Arrow 7×07: Espera…y mantén la esperanza

“Espera…y mantén la esperanza”. Es una cita de la última página del libro de “El Conde de Montecristo“. Es una cita que Oliver está leyendo y que nos enfocan en primer plano (siendo muy sutiles). Y es precisamente lo que marca el episodio de esta semana de Arrow. Un episodio que, aunque con pequeños errores, es sublime. Al contrario que el anterior, nos muestra una acción brutal mezclado con un desarrollo emocional de los personajes enorme. 

AVISO SPOILERS SI NO HABÉIS VISTO EL 7×07 NO SIGÁIS LEYENDO Y RECORDAD QUE PODRÉIS DISFRUTAR DE ESTE EPISODIO EL 4 DE DICIEMBRE A LAS 22:50 EN SYFY

Esperar y tener esperanza es lo que le queda a todos los personajes, tanto dentro como fuera de la cárcel. Y es justo lo que nos enseña este capítulo. 

Normalmente, el episodio se divide en diversos bloques de los que vamos hablando punto por punto. Pero este grandísimo capítulo ha estado tan unido, que es un todo en sí mismo. Me es casi imposible dividirlo en diferentes puntos a tratar. Así que, la crítica también va a ser un todo y vamos a ir por orden cronológico. ¡Vamos allá!. 

En la primera escena del episodio vemos a Oliver y a un recién encontrado Stan. Y digo eso porque ahora lo vemos con otros ojos, al igual que Oliver. Stan le suplica a Oliver que lo ayude a salir de ahí mientras vemos que parece tener una obsesión enfermiza con él como Green Arrow (más tarde volveremos a eso). Va más allá de un fan o alguien que lo admira. 

La respuesta de Oliver es muy importante. Le contesta que no lo ayudara porque esa cárcel es lo que merece. Es un asesino y un manipulador que ha estado manejándolo desde el principio. Nos damos cuenta de que eso es cierto. Tal y como os comenté la semana pasada, Stan se presentó como un inocente vulnerable que necesitaba la protección de Oliver. Justo su punto débil. Justo lo que su lado heroico más desea hacer. Haciendo resurgir ese lado de Oliver que estaba desaparecido en esa cárcel. Manipulándolo de una forma maestra para que Green Arrow volviera a surgir. 

Es en este punto donde Oliver hace mención a que la prisión lo ha cambiado y le promete a Stan que hará justicia con lo que ha hecho, porque estar de por vida en la cárcel es lo que se merece. Tengo curiosidad por saber cómo ha cambiado esa cárcel a Oliver. Es una parte que se repite más tarde y creo que ya desde ahora nos lo dejan claro: ya no ve el mundo en blanco y negro. Para él, ya ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos. Es capaz de ver una escala de grises que antes no estaba ahí para él y sabe diferenciar un criminal de otro. 

No todos son iguales, tal y como pensaba antes. Son nuestras acciones las que nos definen como personas, más que nuestras habilidades. Y Oliver tiene dos ejemplos de comportamientos distintos en dos delincuentes en frente de él con Tigre y Stan como ejemplos perfectos. 

Mientras que Tigre ha hecho sus buenas acciones desinteresadas en su vida, por ejemplo, salvando la vida de Lyla cuando podría haberla dejado morir, Stan es un asesino que lo ha manipulado sólo por salirse con la suya y que ha hecho que él culpara a un hombre inocente. Uno eligió salvar una vida, quizás a costa de la suya propia, cuando no tenía nada que ganar. Y Stan eligió que su fin justificaba los medios. Hay una gran diferencia entre ambos que hace que Tigre merezca una segunda oportunidad a los ojos de Oliver y que Stan, tal y como él le dice, se merezca pasar su vida en la cárcel. Eso es un crecimiento de carácter para Oliver. Ha cambiado su forma de ver la moralidad. Ha entrado en la zona gris en la que debe estar un héroe como él. 

Todo lo que os acabo de explicar se ve claro cuando Oliver visita a Tigre. Él le pide perdón por lo que ha hecho. Para Tigre sus disculpas no valen nada. Él conoce la mentalidad de Oliver sobre los criminales. O blanco o negro. Pero Oliver hace valer su cambio en ese aspecto. Le dice algo que haya ahora no le había dicho a ningún otro criminal: mereces otra oportunidad. Oliver ha entendido que hay diferencias entre criminales. Y yo aplaudo a mi bebé por haber crecido tanto. Proud mama here!. 

Me desvío un poco del análisis de las escenas para hacer notar que hay demasiada movilidad en una cárcel de supuesta máxima seguridad. Es algo recurrente que hemos visto en estos 7 capítulos. Me parece un error. Por ejemplo, en este episodio, Tigre se supone que estaba aislado en un agujero y Oliver puede visitarlo como si nada. Al igual que visitó a Stan en el episodio anterior. Y así podríamos seguir y seguir…creo que ha sido un punto que ha restado credibilidad a esta parte de la cárcel. Pero bueno, aceptemos pulpo como animal de compañía. 

Siguiendo con el análisis, Díaz visita a Oliver. El pobre se vuelve a llevar otra desilusión cuando nos es Felicity quién está al otro lado de ese cristal. Sin embargo, la escena es interesante. Al menos, todo lo interesante que puede ser con un villano tan flojo. 

Díaz no va a dejar que Oliver sea libre. De ninguna forma. Y yo creo que su obsesión con él debería hacérsela mirar. Tiene como complejo de inferioridad o algo así. Es que no hay por donde cogerlo…pero bueno, vamos a respirar profundo, volveremos a aceptar pulpo como animal de compañía y a seguir adelante.  

Una vez más, Oliver tiene que escuchar que no es ningún héroe, sólo un número más en esa cárcel. Aquí de nuevo, vemos cómo intentan arrancar de raíz la identidad de Oliver. Ser un héroe va intrínseco a él. Pero tanto en la cárcel como Díaz aquí han intentado romper esa parte de él. Han intentado hacer que Oliver no se reconozca como tal. Pero no les ha funcionado. 

Oliver no se amilana y acepta el desafío a muerte que Díaz le propone. Él es valiente y va a ser lo que sea necesario para acabar de una vez por todas con ese juego macabro que ha destrozado su vida. En ese momento, Díaz amenaza a Felicity y William, a su familia. Al oírlo, Oliver se vuelve liceo de rabia y empieza a golpear el cristal hasta que lo rompe, con la idea clara de llegar hasta Díaz y matarlo con sus propias manos. Nadie amenaza a su familia. 

Oliver puede soportar de todo. Amenazas, torturas, dolor…de todo. Pero no soporta que a su familia le toquen un pelo, ni siquiera que amenacen con hacerlo. Quien lo haga, firma su sentencia de muerte. Ha sido así desde siempre. La familia de Oliver es el punto justo para torturarlo psicológicamente. Todos los malos lo saben y, por ello, lo utilizan. Esa rabia, esa frustración, esa desesperación de oír y saber las cosas horribles que pueden hacerle y que él no puede estar ahí para protegerlos lo mata. Por eso intenta matar a Díaz con sus propias manos. Y ningún estúpido cristal va a detenerlo de proteger a su familia. 

No sé a vosotr@s pero este Oliver tan protector, tan dispuesto a todo por proteger a su familia, me puede. 

Pero nuestro gozo en un pozo. Los guardias retienen a Oliver entre varios y le impiden acabar con Díaz de una vez. Cuando los guardias se niegan a dejar a Oliver ayudarlos, Stan aparece de nuevo por ahí queriendo hacer equipo con Oliver, como antes. Literalmente le suplica por una segunda oportunidad. Pero Oliver pasa de él. 

Aquí vemos de nuevo esta dualidad, la zona gris. Stan pide lo que Tigre ha tenido: una segunda oportunidad. La suplica. Pero Oliver no se la concede. Y no lo hace porque sea un criminal, si no porque es un tipo de criminal que no se merece tener esa otra oportunidad. En este momento nos muestran otra vez el cambio de Oliver en este sentido. La forma en la que ahora sabe diferenciar quién merece indulgencia y quién no. 

Oliver hace explotar la celda. Lo tenía todo preparado. Podía haber escapado en cualquier momento pero decidió permanecer en prisión. Esto es importante. Oliver puso la vida de su familia y de todos los que quiere, por encima de la suya. Es sólo una muestra más de su heroísmo. 

Si hubiese sido un fugitivo, eso hubiese condenado a su familia con él. Los hubiese separado para siempre y los hubiese puesto en riesgo. Al igual que a los demás que formaban su equipo. Así que decidió quedarse allí, toda una vida si fuera necesario, por ellos. Para protegerlos. Porque es quién es Oliver, él sólo…tiene que proteger a los que ama. Con su vida si es necesario. Es una parte de su personalidad. Es una de las partes que más amamos del personaje pero que también nos da mayores quebraderos de cabeza.


Díaz, como siempre, es el más malote de todos (sin serlo realmente) y tiene a todo el mundo comprado. Así que mata a algunos policías sin despeinarse. Eso sí, después de dar un discurso enormemente largo. Y aquí es cuando yo pongo los ojos en blanco porque…¿dónde está la seguridad?. En una prisión de máxima seguridad te esperas algo así como…¡un montón!. Sin embargo, nadie atrapa a Díaz en medio de su discurso sin una excusa creíble. Además, Díaz ha aprendido grandes movimientos de lucha y puede con un montón de policías él sólo.

Han querido poner a Díaz tan malo, tan potente…que de nunca ha sido creíble. No es una amenaza física para conseguir noquear a tantas personas él sólo. Y tampoco necesita gritar cada vez que habla para resultar intimidante. Es en estos momentos cuando me acuerdo de Chase, que no necesitó de todo eso para ser uno de los mejores villanos de la serie. Para llevar a Oliver al límite. 

El esquema de Díaz es sencillo: un capo de las drogas con complejo de inferioridad y con dinero para comprar a todo el mundo. Pero es tan cutre…es siempre igual. Sus apariciones son monótonas. Aparece, compra a alguien, hace lo que quiere, grita y amenaza. Fin. 

Vuelvo a recordar aquí a Chase. Con un esquema igual de sencillo en su núcleo (motivado por la venganza contra Oliver por matar a su padre), daba terror. Llevó a Oliver a una cuerda floja y nunca sabías lo que iba a hacer. Estaba mil pasos por delante. 

Las comparaciones son odiosas…y creo que está claro quién sale perdiendo en esta. Es que cada vez que veo a Díaz intentando ser malo…lo siento, pero no me lo trago y sale de todo menos bonico de mi boca. 

Pero, sigamos analizando las escenas. Mientras que Díaz hace de las suyas, Oliver está luchando de una forma tan grandiosa que me quito el sombrero. De hecho, Brick y Sampson lo atacan y sólo dejándolo ciego pueden con él. Cuando Oliver está en modo imparable…¡guau!. Tigre sale a la palestra de nuevo y lo ayuda. Aquí él está aceptando la oferta de Oliver, esa segunda oportunidad. 

De nuevo, sus acciones dicen más que cualquier cosa. Tigre supera esa rabia que tiene contra Oliver para ayudarlo, para aceptar su ramo de olivo. Elige la posibilidad de un futuro mejor. 

Cuando Díaz y Oliver se ponen en contacto, las acciones del primero lo dicen todo. Él presiona a Oliver con la vida de un guardia. De nuevo, vuelve a poner en jaque la identidad heroica de Oliver. Es más, lo tortura haciendo que el guardia le vuelva a recalcar a Oliver que no lo consideran un héroe. 

Este avallasamiento ante su identidad como héroe hubiese sido fatal para Oliver antes. Pero ya no. Ahora es psicológicamente más fuerte para saber y verse a sí mismo como el héroe que es, sin importar lo que le puedan decir. El estar tan seguro de su heroísmo, hace que las palabras de Díaz no le afecten. Díaz se da cuenta de esto y mata al guardia. 

Sin embargo,  las palabras de Díaz me parecen interesantes. Le habla a Oliver de jugar a ser Dios. Es como si Díaz considerara a Oliver alguien que ha decidido quién moría y quién vivía. Que ha jugado a ser Dios. Y, como un niño envidioso, quisiera ese poder para él. Poder controlar de tal modo la vida y la muerte de las personas. Y sea ese fin último, no sólo que Oliver sea una modelaría para su negocio, el por qué está tan decidido a destruir a Oliver y a cualquiera que haya podido inspirar. 

Díaz se olvida de algo en ese sentido. Oliver no ha “jugado a ser Dios” sólo por el poder y el placer de hacerlo, si no para proteger a la ciudad. Él ha tenido que decidir a quién dejaba vivir y a quién dejaba morir para que sus seres queridos y la ciudad que lo vió nacer estuviera protegida. Siempre ha habido un motivo desinteresado bajo todo lo que ha hecho. 

Por supuesto, con los años, ha tenido que aprender cómo hacerlo. Aún sigue aprendiendo, como nos han mostrado en el capítulo, pero siempre ha tenido como fin la protección de la ciudad. Mientras, Díaz sólo quiere sentir ese poder y el placer de saber que tiene potestad para decidir sobre las vidas de las personas a su alrededor. Oliver jamás disfrutó con ello y nunca abusó de ese poder. Díaz lo desea precisamente para poder abusar de él. Eso marca la diferencia.

Como Diaz se ha dado cuenta de que atacar la identidad de Oliver no da resultado, lo intenta con otra cosa: la culpa. Todos sabemos que Oliver se echa la culpa de todo a su alrededor. Nos cansa, pero Oliver es así. Por ello, Díaz ha atacado esa parte de él intentando hacerle cargar con los muertos que hubieran en esa prisión. La realidad es que el único culpable de esas muertes es el propio Díaz y los prisioneros que se encargan de matar a todo el que desean. Pero Díaz lo intenta con la culpa…y tampoco da resultado. 

Esto es bastante importante. Hasta ahora, la culpa de Oliver lo sobrepasaba todo. Se echaba pesos a su espalda que no eran suyos. Pero ahora, las palabras de Díaz no le afectan. Vemos aquí un avance de carácter. Oliver sabe perfectamente de lo que es culpable en su vida…pero también de lo que no. Y unas palabras intentando manipularlo no le hacen cambiar de opinión. Tiene unas ideas claras sobre quién es y qué ha hecho mal en su vida, al igual que lo que ha hecho bien. Las ideas más claras que nunca. 

Tigre y Oliver hacen un equipo fantástico. Ojalá entrara él en el equipo y se fueran todos los NTA. Colo mucho, me quedaría con René pero los demás fuera. En fin…antes de soñar con eso, debemos centrarnos en la cárcel. Y es que Tigre es un criminal que merece una segunda oportunidad, pero no es un héroe como Oliver, esa es la diferencia entre ellos. 

Empezamos con que Tigre al principio no quería colaborar con Oliver. Pero él tenía razón, si de verdad se merecía otra oportunidad, debe demostrar con sus acciones que ha cambiado. Tigre lo demuestra pero cuando Oliver y él se enfrentan ante una disyuntiva, Oliver tiene claro que no va a dejar que mueran personas inocentes en esa cárcel y Tigre estaba dispuesto a no meterse en todo eso. 

Ahí vemos claro las diferencias entre los dos. Aunque Tigre ayuda a Oliver, ese no es su primer instinto. Porque no tiene esa parte heroica que tiene Oliver en él. Para Oliver no había opción: iba a salvar y a proteger a todos los inocentes. Incluidos los que se han burlado de él e incluso lo han insultado. Para un héroe no hay opción ni distinción. No hay lugar para la venganza. Sólo para la justicia. Oliver nos muestra esto. 

En medio de todo esto, Stan está desaparecido. Pero vuelve a aparecer para drogar a Oliver. Es aquí cuando descubrimos que él es un asesino en serie. Aunque él piensa que no hizo nada malo (sure, Jan). Es más, tiene una obsesión enfermiza con Oliver. Quiere formar equipo con el gran Green Arrow. Creo que en algún punto, Stan piensa que los dos no son diferentes. Que son tal para cual y por eso forman un buen equipo. En su mente, Stan necesita ver a Oliver de su lado y que él admita que ambos son iguales. 

Stan es un psicópata. Siente una atracción fatal hacia Oliver. Está obsesionado con él, con su identidad como Green Arrow y para él no hay otra opción: o están juntos o es capaz de destruir a Oliver y todo lo que ama. Y recordemos que conoce a Oliver y sabe que Felicity y William son lo que más ama…incluso conoció a Felicity en persona. 

De nuevo, se muestra una diferencia entre Oliver y los criminales que tiene a su alrededor. Stan sólo quiere escapar, incluso piensa que los guardias se merecen lo que les está pasando. Pero Oliver no quiere dejarlos morir. Nunca lo hará. Porque él no es así. Es entonces cuando Stan le recuerda que sí fue así con él. Dejó que le pegaran hasta casi matarlo. En su mente, Oliver lo hizo porque piensa que es un monstruo (que lo es) pero no para de repetir que eso no es así. 

A Stan le duele que, en su mente, Oliver no lo protegiera a él siendo inocente y ahora quiera proteger a los guardias cuando ellos han disfrutado burlándose de los presos y cosas peores. Ese rechazo de Oliver está volviendo loco a Stan. Como en “Atracción fatal“, Stan no puede soportar sentir rechazo de parte del objeto de su obsesión enfermiza. 

Oliver lo tiene convencido siguiéndole la corriente pero cuando lo reduce, la cara y actitud de Stan cambian radicalmente. Nos muestran que se ha vuelto totalmente en contra de Oliver, su rechazo lo ha vuelto en su contra. Ahora, no se va a detener ante nada para verlo hundido y destrozado. 

Estoy segura de que ese es su plan cuando mata a Brick a sangre fría y jugué de la prisión. Va a armar un plan contra el objeto de su obsesión: Oliver. ¿Estamos ante el gran big bad de la season 7?. Yo creo que sí. Es la persona perfecta. Ya han construido sus motivos en la cárcel. Además, conoce a Oliver perfectamente. Sus puntos débiles, sus anhelos, sus miedos. Lo sabe todo para hacerlo sufrir. Por supuesto, no es una amenaza física como tal pero sí psicológica y creo que pueden ir por ahí y su locura lo va a hacer todo aún más violento. ¡Estoy aquí para esto!. 

Por otra parte, grandes los productores por este movimiento. Yo sabía que Stan no era de fiar pero no me esperaba tal magnitud de locura y violencia. Tal…psicopatía. Esa fue la razón de que Stan trajera de vuelta a Green Arrow, sólo por su obsesión. Han sabido esconder este movimiento a la perfección. Además, el actor es sublime, sus gestos, sus ojos, sus movimientos…¡enorme!. Y aún no sabemos nada de su pasado. No sé si será el big bad, pero sería uno genial. 

Es más, no es casualidad que hayan enfocado tanto al libre de “El Conde de Montecristo”. ¿Tendrá algo que ver con lo que sucederá entre Stan y Oliver?.

De nuevo metiéndonos de lleno en el episodio, Oliver vuelve a recalcar que la prisión lo ha cambiado. Ha cambiado su moralidad. La forma en la que venía la maldad en las personas. Antes era todo, como hemos comentado, blanco o negro. Era un reflejo de cómo había sido educado en el combate, sobre todo por Talia y Amanda Waller. Ahora no piensa así. Es capaz de darse cuenta de la diferencia. Es capaz de ver a las personas y sus acciones, todas sus acciones, no sólo unas cuantas de ellas. 

Así lo dice Tigre en una de las mejores líneas de la serie: “el viejo Green Arrow no era el mejor. Veía el mundo en blanco y negro. Pero ahora, sabes que existe también el gris. Quizás eso te hace un héroe mejor”. ¡Bravo!. Desde luego, lo hace un héroe mejor. Lo hace un héroe que debe de ser. 

No se trata de luz o oscuridad, se trata del gris. Estar en el medio. Valorar todas las acciones de las personas. Saber que todos tenemos luz y oscuridad en nuestro interior y ver qué eligen potenciar más. Esa es la clave para saber quién merece esa segunda oportunidad y quién no. Para ello, hay que mirarlo desde una perspectiva gris moralmente hablando. 

Pero, sobre todo, este héroe centrado en el gris es el héroe que Felicity y Diggle necesitan. Diggle está perdido y Felicity ha dado un giro a la oscuridad. Sólo un héroe que es capaz de aceptar la oscuridad que hay en ellos pero también de ayudarlos a potenciar su luz una vez más, será capaz de conseguir que salgan de donde están ahora mismo. 

¡Oliver se enfrenta por fin a Díaz!. De nuevo, él quiere torturar psicológicamente a Oliver matando a personas inocentes delante de él. Para que sufriera esa impotencia de no poder hacer nada. De no poder protegerlos como cada fibra de su ser le pide. Pero ya llegó la hora de enfrentarse y todos lo saben. Así que Oliver y Tigre se libran de todos y ayudan a los que pueden cuando Díaz quema la prisión (un sentido adiós a Sampson que ha muerto quemado vivo). 

Oliver va en busca de Díaz y por fin luchan entre ellos. Y aquí me quedó estupefacta. Oliver ha estado todo el episodio pateando culos él sólo contra todos, dando saltos épicos, siendo el gran experto en lucha que es desde la temporada 1 y demostrándolo. Sin embargo, ahora Díaz lo deja vencido. Lo golpea, lo patea, le clava unas tijeras…es doloroso de ver. Lo vence. Sin más. Díaz ha tenido que meterse la droga de la superfuerza para que tenga alguna lógica. Lo que nos recuerda a Slade y a su mirakuru. Pero, de nuevo, comparamos y vemos que Slade, con droga o sin ella fue un villano con mayúsculas y Díaz no le llega ni a la suela de los zapatos. 

Cuando Oliver parece que está totalmente acabado, Díaz le nombra a Felicity y eso a Oliver, lo mata. Díaz le dice: “eso es lo que tú y Felicity tenéis en común”. La rabia con la que Oliver le contesta “no digas su nombre” y después murmura “Felicity”, con amor, con anhelo, con miedo, con suplica…como llamándola para que le de paz en esos momentos, paz y fuerza. Todo ello se me ha quedado clavado en mi cabeza desde anoche. Ha dejado huella. 

Pero la escena no acaba ni mucho menos. Díaz disfruta contándole que Felicity intentó matarlo mientras rompe la foto de ella y de William. Esa foto que le ha ayudado a Oliver durante todos esos meses, la que ha llevado siempre encima. La que está desgastada de tanto tocarla, de pasar sus manos tocando las caras de Felicity y William, muriéndose de ganas por estar a su lado. 

La mirada de Oliver cuando ve eso lo dice todo. Diaz ha hecho lo peor que podía haber hecho. Pero lo empeora todo cuando Oliver le grita que no se cree nada de lo que le dice, que Felicity no es así. Él sabe que Felicity es luz, que eso es algo que él haría, incluso que Diggle haría…pero no Felicity, nunca Felicity. Díaz le replica que así la hizo él, que la hizo una asesina. Aquí Díaz está atacando su relación con Felicity. La única relación pura que ha tenido, la relación con su verdadero amor. Intenta manchar toda esa pureza, toda esa luz, todo ese amor, todo lo que significa para Oliver su relación con Felicity intentando hacerle creer que él la ha hecho una asesina. 

Por supuesto, no es así (de hecho, fue Díaz quién la ha hecho cambiar). Y esto que le dice Díaz es parecido a lo que intentaba hacerle creer el psicólogo de la cárcel. Que su oscuridad toda a todos los que lo rodean y los estropea. Como entonces, Oliver no se cree ni por un momento esto (lo que es un avance enorme de carácter porque antes lo habría hecho) y se deja llevar por toda su rabia contra Díaz. Lo ataca y vence la pelea, lo deja en el suelo, ahogándose con su propia sangre y, antes de irse y encerrarlo, recoge la foto rota. 

Esto tiene un gran simbolismo. Es sólo cuando Felicity y el símbolo de su relación y de su familia (la foto) es atacado cuando Oliver saca la fuerza necesaria para vencer a Díaz. Proteger a sus seres queridos es su motor. Lo que le hace levantarse y moverse. Lo que lo hace tomar las riendas. Porque lucha por ellos. Lucha por vivir con ellos, como le pidió Felicity hace tiempo. Ahora sí que siente que tiene algo que perder y por eso no se deja vencer.

Además, deja encerrado a Díaz mientras él está libre. Justo donde pertenecen cada uno. Y, antes de todo eso, coge la foto rota y la acuna en sus manos con cariño. Esa foto representa lo más querido para él. Todo su mundo. Y es lo que lo ha hecho no volverse loco ahí dentro. No por un segundo la iba a dejar en el suelo, abandonada y rota. Porque su familia no está ni abandonada ni rota y nunca lo estará. 

En cuanto a Díaz, por desgracia, no creo que esté muerto. Si Oliver lo hubiese matado, lo hubiésemos visto de forma clara. Así que podemos esperar verlo de nuevo más tarde. 

Al final del episodio, los mismos guardias le conceden también esa segunda oportunidad a Tigre dándole las gracias por ayudarlos. Y es entonces cuando Oliver sale por fin libre, en medio de un sol cegador. En medio de un fondo lleno de luz como un símbolo de la misma libertad de Green Arrow. Y en medio de toda es luz, Oliver camina justo dentro de los brazos de su luz particular que lo están esperando impacientes: Felicity. Su amor, su vida, su guía. 

Diggle y Felicity son los que están ahí fuera esperando por Oliver. Sólo ellos. OTA Vuelve a reunirse. Aunque lo cierto es que Diggle, en justicia, no se merece estar ahí…es triste pero es la verdad. De todas formas, mejor concentrarnos en lo precioso del reencuentro Olicity. 

Ella camina lento hacia Oliver, sin poderse creer que está libre, que pueden estar juntos por fin. Cuando llega a su encuentro, lo toca, para cerciorarse que es real, que no es un sueño como tantas otras veces. Oliver cierra los ojos, saborea ese contacto tan deseado, saborea esa caricia…se apoya en ella. Como un apoyo emocional y físico. Todo está bien el mundo porque vuelven a estar juntos. Todo mereció la pena por este momento. 

Es entonces cuando llega el beso, un beso lleno de cicatrices, tanto visibles como invisibles. Físicas y psicológicas. Un beso lleno de amor, de anhelo, de sufrimiento, de dolor, de alivio. En ese beso vierten todo su miedo de saberse perdidos para siempre y la alegría de haberse encontrado de nuevo. Y todo lo que hay en medio. Y después, se abrazan. Se aferran el uno al otro para no dejarse ir jamás. Es precioso. 

Y tened por seguro que nunca van a dejarse ir. La cárcel no sólo ha cambiado la mentalidad de Oliver. También la de Felicity e incluso la de Diggle, su cara es clarificadora. No sabía lo que Oliver estaba pasando ahí dentro. Como pareja, Oliver pronto sabrá que lo que le dijo Díaz en la cárcel era verdad. Tendrá que aceptar la oscuridad de Felicity y ayudarla en su camino a potenciar esa inmensa luz que tiene.

Además, también tendrá que hacer frente a las consecuencias de haber tomado la decisión de entrar en la cárcel sin decírselo a Felicity. Tienen muchas cosas que solucionar pero lo harán, juntos. 

Como hermanos, Diggle y Oliver deben hablar y aclarar la posición de Diggle con todo esto. Y la razón de su comportamiento. Oliver debe ayudar a Diggle a dejar de sentirse perdido. Estoy segura de que lo conseguirá. 

Como un apunte extra, me ha sorprendido la crueldad del ser humano. Los prisioneros han preferido quedarse a pegar y matar a los guardias antes que conseguir su libertad, lo que debería haber sido su prioridad. No hay duda de que los seres humanos somos capaces de dejarnos llevar por nuestros peores sentimientos, aún y cuando eso nos perjudique a nosotros también. 

En cuanto a stunts, este episodio solo se puede definir como BRUTAL. Hacía mucho tiempo que no veíamos algo así. Me ha recordado a los mejores tiempos de la season 1. Creo que se pueden destacar todas las peleas, quitando las de Díaz claro. La forma en la que Oliver y Tigre han luchado contra todos para salvar a los guardias, ese salto desde el suelo a esa especie de balcón. Y, por supuesto, la lucha épica de Oliver y Tigre antes de la lucha final con Díaz. Sin olvidarnos de cuando Oliver vence a Díaz. Espectacular todas y cada una de esas escenas. Imposible elegir entre alguna. Les aplaudo de pie. 

CONCLUSIÓN 

En conclusión, aunque con sus pequeños errores, ha sido un episodio realmente espectacular en cuanto a las luchas y maravillosamente hilado en las tramas emocionales de los personajes. Hemos visto un avance enorme de carácter en Oliver. Un avance que necesita para enfrentarse a lo que le espera a su salida. 

Nos han mostrado que esperar y tener esperanza es lo que nos guía…y lo que da mejores resultados. Por fin, Oliver es un hombre libre y se reencontró con Felicity en una escena maravillosa, preciosa y desgarradora a partes iguales. Mostrándonos que suceda lo que suceda, ellos lo superarán juntos. 

Por si fuera poco, nos han introducido un nuevo y peligroso enemigo con Stan, uno que dará que hablar seguro. 

Este episodio ha marcado un antes y un después. Ahora empieza otra etapa en la temporada y estoy deseando ver dónde nos lleva. 

Y hasta aquí la crítica del 7×07. ¿A vosotros qué os ha parecido este episodio?. ¡No dudéis en comentármelo!. Nos leemos la semana que viene con la crítica del 7×08 “Unmasked” y recordad que podréis ver este capítulo el 4 de diciembre a las 22:50 en SYFY

Por Raquel.

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Autor entrada: Raquel

1 comentario sobre “Arrow 7×07: Espera…y mantén la esperanza

    Donna

    (28 noviembre, 2018 -5:14 pm)

    Raquel, estoy como tú. Me he quedado saboreando este capítulo paso a paso. Que aunque no hubieron muchos diálogos es lo que precisamente hizo mágico este capítulo pues se limitó a decir lo que necesitábamos y lo demás eran visuales.
    Un sentido de sobre vivencia y de hacer el bien a los demás, rescatándolos.

    Temía por Oliver que saliera vivo pero también que no afectara su salida, pero también que no dejara salir con la suya a Díaz, todo encajaba perfectamente . Y tienes razón sobre la seguridad en la cárcel dejó mucho que desear, pero bueno, es una serie de ficción y todo puede suceder 🙂
    La comparación entre Tiger y Stan, cómo Oliver entendió que no puede juzgar a todos de la misma manera, aún entre presos y criminales.

    Y el final de su etapa en la cárcel, fue esperado, hermosamente detallado.
    A Oliver le cambia la expresión en el rostro cuando los ve, es increíble el cambio de expresión en sus ojos (probablemente ni el mismo actor lo planeó, pero cambió drásticamente), Oliver extiende el brazo hacia Felicity que al parecer ella toma con su mano (no se ve), y ella con su mano acaricia el rostro de él, haciéndolo entrar en un trance de emociones :esperanza, amor, consuelo, paz que lo invita a cerrar sus ojos y disfrutarlo, y entonces ella pone en su rostro su otra mano temblando y con precaución para no lastimar más su rostro , y sintiéndose él acogido se inclina hacia ella y la besa. Fue tierno,dulce y bello.
    El error de toma, desapareció Diggle jajaja (quizá no pudo más y salió corriendo a esconderse entre los árboles 😉

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