Jamie, Roger e Ian llegan al lugar del encuentro. Todo parece pan comido. Cómo Roger dice, Bonnet no tiene ningún motivo para no acudir, si no ha llegado a sus oídos que pueden ser una amenaza, irá. En prevención del enfrentamiento que se acerca, Jamie les advierte de que solo habrá una oportunidad. Sabe bien cómo se las gasta Bonnet y es consciente de que esa será la única ocasión en que podrán atraparlo, si lo dejan escapar, se les escurrirá entre los dedos. Lo dice en voz alta pero, en realidad, mira fijamente a Roger mientras lo dice, le está hablando personalmente a él. No puede fallar, no puede haber dudas ni titubeos, si ha decidido estar allí debe estar enfocado en su objetivo si no su familia estará en peligro siempre. 

Roger acusa esta advertencia de Jamie y le dice que quiere ser él quien lo mate. Pero Jamie, tras su sorpresa, se muestra en desacuerdo. Una cosa era que lo hiciera cuando él no iba a estar ahí pero ahora que puede…prefiere hacerlo él. No quiere que Roger cargue con ese peso, con la carga de dar muerte a una persona a sangre fría, algo que va contra sus principios y, además…él tiene experiencia, Roger no. 

Roger es un hombre pacífico que nunca ha luchado a muerte con nadie ni ha matado. Puede que él esté dispuesto a hacer lo que sea necesario para proteger a su familia y tenga la intención de ello. Pero una cosa es decirlo y otra muy distinta es hacerlo. Una cosa es querer y otra poder. Roger, cuando esté frente a Bonnet, cuando no haya más salida que atravesarlo con su espada sin tener compasión, ¿lo hará? Jamie no sabe si será capaz de ello, de segar una vida sin más, él es de otra época, un hombre que no lo ha hecho nunca y no tiene esa conciencia de que es un deberTal vez su mente quiera hacerlo pero su corazón no le deje. Prefiere ahorrarse ese riesgo…sólo tienen una oportunidad. 

Roger conoce tanto a Jamie…que sabe lo que está pensando sin que diga nada. Bajo la misma premisa de Jamie, Bonnet es solo un hombre. Puede vencerlo, puede matarlo. Jamie intenta excusarse y dejarle claro a Roger que no se trata de que no confíe en él lo suficiente como para hacerlo, sí que lo hace, ahora sí se fía de él, pero su corazón quizá sea demasiado bueno, demasiado compasivo como para clavarle la espada a otra persona sin ningún tipo de escrúpulo. Sin embargo, Roger corta a Jamie antes de que pueda hacerlo. Sabe lo que está pensando. Sabe de que se trata. Él nunca may ó a un hombre, ni estuvo en una batalla, tampoco es un hombre de luchas y espadas, no es un guerrero…pero Bonnet es suyo, es su enemigo y será él quien ponga fin a su vida. 

Aunque Jamie aún duda porque no puede dejar que se le escape y Bree no tenga su venganza, Roger es totalmente firme. Brianna es hija de Jamie pero es su esposa. Él lo hará. Es quien debe hacerlo. Aquí vemos a Roger pensar en la protección de su familia a cualquier precio como un deber, igual que Jamie. Él debe vengar a Bree.

Algo en lo que discrepamos. Si alguien tiene derecho a ello es Brianna, ninguno de los dos. Pero bueno, Jamie y Roger no están con nosotras en esto. Jamie, a regañadientes, claudica y se acerca a Roger, lo mira fijamente, para que se grabe a fuego sus próximas palabras: no debe dudar. Debe matarlo en cuanto tenga la oportunidad. No habrá otra. Y si falla…él mismo será quien lo mate. No se pueden permitir un error. Roger le devuelve la amenaza. Él tampoco quiere fallos. Bonnet va a morir ese día. 

A pesar de estas últimas amenazas, Jamie mira a Roger con un respeto renovado. Él podía haber optado por echarse a un lado y dejarlo actuar pero no lo ha hecho. Ha tomado las riendas de la protección de su familia y está dispuesto a todo por ellos. No quiere que nadie proteja a su familia porque para eso está él. Y si alguien los pone en peligro o les falla…no dudará en hacérselo pagar, y eso lo incluye a él. Es exactamente lo que el mismo Jamie haría. Y está orgulloso de Roger por la decisión que ha tomado, mostrándose como realmente es: alguien más parecido a él de lo que a ambos les gustaría admitir. ¡Nos encantan!

Por fin, después de tanta espera, alguien aparece en el lugar de encuentro, pero no es Bonnet, si no sus esbirros. Después de tanta planificación, de visualizar el plan en sus mentes una y otra vez y de tomar todas las precauciones para que Bonnet no se oliera el peligro, no contaron con que el jefe no suele mancharse las manos en negocios que él considera de poca envergadura…sobre todo cuando tiene otros asuntos personales que atender. Nunca contemplaron que Bonnet no apareciera. En realidad, todo se jugaba a una carta: que el negocio del whisky fuera lo suficientemente suculento como para que Bonnet fuera en persona. Pero no ha sido así. 

Ian intenta disimular como puede y trata de averiguar dónde está Bonnet. Están a punto de descubrir que todo es una trampa. Pero esos hombres son lo suficientemente codiciosos o lo suficientemente estúpidos como para pasar por alto todas las señales de alerta…lo que les permite a Roger y Jamie noquearlos. De hecho, sorprende en esta escena Roger que se defiende en la medida de sus posibilidades y no lo hace nada mal. Tanto que Jamie le dedica una sonrisa torcida llena de orgullo mientras me dice que parecía que no necesitaba ayuda. Roger se convierte en una fiera cuando se trata de defender a su familia. Exactamente igual que él. 

De hecho, creo que se ve claramente que hay un cambio en Roger. Se ha vuelto más…violento. No duda en utilizar la fuerza si es necesario para proteger a los que ama, es decir, si el motivo es lo suficientemente grande que emborrona todo lo demás. Incluso, en ese sentido, ha comprobado que el deber de proteger a su familia quizá implique matar…y está decidido a hacerlo. Considera su deber matar a un enemigo si el fin es proteger a su familia. Eso habla de su adaptación a ese siglo, ya utiliza la moral imperante en la época y también los métodos de la misma. 

A la vez, está actitud de Roger nos habla del descubrimiento de un nuevo lado de él: el protector. Ese lado hace lo que sea para proteger a su familia, aunque eso implique usar la violencia. Es un deber para él. En ese sentido, es igual a Jamie. En el siglo XX ese rasgo de su personalidad no había salido a la luz simplemente porque no tenia a nadie a quien proteger. Toda su familia estaba muerta y Bree, bueno, no corría un peligro inminente. Pero allí, en el siglo XVIII, Bree es su mujer, tiene un hijo y corren mucho peligro a causa de Bonnet. Ahora sí tiene a quién proteger. Y piensa hacerlo sea como sea. 

Siguiendo con la escena, Jamie interroga a uno de los hombres que ha mandado Bonnet para averiguar lo que sabe su paradero. Eso, como no podía ser de otra manera, los lleva hasta el asqueroso de Wylie. 

Mientras esto sucede, en Wilmington, Claire y Bree disfrutan paseando por la playa buscando unas algas que necesita Claire para su cirugía y simplemente contemplan el paisaje, a una hermosa ballena, cosas tan simples y bonitas como esa en su tiempo ya no existen. Entonces, todo era más elemental a cómo es en el siglo XX pero también mucho más bonito en su sencillez. Se permiten tomarse un respiro y deleitarse solo corriendo por la playa, despreocupadas. Ningún problema existe ahí y la maldad de Bonnet no las puede alcanzar…pero lo hace. 

Claire y Bree se separan por un momento. Bree se da un pequeño baño mientras Claire busca conchas en la arena, un poco alejada de donde está Bree. Es entonces cuando Bonnet aparece ante Claire, él era quien los estaba vigilando, ha seguido todos sus pasos hasta hacer notar su presencia allí, en un sitio aislado y solitario. El escenario perfecto para un secuestro. Pero Claire luchará para proteger a su hija. Amenaza a Bonnet con un cuchillo, él está muy tranquilo, no cree que Claire vaya a usarlo…o que tenga la oportunidad de ello. Y tiene razón, cuando Bree se da cuenta de lo que pasa coge una pistola y corre hasta allí, Claire se distrae para intentar que huya y ese es el momento que Bonnet aprovecha para quitarle el cuchillo y amenazarla con él. 

Bree está entre la espada y la pared. Bonnet matará a su madre si no se va con él. No tiene ninguna duda. Claire no quiere que lo haga, si debe morir, lo hará. Cualquier cosa antes de que Bonnet la vuelva a tener en sus manos, es su madre y la protegerá con su vida. Pero Bree no puede permitir eso. No puede dejar que él desgraciado de Bonnet mate a su madre, no importa el precio que tenga que pagar por ello. Así que tira la pistola y acepta irse con él.

Bonnet le promete que no le hará daño a Claire porque sólo la quiere a ella y al niño, a su hijo – y aquí yo quiero meterme en la pantalla y matarlo con mis manos mientras le grito “¡él no es tu hijo, maldita cucaracha!” -. Bree, en un acto desesperado, corre a por él pero no lo consigue porque Claire se despierta sola en la playa, llamando, desesperada, a gritos a Bree. Pero ella no está…lo intenta, cada vez más desesperada porque en el fondo sabe que Bree no está ahí. Que él la tiene. 

Claire no tiene más remedio que aceptar lo evidente e ir en busca de Roger, Ian y Jamie. Les relata todo lo que ha sucedido y los cuatro buscan a Bree como locos. La tienen que encontrar sana y salva. Deben hacerlo. 

Bree se despierta en un lujoso salón. Tras preguntar, descubre que está en la isla privada de Bonnet…y a solas con él. Pero lo primero es lo primero, ¿dónde está su madre? ¿Bonnet se ha atrevido a matarla? Pero él la tranquiliza diciéndole que está en la playa, sin un rasguño, tal y como le prometió. Bree le cree. Lo conoce lo suficiente como para saber que si le hubiese hecho algo se lo diría solo por el placer de verla sufrir. 

Tras esto, Bonnet divaga sobre su encuentro en la cárcel. Él no la reconoció entonces pero ahora nunca podrá olvidarla. Brianna lo escucha aparentemente tranquila. Está asustada pero no va a darle el placer de saber lo que la afecta tenerlo tan cerca, a solas…está decidida a luchar. Ese desalmado no volverá a tocarla, no le hará daño a ella ni a su pequeño. Pero Bonnet no parece querer hacerles daño físico…de hecho, le ha comprado a Jemmy unos muñecos para que se divierta jugando. Como haría cualquier padre.

Bree se enfurece al oír esto, al ver que Bonnet realmente cree que Jemmy es su hijo – seguimos pensando que fue una estúpida al decírselo – e inmediatamente niega que él sea él padre. Jemmy solo tiene un padre y ese es Roger, su marido. Es quien lo cuida, es quién lo está criando junto a ella, es quién lo está educando, lo está enseñando y lo está amando como un padre a un hijo.

Bonnet no le da importancia a esto. No es más que lo que dice de cara a la galería, la historia que le cuenta a los demás e incluso a su marido, pero ellos saben la verdad. Jemmy es su hijo, ambos lo hicieronAquí hay dos cosas a considerar. 

Debemos recordar que lo que dice Bonnet sobre la verdad que ambos saben no está muy lejos de ser real, dado que la misma Bree le confirmó a Roger que en su interior creía que Bonnet era el padre. Sin embargo, ahora está segura de que no. Más allá de que le está dejando claro que quién sea el padre biológico del niño no importa, es un cambio. 

No creo que se lo esté negando a Bonnet simplemente por no querer creerlo. Pienso que se lo niega porque realmente siente dentro de sí misma que Roger es el padre de Jemmy. Algo muy dentro de ella se lo dice. Así que creo que está negativa de Bree es en parte porque no importa si Bonnet es el padre biológico o no, el único y verdadero padre del pequeño es Roger y en parte porque realmente siente que lo es incluso en la parte biológica. 

Dicho esto, el otro asunto a considerar es la actitud de Bonnet. Él dice que ambos hicieron a Jemmy. Todos sabemos que lo que sucedió entre ellos se llama violación, sin embargo, Bonnet está hablando como si realmente hubiesen tenido una relación romántica o, al menos, un encuentro sexual consentido. ¿Por qué? Yo creo que es exactamente así como lo ve él. 

Para Bonnet no fue una violación, simplemente una transacción, como las que hace todos los días. Algo a cambio de algo. Bree quería el anillo así que a cambio tuvo que tener sexo con él. Estuviera bien dispuesta a hacerlo o no, ese era el precio…él solo lo cobró. Fue una relación comercial. Un quid pro quo terrible. Igual que las prostitutas reciben sus monedas después del encuentro sexual, Brianna recibió ese anillo, porque Bonnet siempre paga los servicios que recibe. Él no piensa que hiciera nada malo. Fueron negocios…aunque en realidad no lo fueran. 

Ese negocio según Bonnet (y violación según todas las demás personas) tuvo consecuencias inesperadas para él: un hijo. Y ahora quiere hacer lo correcto para ella y ese niño, quiere ser un padre de verdad, es lo que va a intentar, es lo que quiere aprender. No sabe cómo hacerlo pero desea llegar ahí. Por una vez, quiere hacer las cosas bien y dejar de ser un bastardoNo lo será con su hijo…y, por extensión, con ella. 

Bree no se fía absolutamente nada de él pero no parece que sea una amenaza inminente, así que decirle seguirle el juego. No puede hacer daño. Coge uno de los muñecos y lo examina. Son bonitos, serían un buen regalo…si no fueran de Bonnet. Pero sus atenciones no terminan ahí, él también tiene algo para ella. Resulta ser un vestido precioso, lujoso, como todas sus ropas ahora, un vestido digno de una reina. Bonnet está decidido a darle todo lo que el dinero pueda comprar tanto a ella como su hijo. Solo lo mejor para ellos…aunque lo consiga de forma cuestionable. 

Él interpreta el papel del perfecto caballero y anfitrión. Conocemos un lado de él muy diferente al que muestra a todos los demás. Es amable y encantador con Bree. A pesar de que la mesa no puede ser más elegante, se muestra compungido por la falta de servicio, le asegura a Bree que una vez que estén en River Run, será mucho mejor. Brianna no puede sostener la lengua. Eso no será servicio, serán esclavos. Y es horrible. Brianna es luchadora, tiene fuego en ella…él lo nota y le gusta lo que ve. 

Entonces Bonnet le pide algo bastante insólito: que le enseñe a comportarse en una mesa como un señor haría. Ella se queda estupefacta. Con acritud, le responde que cree que nadie pueda enseñarle nada. Después de todo, no es alguien que se deje aconsejar, él es más bien de matar a quién le lleve la contraria. Para su sorpresa, Bonnet está de acuerdo. A lo largo de su vida nadie se preocupó por enseñarle nada y mucho menos ese tipo de cosas. Así que aprendió a hacer las cosas a su manera y lo hizo solo. Pero ahora es diferente. 

Tiene un hijo (por cierto, no soporto que lo diga) y ella es la única que puede enseñarle a ser un buen padre. Ambos viven en mundos diferentes. Brianna es una señorita y él se mueve en los bajos fondos, con escoria, la misma que él mismo es. Así que sabe que para ser un buen padre debe aprender a manejarse en el mismo mundo que Bree, en el de las personas honradas. Ella le puede mostrar cómo comportarse en su mundo, quiere que le enseñe qué debe hacer para ser un caballero, un hombre decente, un hombre de familia. No quiere hacerle daño, solo quiere aprender

Brianna no puede quitarse una duda de la cabeza, ¿por qué? ¿Por qué quiere hacer esto? Bonnet podría haber secuestrado a Jemmy y haberlos matado a ella y al resto de su familia…o haberla violado de nuevo una y otra vez. Pero no lo ha hecho. No tiene intención de ello. Realmente tiene, en su manera retorcida, buenas intenciones con esto. De verdad quiere aprender a hacerlo bien. Bonnet le aclara esta duda: ella vio algo en él. 

Nadie lo había hecho hasta ella. Bonnet nunca tuvo a nadie, siempre estuvo solo y nunca esperaron nada de él ni vieron algo dentro de él por lo que mereciera la pena luchar o preocuparse. Pero ella sí. Al fin y al cabo, fue a verlo a la cárcel, recordó su nombre (como para no hacerlo…) y le informó sobre su paternidad. Le mostró que dejó una huella en alguien y que una parte de él seguiría viva cuando se fuera. Dejó una huella lo suficientemente grande en ella como para hacer todo eso. Le dio un motivo por el que luchar y le mostró algo que pensó que le estaba negado: la posibilidad de tener una familia. Y quiere tenerla…junto a ella. Esa es la razón por la que el destino los ha puesto de nuevo frente a frente, para ser los padres de Jemmy. 

Una aterrorizada Brianna se da cuenta de algo importante, Bonnet sabe él nombre de su hijo. Él sonríe, por supuesto que lo sabe, ha estado cerca de ellos, aunque ella no lo supiera, lo sabe todo. Bree hace de tripas corazón, intentando no mostrar lo que le ha afectado saber lo cerca que ha estado Bonnet, lo mucho que sabe sobre su hijo y su familia…y lo que puede significar que esté a solas con él, y le empieza a enseñar los modales que ese desgraciado quiere aprender. Come, sin saborear nada, mientras lo mira con determinación y desafío en los ojos. No volverá a hacerle daño a ninguno de los suyos. Antes, lo matará. 

La tensa cena llega a su fin y, con ella, llega el momento más temido para Bree: el de acostarse. Antes se ha fijado que solo hay una cama de matrimonio. Está claro que Bonnet piensa usarla. Pero Brianna no va a permitir que la vuelva a ultrajar. Sabe por experiencia que enfrentarse con él no la llevará a nada porque es más fuerte físicamente que ella, así que intenta otra estrategia. No quiere que Bonnet le enseñe buenos modales, pues se va a hartar. Un caballero le leería a su dama para ayudarla a conciliar el sueño. La cara de Bonnet habla por sí sola, no sabe leer. 

En ese momento Bonnet es una bomba de relojería, si se siente humillado la cosa podría ir muy mal. Afortunadamente, Brianna es rápida y capta el significado de su reacción. Consigue manipular a Bonnet para que sea ella la que le lea. Es un concepto curioso para él, un momento de cuidado y ternura, de consideración…quiere saber si eso es exactamente lo que hace con su hijo. La mención de Jemmy es un mazazo para Bree que la deja momentáneamente sin aire. Su pequeño…lo echa tanto de menos, simplemente necesita abrazarlo para sentir que todo va a estar bien…y ese horrible hombre quiere arrebatárselo. No lo va a permitir. Bree se recupera y le sigue la conversación a Bonnet. Es el único modo de entretenerlo. 

Así, se encuentra compartiendo algo de sí misma con él, casi sin darse cuenta. Jamás pensó que lo haría pero a momentos desesperados…soluciones desesperadas. A Brianna le encanta leer, vivir otras vidas, cientos de ellas, sumergirte tanto en la historia de una persona que se convierta en la tuya propia y sea parte de ti. 

Same here, Bree!

Aparte, los libros son perfectos para averiguar más sobre la condición humana y lo que mueve a las personas como el amor, el dinero…o la venganza. Esa última palabra, venganza, no se olvida de que es algo pendiente entre ellos. Ella se vengará de él, aún no sabe cómo o cuándo pero lo hará. Es una promesa que se hace a sí misma. Por Jemmy. 

Bonnet quiere saber qué piensa Bree que lo mueve a él. Ella no duda (y nosotras tampoco): el dinero. Después de todo, por eso es que ella está ahí y desea tanto tener a Jemmy, para que él consiga River Run. A Bonnet le parece curioso que una persona que dice sentir algo por él tenga una opinión sobre él tan baja y lo considere un mero ladrón. Brianna se da cuenta de que puede haber resbalado en este punto, debe arreglarlo. Así que decide explicarse para poder seguir manipulándolo. Es simple descarte.

No puede ser amor porque no haces daño a la gente que amas, si lo motivara la venganza no tendría ningún motivo porque ella no le ha hecho nada (ha sido al contrario) así que debe de ser por dinero. La respuesta de Bree deja a Bonnet pensativo, perdido en sus propios recuerdos, en su propia historia. Ella no lo sabe, no sabe nada. No entiende su historia y por qué se convirtió en quien es. No lo conoce. 

¿Qué pasaría si lo hiciera? ¿Qué pasaría si le contara a Jemmy su historia, la historia de lo que sucedió entre ellos? ¿Lo amaría entonces, conociendo todos los hechos? ¿Lo comprendería? Bree no tiene ninguna duda sobre esto. No puedes hacer que alguien te quieraNo puedes obligarlos a amarte. Es imposible, es algo que o se siente o no. Sin embargo, Bonnet piensa algo distinto. Las personas pueden aprender a amar. ¿Ella lo haría por su hijo? Él cree que podría conseguirlo. Lo que está pasando por alto Bonnet aquí es que el amor llega a base de conocer a esa persona pero no de aprender a amarla. No se puede aprender a amar. Se puede aprender a tolerar a una persona, a apreciarla tal vez, pero nunca a amarla. 

Bree sonríe como puede ante el amor del que le habla Bonnet. Pero él se empieza a acercar demasiado y ella no puede evitar ponerse nerviosa, está demasiado cerca de ella y no quiere volver ahí, no se puede permitir adentrarse en su pesadilla. Bonnet le confiesa que no puede olvidar lo que sintió tras su encuentro en la cárcel. Ella está equivocada, esto que hace no es por venganza o por dinero…es por amor. Quiere que Bree le enseñe cómo amar. Él está tan cerca…Brianna no puede concentrarse en lo que le está diciendo. Apenas puede escucharle porque su pesadilla la está engullendo cada vez más, tragándosela para llevarla a la oscuridad. Debe cortar esto por lo sano ya. Ahora. 

Reconduce la conversación hacia sus inicios: la lectura. Desea leerle, como hace con Jemmy. Escuchar el nombre del que considera su hijo hace que Bonnet reaccione y se prepare para escucharla leer. El libro que tiene Bree en las manos es aburrido, poco interesante…sabe que Bonnet no estará entretenido toda la noche con eso. Por fortuna, se sabe uno de sus libros favoritos de memoria: Moby Dick. Esa es la historia que le lee a Bonnet. 

La acción se desarrolla en el mar pero es una historia de venganza y muerte. Hay una pasaje en concreto en el que Bree hace énfasis en la palabra matar, mira directamente a Bonnet cuando lo dice. Es una amenaza velada, una declaración de intenciones. Piensa acabar con él. Ella va a ser su destrucción. De hecho, la historia que Bree le lee no es casualidad. El protagonista sabía que algún día mataría a su propio monstruo, mirándolo a los ojos, vengándose, finalmente, de él. El protagonista representa a Bree y ese monstruo es el símbolo de Bonnet. Él es el Moby Dick propio de Bree. Su propio monstruo. Él mismo al que, desde que sus caminos se cruzaron y terminó violándola, supo que algún día miraría a los ojos y se vengaría de él viendo cómo él brillo de vida que tenían se apagaría para siempre. 

A pesar de que Bree le está revelando sus intenciones a Bonnet sin que éste lo sepa, él quiere dar por terminada la sesión de lectura. Ella sabe lo que eso significaría…e intenta convencerlo de seguir leyendo. Aún queda mucho por descubrir de esa historia. El final de la misma trae a los ojos de Bonnet el temor y una expresión de terror en su cara. El mar…ese ser hambriento de almas. Bree no sabe a qué se refiere. Entonces Bonnet confía en ella algo que no le ha contado nunca a nadie, su pesadilla más temida. En ella, el mar viene a por él, quiere engullirlo y tragarse su alma y él no puede hacer nada, no puede moverse y nadie viene a rescatarlo. Nunca viene nadie. Termina muriendo solo. Su mayor miedo es que esa pesadilla se haga realidad. 

Aquí vemos el lado más humano de Bonnet. Lo vemos por primera vez como algo más que un monstruo. Aquí es un niño perdido, con miedo a morir en soledad en medio de la inmensidad del océano, sin nadie a quien le importe su muerte, sin nadie que lo quiera. Lo sentimos por primera vez vulnerable, conociendo otra faceta de él. Podemos vislumbrar el hombre que hubiera podido ser si hubiera conocido y sentido el amor, si hubiera aprendido lo que ese sentimiento significaba. Hemos echado un vistazo a lo que pudo ser y no fue. 

Ver ese lado frágil de Bonnet, el verlo tan desolado…hace que el corazón de Bree se resienta y sienta compasión por él. No por el monstruo que la violó y le ha hecho daño a tanta gente, si no por el hombre que hubiese sido si las cosas hubieran sido diferentes. Por ese hombre tan necesitado de afecto y verdadero cariño, de amor. Ella no puede hacer más que intentar consolarlo. Es solo un mal sueño…pero no es real. Bonnet nunca se ha dejado llevar así, mostrarse tan indefenso…él lo considera de débiles y tal vez Bree piense menos de él por haber tenido esa debilidad. Pero ella le responde, sincera, que no podría pensar menos de él. 

Esta frase tiene claramente un doble sentido, dado que desprecia tanto al monstruo que es que no hay nada que pueda hacer para que piense aún peor de él pero, a la vez, nunca podría pensar menos de nadie que dejara al descubierto su lado más frágil. 

Bonnet desea saber si es el único que tiene pesadillas. ¿Jemmy también las tiene? Tal vez no sea el único con miedos que no puede exteriorizar y le impiden conciliar el sueño. De nuevo, la mención de Jemmy es un mazazo para Bree y recuerda…recuerda quién es en realidad Bonnet, por qué lucha y lo que hace cuando el pequeño tiene pesadillas. Porque él a veces también las tiene. Es tan chiquito…necesita a su madre a su lado, para mantenerlo en sus brazos, consolarlo y que sienta que todo va a estar bien. Que está seguro y puede volver al mundo de los sueños. Bonnet casi puede imaginarse la escena. ¿Cómo será sentir el abrazo protector y el consuelo de una madre? ¿Cómo será sentirse amado?

Él le confiesa a Bree que nunca tuvo una madre, ni un padre para el caso. Era huérfano y así se crió. Al pensar en eso, al intentar imaginarse lo que se sentiría al ser abrazado por unos padres amorosos, al ser realmente protegido y querido no puede evitar llorar por lo que nunca tuvo pero siempre necesitó. ¿Qué hace Bree para consolar a Jemmy? ¿Cómo lo hace? Le pide por favor que se lo diga, le suplica que lo haga. Quiere imaginárselo. Quiere cerrar los ojos y poder sentirloSentir un abrazo de alguien que lo quiere y realmente se preocupa por él. 

Brianna no puede más que cumplir su petición. Lo que hace con Jemmy es mantenerlo en sus brazos hasta que se siente seguro y se vuelve a dormir. Bonnet casi puede sentir el peso de unos brazos arrulladores, protectores, rodeándolo. Pero no es suficiente, necesita sentirlo de verdad. Así que no lo duda. De improviso, se acerca a Bree que, como es normal, se asusta porque piensa que sus intenciones son otras, pero él solo quiere que le enseñe cómo lo hace. Quiere que lo haga con él. Quiere sentir por primera vez lo que es tener unos brazos a su alrededor que lo único que quieren darle es consuelo y amor. Un amor sincero, genuino.

Pero Bree no puede hacer eso. Es…demasiado. Siente compasión por ese lado frágil de Bonnet, por su lado humanoPero no puede tomarlo en sus brazos y arrullarlo, consolándolo, como haría con un ser querido, como si de verdad sintiera algo más que desprecio por él, como si realmente lo amaraSerá bizarro y se sentiría…enferma haciéndolo. Y él estaría demasiado cerca…no, no puede hacerlo. Por ello, se sale por la tangente. Se separa de él porque es lo que haría una dama, retirarse a sus aposentos…sola. Bonnet asiente, si un caballero la dejaría ir sin más, él lo hará. Sale de la habitación, despidiéndose de Bree hasta el día siguiente. En cuanto él desaparece de su vista, Brianna suspira aliviada, se siente más a salvo…al menos lo está hasta el día siguiente. Esa noche ha ganado la batalla. 

A la mañana siguiente, Bree se despierta y Bonnet sigue siendo el perfecto caballero, aunque todo rastro de la vulnerabilidad, de las confesiones susurradas en la oscuridad, se ha evaporado. Vuelve a ser el perfecto anfitrión. Ella le vuelve a seguir el juego e intenta sonsacarle información preguntándole dónde irán después de dejar ese barco. Es una pregunta arriesgada, Bonnet piensa si contestar o no…pero finalmente lo hace. Prueba superada. Aunque no es una respuesta concreta, solo le da la opción de elegir a ella. Sin embargo, se arriesgó y ganó, Bonnet no sospecha de ella…así que da un paso más, sube la apuesta y se arriesga de nuevo. 

Brianna le comenta su deseo de visitar a Jemmy, ya lleva mucho tiempo separado de ella y lo echa de menos, además, el pequeño la necesita. Bonnet accede pero quiere acompañarla. Bree no puede permitir esto bajo ningún concepto. Así que manipula a Bonnet para que la deje ir solo a ella, haciéndole creer que todo lo hace por el bien de Jemmy y para poder anunciarles a todos que él va a formar parte de su vida. No quiere molestar al pequeño con la entrada en su vida de forma tan abrupta de alguien que no conoce y es preferible que se lo diga ella a su familia porque ni su marido ni sus padres reaccionarán bien a la noticia (por que será…). Son todo ventajas. Bonnet no parece demasiado convencido…es un riesgo que implicaría fiarse plenamente de ella, confiar en sus palabras y en su promesa de volver. 

Así que Bree se arriesga un poco más. Le jura que, en cuanto tenga a Jemmy con ella los dos volverán junto a él. Será el destino, los unirá de nuevo porque, tal y como él dijo en la cena, deben estar juntos. Aquí Bree es tremendamente hábil y astuta al utilizar las palabras y los sentimientos de Bonnet en su contra. Él la cuestiona, ¿eso es lo que realmente quiere? Parece una pregunta inocente pero en realidad es una prueba. Él quiere comprobar la reacción de Bree y sus respuestas, ver si puede confiar en que cumplirá su palabra. Y Bree pasa la prueba con nota. Ella le contesta que no es lo que ella desea si no lo que ambos quieren. 

Esa es la clave. Bree ha superado la trampa de Bonnet y él piensa que puede confiar de ella. Tiene la esperanza de poder hacerlo porque no detecta ninguna señal de alarma. Sin embargo, quiere más tiempo con Bree a solas. Quiere que ella le enseñe más cosas para estar preparado cuando vuelva con Jemmy. Bree tampoco puede permitir esto, por razones obvias. De nuevo, utiliza los sentimientos de Bonnet en su contra. Ella echa mucho de menos a su hijo…y él tendrá ganas de conocerlo. Cuanto antes se vaya, antes volverá. Ella y su hijo. Aquí Brianna juega con la esperanza y las ganas de Bonnet de conocer a Jemmy y de ser un padre para él para ganarse definitivamente su confianza y su beneplácito para irse. 

Porque, tras considerarlo un momento, Bonnet decide fiarse de su palabra y acepta. Le da un voto de confianza con la esperanza de no equivocarse. Bree no puede más que suspirar aliviada de haberlo conseguido. Pronto recuperará su libertad y volverá junto a su hijo, junto a Roger y junto a toda su familia. Pronto estará en casa. Bonnet hace un movimiento brusco que Bree no se espera, a punto está de apartarse pero logra ver a tiempo que solo quiere cogerle la mano y, recelosa, lo acepta.

Apartarse hubiera sido demasiado extraño y ese rechazo le hubiese hecho sospechar. Bonnet la hace levantarse y le anuncia que cuando ella parta él también hará lo propio hacia Wilmington, para ultimar todo para su vuelta y la de su hijoSolo le pide una concesión: sellar esa promesa de reencuentro, de compromiso, con un beso. Solo un beso. Brianna se prepara mentalmente para hacerlo. Es solo un beso. Un beso que la separa de la libertad. Sabe que si es convincente con ese beso, Bonnet no pondrá más objeciones. 

Lo intenta. Realmente trata de imaginar que está besando a Roger, que él que está en frente es Roger. Cierra los ojos y casi lo puede visualizar. Su barba que le raspa un poco la piel allí donde la toca, una de sus manos enredándose en su pelo, la otra mano en la cintura, sus ojos azules como el mar, sus labios. Al besar esos labios algo no se siente correcto. No tienen el grosor que deberían tener, el beso no sabe cómo debería saber, la sensación que le provoca no es la adecuada, las manos que la sujetan son demasiado rudas y frías comparadas con las cálidas y tiernas de Roger, la barba que debería de rasparle y picarle un poco la piel, dejándole marcas rojas allí donde tocara, no está…hay algo realmente fuera de lugar con ese beso. 

Entonces, la ilusión, la fantasía, se hace añicos y Bree no es capaz de ver a Roger en su mente si no a Bonnet. Es él quien la está besando, es él quien la está tocando. Él. Y siente tanto asco y desprecio, las arcadas suben sin poder controlarlas. Consigue disimularlas pero no es suficiente. Bonnet ha sentido lo impersonal de ese beso, lo frío, desprovisto de cualquier tipo de sentimiento excepto el desprecio, Bree simplemente se alejó de allí. Se dejó besar, entregándose a lo inevitable, pero ella no estaba ahí. No estaba entregada al momento. 

Ahora es demasiado tarde. Bonnet ha descubierto su engaño y se ha dado cuenta de que lo desprecia. Brianna intenta excusarse pero es una batalla perdida. Él se niega a escucharla y la corta a medio hablar. Realmente le ha dolido esa mentira. La ha sentido como la más vil de las traiciones. Nunca había bajado la guardia, nunca. No se lo había permitido tener esa debilidad hasta ahora. Porque sabía que podía significar su destrucción. Pero esta vez se ha dejado llevar por la esperanza de que había alguien que podía llegar a sentir algo bueno y real por él. Realmente quería confiar en ella y en que le estaba diciendo la verdad, tenía la ilusión de que lo hacía. 

Ha dejado que sus sentimientos le nublaran el juicio. Solo una vez, años atrás, cometió el mismo error y fue tanto el sufrimiento y el dolor que se juró no volver a hacerlo. Ahora se siente de la misma forma. Humillado, traicionado, burlado…como si no fuera más que basura. La basura que nadie quiere, que nadie es capaz de amar. La basura que no le importa a nadie. Pero ya no más. Ahora le va a dar razones para despreciarlo. 

No la necesita para conseguir a Jemmy, puede hacerlo por sí mismo. Aquí vuelve el Bonnet que todos conocemos, el monstruo, deja de ser el caballero amable, bondadoso, con buenas intenciones, incluso vulnerable, deja de ser el hombre para ser el monstruoPorque eso es en lo que se ha convertido, eso es lo que es. Y no podemos escapar de quiénes somos. Podemos intentar mejorar, afinar nuestra personalidad, pero nunca ser personas totalmente diferentes porque lo que realmente somos aparecerá nevitablemente en algún momento…con una venganza. Es justo esto lo que sucede con Bonnet.

El problema aquí (a parte del obvio) es que Bonnet no sabe lo que significa amar y se nota de forma meridiana. Él creía de verdad que dándole todos los lujos a Bree y a Jemmy los iba a conquistar y ya lo iban a querer y aceptar en sus vidas. Que iban a sentir algo por él. Que eso y dejarlos sin escape los obligaría a amarlo. Tanto como para unir sus vidas. Ha creído que podía comprar su amor con un vestido caro, unos muñecos bonitos, abundantes cenas, lugares lujosos y viajes alrededor del mundo pero el problema es que el amor no se puede comprar. No puedes hacer que alguien te quiera. No puedes obligarlos. 

Bonnet le quería dar a Bree y a Jemmy todo lo que el dinero puede comprar y llevarlos a la fuerza con él, pensando que eso sería suficiente para que lo quisieran porque eso es lo que le han enseñado sus experiencias, lo que él ha aprendido, que el dinero lo puede comprar todo. Y, en gran parte es cierto…pero no puede comprar el amor. No el amor de verdad, el genuino. Es ese tipo de amor es el que Bonnet siempre ha necesitado y buscado desesperadamente, aún sin darse cuenta, a lo largo de su vida, sin éxito. Bonnet siempre ha buscado alguien que lo quiera, sin hallarlo. Por eso ahora quiere hacer que alguien lo haga…pero las cosas no funcionan así. Tal vez, si lo hubiesen amado de verdad de pequeño no se hubiera convertido en el monstruo que es. 

Siguiendo con la escena, Bonnet se siente tan humillado que quiere demostrarle a Bree que no es una basura como lo ha hecho sentir. Quiere demostrarle lo que se pierde. Así que, en una escena dantesca y totalmente de mal gusto, se acuesta con la prostituta en la que se había fijado en la reunión de esa mañana con Forbes, Epi. De nuevo, nos muestran aquí que Bonnet no sabe lo que es el amor, dado que equipara lo que estaba intentando ofrecerle a Bree (un sentimiento puro) y que supuestamente ella se está perdiendo con lo que hace con Epi que es de todo menos puro. Y lo hace de una forma en la que Bree lo pueda escuchar gemir y gruñir cual cerdo. Esos ruidos…Brianna se retira, casi sin poder moverse, paralizada y apenas reaccionando. 

En un segundo ha perdido la única oportunidad que tenía de salir de ahí y encima lo está escuchando todo. Esos gruñidos y gemidos la trasladan al momento de su violación, a su pesadilla. Está de nuevo ahí, con Bonnet encima de ella, con lágrimas cayendo de sus ojos sin parar mientras intenta resistirse y negarse. Brianna empieza a no poder respirar, se está ahogando. Los recuerdos vienen en un torrente y no los puede parar. Ha vuelto a ese momento. Pero no puede desfallecer, debe luchar, Jemmy la necesita. Debe calmarse e intentar otra estrategia. Por Jemmy y por ella misma. 

Cuando acaba, Bonnet le encarga a esa misma prostituta que vigile a Bree y que no la deje salir. Ella intenta que la chica la ayude intentando ganarse su confianza y sonsacarle información a la vez. Quiere saber exactamente donde está…y si esa chica conoce bien a Bonnet…si sabe de lo que es capaz. Para ella es un cliente más. Que paga generosamente sus servicios y no le da motivos para quejarse. Cuando la mujer ve a Bree tan desesperada, deseando huir de allí, cree que tal vez ha habido algún problema con el dinero.

Ella piensa que Bree es solo otra chica más en su misma situación y que Bonnet y ella han tenido algún problema con su arreglo. Brianna la saca de su error. Bonnet la tiene secuestrada, ella tiene un hijo, un marido, unos padres que la están buscando…necesita salir de allí. Así que le pide ayuda a Epi para lograrlo. Le ofrece incluso su anillo a cambio. No importa el dinero, pero necesita salir de allí. Literalmente le está suplicando. 

Al saber la verdad sobre la situación de Bree, Epi siente compasión por ella…pero no la suficiente como para enfrentarse a Bonnet. Sabe perfectamente quién es. Es un hombre sin escrúpulos, sin compasión, implacable, sin alma y la matará si la ayuda. Ningún anillo la va a salvar de eso. Ni siquiera le daría tiempo a disfrutar los beneficios de venderlo. Bonnet la encontraría y la mataría de una forma horrible y dolorosa. No puede ayudarla. Bree va a intentarlo de nuevo justo cuando entre Bonnet, le da el dinero a Epi por sus servicios y ella se va. Ya no puede hacer más…su única posibilidad de escapar desaparece. Pero no se va a rendir. Por Jemmy, por Roger, por ella. Luchará. 

Al mismo tiempo que Bree pelea por volver a casa, su familia sigue buscándola. Ellos dan con el baboso de Wylie y no dudan en pedirle explicaciones. Al contrario de lo que sucede con él esbirro de Bonnet, esta vez es Roger quien lleva la voz cantante y lo amenaza para averiguar el paradero de ese malnacido. Jamie solo se dedica a observar (y a poner más nervioso a Wylie para que ese gallina se haga más caquita) con una sonrisa en el rostro, de nuevo lleno de orgullo por el instinto protector de Roger y también de respeto por lo que está haciendo. Nada más que por esto, Roger se merece otro puntito. 

Él le deja bien claro a Wylie que Brianna es su mujer y que no va a dejar esto correr. Un aterrorizado Wylie muestra su vena más cobarde mientras repite una y otra vez que no sabe nada y que los ayudaría si pudiera porque él también quiere librarse de Bonnet ya que lo tiene amenazado y ha tomado el mando de sus negocios más bien trapicheos en alta mar. Pero eso no les convence.

Así que Jamie le da a Roger un cuchillo que éste no tarda en usar, amenazando de muerte a Wylie con el fin de presionarlo para que hable (esto es una prueba más de lo que hemos mencionado antes, del cambio de comportamiento de Roger, hacer algo así para él antes era impensable). Al final, el cuchillo muestra que Wylie sabía más de lo que decía en un principio y les rebela el nombre del prostíbulo que Bonnet suele frecuentar y el del barco que utiliza. Así, el grupo se separa. Ian y Roger van a investigar el barco y Jamie y Claire se dirigen al prostíbulo. 

Jamie y Claire consiguen dar con el establecimiento y le preguntan a la madamme por Bonnet. Todas fingen no conocerlo aunque claramente sí lo hacen…pero no se quieren meter en problemas. Entre esas chicas está Epi que lo escucha todo. Al oírlos los relaciona con la chica que le ha pedido ayuda antes y sabe que son sus padres. Pero se niega a hablar. Está en juego su cuello…y prefiere proteger su vida antes que la de alguien que no conoce. Un comportamiento egoísta. Humano pero egoísta…y todos probablemente haríamos lo mismo. 

Claire se da cuenta de que sufre cojera y, como se imagina por qué, le dice cómo solucionarla. Incluso le da dinero para los zapatos que necesita…y tal vez algo de información. Claire no la ha ayudado con segundas intenciones, tal y como dice ella, lo ha hecho porque cuando está en tu mano ayudar a alguien, debes hacerlo, pero Claire es confidente de que Epi sabe algo. Ella está dividida. Por un lado, se siente en deuda con Claire. Al fin y al cabo, es una buena mujer, la ayudó desinteresadamente con su problema, sin conocerla de nada ni pedir nada a cambio. No se encuentra todos los días a alguien así…y menos en su mundo. 

Esa misma mujer tiene a su hija secuestrada y ella sabe donde está, no puede no ayudarla. Y Bree…una muchacha tan inocente, secuestrada por ese desalmado, separada de su hijo y de su marido, no se merece algo así. Pero, por otro lado, está Bonnet. Le cortaría el cuello si descubre que lo ha delatado, y eso sería si tiene suerte, porque sería una muerte rápida. Claire intenta hacer que hable, la necesitan. Ella es la única que les puede decir donde está Bree. Están desesperados por encontrarla y es madre, Epi no puede cargar con eso en la conciencia….en cuanto a Bonnet, nunca sabrá que ha sido ella. De todas formas, el plan es acabar con él así que no vivirá para investigar nada ni para matarla. Al final, Epi se decide a hablar y todos se preparan para ir al encuentro de Bonnet. 

Toda la familia Fraser está cada vez más cerca de encontrar a Bree pero, mientras tanto, Bonnet tiene sus propios planes. Su verdadero yo ha resurgido. Vuelve a ser el monstruo sin alma que siempre ha sido. Piensa vender a Bree como esclava sexual a un ser – porque no merece llamarse ni cerdo, mucho menos hombre – aun más mezquino y horrible que él (ni siquiera sabíamos que eso era posible). Ese ser deleznable la toquetea como quiere mientras yo voy afilando el cuchillo para clavárselo directamente en el corazón. Bree soporta estoica ese ultraje. Esa nueva humillación.

Pero es una luchadora, así que aprovecha su única oportunidad y le pega un buen mordisco a ese ser infecto. Eso le cuesta un buen golpe de ese miserable y casi una bofetada si Bonnet no llega a pararle los pies con la excusa de que aún no es de su propiedad (quién nos iba a decir que le terminaríamos agradeciendo algo a ese desgraciado). Pero mira, que le quiten lo bailao’ a Bree. ¡Así se hace, chica! Eso sí, que hablemos de propiedad sobre las personas y más sobre las mujeres me enferma lo más grande. ¿Podemos acabar con estos malnacidos ya? Por favor y gracias. 

Volviendo a la escena, Bree sabe que si al final debe irse con ese hombre no saldrá viva, por mucho que luche, al final terminaría muerta, molida a golpes. Así que, en cuanto ve que la va a vender de verdad, no le queda de otra que suplicarle a Bonnet, no puede separarla de su hijo, de Jemmy. Odio verla suplicando por su vida…hace que me vuelva muy muy violenta. 

Big mood

Bonnet parece que se lo piensa y está a punto de arrepentirse de vender a Bree…y más a ese desalmado. Lo conoce, sabe lo que es capaz de hacer. Es el peor de todos. Ella es la madre de su hijo, ha parado la bofetada de antes, quizá…podría protegerla. Sin embargo, Bonnet ha perdido la poca humanidad que podía sentir respecto a Bree. Se siente tan dolido por lo que él considera como una traición que cree que se merece todo lo horrible que le pase. Así, la venta se hace efectiva y es el mismo Bonnet quien obliga a Bree a ir al barco del otro malnacido. 

Este gesto de Bonnet de ser él quien la lleve muestra aún más clara su crueldad con Bree. Es él quien la entrega al matadero…porque ya no le importa lo que le suceda. Lo traicionó, así que no merece más que eso. No merece que la salve de alguien como ese hombre. Para Bonnet, ella no merece nada. Pensó que era alguien especial…pero resultó ser como todas los demás, alguien que le miente y le traiciona nada más tiene la oportunidad. Alguien que no siente nada por él y a quién él no le importa lo más mínimo. Así que la trata igual que a todas: como mercancía. 

Es en ese instante cuando todo se convierte en una locura. Ian mata de un flechazo a uno de los esbirros del miserable que se iba a llevar a Bree mientras Jamie, Claire y Roger corren hacia ella. Al verlos, Brianna se zafa del agarre de Bonnet y casi consigue escapar, pero él la atrapa. Roger sigue corriendo hacia Bree y, cuando él desgraciado de Bonnet se ve atrapado intenta huir. Él no se para junto a Bree, sabe que, aunque aterrorizada y aliviada, ella está en buenas manos junto a Jamie y Claire que ya han logrado llegar hasta donde está. Roger solo tiene un objetivo en mente: Bonnet. 

Consigue atraparlo y le da una buena paliza, por fin desahogándose por todo lo que les ha hecho sufrir, por todo el daño que les ha hecho a tantas personas y a tantas familias. Es lo mínimo que merece. Y yo le doy otro punto a Roger porque estoy muy orgullosa de que le haya dado su merecido al miserable ese. Tanto, que hasta lo deja inconsciente. Jamie es testigo de ese momento y las miradas de ambos se cruzan. Es un reconocimiento tácito de que ha hecho lo que debía. Ha protegido a su familia. Bonnet no será más un problema. Lo han logrado. Y ambos se encuentran aliviados por ello, por fin pueden respirar en paz por primera vez en lo que parecen años. 

Ian, por su parte, deja marchar al desalmado que había comprado a Bree y a su esclavo. Puedo entender lo del esclavo. Al fin y al cabo, el pobre no tiene culpa y está allí porque lo consideran una propiedad más a las órdenes de su amo, con todo lo vomitivo que eso es. Pero ese malnacido que ha comprado a Bree como si fuera una mercancía cualquiera se merecía morir en ese momento. Ian debía haber acabado con él y haberle hecho un favor al mundo y algo de justicia a todas las mujeres que ese desgraciado compró para violarlas. Escapa a mi entendimiento que Ian lo deje libre. 

Ahora que tienen a Bonnet en sus manos, hay que ocuparse de la posibilidad de que alguien venga a buscarlo si desaparece. Pero Jamie lo tiene claro: nadie vendrá. Y tiene toda la razón. Es como en la pesadilla del propio Bonnet, nadie viene…porque está solo. Siempre lo ha estado. Tiene aliados, matones, esbirros, mercenarios…pero nunca a alguien que sienta algo genuino por él. Aclarado ese punto, Jamie coge a Bonnet como la basura que es, lo acerca a él, lo mira a los ojos y le deja claro que la última cara que vea será la de ellos, la de su familia, ellos acabarán con él por todo el daño que les ha hecho pero lo harán de frente. No son ningunos cobardes, no son como él. 

Bree, al fin, tiene la elección que merece en este asunto de Bonnet. Nadie le pide nada explícitamente pero todos están esperando a que ella lo sentencie, a que les de permiso para acabar con él…o que ella misma lo haga. Le están dando esa opción, porque, tal y como hemos comentado, si alguien debe hacerlo, si alguien tiene el derecho a ello, esa es ella. Y Bree los sorprende a todos. Elige no matarlo y llevarlo a Wilmington, ante la justicia, para que pague por sus crímenes legalmente. Sabe que será ajusticiado pero quiere una venganza limpia, sin mancharse las manos, una forma que no dañe sus conciencias y que no obligue a ninguno de ellos a llevar la muerte de un hombre, incluso de uno despreciable, en sus espaldas. No merece la pena que se manchen las manos y las conciencias por un ser así. 

Claire no está segura de que esa decisión sea la correcta. Le pregunta a Bree si ella lo está. Bonnet tiene mucha influencia y si ya se libró de los cargos y la horca una vez, podría volver a hacerlo. Ella tiene razón, es algo a considerar…entonces a Roger se le ocurre que Tryon podría ayudar con eso. Sea como fuere, las influencias de Bonnet no llegan hasta él y no lo tiene comprado. Es lo suficientemente poderoso como para condenarlo, incluso desde Nueva York. Además, como dice Jamie, les debe una por lo que pasó con Roger y él gobernador está deseoso de quedar en paz con ellos, para evitarse problemas futuros. No se negará. El destino de Bonnet está decidido y ahora le toca a Bree mirarlo con todo el desprecio que siente por él. Mirarlo hundido a sus pies. 

Dicho esto, me gusta mucho más la forma de mostrar este asunto de Bonnet en la serie. Una vez más, para mi, han superado al libro. Se han centrado mucho más en la parte humana de Bonnet de modo que, aunque de ningún modo se le justifica, sí que se puede sentir compasión por ese niño solitario y perdido que nunca supo lo que era el amor, por ese hombre que Bonnet podía haber sido y no fue.

Todo ello sin perder de vista en quién se ha convertido, mostrando al monstruo que es, ese monstruo sociópata que no siente absolutamente nada por nadie y que, para él, todos los demás son simples instrumentos o mercancías para su beneficio. Lo mostrado en el episodio es un ensamblaje perfecto de esos dos lados de Bonnet, mostrando claramente de lo que es capaz, tanto en su faceta dulce y humana como en su faceta cruel. Mostrando claramente el complicado entramado emocional del personaje que lo hace memorable. 

El libro se centra mucho más en su parte cruel. Secuestrar a Bree es simplemente debido a su enfermiza obsesión con ella pero con un único objetivo: el de venderla. Era una transacción sin más. Es decir, en ningún momento se nos muestra esta faceta más humana del personaje, no como aquí. En el libro se incide más en el hombre que Bonnet es ahora no en el que podría haber sido. Es cierto que, en algún momento, Bonnet le cuesta su historia a Bree, como sucede en la serie, pero no deja de ser un momento, un instante aislado dentro de la imagen más grande en la que prevalece el monstruo antes que el hombre.

En la serie creo que lo han hecho mucho mejor en este aspecto porque han mostrado ambos lados de modo que podamos seguir odiando al monstruo que es Bonnet pero que también podamos sentirnos mal por la vida que le tocó vivir. Nos han enseñado su luz y su oscuridad. Al fin y al cabo, todos estamos hechos del equilibrio entre nuestras luces y nuestras sombras. El Bonnet de la serie me parece mucho más real que el del libro. 

Tryon cumple con su parte y finalmente Bonnet es sentenciado a morir ahogado en el mar. Es exactamente como su pesadilla recurrente. Su peor miedo…se hace realidad. El mar lo engulle poco a poco y no hay nadie. Nadie que se preocupe por él, nadie que le llore, nadie que sienta su muerte, nadie que vaya a lamentar su pérdida, nadie que lo ame lo suficiente para ello. Solo existe la soledad. Eso es lo peor que le podía pasar, el peor castigo que podría tener. Su pesadilla hecha realidad.

Hubiese soportado cualquier muerte, estaba preparado para ello, había hecho las paces con la muerte hace mucho, pero no con esa. No así. Está muerto de miedo, se siente atrapado, agobiado y empieza a no poder respirar y grita, grita de desesperación, de dolor, de rabia…grita pidiendo ayuda, suplicando, solo queriendo, deseando que alguien se apiade de él…pero seguro de que nadie lo hará. Pero alguien lo hace, alguien lo escucha

Es Bree. En cuanto Bonnet la ve, sus ojos y todo él se llenan de una emoción que hace mucho no sentía: esperanza. Lo mira tan lleno de esperanza al verla prepararse para acabar con su sufrimiento, tan aliviado de que su pesadilla vaya a acabar. El disparo de Bree lo siente como una liberación. Es en ese momento, mirándolo a los ojos, cuando Bree dispara y da en el blanco.

Bonnet muere y desaparece en el mar, que se lleva su sangre, su cuerpo y todo el sufrimiento que ha causado. Bree lo mira desaparecer con una mirada segura, eso era lo que tenía que hacer, y una sensación de paz que se refleja en sus ojos y en toda ella. Por fin, desde que ese desgraciado la violó, se siente en paz y a salvo. Por fin, puede respirar tranquila. Y nosotras con ella. ¡BONNET ESTÁ MUERTO!

¡A bailarrrrr!

Roger se ha dado cuenta del intercambio de miradas entre Bonnet y Bree, de la desesperación de él porque ella lo liberara de su sufrimiento, y no puede evitar preguntar. ¿Le ha disparado para asegurarse de que Bonnet moría ahí y ahora…o por compasión? Bree mira por un momento el cadáver de Bonnet y se la da vuelta sin responder. Porque ni ella misma sabe la respuesta. 

¿Acabó con su vida para asegurarse de que el monstruo no iba a aterrorizar más la vida de su familia, de su hijo y la suya propia, de que no iba a hacerles más daño? O, por el contrario, ¿le disparó porque se compadeció de ese hombre, de ese ser humano perdido, que siempre estuvo solo y al que nadie amó ni enseñó lo que era ese sentimiento, el hombre que era capaz de ser gentil, que quería aprender a amar y ser padre, a ser un buen hombre, que quería que ella le enseñara a serlo, le mostrara cómo era amar y ser amado y al que le aterrorizaba morir solo, engullido por el mar, con su alma perdida entre las olas? No lo sabe. Quizá sea una mezcla de las dos cosas. 

Tras librarnos de Bonnet, nos vamos de visita a River Run a celebrarlo a ponernos al día con Forbes que, tal como le anunció a su querido amigo Bonnet, ha sido convocado por Jocasta. Nada más llegar ya me dan ganas de darle un buen bofetón al verlo tratar con tanto desprecio y soberbia a Ulises. ¿Pero qué se ha creído este? Está claro que Forbes piensa que Ulises es poco más que la caquita que pisa con su zapato y a mí me gustaría enseñarle que la única caquita que hay en esa sala es él.  

Pero antes de intentar meternos en la pantalla para darle su merecido de verdad, sigamos con la escena. Jocasta se queda a solas con Forbes (después de un encontronazo con Duncan que de tanto esforzarse por agradarla, termina exasperándola) y lo recibe con la misma cordialidad de siempre (si ella supiera…) y mientras ella le comenta las buenas nuevas de su familia, como haría con cualquier amigo de confianza, él se dedica a mirar alrededor, evaluando y apreciando lo que piensa que pronto será suyo, lo que pronto podrá disfrutar con el dinero que le piensa arrebatar a Jocasta. Y otra vez me entran ganas de abofetearlo. 

En cuanto Jocasta le dice para lo que le ha llamado la cara de Forbes cambia. Ella quiere estipular la repartición de su fortuna. La actitud del abogado se vuelve más huraña, está claro que quiere lanzarse sobre Jocasta para ahogarla e intenta contenerse a duras penas. Entre dientes le pregunta si Duncan está de acuerdo en todo eso, tiene una vaga esperanza de que no lo esté y así Jocasta no pueda cometer la locura de dejarle su dinero a su familia antes de que Bonnet se convierta en dueño de la propiedad. Pero su gozo en un pozo, como se suele decir. A Duncan no le importa. 

Esto deja a Forbes en una encrucijada, sin salida. Furioso, aprieta la pluma con toda la rabia que tiene dentro y empieza a escribir los deseos de Jocasta. No le gusta nada perder ni un ápice de la que considera su fortuna. Pero lo que le quede será mejor que nada. Sin embargo, en cuanto empieza a escuchar la retahíla de nombres y de cifras, Forbes se va encolerizando más y más, si Jocasta sigue así no le va a quedar nada.

Incluso se enfrenta a ella y Jocasta le tiene que dar explicaciones (cosa que solo hace porque lo considera alguien de su entera confianza). Toda la ira de Forbes termina por explotar cuando ella propone dejarle una cantidad generosa a Lizzie por ser una chica adorable (nosotros más bien diríamos que bocachancla, pero entendemos qué quieres decir, Jocasta). Él no se puede contener más y grita un furioso “¡no!” que retumba en la habitación y la deja en silencio. 

Jocasta se extraña de esta negativa por su parte. Pero para Forbes, los sirvientes son solo eso, parte del servicio, como una decoración cuyo único valor es cumplir órdenes. Vamos, la caquita de su zapato (y aquí nos tenéis que sujetar porque lo matamos, es que nos lo cargamos). Así piensa sobre Ulises, sobre Lizzie y sobre todos los demás. Y no va a permitir que Jocasta les dé un céntimo. Todos los demás, al menos, eran su familia, pero Lizzie…para el clasista de Forbes eso es como algo imperdonable, una ofensa. No piensa permitir que Jocasta le regale su dinero a nadie y menos a una sirvienta. Ella se da cuenta perfectamente de ese posesivo. ¿Cómo es posible que Forbes considere su fortuna como propia? 

Entonces él toma una decisión. No ve otra salida. La rabia ha hablado por él y su plan tan calculado se ha ido al traste por ese error. Ahora Jocasta sabe que va detrás de su dinero. E intenta arrebatárselo. No va a permitirlo. No hay vuelta atrás. Así que, lleno de rabia, de avaricia y de codicia por la fortuna ajena, intenta ahogarla con una almohada. Casi lo consigue pero Ulises llega a tiempo y mata a Forbes antes de que él acabe con Jocasta. Tras Bonnet, ¡OTRA CUCARACHA HA CAÍDO! Ulises ha cumplido nuestro deseo de darle su merecido a ese miserable. Ulises es nosotras. 

El fandom ahora mismo

Jocasta está inconsciente. Ulises no está muy seguro de haber llegado a tiempo, sobre todo cuando, preocupado, la llama y ella no responde. Hay un miedo genuino en su mirada. Incluso deja atrás las formalidades y la llama por su nombre. Jocasta consigue reaccionar al fin y Ulises, aliviado, se acerca a ella para comprobar que está bien y, sin poderse contener, le besa la mano de un modo que solo haría un amante…o un enamorado. Y tenemos que analizar esto. Esto parece una pista. ¿Puede que aquí nos estén introduciendo la relación de Ulises y Jocasta que existe en los libros? 

Creo que sí. El modo en que Ulises la mira y la trata, ese miedo en sus ojos, el terror de su voz, el alivio al ver que está bien, el gesto romántico de besarle la mano…todo lleva a pensar así. No sería descabellado. Ahora, Murtagh ya no está y está claro que Jocasta no siente nada por Duncan más allá de complacencia y algo de exasperación. Así que no sería extraño que aprovecharan la muerte de Murtagh para introducirnos esta trama, máxime cuando se han esforzado por dejarnos claro que el matrimonio de Jocasta es solo una farsa. Aunque tal vez modifiquen un poco la trama del libro y me explico. En el libro, no existía Murtagh, por tanto, la relación de Jocasta y Ulises llevaba durando años antes de que se descubriera…y estaban enamorados. 

Sin embargo, en la serie, Jocasta se enamoró perdidamente de Murtagh así que no parece encajar que lleve años enamorada y en una relación con Ulises. Así que pienso que modificarán algo la trama y veremos que Ulises lleva amando en silencio a Jocasta años (estoy segura por cómo ha actuado de que él siente algo más que aprecio por ella) y que ella se fije en él ahora, empezando una relación mientras está casada con Duncan. La otra opción que veo es que solo adapten una pincelada de esta trama en el sentido que descubramos que Ulises ama a Jocasta pero que, al final, no se de nada entre ellos. ¿Qué pensáis que harán? 

En definitiva, este episodio ha sido redondo. El peso en esta ocasión lo ha llevado Bree y, junto a ella, Bonnet. Y qué maravilla, señoras y señores. Todas han estado geniales pero destacan ellos dos. Mi inmenso aplauso a Sophie y a Ed por sus magistrales actuaciones. 

He sentido el miedo de Bree, el desafío, la determinación, el terror, la valentía, la compasión, la seguridad, su conflicto emocional….al igual que he sentido ese lado humano de Bonnet, he visto en mi mente a ese niño perdido y solo, ese hombre que nunca nadie quiso lo suficiente como para mostrarle lo que era ese sentimiento en toda su extensión. Ese hombre deseoso de aprender cómo amar…y el sentimiento de traición cuando se ha sabido engañado. Pero también he sentido en mi piel toda su crueldad, su falta de escrúpulos y empatía, el monstruo en el que se ha convertido. ¡Chapó! Es que me quito el sombrero. 

Una vez más, nos han hecho formar parte de la historia, vivirla junto a los personajes  y comprender todas las aristas emocionales de los mismos, las mismas aristas, los mismos lados que tiene la naturaleza humana. Nos han mostrado personajes e historias reales, con sus conflictos emocionales y morales, con todas sus luces y sus sombras, con sus miserias y con sus alegrías. No podrían haber encontrado a un mejor Bonnet que Ed y no podrían haber encontrado a una mejor Brianna que Sophie. Y la forma de mostrar la dualidad y los conflictos de ambos personajes han sido brillantes. En algún punto hemos comprendido a los dos, incluso nos hemos compadecido de un villano como Bonnet al sentirlo tan frágil, tan vulnerable, tan…humano. Eso solo se consigue si su historia está tan bien contada que traspasa la maldad intrínseca del personaje. 

En el episodio anterior nos preguntábamos qué diferenciaba a un monstruo de un héroe y creo que este episodio da respuesta a una cuestión parecida. El capítulo responde a cómo un hombre llega a ser un monstruo. Ha sido…incómodo ser testigo de una situación como la que ha vivido Bree, raptada, intimidada, privada de su voluntad, temiendo una nueva violación, sufriendo humillaciones y miedo. Pero era necesario verlo. Ver cómo se creó el monstruo. Quizá si Bonnet se hubiese sentido querido y hubiera aprendido a amar no se hubiese convertido en el monstruo que terminó siendo. O quizá no.

De nuevo, he sentido al personaje de Brianna preparada para contar su propia historia y ser troncal en ella, tal y como ha hecho en este capítulo. Tampoco han abandonado el equilibrio entre tramas, el episodio no ha estado exento de giros sorprendentes de guión y de pistas a futuro. Aunque los protagonistas no fueran Jamie y Claire estaban ahí. Y gran parte de la acción giraba alrededor de ellos. Troncales dentro de la imagen completa de la historia pero dejando espacio para que las pequeñas ramitas se hagan cada vez más grandes y empiecen a escribir su propia historia. Outlander se sigue superando a sí misma y siguen mostrando por qué la escritura es un arte, imperfecto pero hermoso en su complejidad. 

No puedo dejar de comentar la conclusión a la que he llegado tras ver el episodio. He sentido como si el círculo se hubiera cerrado, como si el final de este capítulo fuese un antes y un después, un punto y a parte en la temporada. Y me explico. Si lo pensamos bien, todas las tramas que se presentaron al principio de temporada se han cerrado tras el fin del episodio. Ya hemos visto a Jamie vivir entre dos fuegos, el destino de Murtagh (aún lloramos su muerte), el de Jocasta, la prosperidad del Cerro, la boda de Bree, el ahorcamiento de Roger, la mordida casi letal de la serpiente, los tratamientos modernos de Claire y ahora la muerte de Bonnet (y de Forbes de paso). Es decir, todas las tramas que plantearon en la temporada están resueltas. Y aún quedan dos episodios. 

Solo hay cuatro tramas que aún no se han concretado: lo que le sucedió a Ian con los indios, si él sabe o no sobre el viaje en el tiempo, si Jemmy puede viajar (y lo que eso significa para Bree y Roger)…y la venganza de los Brown con lo que eso significa para Claire. Es muy extraño que hayan cerrado tantas tramas importantes cuando aún quedan dos episodios para el final…a no ser que tengan algo aún más grande guardado sobre la manga. 

Todo me lleva a pensar que el destino aciago de Claire a manos de los Brown está muy cerca y que la teoría de la mayoría del fandom (entre los que me incluyo) de que la temporada acaba con esa venganza es la correcta. Creo que utilizarán estos dos episodios para desarrollarlo junto con todo lo que incluye los viajes en el tiempo y la historia de Ian. Es lo único que les queda por contar. Y me niego. Ya estoy afilando mi pluma para soltar todo lo que quiero decir cuando llegue el momento. 

Y hasta aquí la crítica del 5×10 de Outlander. Nos leemos el lunes que viene con la review del 5×11 “Journeycake”, escrito por la creadora de este universo que nos encanta, Diana Gabaldón. ¿Y a vosotros qué os ha parecido el episodio? ¡No dudéis en comentármelo! Y recordad que esta noche podréis ver el episodio a las 22:00 en Movistar Series.

Por Raquel.

Imágenes propiedad de Starz.

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Raquel

Un día descubrí las series, al día siguiente internet y mi vida muggle se fue a la basura. Escritora a tiempo completo, y fangirl como modo de vida.

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