Hablemos de «El Pueblo»

Hace unas semanas Telecinco estrenaba “El Pueblo”, una ficción sobre unos urbanitas que se mudan a un pueblo “abandonado”. Urbanitas y “aldeanos” unidos para que yo venga, y con el estreno de su segunda temporada acercándose, y os hable de esta pequeña comedia.

Sentarse, cogerse la cervecita, y hablemos entonces de «El Pueblo»


¿Qué puede pasar cuando un par de “perroflautas”, hippies y todo flowerpower montan una página web para crear una “eco-aldea? Todo tiene que ser maravilloso, ¿no? En teoría, si esto fuera una película Disney o una película del domingo. Un constructor arruinado, con la pija-choni de la novia; una madre arruinada, con su adolescente y rebelde hija; un rockero pasado de moda que busca agarrarse de los últimos días la fama, o un par de amigos en plena crisis de personalidad. Todos juntitos, y más en nuestra “eco-aldea”.

Pero, si, además, le juntamos cinco personas de pueblo, pero de pueblo cerrado. De esas que son graciosas hasta no poder. Y con esa mezcla, WHAT A MARAVILLA.

No puedo dedicarme a contaros todo lo de la serie, a)porque no me da la vida para escribir, b)porque tenéis que ver la serie.

Pero si puedo decir lo necesaria que es la serie.

Primero, hablamos de la esa España olvidada, dónde la más rural se muere (y tanto, la serie empieza con dos funerales). De esas comunidades en las que solo quedan cuatro abuelos y medio, sin el Juan, que se mantienen unidos y que son su apoyo. Por otro lado vemos la creciente huida de la gente de la ciudad al campo, porque la vida es muy dura. Pero sobretodo, vemos las muchas caras de la sociedad española.

Los señores mayores de pueblo olvidado, el constructor corrupto y arruinado, la madre sobre-protectora de un hijo, eterno, opositor, la madre coraje a la que van a echar de su casa y debe buscar una solución para su hija. Y bueno, el joven que no da un palo al agua y debe vivir siempre del exito de su amigo, que atraviesa una crisis grave de mediana edad.

Cogemos todo esto, le sumamos un par de hippies, con su correspondiente niño, sin vacunar (cosa que aunque sea una satírica me parece muy mal, HASTA EN LAS SERIES DEBEMOS VACUNAR A LOS NIÑOS, MARICARMEN), y los lanzamos a un pueblo que estos consideran desierto.

Hasta ahí todo perfecto. Excepto por la parte en la que el pueblo no está desierto, tiene sus personas y quizás la adaptación de ambas partes puede ser, cómica, eso es cierto, pero complicada a hartadas.

Tenemos por otro lado, el humor. Un humor que nos llega porque la verdad es fácil, ligero y que juega con muchos tópicos, pero que no se hace pesado. Y, además de que sea una ficción de telecinco, me sorprendió que fuera de los creadores de «La que se avecina». Sí, es verdad que nos dieron las primeras temporadas de «Aquí no hay quién viva», pero lo siento, no puedo con LQSA.

El extraño movimiento de estrenarla primero en Amazon me sigue sorprendiendo, aunque la jugada les ha salido bastante bien. Y piensan repetirla con el estreno de su segunda temporada este 14 de Febrero.

Quizás no eres de la ficción patria (lo lamento, pero soy muy de lo extranjero) o juzgas por la cadena (no me hagáis ver nada suyo, lo suplico), pero espero que le deis una pequeña oportunidad, más que nada para que le encontréis la lógica a mi breve reseña y sipnosis.

Y, ya que estáis agustito por aquí, ¿por qué no aprovecháis y leéis sobre «Medical Police«? Flama, ¿No?

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