Fear The Walking Dead: 3×09 – Minotaur; 3×10 – The Diviner

Por fin. FTWD vuelve desde el mismo punto en el que nos quedamos. Con una doble midseason premiere, continuamos la historia ahora que se han unido ambos bandos. Si aún no habéis visto el episodio, ¿a qué esperáis? Y si ya lo habéis visto, pasad pasad, hay mucha tela que cortar.

La paz ha regresado al rancho. Sin Jeremiah como punto de discordia, la alianza cherokilitar es un hecho. La lucha contra los caminantes es ahora la máxima preocupación de los líderes de ésta, nuestra mancomunidad, pero no todos están de acuerdo con esta sociedad. De hecho, la única que parece creer firmemente en este nuevo estado de paz es Alicia. Y cuando todo se venga abajo, ella será la que luche por mantener los dos bandos unidos.

Madison, por su parte, va por libre. No tiene ninguna intención de inclinarse hacia ninguno de los dos bandos y siempre luchará por lo que más le convenga a ella. Está decidida a erigirse como líder de los granjeros y pasará por encima de quien haga falta. Pero primero hay que derrocar a Jake, cosa que parece pan comido debido a las ganas de sangre que hay en el rancho.

Dicho y hecho, un who que pasaba por allí pistola en mano desata la guerra. Como consecuencia, Troy se atrinchera junto a Nick hasta que descubre que fue éste quien asesinó a su padre a sangre fría. Troy ha sido derrotado. Ya no le quedan aliados y ni tan siquiera Jake consigue mantener junto a él a su hermano. Es desterrado sin opción a vuelta. Pero esto es FTWD y sabemos que no será lo último que sepamos de él. Hasta pronto Troy.

Jake no puede estar haciéndolo peor. Parece que no ha aprendido nada de su difunto padre en estos años bajo su mismo techo. Yo no digo que coja el látigo y se ponga en modo emperador, pero es que cualquier mindundi se le sube a las barbas. Siempre tiene que llegar alguien a sacarle las castañas del fuego. Poco va a durar como siga siendo así de blando con los suyos.

Taqa y Madison se embarcan en una odisea en busca de agua. Las existencias escasean y como líder y adjunta, tienen que buscar solución y llegan al paraíso choni por excelencia: El Mercata. Allí encuentran el codiciado agua y posiblemente la solución a sus problemas a corto plazo. Pero hay algo más. Alguien más. Sí, mi querido Strand se encuentra en el mismo lugar pero en situación totalmente diferente. Es perseguido por las fuerzas del orden y arrastra a Maddy y Walker al mismo camino. Finalmente es apresado y obligado a defender el lugar. Sólo existe una solución: pagar el rescate de Víctor a cambio de llevarles a la presa (¿a alguien le parece normal que no le haya contado el encuentro con Daniel?). Presa que vemos cómo pierde Daniel en un maravilloso y nada esperado giro de los acontecimientos. Veremos qué opina Taqa al ver que están compuestos y sin agua.

Alicia queda como reina en funciones del rancho. Ante la mala gestión por parte de Jake, no le queda más remedio que amarrarse los machos y convertirse en la poli mala del lugar. Desde luego que era necesario tener a alguien que sepa cuando dar la mano y cuando quitarla. El balance que hace de la situación y cómo solventar los problemas internos que se van sucediendo la convierten en toda una líder en condiciones. Ya lo dice siempre su madre: ella es la fuerte de la familia. Pues lleva razón.

En el otro lado del ring tenemos a Ofelia, quien saca la cara por los suyos ante esta situación tan heavy que le está tocando vivir, super heavy las acusaciones de aprovecharse de la situación. Se encuentra en una posición de altivez que no hace más que crear rechazo al grupo de los granjeros. Si a esto sumamos el control de las armas con el que cuentan, entiendo el movimiento militar surgido por parte de los blancos. Porque sí, Nick (a su pesar) está rehaciendo la milicia. Es una situación que se ha encontrado de golpe. Los rancheros ven en el aliado de Troy su fuente de inspiración y como nuevo líder de la resistencia, le es otorgada la única arma fuera del control de los indios. Él hace lo que puede por atrasar su formación, pero me temo que la segunda guerra territorial es inminente.

Y más cuando se enteran del déficit de agua. El confrontamiento estalla y la guerra de razas no hace más que empezar. Ya no hay cabida para la paz por mucho que Alicia intente hacerles entrar en razón. Ni siquiera Ofelia lo intenta: cada uno ha de posicionarse y que gane el mejor.

Un solo territorio, dos bandos enfrentados y un objeto de deseo: el agua.

Pero cuando parece que todo está perdido, de nuevo Alicia consigue con sus actos hacer entrar en razón a diestro y siniestro. La lucha por el agua es cosa de todos y hasta que no han entendido esto, no han hecho más que perder el tiempo y la energía. Por fin parece que las aguas badumtsss vuelven a su cauce y el rancho se convierte en una sola comunidad.

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Autor entrada: nooigo

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