Juego de Tronos: balance de la segunda mitad de la sexta temporada

¡Buenos días tengan a la luz de los Siete queridos ponientis! Una vez más nos vamos a introducir en este maravilloso mundo que nos brinda la serie Juego de Tronos para analizar los últimos cinco capítulos de la sexta temporada con mucho ánimo y fascinación porque, ahora sí señores, ya podemos decir que esta ha sido la mejor temporada de toda la serie (aunque en mi corazoncito siempre estará la primera por la buena adaptación), y sus 23 nominaciones a los Emmys bien lo demuestran

Como ya avisamos en el post anterior, al ser un análisis de la sexta temporada, podéis esperar que haya spoilers, que luego no quiero quejas ni llantos ni lamentos, que por ejemplo al Meet&Greet con Sophie Turner se acercaron unos fans con unos carteles que decían “No Spoilers: sólo he visto hasta la tercera temporada” y es como:

Pero bueno, como aquí tenemos la costumbre de decirlo siempre por si las flies, vamos a llamar a través de las llamas a nuestra querida amiga Melisandre para que nos haga el favor de avisar a todos los incautos como esos pobres del evento que si no van al día y no quieren saber nada dejen de leer ahora mismo, porque aunque les queremos mucho, tanto como a los demás ponientis enfurecidos, siento deciros que…

El Lobo Blanco se alza como Rey en el Norte

Empecemos como en la ocasión anterior con el Norte. Habíamos dejado a Sansa, Jon, Davos, Melisandre y BRIEMUND marchándose del Castillo Negro con un objetivo claro: recuperar Invernalia de las manos de Ramsay Bolton. Para ello hay que reunir un ejército, y después de que Jon consiguiera el apoyo de los salvajes, era hora de buscar a los señores norteños. Aunque suponemos que en los libros buscarían más apoyos, lo cierto es que aquí se nos enseñan dos: Lord Glover, del cual no consiguen nada y que le falta echarles a patadas, y antes al gran descubrimiento de esta temporada junto a Briemund y el Hold The Door: sí señores, hablamos de Lyanna Mormont, que ofrece 62 hombres a la causa, incluida ella misma.

Aquí os voy a dar una pequeña chapa sobre los libros, pero os prometo que esta vez os va a gustar. La casa Mormont es dueña del señorío de la Isla del Oso (de hecho, su escudo de armas es un oso), y entre las cosas que podríamos destacar de esta casa que los televidentes sepan tenemos a nuestro querido ser Jorah, que aún sigue enamoradito de la khaleesi, y es el hijo del antiguo Lord Comandante de la Guardia de la Noche ser Geor Mormont, que es el que le da a Jon su espada de acero valyrio Garra, que es la espada ancestral de la casa Mormont al igual que Hielo lo era de la casa Stark. Aquí yo me pregunté cómo es posible que en la escena del gif Lyanna no le pidiera a Jon que devolviera la espada, porque es como si tu tío regalase la joya más preciada de la familia a un desconocido.

En cuanto a la isla del Oso, imaginaros una isla del tamaño de la bañera de tu casa con clima de lo más profundo de las Highlands escocesas y con un castillito de madera. Os podréis imaginar que espacio para mucha gente no hay, y efectivamente la casa Mormont no es de las más prolíferas, al menos en términos masculinos. Después de que Jorah la liara parda y le desterraran a Essos, y Geor por vergüenza consagró su vida a la Guardia, la familia se quedó sin varones que heredar, así que las mujeres, al igual que esta temporada, tomaron el control. Y es que las féminas de la casa Mormont son largamente conocidas por ser grandes mujeres que saben gobernar y pelear (imaginaos algo así como una familia llena de Briennes, Aryas y Yaras/Ashas). Son tan chachis que hasta una de ellas, en concreto la propia madre de Lyanna (que sí, lleva el nombre en honor a Lyanna Stark) fue guardia personal de Robb Stark durante la guerra y murió en la Boda Roja. Viendo semejante historial, normal que la chiquilla sea una badass.

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Con estos pocos efectivos todos marchan a Invernalia, camino de la gran Batalla de los Bastardos. Aquí descubrimos una de las mayores obras que sin duda entrará en la historia de la televisión, pues pocas veces se consigue dar la sensación de estar viendo una película en una serie, y Juego de Tronos lo consigue con cosas tan espectaculares como esta. Aquí hay mucho que contar así que vayamos por partes:

Jon no sabe dónde meterse. Le queda el papel muy grande y de nuevo le toca encargarse de todo y ponerse a los mandos de un ejército que se queda corto tanto en número como en preparación. Seamos claros, porque un puñado de salvajes y los 62 hombres de Lyanna no van a vencer a los pseudo-espartanos de los Bolton y su caballería. Por eso se lanza a retar a Ramsay en combate singular, con el objetivo no de que acceda, sino de que se niegue para desautorizarle y así enfadarlo, devolviéndole así todas las veces que le llama bastardo durante el encuentro previo al día-D y que Sansa termina con un rotundo “duerme bien porque mañana estaréis muerto”. Toda una declaración de intenciones.

Hablando del rey de Roma, la mayor de las chicas Stark se ha tomado muy en serio lo del Juego de Tronos. Tanto que decide ocultarle a Jon los refuerzos del Valle hasta las últimas consecuencias, una jugada demasiado arriesgada a la que no le veo mucho sentido más allá de ofrecernos más adelante la carga de los Rohirrin Caballeros del Valle como algo espectacular para salvarle el culo a su hermanastro. Sin embargo, a mí personalmente cuando lo vi, aunque luego en el capítulo 10 deseché la teoría, y apareció ella triunfante con Petyr a su lado, me dio la impresión de que era la manera que había escogido para hacerse valer por encima de Jon, como para dar un paso adelante y decir “tú no sabes manejar esto y yo sí”.

Esta teoría me vino a la cabeza después de ver la conversación que ambos tienen en la tienda la noche previa a la batalla, en la que Sansa advierte a Jon que no se fíe de Ramsay, que ella le conoce bien y que no puede tratarle como a los demás puesto que el muchacho está loco. Aquí en esta escena podemos ver además la culminación de la evolución de Sansa dejándonos ver atisbos tanto de Petyr como de Cersei al admitir, sin ningún tapujo, que a Rickon, su hermano cautivo de Ramsay, ya le daba por muerto puesto que es la única persona viva que aún puede disputarle sus derechos sobre el Norte. No nos extraña por ello ver que, antes de empezar la batalla, Ramsay se divierta con él haciéndole correr hacia su libertad para luego matarle, provocando así a Jon para desbaratar su plan de combate y encerrarlos en ese círculo de la muerte. Que digo yo, mi querido Rickon, que se te podría haber ocurrido correr en zig-zag en vez de en línea recta… no sé… para evitar que te dieran.

Tras la llegada de los Arryn, las tornas de la batalla, que en algunos momentos llega a ser muy agobiante dando una muestra de cómo son las batallas de verdad, cambian por completo y Ramsay se repliega tras los muros de Invernalia, pero por mucho que tenga unos muros gruesos, ninguna puerta puede resistir las acometidas de Wun Wun el gigante (D.E.P), por lo que las tropas de los Stark irrumpen en el patio de Invernalia, acorralando a Ramsay que, a la desesperada, primero trata de matar a Jon a flechazos y luego tratar de salvar el pellejo aceptando el combate singular. Pero ya no sirve de nada, ha sido derrotado y queda confinado en la perrera con sus fieles sabuesos, donde Sansa por fin se venga de todas las vejaciones sufridas haciendo que sus propios perros acaben con él.

Con Ramsay ya muerto, los Stark se hacen dueños del Norte de nuevo. Sansa y Jon se ven en una emotiva escena en la que ella le revela que no entiende por qué le ocultó lo del ejército del Valle y Jon le hace entender que al ser familia deben confiar el uno el otro porque son las únicas personas que de verdad se preocupan por el otro. Esta escena además nos deja dos detalles, la confirmación de que el invierno ya ha llegado y que Sansa ve a su hermano como un Stark y no como un Nieve, dándole a entender que le ve como el futuro señor de Invernalia.

Y entonces nos enfrentamos a lo que yo llamo la escena de la asamblea. En primer lugar vemos una escena de Sansa en el bosque de dioses en la que aparece Meñique para intentar entrarla de nuevo y dejar ver que su único plan es conseguir sentarse en el Trono de Hierro con ella a su lado (muy creepy… sí señor Petyr), dejándole claro a Sansa que no se puede fiar en absoluto de él porque hará lo que sea para conseguir tal fin, incluso traicionar a los que ahora llama aliados.

Antes de que se reúnan todos los lores norteños, Jon prepara el salón principal junto a Melisandre, momento en el que irrumpe Davos para pedirle explicaciones a la mujer roja por la muerte de Shireen, de la cual se entera la noche previa a la batalla al encontrar, por casualidad, el cirevo de madera que le talló en los restos de la pira donde la quemaron. Como es lógico, no duda en pedir su muerte y que sea él mismo el verdugo, pero Melisandre habla con Jon para convencerle de que ella puede ser de ayuda en la lucha contra los Otros, y éste decide desterrarla al sur bajo pena de muerte. Me deja con muchas incógnitas su trama, porque pensaba sinceramente que la iban a matar ya que tras revivir a Jon Nieve Melisandre no parecía tener nada más que hacer. Quizás nos la encontremos más adelante, y puede que Arya se cruce en su camino.

Una vez en la asamblea, Jon y Sansa quieren conseguir el apoyo de los lores norteños y mantener el del Valle, pero el problema que tienen son los salvajes, de los cuales no se fían, a pesar de que les han salvado el culo. Aquí he de decir una cosa, y es que me sorprendió mucho el papel que tuvieron en la batalla los Umber con ese “who owns the North?” porque me terminó de confirmar que no había conspiración norteña alguna. Tanto es así, que tiene que ser la jefa de Lyanna, una vez más, la que ponga las cartas sobre la mesa a todos esos señores mayores y les recuerde lo que todos en su día y durante milenios han jurado hacer (por favor mención especial a Lord Wyman Manderly, señor de Puerto Blanco, que es el que sale en el último gif y al que los lectores teníamos muchas ganas de ver):

Tras este impresionante speech de Lady Mormont, Jon Nieve, el recién bautizado Lobo Blanco, se convierte en Rey en el Norte, a pesar de que no nos quede muy claro de si Sansa se va a dejar liar por Meñique para montar algún que otro lío. Una cosa que me he llegado a preguntar es qué hará ahora Davos, porque de lo que más tiene pinta es de que va a seguir sirviendo a Jon, ¿quizás como Mano del Rey? Antes de cambiar de trama, por favor, admiremos esta imagen:

El nudo de Meereen por fin comienza a desenredarse

Hablando de Manos del Rey, hablemos de Tyrion y su trabajo en Meereen. Desde que Daenerys abandonara la ciudad a lomos de Drogon los lectores no sabíamos qué iba a ocurrir con la compleja trama de Meereen que hasta el propio George R.R. Martin ha tenido que reconocer que ha sido complicado, por lo aburrido, desarrollarla. Observamos que la ciudad es atacada por las flotas de las ciudades esclavistas, Yunkai, Astapor y Volantis, que han decidido no seguir con el acuerdo al que habían llegado con el Gnomo, al que le pilla bastante de sorpresa porque, de hecho, había conseguido que la ciudad volviera a la vida.

El ataque comienza con la total aniquilación de la flota de Meereen cuando vemos a Varys marcharse de la ciudad a no sabemos dónde. No queda muy claro cómo es posible que la ciudad no presente batalla frente al asedio más allá de ver cómo Gusano Gris organiza a los Inmaculados. Al final, tiene que aparecer Daenerys con Drogon para poner un poco de orden y por fin ser testigos de una verdadera escena con dragones que nos haga olvidar la horrorosa escena de saco pecho que hace frente a los dothrakis para que la sigan haciendo que el dragón negro aparezca de la nada como si de poderes psíquicos se tratara.

Esta vez no. Dany aterriza en lo alto de la pirámide y decide tomar las riendas y preparar, por fin, su marcha de Meereen. Mientras aún continúa el asedio, llegan a Meereen unos invitados inesperados: recién salidos de las Islas del Hierro, y tras su paso por Volantis, Theon y Yara/Asha llegan para ofrecer sus barcos a la Reina Dragón. Tras la negociación, en la que vemos una maravillosa conversación entre Dany y Yara en la que empezamos a darnos cuenta que esta temporada va de mujeres, ambas llegan al acuerdo de que se ayudarán mutuamente, prestando los barcos para llegar a Poniente y mostrando su apoyo al bando Targaryen a cambio de que Yara termine en el Trono de Piedramar y de que termine la vida de pillaje de los Hombres del Hierro.

Detengámonos un momento aquí para hablar de Yara, de su recién descubierto perfil homosexual, de la relación con su hermano y del papel que han tomado las mujeres aquí. Si algo ha quedado claro en esta temporada es que quien tiene las riendas del poder en Poniente son las mujeres. Desde Dany a Cersei, pasando por Olenna, Ellaria, Margaery y hasta la propia Sansa, todas las mujeres importantes de Juego de Tronos han terminado en posiciones de mucho poder. Sin embargo, y aunque no quiero que me malinterpretéis, el convertir a Yara en lesbiana así de pronto me ha parecido muy gratuito. No es que no lo respete, pues lo hago, pero considero un error reflejar la primera relación lésbica de la serie en un personaje encasillado por ser uno de los pocos que no entran en la definición de mujer de esa sociedad. Es como si hiciéramos lesbiana a Arya o a Brienne porque no son las doncellas al uso. Además, nunca se ha dicho en los libros que Asha (pues así se llama Yara en los libros) sea homosexual. Lo único remotamente parecido es que ha tenido un affair con un chico al que llaman Carl la Doncella (y supongo que HBO se lo tomó al pie de la letra).

No veo mal que introduzcan relaciones homosexuales en la serie, pues de hecho considero que deberían estar mejor tratadas porque, salvo la libertad sexual de Oberyn, no se ha aprovechado en absoluto. Es más, siendo consciente del caramelito que supone sacar una relación lésbica en pantalla (hola pechos gratuitos para HBO), podrían haber utilizado alguna de las que sí salen en los libros, como son las de Dany, Cersei o, supuestamente, Margaery con sus damas de compañía. Digamos que, yendo más lejos, incluso aun si quieres hacer a Yara lesbiana no hace falta que la pongas como una tiarrona que se va a tirar a una puta y lo único que hace es hundir su cara entre las tetas de una mujer. Dejas muy claro lo que hay simplemente poniéndola en la misma cama dormida y desnuda con una chica más hasta que Theon venga a hablar con ella a contarle sus penurias.

Hablando de él, no termino de pillar cómo está emocionalmente este pobre chico, porque a ratos parece seguir igual de hundido y en otros le veo un poco más recompuesto. Sin embargo, he de decir que le prefiero mucho más así a como era antes, y no comparto para nada el comentario de Yara de que debería volver a ser el que era antes o suicidarse, tal y como le dice en Volantis, porque el Theon de antes de Hediondo era horrible, un bueno para nada al que se le llenaba la boca hablando de quién era, o más bien de quién era hijo, cuando no había hecho nada en su vida aparte de tirarse a algunas prostitutas.

Volviendo a la situación de Meereen, una vez conseguido el acuerdo Daenerys decide poner en su sitio a los amos para zanjar la historia. Con Drogon de por medio, la Reina de la Tormenta dará un golpe de efecto a sus enemigos, que ya se pensaban ganadores, utilizando a sus dragones para acabar con parte de la flota mientras Gusano Gris y Tyrion se encargan de dejarles claro a los Amos lo que puede Daenerys hizo cuando llegó a Meereen: transformar la Bahía de los Esclavos en la Bahía de los Dragones.

Y es que efectivamente, por fin volvemos a ver a los desaparecidos Raeghal y Viserion desde que Tyrion los liberara porque salen de la pirámide para ayudar a su hermano negro y a su madre. Una vez conseguido esto, Daenerys tiene todo a su alcance para poner en marcha su viaje a Poniente gracias a los barcos de los Greyjoy, los de los esclavistas y los de los Tyrell y los Martell que explicaremos más adelante en la trama de Desembarco del Rey. Pero antes, Dany tiene un par de cosas que hacer: primero, deshacerse de Daario Naharis, que se encargó de la carga dothraki para acabar con lo que quedara de los Hijos de la Arpía, para evitar la distracción una vez llegue a Poniente; y segundo, nombrar a Tyrion su Mano de la Reina, en una escena súper emotiva en la que hasta él mismo se emociona porque, aunque ya tuvo ese cargo una vez, ahora lo consigue por él mismo y no por tener un apellido noble.

En esta parte nos encontramos con un punto muy interesante, que a mí personalmente me despejó una duda que venía arrastrando desde el comienzo de la serie. Justo antes de que Daenerys le dé la insignia de la mano a Tyrion, ambos hablan de cómo ha ido la conversación con Daario para dejarle claro que se quedaría allí para vigilar la paz de la Bahía y que no le acompañaría a Poniente. En esa conversación, ella apunta que, a pesar de haber despachado a un hombre que la quería de verdad y que ella creía amar, no siente nada al hacerlo, y que lo único que tenía en la cabeza era continuar, el siguiente paso a dar. Es muy interesante que diga esto porque a la actriz Emilia Clarke se le ha criticado mucho por su falta de expresividad en pantalla, lo que le ha servido para recibir dudas sobre su capacidad interpretativa, lo que chocaba mucho si vemos cómo es ella en la vida real (echadle un vistazo a su Instagram) y en otros papeles como en la reciente película “Antes de ti”.

Sin embargo, esa frase dice mucho sobre su personaje. No es que ella sea mala actriz y no sepa interpretar emociones, sino que su personaje realmente no siente nada, porque ha crecido con la idea constante de que debe recuperar el trono de su padre a toda costa, que nada importa más que eso y que debe hacer todo lo que haga falta, por lo que no debe distraer su mente ni su corazón hacia nada que no vaya encaminado a tal fin (de hecho me recuerda en cierta manera a la forma de pensar de Meñique, que ha desvelado no hacer nada que no le lleve a sentarse en el Trono de Hierro)

Sam camino de la Ciudadela

Dentro de toda esta vorágine de sucesos, nos encontramos con una trama que, aunque corta, ha supuesto un soplo de aire fresco de cara al resto de la historia. Al final de la quinta temporada dejamos a Sam Tarly camino de Antigua con Elí y el pequeño Sam para convertirse en un maestre como el difunto maestre Aemon, y para ello nos tenemos que desplazar a una nueva localización, la ciudad de Antigua, regentada por la familia Hightower.

En el último capítulo los tres llegaron a la ciudad, presidida por la imponente Atalaya de la Ciudadela, símbolo de la casa Hightower, que hace las veces de santuario de estudio para los maestres, pues es el lugar donde se forjan los eslabones de sus cadenas, como si fuera la biblioteca de Alejandría. Ver semejante lugar representado en pantalla, una biblioteca absolutamente impresionante, y que encima nos dejen el detalle de que el planetario que corona la biblioteca es el que podemos ver siempre en la cabecera de la serie es un detalle buenísimo. HBO, tengo que decir que cuando quieres lo haces muy bien, y sí, estoy hablando también de la escena con el maestre administrativo que se rodó en un monasterio de Girona.

Y es que precisamente la otra gran escena de Sam es también muy cánon. Hablamos de la parada que hace en su antigua casa en el castillo de Colina Cuerno, sede ancestral de la familia Tarly, que no lo es por ser fiel a los libros, pues es algo que aún no ha ocurrido y no sabemos si ocurrirá, pero es cánon por cómo se han reflejado todos los personajes de la familia de Sam en pantalla, empezando por su madre y su hermana, que se físicamente se parecen, y culminando con su padre, Lord Randyll Tarly, al que sí conocemos en los libros por otra escena diferente.

Como ya nos presagiaba la introducción que nos hizo Sam en la primera temporada cuando le contó a Jon Nieve cómo acabó en el Muro, Randyll Tarly es un hombre frío y serio avocado a sus dotes militares que desprecia la debilidad y la falta de destreza con las armas que acusa en su primogénito, lo que hace que no se corte en menospreciar todo aquello que forma parte de la vida de Sam.

Por suerte, y a pesar de sólo recibir mazazos durante la cena que tienen en el maravilloso castillo de Santa Florentina de Canet de Mar, Sam reacciona y decide no sólo no dejar allí a Elí y al pequeño Sam sino llevarse además la espada de acero valyrio de la casa Tarly llamada Veneno de Corazón de cara a la futura lucha contra los caminantes blancos porque ya sabemos que el acero valyrio puede acabar con ellos.

Ahora que Sam ya está en la Ciudadela, se nos presentan grandes incógnitas sobre el futuro de su trama, ya que ni Elí ni el niño pueden entrar allí, no sabemos si su padre, que se supone que es vasallo de la casa Baratheon pero que, tras la muerte de Stannis, y por ser la casa Tarly una de las más importantes de la Tierra de las Tormentas, va a perseguirle para recuperar su espada; si su estancia en Antigua será larga o corta porque descubra algo importante que pueda ayudar en la llamada Batalla por el Amanecer contra los caminantes (¿Quizás cómo hacer acero valyrio? ¿O descubrir que, aparte de éste y la obsidiana el fuego de dragón y el fuego valyrio también sirve? ¿Quizás descubra que hay un artefacto, el Cuerno de Joramund, que es capaz de derribar el Muro?); o a lo mejor su estancia allí es muy larga y, como sugieren en reddit, sea él mismo, e incluso el pequeño Sam que al crecer también se convierta en maestre, los que cuenten toda la historia que engloba la saga de Canción de Hielo y Fuego.

Arya culmina su entrenamiento en Braavos

Arya no sabe qué hacer con su encargo. Ha acudido varias veces a ver la obra en la que participa Lady Crane y cada vez está menos segura de cumplir lo que se le está ordenando. Llega incluso a hablar con ella, y le da consejos sobre cómo se comportaría Cersei ante la muerte de su hijo Jeoffrey de cara a la representación. Al final, como es lógico, ya no la mata y la advierte de que la otra actriz de la compañía es la que quiere matarla. Sin embargo, esto no le hará ningún favor a ella, pues la Niña Abandonada la está siguiendo en todo momento y por supuesto se entera de lo que hace, por lo que el Hombre sin Rostro de la Casa de Blanco y Negro le permite que acabe con ella.

Y aquí entramos en el conflicto. Muchos han criticado esta escena en la que Arya, a pesar de que tiene a una hermandad de asesinos persiguiéndola, se queda en Braavos y no hace por esconderse para que la Niña Abandonada la encuentre y la hiera gravemente (bueno, más que eso debería estar muerta si no por el desangrado por la peritonitis de caballo que se debió coger al caer al río recién herida) El caso es que Lady Crane la salva, la cura e incluso le ofrece protección dentro de la compañía de teatro, pero la Niña Abandonada, a modo de Terminator, aparece de nuevo, se carga a Lady Crane y comienza a perseguir a una Arya capaz de hacer parkour por Bravoos a pesar de ir con media tripa recién cosida.

El caso es que a todo el mundo esto le ha parecido incoherente, y no os voy a engañar, lo del tema de la herida es de traca porque parece que la chiquilla es invencible, pero creo que existe una manera de explicar por qué ocurre todo así, y la clave está en la escena en la que Arya contrata en el puerto un pasaje en barco de vuelta a Poniente antes de ser atacada. A mí, ahora viéndolo en perspectiva global, me da la impresión de que eso, junto a la escena que vemos que recupera a Aguja y la deja en una habitación y cómo una vez la Niña Abandonada la está persiguiendo ella va directamente a dicho lugar, me viene a decir que en todo momento ella ha tramado el encuentro allí con la Niña para poder acabar con ella, a pesar del inconveniente de ser herida que no estaba planeado, como efectivamente hace para llevar después su rostro al salón de la Casa de Blanco y Negro donde le dice al Hombre sin Rostro que ella no es Nadie, sino que es Arya Stark de Invernalia y va a volver a casa.

El Pez sucumbe a unos Gemelos doblegados por el León

Al tiempo que ocurre todo esto, se gesta una situación muy interesante en la Tierra de los Ríos. Como ya avanzó Meñique a Sansa, los Frey tienen sitiado a Lord Brynden Tully, su tío el Pez Negro, en el castillo de Aguasdulces. Este ha sido otro de los puntos álgidos de esta temporada por la vuelta de este personaje al que conocimos brevemente en la segunda temporada  y algunos momentazos que nos han dejado él, Jamie, Brienne, Bronn, Walder Frey y Edmure Tully.

Pero vayamos por partes. Os preguntaréis, ¿qué narices hace Jamie Lannister en las Tierras de los Ríos, y más aún, con la armadura Lannister en vez de la de Guardia Real? Ya lo explicaremos más adelante en la trama de Desembarco, pero adelantamos que ha dejado la Guardia Real y ha tomado las riendas del ejército Lannister con su amigo Bronn en sus locas y súper divertidas aventuras.

Nada más llegar, Jamie toma el control del asedio, por llamarlo de alguna manera, que los Frey habían puesto sobre el castillo, pues estos buenos para nada no han conseguido nada más que mostrarle al Pez Negro que no tienen ni idea de lo que hacen al estar día sí y día también amenazando con colgar a su sobrino Edmure (interpretado por el gran Tobías Menzies de series como Roma o Outlander), al que mantienen prisionero desde la Boda Roja, sin llegar nunca a hacerlo.

Una vez Jamie se pone al cargo, parlamenta con el Pez Negro para intentar salvar la situación sin un conflicto directo, pero el viejo Tully se ríe en su cara diciéndole que dejará morir a sus hombres antes que rendir el lugar donde nació. Esta postura tan inmovilista la mantendrá en todo momento, incluyendo cuando reciba la visita de Brienne, que se acerca desde el Norte justo después de salir del Castillo Negro (suponemos que para escapar de Tormund), para conseguir su apoyo y el del ejército Tully para la causa Stark, y cuando tiene el enfrentamiento final con su sobrino. En estas dos situaciones Brynden Tully se muestra impasible incluso hasta con su propia familia.

Ambas conversaciones vienen impulsadas por Jamie, claro, ya que será él mismo el que mande a Edmure a recuperar el castillo como señor legítimo de Aguasdulces bajo la amenaza de acabar con el hijo que concibió en la Boda Roja y todos sus hombres, en una escena con un diálogo absolutamente magnífico, y permitiendo que Brienne y Pod puedan atravesar el campamento de los Lannister para ir a hablar con Brynden. Aquí a mí se me exaltaron los feels con la conversación de Brienne y Jamie puesto que ambos destilan respeto y afecto por el otro, hasta el punto de que él le llega a decir que ojalá no se encuentren en el campo de batalla para no tener que enfrentarse, y se despide de ella en la lejanía cuando huye del castillo ya tomado por los Lannisters y los Freys. ¿Qué os apetece más? ¿Briemund o Jamienne?

Por desgracia, y como adelantaba, Aguasdulces efectivamente caerá, pues a pesar de las intenciones de Brynden, una vez Edmure entra en el castillo todos los soldados se ven obligados a obedecer a su legítimo señor. Sin embargo, esto no parará los pies a su tío, que, se supone, porque no nos lo enseñan en pantalla, muere combatiendo él sólo a los Lannisters. Una postura demasiado cabezota a mi parecer pues, a pesar de que el personaje de verdad lo sea, también es un ser racional que no desperdiciaría su vida en vano mientras tuviera a un familiar, en este caso Sansa, a quien podría servirle de muchísima ayuda.

Ya no volveremos a ver ni a Edmure ni a Brienne, pero sí tendremos la ocasión de volver a disfrutar de Walder Frey (entendido como ese personaje que te gusta de lo mucho que le odias) que celebrará un gran banquete de la victoria por haber conquistado Aguasdulces junto a los Lannisters (The Freys and the Lannisters send their regards). Le veremos en pleno esplendor cuando hable con Jamie y se compare a él por ser un Matarreyes, un título que sabemos que Jamie odia, para que luego le ponga en su sitio. En el fondo, el ahora heredero de Roca Casterly (un hecho en el que parece no haberse fijado mucha gente) sigue afligido por su situación: querer a su hermana pero tener el reencuentro con Brienne, que le recuerda a otro él, el verdadero Jamie, conocer por fin al Pez Negro, un hombre al que siempre admiró, para verle morir poco tiempo después; y ahora tiene aun viejo verde de colegueo tratándose en igualdad de condiciones a él.

Por suerte, hay cosas mejores que hacer, aparte de poner a Walder Frey en su lugar, como pasar el tiempo del banquete con Bronn y su desesperación porque todas las sirvientas del castillo se fijan en Jamie y no en él, bueno, o más bien casi todas porque, después de que una les sirva vino, se termina yendo con otras dos.

Y por fin llegamos a una de las escenas culmen de la temporada. El festín se ha acabado, y el ejército Lannister abandona los Gemelos camino de vuelta a Desembarco, y vemos a Walder Frey en su salón solo y preparado para comer. Extrañado por su soledad, le pregunta a la sirvienta que le está dando su comida, la que antes le daba vino a Jamie y Bronn, dónde están sus hijos Walder y Lothar. Para su sorpresa, la sirvienta le informa de que están allí, comentario que Walder no entiende, y por ello la sirvienta le indica que efectivamente se encuentran ahí, y señala la tarta que le acaba de traer. Justo cuando Lord Frey se da cuenta de que la sirvienta le acaba de servir a sus hijos despedazados y al horno, la sirvienta se quita el rostro para descubrirse como Arya Stark, matando acto seguido al viejo emulando la escena y el modo en el que murió Catelyn Stark en la Boda Roja.

Este evento ha sido un guiño a uno muy parecido a los libros, aunque he de reconocer que este es más espectacular. En el caso que conocimos los lectores, aunque no nos lo contaron explícitamente, Lord Wyman Manderly, el lord norteño gordo que vemos en la escena del speech de la leva de Lyanna Mormont, está en su castillo, en Puerto Blanco, donde tiene que hacerse pasar por vasallo de los Bolton porque hay Freys random en su casa desabasteciendo su despensa, y es a ellos a quienes descuartiza y sirve como empanadas, emulando a su vez la famosa historia del Cocinero Rata, solo que en esta ocasión cuando se las comen nunca se enteran de qué están comiendo.

Además, ver que por fin Arya vuelve a Poniente, y encima tachando un nombre de su lista como Walder Frey, resulta muy emocionante y nos deja con muy buen sabor de boca y con ganas de ver qué será lo próximo que haga. Un placer despedir a Walder Frey de la serie, ¿será Melisandre la siguiente ahora que viaja al sur? Porque recordemos que Arya la puso en su lista cuando se llevó a Gendry cuando todavía andaba con la Hermandad Sin Estandartes.

El Perro abandona su retiro espiritual

Y hablando del rey de Roma, en esta temporada hemos visto el regreso de un personaje al que creíamos muerto desde la cuarta temporada: Sandor Clegane el Perro. Resulta que cuando Arya le dejó moribundo cerca del Nido de Águilas, en vez de morir se salvó, y ahora vive tranquilamente ayudando a un septón ermitaño a construir un pequeño septo para unos campesinos. El Perro que conocimos ha desaparecido por completo y sólo busca redención por su pasado.

Esto confirmó para los lectores una teoría muy extendida, pues en los libros conocemos al Perro en esta situación de manera totalmente velada a través de la figura del septón Meribald bajo la identidad del enterrador de Isla Tranquila, un hombre que se encuentran Brienne y Pod mientras buscan a las chicas Stark que va con la cara tapada, que es inusualmente alto y que les dice que ha enterrado al Perro, como un guiño a la muerte de la persona que era antes.

Para su desgracia, la tranquilidad se termina cuando tres hombres armados irrumpen en el lugar exigiendo armas y comida. Entre ellos reconocemos a un hombre de la Hermandad Sin Estandartes, concretamente a Lim Capa de Limón para los lectores. Aunque el septón, interpretado por un magnífico Ian McShane, consigue despacharlos sin provocar conflicto, más tarde volverán y acabarán con todos, incluyendo al recién introducido septón, sin que Sandor pudiera hacer nada pues se encontraba alejado de la zona de obra. Esto vuelve a despertar las ansias de venganza del Perro, que hacha en mano se marcha a buscar a los asesinos.

En su periplo termina dando con ellos, topándose con la Hermandad Sin Estandartes, que está a punto de colgarlos a los tres por lo que han hecho. Recordemos que esta banda está dirigida por ser Beric Dondarrion, un caballero leal a los Stark que se vio obligado a convertirse en un caballero errante cuando estalló la guerra pues se encontraba en medio de las Tierras de los Ríos buscando a la Montaña por orden de Ned Stark. Si aún estáis algo perdidos quizás sí os suene el nombre de Thoros de Myr, un sacerdote rojo igual que Melisandre que era capaz de revivir a Beric cuando moría y le enseñó a nuestra sacerdotisa roca cómo debía proceder para revivir a Jon Nieve.

El caso es que estos hombres todavía siguen haciendo de las suyas, matando a todo Lannister y Frey que se encuentran por el camino, y le piden al Perro que se una a ellos en su cruzada, pero el Perro les da de lado y se va por su cuenta. Al menos, parece ser que se descarta por el momento la teoría de la Clegane Bowl,  que dice que los hermanos Clegane, Sandor y Gregor, se enfrentarían en el supuesto juicio por combate de Cersei con la Fe.

Lo cierto es que es algo muy inesperado para los lectores, pues en los libros esta hermandad, aunque existe, es muy diferente porque en la serie parecen haberla fusionado con otra distinta llamada los Titiriteros Sangrientos, lo que explica la sangrienta carnicería que montan en la construcción del septo, pues la Hermandad Sin Estandarte en los libros es muy honorable. Por otro lado, Beric a estas alturas de la serie está muerto en los libros, pues éste sacrifica su vida para poder revivir a Catelyn Stark, a la que encuentran en un río muerta tras la Boda Roja, del mismo modo que Thoros y Melisandre lo hacen.

Pero, al no ser él un sacerdote rojo de R’hllor, no realiza del todo bien el ritual, reviviendo a Catelyn a medias y convirtiéndola en una especie de zombie vengativo que busca Freys y Lannister para colgarlos hasta morir. Adoptando una nueva identidad, Lady Corazón de Piedra, aprovecha el corte que le hicieron en el cuello al morir, que le hace hablar de manera ronca, para enmascarar su verdadera identidad: Catelyn Stark. Para nuestra mala suerte, parece ser que no veremos esto en la serie, y yo sólo tengo una cosa que decirle a HBO: SHAME, SHAME SHAME.

Bran descubre la verdad y se encuentra con alguien inesperado

Ay mis pobres Bran y Meera, que los dejamos solos y desamparados tras el Hold the Door y perseguidos por los espectros para masacrarlos. Su destino no parecía para nada halagüeño y cualquiera con dos dedos de frente hubiera dicho que los dos la iban a palmar, pero por suerte, alguien inesperado aparece para salvarles el culo. A falta de alce (porque sí, este personaje en los libros va montado en un p**o alce gigante), un hombre montado a caballo aparece y los salva de los espectros, y ese es nada más y nada menos que Benjen Stark, del que no sabíamos nada desde la primera temporada

El hecho es que es una aparición agridulce para los lectores, porque su salida responde a un personaje de los libros llamado Manosfrías, que al igual que Benjen, es un espectro que prefiere luchar por los vivos y no está bajo los efectos de los Caminantes Blancos, pero hay una sutil diferencia: Manosfrías va montado en un alce (imagináoslo, como Thranduil en el Hobbit) y sabemos, por boca del propio Martin, que no es Benjen.

Sin embargo, es entendible que a estas alturas de la película sea más fácil meter a Benjen que a un nuevo personaje, así que, aunque no sea como en los libros, ha sido un cambio que no ha disgustado nada a los lectores, porque al final ha estado bien introducido (no como otras cosas, para que luego digan que los lectores sólo somos haters)

Lo bueno que ha tenido esta trama en la segunda parte de la temporada ha salido justo en el último capítulo, cuando por fin hemos descubierto la madre de las teorías de esta saga, lo que el Cuervo de Tres Ojos no quiso enseñarle a Bran cuando le hizo visitar los acontecimientos de la Torre de la Alegría. Bran o retoma justo donde lo dejó, cuando consiguió que su padre le escuchara a través de la visión.

Justo después, vemos como el Ned joven sube hasta lo más alto de la Torre, donde se encuentra su hermana Lyanna empapada en sudor y ensangrentada. Moribunda, Ned la coge de la mano y trata de consolarla. Está claro que va a morir, pero aunque tiene miedo, hay algo que a Lyanna le importa más: Prométemelo Ned.

Y entonces por fin lo vemos, por fin nos enteramos de la verdad: efectivamente, R+L=J. Años y años para poder confirmar esta teoría que todos los fans habíamos escuchado y leído, y aunque se ha explicado de manera magnífica, aún hay algunos que no se han enterado de todo lo que ha supuesto esta revelación. Sí, efectivamente Jon Nieve no es hijo de Ned Stark, sino de su hermana Lyanna, pero ¿quién es el padre? Ha habido algunos que han hablado de incesto entre Ned y su hermana (WHAT THE F*CK IS WORNG WITH YOU!?!?!?) y ha habido otros que han atendido a la fórmula y han deducido que la “R” corresponde al Rey Robert, pero tampoco, no es R(obert)+L(yanna)=J(on).

No sé si pretenden desvelarlo en la siguiente temporada o lo darán ya por hecho, pero ya está medio dicho, así que esta vez voy a contarlo todo. ¿Recordáis por qué estaba Lyanna en aquella torre? La rebelión de Robert ya había culminado y por aquel entonces ya estaba a punto de sentarse en el Trono de Hierro, y recordemos que esa rebelión empezó por un desaire, porque el príncipe Targaryen, el hijo del Rey Loco, había secuestrado/llevado porque se hubieran enamorado a Lyanna después de nombrarla reina del amor y la belleza en el fatídico Torneo de Harrenhal cuando ésta ya estaba prometida a Robert Baratheon (si queréis saber más sobre este evento, no dudéis en preguntarnos)

El príncipe la llevó a esa torre mientras se libraba la guerra de rebelión y la puso bajo custodia de tres Guardias Reales incluyendo a ser Arthur Dayne (el de las #QuéCojonesDosEspadas) y ser Gerold Hightower, el Lord Comandante de la Guardia Real por aquel entonces. Os preguntaréis ¿es el príncipe el padre de Jon? Pues efectivamente, nuestro Lobo Blanco es hijo de Raeghar Targaryen, así que ya os podréis imaginar lo que significa esto ¿verdad?. No solamente tiene sangre Stark y Targaryen (¿Os suena eso de Canción de Hielo y Fuego?), sino que es hijo del mismísimo heredero del Trono de Hierro, y por lo tanto también es, a pesar de su bastardía, sobrino de Daenerys y posible candidato al Trono de los Siete Reinos. ¿Cómo os quedáis?

Veremos cómo se difunde esta información, porque está claro que lo hará, y cómo cambian los acontecimientos en general, pues si no es hijo de Ned no tendría por qué ser el Rey en el Norte, aunque en los libros sí que lo es puesto que Robb lo legitima como su heredero antes de morir; y si es un Targaryen, puede o disputar o ayudar a conseguir a Dany el Trono de Hierro. Yo personalmente lo que más temo es, sabiendo que Daenerys tiene presente la baza del matrimonio para hacer alianzas en Poniente, que me metan con calzador el Jonerys, así que, por favor HBO, no caigas.

Desembarco está que echa chispas

He querido dejar esta trama para el final porque, sin duda, ha sido una de las más interesantes de la segunda mitad de la temporada porque al final con sus eventos ha afectado de alguna u otra manera a las demás. Recordemos que dejamos a Margaery a punto de ser expuesta al paseo de la vergüenza, y la alianza del Consejo Real con Jamie y Cersei nos llevó a esa impresionante escena en las escaleras de la catedral de Girona en la que vemos por fin un enfrentamiento público entre la Corona y la Fe. Jamie aparece justo antes de que el paseo empiece con el ejército Tyrell y Mace a la cabeza para detener toda esta locura. Aquí tengo que decir que me pareció soberbia la actuación de Dianna Rig como Olenna mandando a su propio hijo Mace al que tristemente han pintado como un auténtico pelele.

Y hablando de peleles… todo parecía estar yendo bien hasta que, sin venir a cuento, el pelele de Tommen aparece por sorpresa para anunciar que el Gorrión Supremo y Margaery le han comido el coco, y que va a unir a la Fe y la Corona para actuar como una sola con la excusa de que así las cosas irán mejor. Buen detalle por cierto el de las armaduras de los Guardias Reales con la estrella de Siete Puntas, símbolo de los siete dioses, en la armadura.

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Tal despropósito por parte del Rey no queda ahí. ¿Recordáis que decíamos antes que Jamie se había puesto al frente de los ejércitos Lannister y dejado la Guardia Real? Pues es precisamente por esto, porque el propio Tommen lo expulsa, como ya hiciera su hermano Jeoffrey con ser Barristan Selmy, en una escena también muy parecida, por haber efectuado un ataque armado directo contra la Fe. Jamie directamente lo manda todo a la mierda y gustoso deja la Guardia Real (lo que le convierte de nuevo en heredero de Roca Casterly), pero es Cersei el que lo insta a dirigir el ejército Lannister, ya que él no quiere dejarla sola.

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El motivo es que Cersei aún tiene que enfrentarse al juicio de la Fe, pero ella tiene su baza bien a la vista, ser Robert Strong, la Montaña redivivo, al que planea presentar como su campeón cuando termine con su juicio pidiendo un juicio por combate (como que los Lannisters están muy acostumbrados a hacer eso ¿no?). De hecho, es bestial la escena de “I choose violence” en la que planta cara a los gorriones para no abandonar la Fortaleza Roja y les echa a ser Robert Strong para acabar con ellos.

Por otro lado tenemos a Margaery, que parece haberse convertido en la beata perfecta, o al menos eso quiere hacerle creer al Gorrión, pues, como era de esperar, en realidad es sólo una fachada para acabar con su amenaza y salvar a su pobre hermano que está moribundo en las celdas del septo. Sin embargo, todo se complica cuando, en un intento de comprobar su transformación, el Gorrión amenaza con matar a su abuela Olenna, por lo que Margaery decide hacer lo más sensato y sacarla de la capital de vuelta a Altojardín, dejándola bien claro en las narices de la septa Unella que es plenamente cabal y que los intereses de los Tyrell no se le han olvidado.

Todo parece en marcha, dos planes diferentes para acabar con la supremacía de la Fe. Sin embargo, no podía ser todo tan fácil, y de nuevo tiene que ser el pelele de Tommen el que la vuelva a liar. Con palabras seguramente salidas de la boca del Gorrión Supremo, el muy idiota, aunque no les falte razón a sus argumentos, prohíbe la posibilidad de pedir la resolución de un juicio a través del juicio por combate.

Muy bien querido Tommen, acabas de condenar a tu madre, o eso parece porque, por supuesto, Cersei no se iba a quedar callada ni quieta. En una espectacular sucesión de escenas durante casi la primera media hora del capítulo 10, Cersei pone en marcha su plan gracias a la ayuda de Qyburn, que ha hecho todas las investigaciones necesarias para llevarlo a cabo. Vemos cómo todos se preparan para los juicios de Loras y Cersei, cada uno según su posición, desde Tommen al Gorrión pasando por Margaery o incluso el maestre Pycelle.

Primero le tocará el turno a Loras, que se somete al juicio de los siete septones en el mismísimo Septo de Baelor y reconoce todos sus pecados y crímenes a cambio de ser perdonado y permitirle que se una a la Fe, renunciando a su apellido y su herencia. Eso es algo que sorprende a Margaery, pues su acuerdo con el Gorrión no incluía tales términos, pero él se la lleva puesta por delante con un comentario bien traído. Mientras tanto, vemos como los pajaritos de Qyburn engañan al maestro Pycelle para ir hasta el laboratorio del maestre expulsado y que los propios niños, en una escena muy dura de ver por la sangre fría que demuestran, lo maten a puñaladas mientras Qyburn le dice que para que nazca lo nuevo lo viejo debe morir.

El juicio de Loras termina y le toca a Cersei, pero ni ella ni el rey Tommen están presentes en el septo, pues el niño rey está siendo retenido por el mismísimo ser Robert Strong en sus aposentos para que no salga del castillo. Mientras tanto, y aunque Mace Tyrell y Kevan Lannister, ambos en el septo, no se enteran de nada, tanto Margaery como Lancel, el primo de Cersei que se une a los gorriones, empiezan a olerse que algo no va precisamente bien. De hecho, ella intenta hacerle ver al Gorrión que Cersei está tramando algo porque aun sabiendo las consecuencias que se derivaban de su incomparecencia ella ha decidido no ir, lo que demuestra que algo está tramando. Es por ello que, ante la sorprendente seguridad del Gorrión de que nada va a ocurrir, Margaery trata de llevarse a su hermano de allí para salvarlo, haciendo cundir el pánico entre los presentes, pero los gorriones impiden que nadie pueda salir.

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Mientras, Lancel, que ha sido enviado a traer a Cersei al juicio, se percata de que no hay nadie en la calle, nadie salvo un niño que le mira asustado y echa a correr. Razonablemente, él comienza a perseguirle, llegando a adentrarse en unos túneles subterráneos que discurren por la ciudad. Poco a poco se empieza a vislumbrar la catástrofe, más aún cuando el niño le hiere de gravedad con un puñal y le deja indefenso ante el plan mortal urdido por Cersei: hacer saltar por los aires el Septo de Baelor con fuego valyrio con todos dentro.

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Es sin duda un plan maestro, utilizar las reservas conseguidas por el Rey Loco en sus tiempos cuando ordenó a Jamie antes de morir que quemase toda la ciudad, aunque si tenemos en cuenta esta premisa la ciudad entera debería haber saltado por los aires, pero la espectacularidad del momento, viendo a todo el mundo consumido por el color verde, está completamente redondeado por la música, un tema a piano que irónicamente han llamado Light of the Seven (Luz de los Siete).

Al final todos mueren: Pycelle, Lancel, Mace, Kevan, Loras, Margaery y por supuesto el Gorrión Supremo; pero falta alguien importante dentro del plan de venganza de Cersei (no me quiero imaginar lo bien que se debe estar sintiendo en estos momentos, aprovechándose de las lágrimas de más de un espectador al ver saltar por los aires a la pobre Natalie Dormer, actriz que hace de Margaery), y no es nada más ni nada menos que la septa Unella, que la torturó durante su cautiverio y la acompañó durante todo el paseo de la vergüenza con ese “Shame, shame, shame”.

Efectivamente, un Lannister siempre paga sus deudas, y ella prometió que su cara sería la última que vería antes de morir, por supuesto a manos de su fiel lacayo ser Robert Strong. Sin embargo, y como ya le avisó la profecía de Maggy la Rana, su venganza acabará con la vida de su último hijo, Tommen, pues al llamar a la Montaña para torturar y matar a la septa Unella éste descuidó el cuidado del joven Rey que, consumido por la pérdida de su bien amada esposa y la explosión de todo su mundo, decide quitarse la vida tirándose por la ventana, a mi parecer, para quitarle a su madre la única cosa que parecía seguir amando y le dolería perder y, por primera vez, realizar una acción por voluntad propia.

Aquí vemos la culminación del proceso de locura de Cersei que, aunque no se ha visto en la serie, sí vemos evolucionar en los libros. Es esta Cersei la que se encuentra Jamie al volver de su cautiverio y que le hace mostrar rechazo hasta desenamorarle por completo. Esta es la Cersei que en los libros vemos que da un golpe de autoridad quemando con fuego valyrio la Torre de la Mano de la Fortaleza Roja, la que se entrega a una relación lésbica con la única persona en la que todavía cree que puede confiar, Taena Merryweather.

Es este proceso de locura el que hace que no le afecte demasiado la muerte del único hijo vivo que le queda, y mucho menos que eso le impida coronarse como Cersei la Primera de su Nombre, Reina de los Ándalos y los Primeros Hombres, Señora y Protectora de los Siete Reinos, con Qyburn como su Mano y un atónito Jamie que regresa de las Tierras de los Ríos y se encuentra con semejante panorama. Esperemos que esto le devuelva a la realidad sobre su querida hermana.

Por suerte, los efectos de la venganza de Cersei se extenderán más allá del Mar Angosto, pues, de sorpresa, nos vamos de vuelta a Dorne. Dejad que me explique. No hemos visto a Dorne en toda la temporada desde el primer capítulo, por suerte, y ahora en el último quiere volver para dar un golpe de efecto para la próxima temporada. ¿Os acordáis que cuando hablábamos del nudo de Meereen, dijimos que Varys de pronto se marcha sin saber nosotros adónde iba? Pues iba precisamente a Dorne para que Ellaria, ahora con el poder de la región, suplante al Doran de los libros y sea ella el artífice de un plan maestro para tratar de destronar de una vez por todas a los Lannister. Y he de decir que, dentro de la gravedad que ha supuesto Dorne, quizás esto ha sido lo que más me ha gustado.

Para ello, ambos contactan con Olenna Tyrell, que llega desde Altojardín buscando venganza por la muerte de su hijo y sus dos nietos, la única familia que le quedaba, y le transmiten su plan, que no es nada más ni nada menos que hacer que Dorne y el Dominio apoyen la causa de Daenerys, que con los barcos de las flotas de ambas casas sumados a los de los Greyjoy y los de los Amos son suficientes para poner rumbo a Poniente de una vez por todas. Así que sí, queridos amigos, en la próxima temporada por fin veremos a Daenerys en Poniente.

 

¿Qué os ha parecido la temporada? ¿Os ha parecido la mejor de la serie? ¿Qué capítulo os ha gustado más y por qué? No dudéis en comentárnoslo porque a partir de ahora nos toca esperar unos cuantos meses a la nueva temporada, incluso más de lo habitual porque, por motivos de rodaje, puesto que ahora que ya ha llegado el invierno oficialmente hay que grabar en meses más fríos, la séptima temporada se hará esperar, así que tendremos que superar el mono todos juntos.

¡Hasta luego ponientis!

Por Paula (Twitter: @PaulaGN_94)

Autor entrada: Paula

0 comentarios sobre “Juego de Tronos: balance de la segunda mitad de la sexta temporada

    rocibel

    (19 julio, 2016 -1:30 pm)

    “El Norte os recuerda que el invierno estaba llegando, si no os habeis preparado, os jodeis” XD
    Muchos feelings sobre los dos últimos capítulos de la temporada como para expresarlos. Sobre las pérdidas, la que más voy a sentir es la de Margaery. Mantuve la fe en ella hasta el final, y verla arder me hizo pupita. Al resto de tramas presentes y futuras prefiero no darles demasiadas vueltas, porque nos va a tocar esperar más de un año y ASDFGHJKL

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