La Casa de Papel: Más sombras que luces

En efecto, una vez acabada La Casa de Papel, puedo afirmar y afirmo que ha sido, sin duda alguna, su temporada más floja. ¿Por qué? Diréis. Pues porque ha sido una temporada de transición en la que, si miráis con perspectiva, nos han cambiado a un peón por otro, NADA MÁS.

Sierra

Vayamos por partes: esta temporada ha tenido 2 nombres propios por excelencia, el primero de ellos es Sierra. La inspectora más detestable de todos los tiempos nos ha ganado el corazón. Su ironía, su falta de profesionalidad, su continuo camino entre el bien y el hijoputismo nos ha conquistado a todos. Cómo no amar esa escena del segundo episodio en el que se mofa de la familia de Raquel, mil veces la he revisionado, es hilarante.

Es indiscutible que su personaje bebe un poco de su alter ego AKA Zulema. No hay más que ver con qué impunidad actúa, cómo se pasa por el forro tanto a sus superiores como a los atracadores. Ella hace lo que cree que tiene que hacer y no tiene ningún tipo de escrúpulos a la hora de usar a niños, ancianas o compañeros de profesión. La inspectora Sierra tiene una meta y hará lo que esté en su mano por cumplirla, pasando por encima de quien tenga que pasar.

Me atrevería a decir que el peso de la primera mitad de la temporada ha recaído completamente en ella. Su toma y daca con Raquel es lo único que ha merecido la pena.

Gandía

Sé que me van a caer palos por esto, pero… ¡¡¡Sí lo digo!!! Gandía se ha ganado a pulso el protagonismo de la segunda parte de la temporada. Se han sacado de la chistera la manera de quitarse las esposas, sí, pero todo lo que ha venido después nos ha dejado en TENSIÓN MÁXIMA durante los 4-5 capítulos que ha durado la trama del cazador y los corderitos. Mención especial al momento Nairobi encajada en la puerta, eso ha sido maravilloso.

Por muy mal que caiga (es un hijo de puta), ha sido lo único decente que hemos visto a partir del episodio 5: la trama absurda de Nairobi enamorándose de Bogotá no hay por dónde cogerla; el felices los 4 entre Denver, Estocolmo, Río y Tokyo me ha dado vergüenza ajena; la escapada de Marsella a Pakistán mejor que ni la recordemos… Ha sido todo bastante lamentable y se nota que han rellenado la temporada como han podido… Así no, señores guionistas de La Casa de Papel, así, no. Una pena.

La falta de verosimilitud

Aquí es donde radica el principal problema que le veo a esta temporada. Hasta ahora, en mayor o menor medida, nos hemos creído la historia que nos ofrecía La casa de papel. ¿Que una mente brillante ha ideado un plan para asaltar la casa de moneda y timbre? Ok, tragamos. ¿Que casi todos consiguen salir ilesos y escapar a su destino vacacional favorito sin ser vistos aún siendo los mayores atracadores de la historia? Vale, me lo creo. ¿Que de repente Tokyo es cirujana y extrae balas y cose pulmones? Acepto. ¿Que un par de chavales sean capaces de parar una bomba en un ascensor, con un casco y salir de nuevo ilesos? Pues mira chico, no. Ni me creo eso, ni me creo que Gandía salga de un fuego cruzado sin un rasguño, ni me creo que unos mineros sean capaces de abrir un boquete en los juzgados en un solo día.

En definitiva, ha sido una temporada totalmente prescindible y que no enriquece en nada la historia que nos querían contar. Personajes bastante importantes como Berlin o El Profesor han pasado sin pena ni gloria por la temporada. Obviamente cumple su función de entretenimiento, eso quiero dejarlo claro. Pero no me parece que esté a la altura de las otras temporadas. Ni se le acerca.

Aspectos Positivas

  • Personajes secundarios como Sierra y Gandía que han llevado el peso de la serie (mención especial a Antoñanzas, buen policía, mejor persona).
  • La muerte de Nairobi como factor sorpresa.
  • El toque de humor añadido focalizado en Marsella.
  • Aspectos técnicos como la dirección, los actores, la fotografía, la BSO… de bastante nivel.

Aspectos Negativos

  • La inverosimilitud de la mayoría de las tramas.
  • La pereza de las historias de amor.
  • La omnipotencia del profesor, que igual te hackea el Ministerio de Defensa que te localiza una zanja en medio del desierto.
  • El regreso al punto de partida al final de la temporada, estamos igual que empezamos.
  • El cuñadismo de Denver y Bogotá.
  • El desaprovechamiento de personajes como Berlín, Helsinki o Lisboa.
  • Tramas que esperamos de regreso, como la de Tatiana, la mujer de Berlín o la inclusión de Manila en el segundo atraco y no en el primero.

PD: Y como en Seriéfilos Enfurecidos nos atrevemos con todo, nos hemos puesto en la piel de El Profesor y hemos organizado un atraco a lo La Casa de Papel QUE SE VA A CAGAR LA PERRA. No digo más, pasad pasad…

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Paco

Productor audiovisual cuando me dejan, seriéfilo 24/7. Me gustaría escribir más, pero siempre lo dejo para mañana. Lost es mi religión y a quién le pique que se "arrasque". Littlefinger deserved better.

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