Outlander 5×02 Review: “Entre dos fuegos”

¡Volvemos una semana más con Outlander! Tras la montaña rusa del episodio anterior, la serie vuelve esta semana con un episodio más calmado. “Entre dos fuegos” es un episodio puente que avanza en las tramas bélicas y médicas, capitaneadas por ambos protagonistas que, en esta ocasión, permanecen separados durante el episodio, mientras nos da algunas pinceladas de tramas importantes a futuro. ¡Viajemos con los Fraser una semana más!

Por su parte, Jamie empieza la búsqueda de Murtagh junto al capitán Knox. He de decir que me equivoqué con él. Por la forma en como miró a Jamie en el ritual de la Cruz pensé que lo admiraba…y en parte es cierto pero solo admira lo que ha conseguido. Knox es un hombre ambicioso que ansía obtener todo lo que tiene Jamie: una enorme y buena tierra con unos cuantos colonos. Así que aspira a que capturar a Murtagh haga que Tyrion le conceda todo lo que desea. Y eso es peligroso porque Knox ansía tanto capturar a Murtagh…que está dispuesto a pagar cualquier precio. 

Pero antes de llegar a eso, mejor analicemos la conversación entre Knox y Jamie mientras van en camino. Jamie se ha dado cuenta de su ambición pero lo tantea sobre los Reguladores. ¿Knox es leal a La Corona o podría cambiar de bando como lo hará él? Jamie logra comprobar que Knox es un fervoroso seguidor de La Corona no solo por sus palabras si no por su reacción al sospechar que Jamie puede comprender la lucha de los Reguladores. Y casi…admirarlos y estar de acuerdo con ellos. Knox los trata poco más como basura. En su opinión, deberían estar agradecidos al rey por su misericordia y no morder la mano que les da de comer. 

Una vez que llegan a su destino y comprueban las acciones de los Reguladores con sus propios ojos, Knox no tarda en interpelar a Jamie preguntándole si eso también le parece bien. Pero no lo hace, no está de acuerdo con eso. Jamie está de acuerdo con la razón por la que luchan pero nunca podrá estar de acuerdo con un ataque así, cruel y a sangre fría, a una persona que no tenia culpa de lo que estaba sucediendo, solo apoyaba a La Corona. 

Jamie no ve honor ni razón en esos ataques. Herir y matar en el campo de batalla es una cosa, pero atacar de esa forma…no es honorable y Jamie lo condena por completo. No me gusta en absoluto. Ambos lados se están desmadrando. La Corona pone demasiado énfasis en acabar con los Reguladores sin importar el precio y ellos atacan sin ningún escrúpulo. Así es como las cosas se van de las manos. Así, es como empiezan las guerras…y Jamie lo sabe. 

Tras el ataque, los casacas rojas han podido capturar a dos de los culpables. Resulta que son dos de los que Jamie intentó convencer para que fueran inquilinos en el Cerro y se negaron a serlo. Los tres se reconocen entre ellos pero Jamie finge que no lo hace e intenta decirles con la mirada por que está haciendo eso. Por qué está del lado de La Corona. Pero esa súplica muda de Jamie no sirve para nada. En los ojos de ambos hay desprecio, hay traición. Para ellos, Jamie ha traicionado a los suyos. Un escocés de las Tierras Altas, uno de los altos cargos de Carlos durante el Levantamiento…ahora convertido en una casaca roja más. No le escupen porque ni siquiera creen que se merezca su saliva. 

Eso a Jamie le duele. Él está orgulloso de ser quién es. Está orgulloso de su origen y de haber luchado por Escocia. Y ver ese desprecio, esa traición, en los ojos de sus compatriotas, como si no fuera más que basura y no mereciera llamarse escocés de las Tierras Altas, es algo que no puede soportar. Es como si le clavaran mil agujas en todo su cuerpo y un ácido le quemara las entrañas, un dolor repentino, pero lacerante…un dolor que no acaba nunca. Esa mirada es lo que ve cada vez que cierra los ojos, cada vez que pestañea. Por estar con La Corona ahora siente que está luchando contra su propio pueblo, contra su origen, contra su gente y contra sí mismo. 

Pero después todo va a peor. El entusiasmo de Knox y su ambición le juegan una mala pasada y acaba matando a uno de los detenidos. Y Jamie por un momento duda…el otro prisionero lo mira con esperanza y con reto. Si de verdad es escocés, si de verdad es uno de ellos, no puede dejarlo pasar. Uno de ellos no lo dejaría pasar…pero Jamie tiene que hacerlo. No le queda más remedio porque, por el momento, debe seguir donde está. Pero sabe que con eso traicionará todos sus principios, se traicionará a sí mismo, porque el Jamie de 25 años jamás lo habría dejado pasar. Pero el Jamie de 25 años no tenía una familia completa, unas tierras y una gente a la que cuidar. Este Jamie sí. 

Así que baja los ojos y traiciona todo en lo que cree encubriendo a Knox. El prisionero que queda añade algo más a su expresión: asco. Querría matarlo ahí mismo, si tan solo pudiera…si albergaba alguna duda sobre las lealtades de Jamie, ya no tiene ninguna. Los ha traicionado y ya no es uno de ellos. Jamie se da cuenta de su expresión y de lo que piensa y le duele, le duele tanto…es un puñal en su corazón. Pero no puede hacer nada. 

Más tarde, Knox se arrepiente de sus actos. Ni siquiera lo pensó. Jamie, en contra de todo lo que siente y desea, intenta hacerlo sentir mejor. Pero no hace mucha falta. Enseguida Knox, en una de las cosas más bajas que he visto hacer se auto convence de que se lo merecía por haber traicionado a La Corona. Jamie lo mira con la sorpresa y la indignación en sus ojos (un espejo de la mía. Knox me da asco). Pero no puede hacer nada. Otra vez. De nuevo, debe callarse y bajar la cabeza ante una injusticia. 

Es entonces cuando Knox le recuerda que están en el mismo bando. Ambos luchan por ese país, por el Rey y por La Corona. Jamie se da cuenta de que tiene razón. De que eso es por lo que está luchando. Por lo mismo que un casaca roja…porque es uno de ellos. El darse cuenta de eso, junto a todo lo que ha tenido que hacer (encubrir un asesinato nada menos) y el desprecio que ha visto en los ojos de sus propios compatriotas es la gota que colma el vaso. 

Jamie está en conflicto consigo mismo. Políticamente, está de acuerdo con los reguladores, pero su juramento y la protección que le debe a su familia y a su gente, hace que deba estar del lado de La Corona por ahora. Y a todo eso se suma el conflicto emocional que supone para Jamie luchar como uno más de los casacas rojas, con todo el pasado que los une. Está dividido. Como partido por la mitad. 

Él sabe que debe estar donde está, del lado de La Corona, por ahora. Tal y como le dijo a Claire, por el momento, no puede permitirse el lujo de faltar a su juramento. Es demasiado temprano. Pero decirlo y hacerlo son dos cosas distintas. Así que se replantea el lado en el que está luchando y su motivo para hacerlo. ¿Qué pasaría si…cambiara de bando ahora? Jamie, en el fondo, sabe que no puede hacerlo. Que es una locura. Pero lo piensa y se lo replantea porque el precio que está pagando por estar donde está es demasiado alto. Corre el riesgo de perderse a sí mismo. No es el lado correcto. Lo sabe. Y todo esto sólo acaba de empezar. 

Pero…Jamie sabe que, sea el precio que sea, debe pagarlo por el bienestar de su familia. Y merecerá la pena. Sin embargo, no puede quedarse como si nada y dejar las cosas como están. Ese no es él. No puede luchar con los Reguladores…pero puede ayudarlos sin que nadie lo sepa. Por eso, libera al prisionero, dejándolo libre para que vuelva con sus compañeros. 

Mientras lo libera, Jamie pregunta por Murtagh y se entera de que está muy cerca, está con ellos. Jamie se da cuenta de que no ha seguido su consejo y no se ha ido. De alguna forma, él ya lo sabía. Murtagh le dijo que iba a luchar y no es de los que huyen de una pelea, por mucho riesgo que corra. Pero saber que está tan cerca…lo decepciona porque en el fondo sabe que su enfrentamiento con él como enemigos está cada vez más cerca y que, al final, será inevitable…no quiere que llegue, reza porque no lo haga pero…en lo profundo de su ser, sabe que lo hará. Y debe prepararse para ello.

También, antes de que el prisionero huya, Jamie intenta, de nuevo, hacerle ver por qué hace lo que hace. Necesita borrar de su cabeza esa mirada de desprecio y traición que le dirigió antes. Necesita que entienda para poder eliminar esa sensación de ácido que le quema el estómago y el pecho…pero no lo consigue. 

Una vez libres, los dos hombres vuelven con los demás reguladores…y Murtagh. Ellos le cuentan todo lo sucedido a Murtagh y le hablan sobre las dudas que tienen sobre Jamie. La forma en la que él se ha comportado, encubriendo el asesinato de su compañero para más tarde ayudarlos…lo hacen desconfiar de él y piensan que está luchando con La Corona. Y lo desprecian por ello. Lo consideran una traición. Pero Murtagh sabe la verdad. Él lucha por su gente, por su familia. No lucha por La Corona pero tampoco por los reguladores. Solo hace lo necesario para proteger a su familia y a toda su gente. Murtagh también hace lo mismo solo que su gente…son los reguladores. 

Por eso, sabe que Jamie está luchando entre dos fuegos, dividido entre lo que debe hacer por proteger su familia y sus propias ideas y principios políticos. Y también por eso, sabe que Jamie los ayudará cuando tenga la oportunidad pero no luchará con ellos ni los protegerá si no puede hacerlo. Jugará a dos bandas mientras tenga que hacerlo. No es su enemigo…pero tampoco pueden contar con él. Sin embargo, la relación que Murtagh mantiene con Jamie hace que sus compañeros duden de él. 

Se está fraguando una batalla, una guerra, ¿Murtagh podrá matar a Jamie si tiene que hacerlo? Es entonces cuando Murtagh dice algo que me ha dolido mucho. Dice que ya no ve a Jamie como su ahijado. Y eso ha sido como clavar un puñal en mi corazón…y después retorcerlo. Sé que está mintiendo. Para Murtagh, Jamie siempre será su ahijado y su familia (y viceversa), eso no es algo que desaparezca. Pero tiene que verlo como enemigo, debe hacerlo. Jamie lo liberó de su juramento de protegerlo y las circunstancias los ha convertido en enemigos. 

Murtagh no es tonto y sabe que llegará un momento en que deberá elegir si proteger de nuevo a Jamie, incluso de su propia espada, o luchar por la única causa que ha considerado suya en toda su vida. Y está decidido a luchar por esa causa, hasta las últimas consecuencias. Así se lo dice a todos sus compañeros, así se compromete con ellos. Pero una cosa es decirlo…y otra hacerlo. Llegaremos allí, llegaremos al momento, estoy segura..pero dudo, y mucho, que Murtagh sea capaz de herir de muerte a Jamie. Por el contrario, creo que lo salvará…a costa de lo que sea. 

Sin embargo, las declaraciones de Murtagh ha sido suficientes para convencer a sus compañeros y de alguna forma renovar su liderazgo. Seguirán luchando por su causa…y avanzando hacia un punto de no retorno. Avanzando hacia una guerra. 

Dicho esto, Murtagh en todo momento jalea y alienta las acciones crueles de los Reguladores en cuanto a la brea y las plumas. Es un cambio notable en Murtagh porque él, en ese aspecto, es como Jamie, de hecho, Jamie se parece a él porque tomó parte activa en su crianza. El Murtagh que conocimos antes, en Escocia, en París o incluso en la cárcel se habría horrorizado ante esas acciones y las hubiese intentado impedir. Sin embargo, ahora, las alienta y jalea. Desde luego, Murtagh ha cambiado debido a todo lo que ha pasado antes y después de que lo separaran de Jamie. Es un hombre orgulloso y ha tenido que bajar demasiadas veces la cabeza y aguantar demasiadas humillaciones así que…ahora está dispuesto a pagarles con la misma moneda. Para el Murtagh de ahora el fin justifica los medios…y eso es muy peligroso con una guerra en ciernes.

A varios kilómetros de allí, la repentina muerte de un habitante del Cerro sorprende a Claire con la guardia baja. Ella no puede hacer nada para salvarlo, es demasiado tarde. Pero podría a haberlo hecho. Todo ha sido producto de una mala aplicación de la medicina popular. En esa época, medicina popular y desconocimiento iban de la mano y, si solo hubiese tenido algo de medicina moderna a mano, la vida de ese hombre se habría salvado. Pero no la tiene. Y necesita respuestas. 

Necesita saber exactamente qué ha sucedido para evitar que se vuelva a repetir. La próxima vez estará preparada. Para eso, debe hacer una autopsia al cadáver, algo que por ese entonces, era poco más que cosa de brujas y un pedazo mortal. Así que cierra a cal y canto la clínica y se pone a ello. 

Mientras Claire está en medio de la autopsia, llega Brianna y se asusta ante lo que su madre está haciendo porque si la atrapan, sabe que tendrían muchos problemas. Entiende lo que quiere hacer su madre y para ella tiene todo el sentido del mundo pero para los demás habitantes del Cerro, para los que viven en esa época, no los tendrá. Brianna tiene razón y Claire lo sabe…pero ella ha tomado sus precauciones. Y no piensa dejarlo porque el riesgo merece la pena. 

Brianna sabe que no hay nada que vaya a convencer a su madre de lo contrario pero…necesita salir de ahí. Todo lo que está haciendo su madre, verlo…le está dando náuseas y necesita aire. Yo estoy con ella. Ver algo así me da bastante asco…soy la típica que se tapa con el cojín cuando en una serie de médicos empiezan a salir sangre, vísceras y órganos. Así que estoy con Brianna, ¡Claire, tapa eso, por lo que más quieras!

Siendo claro para Claire que Brianna no la ayudará con su misión particular, ver a Marsali despiezando un animal le da una idea: ofrecerle a Marsali ser su ayudante. Ella tiene un pulso firme, sabe dónde cortar y no se asusta o asquea ante el olor y la vista de la sangre y los órganos. Por fin, Claire ha encontrado a alguien para trasmitirle sus conocimientos y, además, algo de ayuda para lo que se propone. 

El problema es que Marsali no sabe la verdad y no se tomará con tanta tranquilidad como Brianna lo que tiene pensado hacer. Así que tiene que saber si Marsali ha superado todo el rencor y enfado que sentía por ella y tiene su confianza. Me ha encantado que Marsali no dudara en decirle que sí, que confía en ella. Todo lo que sentía al principio era debido a que sentía que Claire la iba a alejar de quien consideraba su padre e iba a romper esa frágil paz que había instalada en su familia. 

Sin embargo, los ha visto juntos, sabe que se aman, que Claire es una buena mujer y que Jamie y su madre no eran nada y nunca lo fueron, estuvieran casados o no. Marsali ha vivido en sus carnes la clase de amor que tienen Jamie y Claire y ahora lo comprende. Así que confía en ella. 

Una vez que Marsali ve lo que Claire está haciendo, lo primero que le sale es mencionar que su madre se lo advirtió, que ella es una bruja (fijaos en el tono y la mirada de Claire cuando contesta, ese sigue siendo un tema sensible). Realmente no lo cree porque, como le dice Claire, es mejor que eso pero es simplemente la reacción automática. Pero Marsali confía en Claire y sabe que, aunque tiene métodos extraños, funcionan y solo quiere ayudar. 

Claire le propone ser su ayudante y Marsali, finalmente, acepta. Se fía de Claire pero no comprende esos métodos tan extraños…pero siente curiosidad. Quiere aprender. 

Personalmente, creo que es una buena idea darle a Marsali un puesto en la clínica con Claire. Así, ellas van a poder compartir más escenas y hacer su vínculo más fuerte para que Marsali la termine viendo como una madre. Creo que nos esperan escenas muy buenas con ambas. 

En los libros, esto no sucede y el puesto de ayudante de Claire lo ocupa Malva. Un personaje que aún no han introducido pero por el que pivotarán tramas centrales de la historia. ¿Este detalle con Marsali significa que Malva no saldrá en la serie? No lo creo en absoluto. 

Como hemos mencionado, Malva es un personaje por el que pivotan tramas centrales. Esto es, ella es un personaje demasiado importante como para no introducirla en la historia. Pero puede que la parte de ser ayudante de Claire se la lleve Marsali o puede que eso cambie en cuanto aparezca Malva. Recordemos que Marsali tiene un hijo y otro en camino, puede que dentro de poco tiempo tenga las manos demasiado llenas para seguir ayudando a Claire y ahí entre Malva. Lo que sí que creo es que la trama de Malva la introducirán en la season 6 y, por eso, se han decidido a darle más protagonismo a Marsali incluyéndola como ayudante de Claire. Una decisión totalmente acertada que me encanta. 

Una vez que Claire tiene claro qué fue lo que mató a su paciente, sabe que debe hacer algo. O intentarlo. Se decide a concienciar a los habitantes del Cerro pero es un plan que, como bien le dice Bree, está destinado al fracaso. Las personas de esa época están demasiado apegados a sus tradiciones y supersticiones, balarles de infecciones o bacterias para ellos es como un relato absurdo de ciencia ficción. Claire lo comprueba por sí misma cuando lo intenta. 

Entonces, hace lo siguiente mejor: escribir. El antiguo dueño de su maletín tenía un diario médico donde explicaba los casos que se encontró y cómo trató a los pacientes. Claire decide seguir con esa labor mezclando también sus conocimientos y plasmándolos en papel para poder ayudar a quién lo lea. Sabiendo el machismo imperante en la época, decide seguir firmando como su predecesor porque, por desgracia, la tomarán más en serio si las palabras vienen de un hombre. 

Pero…Claire necesita hacer algo más. Nadie leerá su diario médico hasta que ese maletín pase a otra persona y, aún así, no sabe si será de ayuda. Ella necesita hacer algo tangible, algo que la pueda ayudar en el aquí y en el ahora. Algo que haga posible que ningún paciente más muera en su mesa por algo tratable. Así, decide fabricar penicilina con un método rudimentario pero efectivo. Aplicando así métodos y conocimientos modernos para curar a sus pacientes. 

La reacción de Brianna cuando Claire comparte su idea sobre hacer penicilina no es la reacción emocionada que ella se esperaba. Claire está exultaste porque ha encontrado la solución a lo que la estaba carcomiendo todo el día: qué hacer para poder aplicar sus conocimientos en esa época. Brianna le pregunta si no están jugando a ser dios. Me parece una reacción algo exagerada por parte de Brianna. Es decir, es normal que se plantee el hecho de que puede ser peligroso utilizar métodos modernos en esa época, pero tampoco es como si Claire fuera a decidir quién vive o quién muere. Solo va a utilizar sus conocimientos para mejorar la vida de las personas del Cerro. 

Además, tal y como Claire le dice, si nos ponemos así, todos están jugando a ser dios. La misma Brianna y Roger jugaron a ese juego cuando viajaron en el tiempo, o Claire cuando lo hizo, 3 veces nada menos, o incluso el mismo Jamie que se está convirtiendo en un actor importante en los albores de la revolución americana. Pero, en realidad, nadie está jugando a ser dios, solo intentando mejorar y proteger su vida allí, ayudar a las personas que los rodean y a sus seres queridos. 

Claire es una doctora, una sanadora, su vocación es salvar vidas y simplemente no puede ver a gente morir cuando sabe que puede salvarlos. Un médico acepta que las cosas no siempre salen bien y que puede perder pacientes, pero no puede aceptar que, sabiendo cómo salvar a alguien, no puede hacerlo. Ese no es el tipo de doctora que es Claire. Así que ella tiene que hacer algo. Puede que eso no funcione, puede que aunque funcione, la gente muera. Nadie puede controlar la vida y la muerte, Claire lo sabe y está preparada para ello pero, al menos, habrá hecho todo lo que está en su mano para que esa vida se salve. 

¿Claire cambiará la historia aplicando esa rudimentaria penicilina? Tal vez sí pero, ¿no es lo que ha hecho ya? Al fin y al cabo, ella le ha salvado la vida a muchas personas, esas personas están vivas gracias a ella. Cambió su historia cuando los salvó y, con ello, dejó huella en esa época. Y creo que eso es lo que debe hacer. Cambiar la historia en su propio modo. En las pequeñas cosas.

Tal vez no puede evitar una guerra pero sí puede salvar una vida y esos cambios no tienen por qué ser necesariamente malos. No tiene por qué ver a gente morir si puede evitarlo. Si puede salvarlos o mejorar su vida. Si está ahí, viviendo en esa época, siguiendo su vocación en sus propias tierras, debe hacer lo posible por protegerlos, por salvarlos, de la mejor forma que sabe, igual que lo hace Jamie y, con eso, está cambiando esa época y haciéndola distinta y un poco más segura. 

En medio de la búsqueda de respuestas de Claire, tenemos unas interesantes escenas de Roger y Bree en las que vemos que no hay miel sobre hojuelas para los recién casados. Bree le da una clase de tiro a Roger y, entre tiro y broma, ambos hablan de cosas serias. Roger vuelve a mostrar las ganas que tiene de volver a su tiempo y esta vez Brianna sí le hace frente y le dice que su familia está en el Cerro, no en el siglo XX. 

Roger responde diciendo que su familia son ella y Jemmy…pero no Jamie, Jamie es solo su coronel. No su familia. Y vamos a pararnos aquí un momento. Técnicamente, Jamie es su suegro así que eso hace que, quiera o no, sea familia, sin embargo, Roger se refiere a que no lo ve como su familia. No lo siente como tal. Y tengo sentimientos encontrados con eso. Por un lado, rompiendo una lanza a favor de Roger, es normal que no vea a Jamie como familia porque él no se lo ha puesto fácil dado que, tal y como él mismo Roger reconoce, ni siquiera lo respeta. Además, no podemos pretender que Roger sienta un lazo tan fuerte por alguien que apenas conoce y que no lo ha tratado muy bien. 

Sin embargo, creo que tanto Jamie como Roger son demasiado duros porque no se ponen en la piel del otro. Jamie no se pone en la piel de Roger que es un intelectual pero ama a Bree y quiere aprender todo lo que tiene que saber…y Roger no se pone en la piel de Jamie para comprender que, como padre, no es plato de buen gusto saber que tuvo que pensar antes de volver con su hija y que es alguien que, en ese tiempo, no puede proveer para ella y para su nieto. Roger debe ganarse el respeto que Jamie no le tiene. Eso es así. Y Jamie debe darle algo más de cuerda. 

Ahora bien, aunque no me ha gustado nada ese comentario por parte de Roger (vamos, ¿quién no querría a Jamie Fraser como familia? Preferiblemente como marido, guiño, guiño), como es comprensible, le dejo el minipunto que le di en el anterior capítulo…por el momento. 

Siguiendo con la escena, Bree, como yo, tiene que aceptar que Roger tiene un punto justo en el asunto de su padre pero entonces le plantea a Roger lo que sucede con su madre. Claire. Para Roger ella es distinta. Lo conoció de pequeño y se ha ganado su cariño de mayor. En algún punto, en la búsqueda desesperada de Jamie, en verla vivir a medias por la pérdida del amor de su vida, en verla revivir cuando lo encontró…ella se convirtió en una figura maternal casi sin darse cuenta. Sí a ella la puede ver como familia…pero no es suficiente. 

Brianna estaba dando rodeos intentando evitar decirle a Roger claramente que no quería volver (que es justo lo que debería haber hecho). Pero Roger se da cuenta y la enfrenta. La cuestiona con la verdad de que ella no piensa volver, no quiere hacerlo, porque quiere quedarse allí, en ese siglo, con todos. Y Roger, que ya había sido demasiado maduro por un día, se da media vuelta todo indignado y se va. Y ahí, justo en ese momento, es cuando pierde el minipunto. 

¿Cuál ha sido siempre uno de los mayores problemas de esta pareja? Exacto, la comunicación. Y lo sigue siendo. No es algo que se haya solucionado. Ha mejorado, al menos, no acaban a gritos y con Roger diciendo algo tan machista que te dan ganas de darle un tortazo, pero no se ha resuelto. Esta escena lo ilustra perfecto. Brianna es incapaz de comunicarse con Roger y decirle claro que ella no quiere volver. Y Roger es incapaz de comunicarse con Brianna, escucharla y discutir el tema como una pareja debe hacer. Simplemente se da media vuelta indignado, casi traicionado, y se va como un niño chico en medio de una rabieta. Me enfado y no respiro. Muy adulto, Roger (ironía mode on). 

Creo que Roger se siente traicionado y herido en su orgullo de que Brianna no elija irse con él al siglo XX porque siente que no lo está eligiendo a él. Siente como si lo estuviera rechazando. Así como si fuera excluyente el estar con él y el estar con su familia. Así como si Brianna tuviera que elegir. Y no tiene que hacerlo. Se casó con él, lo eligió para compartir su vida, pero también desea compartirla con el resto de su familia y eso no significa que lo esté rechazando. Francamente, ¿qué esperaba Roger? Brianna en ese siglo lo tiene a él, a su hijo, tiene a su madre y también a su padre, al que recién está conociendo y empezando a ver cómo uno, además tiene primos y amigos…tiene una familia. Tiene un hogar. En el Cerro, ella está en casa. Así lo siente. 

Sin embargo, ¿qué tiene Brianna en el siglo XX? Roger estaría allí y también Jemmy pero, ¿y su madre? A Brianna le rompió el corazón tener que dejarla ir, sobre todo cuando recién acababa de verla en su totalidad. Para Bree, Claire siempre tenía un muro de contención encima de ella, era accesible pero no demasiado, se notaba que parte de sí misma se había perdido, solo se había ido…y ella no podía encontrarlo, por mucho que luchara.

Siempre había como un muro invisible entre ellas construido por los secretos y las verdades calladas que les impedía ser demasiado cercanas. Pero ahora ya no. Brianna sabe la verdad y, cuando lo supo, es como si ese muro invisible se hubiera roto y Bree pudiera ver a su madre, realmente verla, por primera vez. Y al poco de eso…la tuvo que dejar ir. La tuvo que volver a perder, sabía que era lo correcto pero eso la destrozó.

En el Cerro, Brianna volvió a recuperar a su madre y pudo ver otro lado de ella, pudo verla completa y pudo ver el amor tan tangible e irrompible que comparte con su padre. Brianna por fin pudo estar con su madre sin barreras ni secretos. Perderla una vez más, no volver a tenerla en su vida…es algo que no sabe si podría soportar.

¿Y su padre? Un padre al que le daba miedo conocer por lo que podría suponer…pero al que se moría por poner cara. Un padre que la ama tantísimo…y que ella está conociendo y apenas empezando a disfrutarlo y a quererlo como un padre. Simplemente renunciar a eso, no poder verlo más, ni hablar con él ni solo…tenerlo a su lado…Brianna tampoco sabe si podría superar eso. Si podría hacerlo. Su padre y su madre forman parte de su vida ahora y se han convertido en imprescindibles, no tenerlos más, nunca más, decirles adiós para siempre…la mataría. Una parte de ella se quedaría en el Cerro con ellos. 

Pero no tiene por qué ser así, en el Cerro lo tiene todo y a todos los que ama, no tiene por qué renunciar a ellos. En el siglo XX estaría la mitad de sí misma, pero la otra mitad se perdería en el camino. En el Cerro ella se siente completa, se siente en casa. Así que, me sigo preguntando, ¿qué esperaba Roger? No hay más que sumar 2+2 para saber que Brianna no querría irse del lado de su familia recién encontrada. Y todo esto es justo lo que debería de haberle dicho Brianna…si Roger no se hubiera largado. 

Lo único bueno de esto es que Roger sí ha pensado en su hijo: Jemmy. Él también cuenta. Ya no son solo él y Bree, si no también el pequeño. Ambos pueden cruzar pero, ¿y el niño? No tienen ni idea de si Jemmy puede cruzar o, en el caso de que pudiera, lo que le podría suceder. Si fueran solo ellos dos, el riesgo lo corren ellos pero ahora el pequeño también correría riesgo. Por eso, Roger considera que ese es un punto a considerar a la hora de tomar la decisión de si quedarse o irse.

Una vez que Brianna no atravesó las piedras embarazada (en gran parte porque estaba esperando a ver si Roger se decidía a volver), ya es demasiado arriesgado hacerlo, al menos, hasta que Jemmy tenga la edad suficiente para saber si puede escuchar las piedras.

Algo más tarde, Roger mantiene una interesante conversación con Claire. En Claire, Roger encuentra una aliada inesperada. A ella la destrozaría verlos marchar pero quiere que estén seguros y sabe que el siglo XX es mucho más seguro que en el que están, y más con la guerra que se avecina.

Como le sucedería a Brianna, la mitad del corazón de Claire se iría con ellos pero merecería la pena si eso significa que ellos están seguros en otro tiempo, lejos de las guerras, la sangre y la violencia, propias del siglo XVIII. Pero a Claire le pasa como a Roger: que no tiene en cuenta a Jemmy y el riesgo que puede suponer que atraviese las piedras, si es que puede hacerlo. 

Más tarde, Roger decide dejar aparcado por un momento el asunto y solo disfrutar con su hijo mientras le canta. Tengo que decir que estos momentos son adorables y que casi me hacen devolverle el minipunto. Casi. 

Además, fijaos en que nos lo muestran mucho cantando, en diversas situaciones…las que habéis leído los libros sabéis por dónde voy.

Pero, en un momento dado, Roger entra en la cabaña y se encuentra, por casualidad, con los dibujos que Bree había estado haciendo esa mañana. Ella skgue sin poder quitarse de la cabeza lo que descubrió sobre Bonnet e intenta plasmar todos sus sentimientos en sus pinturas. Pinta el rostro de sus pesadillas, de sus miedos, de sus demonios…con la esperanza de exorcizarlos. Y Roger se encuentra con uno y después…sigue mirando, descubriendo muchos más. 

Paramos aquí un segundo. Lo que hace Roger no está bien porque, en vez de comunicarse con Bree, decide investigar algo más algo tan personal como sus dibujos. Ahora bien, el comportamiento de Roger es humano y cualquiera lo haría. Yo incluida. Los humanos no somos perfectos y no queremos personajes que lo sean porque serían robots. Es que es casi un instinto, seguir mirando algo más para tener una imagen más completa. Así que no le vuelvo a dar el minipunto pero tampoco le quito más puntos. Nos quedamos en tablas de nuevo.  

Dicho esto, está claro que quieren arreglar el estropicio que hicieron con Roger la temporada pasada y suavizar su comportamiento. Lo están intentando y lo están consiguiendo en su mayor parte (no lo hemos perdonado pero no lo odiamos tanto, que ya es decir), aunque el material original en estos momentos que están adaptando no les ayuda para nada, todo hay que decirlo. 

Esta escena de los dibujos es un claro ejemplo del giro (más que bienvenido y, desde luego, muy necesario) que le han dado a Roger. En el libro, Roger investiga a posta los dibujos de Brianna, va con toda la intención de mirarlos para averiguar qué dibuja Brianna, guarda con tanto celo y no le quiere contar. Aquí, en la serie, Roger se encuentra los dibujos por casualidad y su actitud de seguir viendo más, es comprensible y disculpable por la situación y, sobre todo, por su falta de intención. 

El ver a Bonnet en esos dibujos hace que la actitud jovial de Roger cambie. Es un hombre distinto cuando sale de esa casa. Jemmy acaba de dar sus primeros pasos (tan mono él, está para comérselo) y Brianna se lo cuenta toda emocionada pero él no está mentalmente ahí, sonríe forzadamente pero su mente, su cabeza y sus pensamientos están en el hecho de que Bree sigue teniendo presente a Bonnet. De que él sigue siendo alguien que está presente en sus vidas. De que esa pesadilla no se ha acabado, Bree no lo ha superado y sigue teniendo en cuenta que puede ser el padre de su hijo. Entonces, de repente, el hecho de que Jemmy tal vez sea hijo de ese desgraciado, golpea a Roger como una bola de demolición. 

Es como un jarro de agua fría para Roger que casi sentía que Bonnet no existía más. Ni para Bree ni mucho menos para su hijo. Jemmy es suyo, de nadie más. Pero esos dibujos le han hecho recordado que hay posibilidades de que eso no sea así…y que Bree no se ha olvidado de ellas. También, esos dibujos le han recordado a Roger que para Bree, su pesadilla y su trauma siguen presentes. Así, Bonnet se ha hecho tan presente para Roger como si estuviera físicamente ahí. Siente su presencia como un peso tangible, una presión que lo ha llevado al límite. 

Esto que le ha sucedido a Roger ahora es un paralelismo con lo que sucedió con Brianna en el episodio anterior, cuando se enteró de que Bonnet estaba vivo. Y ese es otro punto a considerar: Roger no sabe que Bonnet está vivo. Ahora, solo piensa que es un fantasma en la mente de Brianna pero no sabe que él aún puede aparecer para hacerles daño y arrebatarle a toda su familia. ¿Qué hará cuando se entere?

En medio de todo esto, volvemos de visita a un lugar que nos trae horribles recuerdos: Willmington. Cómo no podía ser de otra manera, Bonnet está allí. Pero esta vez es distinta. No tiene el aspecto de alguien huido de la justicia y con una condena de muerte sobre su cabeza. Tiene el aspecto de un caballero elegante disfrutando en uno de los antros que suelen frecuentar los caballeros elegantes. Su vestimenta es distinta pero ya sabemos que aunque la mona se vista de seda…

Pero no es solo su vestimenta lo que ha cambiado. Nadie puede escapar durante tanto tiempo sin ayuda. Bonnet mantiene una obvia amistad con el gobernador local, tanto que él le presenta a Forbes – el abogado de Jocasta y uno de los pretendientes de Bree – y le pide como favor que haga la vista gorda con Bonnet y le ayude. Esto es, que el gobernador está aliado con un desgraciado como Bonnet y le ayuda en todos sus negocios sucios o, al menos, los cubre. Algo parecido a lo que sucedía con Randall y el Duque. 

Forbes primero acepta la propuesta del gobernador pero, más tarde, vemos cómo se arrepiente. Sabe que ha vendido su alma al diablo. Porque, como decíamos antes, aunque la mona se vista de seda…mona se queda. Y ha pasado justo eso. 

Cuando un hombre acusa a Bonnet de amañar la pelea e insulta a su honor (si es que Bonnet tiene honor), él lo reta a un duelo. Bonnet gana y su contrincante le suplica piedad pero él, en vez de tenerla, le raja la cara a la altura de los ojos. Esto es más cruel que haberlo matado. La muerte, hubiese sido rapida e inmediata. Lo que Bonnet ha hecho ha sido más cruel, le ha provocado un dolor insoportable y lo ha dejado ciego. 

El Gobernador y Forbes no dan crédito a esto. No se lo esperaban. Así como si aliarse con el diablo significara que iba a hacer diabluras…pero poco. Bonnet es un desgraciado, ¿qué esperaban? El gobernador se enfrenta a él sobre esto pero para Bonnet, el no matarlo, fue más misericordioso. O eso dice. Porque él sabe perfectamente que lo que ha hecho ha sido mucho más cruel que matarlo. Así que solo se está burlando con una frialdad que da escalofríos. Para él, la vida humana no vale absolutamente nada y simplemente no tiene corazón, ni alma, ni empatía, ni nada…está vacío de todo lo que no sea odio y crueldad.

Por supuesto, Forbes y el gobernador han unidos sus destinos a un miserable y no entiendo su sorpresa, sobre todo la del gobernador (Forbes se ve arrepentido), porque él sabe perfectamente quién es y de lo que es capaz. Quizá ni él se esperaba que fuera tan cruel…pero ese es al hombre al que está protegiendo. Un sociópata. Y está ciego si no lo vio antes. 

Lo realmente interesante aquí es lo que dice Bonnet cuando habla de su “misericordia”. Él menciona que ahora es padre. Está hablando de Jemmy, el hijo de Bree. Y me he erizado toda entera. Ese niño no es de él y nunca lo será. Es de Brianna y Roger. Es el hijo de ambos. Al parecer, Bonnet recuerda muy bien lo que le dijo Bree y parece estar dispuesto a encontrarla a ella y al niño. En ese momento he querido meterme dentro de la pantalla y matarlo con mis propias manos. 

Brianna jamás debería haberle hablado a Bonnet de Jemmy. Fue muy tonta al decírselo, tanto en la serie como en el libro. Es algo que nunca entendí que le dijera precisamente a él. Lo hubiese comprendido si seguidamente de eso lo hubiese matado pero, si no iba a hacerlo, esa confesión solo trae problemas. Era obvio que iba a traer problemas. 

Pero lo hecho está hecho. Ahora, Brianna y toda su familia deberán proteger a ese niño de ese malnacido. No pueden dejar que se salga con la suya y coloque sus manos sobre él. Pero, como dice el dicho, mala hierba nunca muere. ¿Lo hará Bonnet?

¿Os habéis dado cuenta de la mujer que se toma a risa las recomendaciones de Claire y después lleva a Bree a la consulta y le dice toda indignada que Claire ha acaparado todos los panes? Pues es la señora Bug, como una especie de ama de llaves para la Casa Grande. Acordaos de su nombre y quedaos con su cara porque, si son fieles al libro, dará de qué hablar. Y hasta aquí podemos leer. 

Ya desde el principio me ha caído mal. No me ha gustado para nada como se ha medio burlado de Claire cuando ella estaba dando consejos médicos o lo ofendida que se ha mostrado porque Claire cogiera todo el pan. Y ya me ha rematado ese teatro asustadizo que ha hecho cuando Bree ha intentado explicárselo. Puede ser una reacción de la época porque los métodos y las ideas de Claire no son de ese tiempo…y los habitantes del Cerro no están preparados para aceptarlas así como así. Y por esa parte comprendo ese tipo de reacciones. 

Pero y es un gran pero, me ha sobrado ese tono de burla. ¿Quién sabe más de medicina, Claire o ella? Porque, que yo sepa, Claire es la doctora. Hubiese entendido un tono de incredulidad pero no ese tono de burla y de chanza. Sobre lo del pan, es la casa de Claire, ese es su pan y cada uno con lo suyo hace lo que quiera. Que por la reacción de la mujer parece que le han robado algo. 

Lo dicho, la señora Bug y yo no parece que vayamos a hacer buenas migas…y, si nos fijamos en las miradas exasperadas de Claire, a ella le pasa lo mismo.

Por cierto, me ha faltado alguna escena de Claire con sus nietos que no la hemos visto aún con ellos y, por supuesto, escenas de Fersali y de Jamie y Claire (aunque esto último era bastante imposible). 

Este episodio es claramente un episodio de transición, lo que se suele llamar un capítulo puente. Inicia tramas que serán importantes en el futuro y desarrolla otras necesarias como la guerra y los avances médicos de Claire. Me ha gustado. Es entretenido pero. Pero. El problema es que estos dos temas son, para mí al menos, los más aburridos del libro 5 y lo que lo hizo tan pesado de leer. 

Por supuesto, es necesario que le dediquen tiempo y un episodio porque, sobre todo la guerra, es una trama importante de la temporada pero, al no ser precisamente mis tramas favoritas, un episodio dedicado a ellas tampoco lo ha sido. 

Además, en Outlander no funciona, para nada, mantener a Jamie y Claire separados (ejem, ejem, temporada 4, ejem, ejem). En este episodio tienen tramas totalmente separadas y no comparten ni una escena. Pero cuando esto sucede, falta algo. Algo está perdido y es una sensación extraña y desconcertante. Te sientes como perdida. Falta el corazón y el alma de la serie. Ese corazón y ese alma son Jamie y Claire, juntos. Es por ellos, por su historia que nos enamoramos de la serie y por lo que la seguimos viendo después de años. 

Cuando no se centran demasiado en ellos o cuando están tan separados como en este episodio…simplemente gran parte de la magia, por no decir toda, se pierde. Y nos encontramos con una cáscara vacía. Es Outlander…pero no lo es al mismo tiempo. Eso es lo que he sentido viendo el episodio. Me he entretenido, me ha gustado pero, a la vez…también me he sentido perdida y me ha faltado algo. Me ha faltado la magia que sólo tiene Outlander

Y hasta aquí la crítica del 5×02 de Outlander. Nos leemos el lunes que viene con la review del 5×03 “Libre albedrío”. ¿Y a vosotros qué os ha parecido el episodio? ¡No dudéis en comentármelo! 

Por Raquel.

Fuente de las imágenes Starz.

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