Late Show with Stephen Colbert: un espectáculo espectacular

La redundancia del título parece exagerada, pero es que realmente es así. El pasado 8 de septiembre, Stephen volvió a la televisión de una forma muy patriótica: cantando el himno de los Estados Unidos. Algo que serviría de excusa para que Jon Stewart hiciera un pequeño cameo en los últimos segundos:

 

Aunque la sorpresa de verdad vendría más tarde, ya que en los créditos finales aparecía el compañero de Stephen como productor ejecutivo en el programa. Esto alegró incluso más a los fans, sabiendo que estos dos genios televisivos iban a ser responsables creativos en cada episodio.

El primer episodio (y los siguientes que se emitieron en sus dos primeras semanas de vida) combinan la fórmula del late-night con diferentes ingredientes adicionales que convierten ese espacio en un verdadero show como decimos (pocas veces) en España.

Jon Batiste y su banda impiden que los espectadores se duerman a esas horas. Su estilo musical es una gran mezcla de instrumentos que da rienda a un incesante melodía aguda de jazz, lo que crea un ambiente incluso más festivo que las típicas intros de sus competidores, además de lograr acabar cada episodio con la energía tan alta como comenzaron.

Por otra parte, Stephen Colbert sale de su traje de tertuliano de derechas que tanta fama le ha conseguido para ser él mismo. Una de las características que le diferencia de otros presentadores del mismo género es la crítica del día a día de la campaña electoral estadounidense. 16 candidatos republicanos dan mucho juego.  

Aunque ya no sea ese Colbert que tanto patriotismo, egoísmo y despotismo demostraba, sigue haciendo un tipo de humor similar, ya que el sarcasmo y la ironía son su especialidad. Solo que ya no da un discurso (cómico) favorable a los republicanos como hacía antes.

Y el último ingrediente es esa propia personalidad que ha adquirido el programa. Cada día desfila una lista de invitados variados, entre los cuales podrían haber políticos, ejecutivos, actores, cómicos o escritores. Siempre hay alguna actuación musical que ofrecer en los últimos minutos para cerrar una buena despedida. Y entre todo esto, sketches y secciones absurdas.

Podemos decir que el sucesor de Letterman tiene muchas posibilidades para conseguir un nuevo éxito en la franquicia “Late Show” si sigue en esta línea. Y para finalizar, una anécdota.

El programa siempre se hace previamente por la tarde, y cuando la grabación del primer episodio de éste se iba a enviar a la cadena CBS, los equipos informáticos dejaron de funcionar, impidiendo su gran estreno a las 23:30 de la noche.

“A las 23:20 nadie en todo el edificio podía garantizarme que se emitiría. Así que ya os podéis imaginar lo excitante que fue para todos nosotros”. Por suerte, lo consiguieron.

Por David (Twitter: @davidmm_99_)

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Autor entrada: Seriéfilos Enfurecidos

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