Crítica: The Eddy

The Eddy es la nueva serie de Netflix, creada por Jack Thorne (La materia oscura) y Damien Chazelle (La La Land), que nos acerca a un club de jazz parisino sacudido por un crimen que tendrá en jaque a su dueño y a la banda que dirige. A continuación te traemos SIN SPOILERS nuestra crítica de The Eddy.

Si algo hay que reconocerle a Netflix es su capacidad de sorprender. La imparable plataforma de streaming busca llegar al mayor número de gente posible a través de contenidos variados, buscando tocar gustos diversos. Sin embargo, en este caso resulta casi extraño encontrar una serie así en Netflix. The Eddy es un reflejo naturalista del París suburbano y multicultural. No se corta a la hora de mostrar las miserias de sus personajes, todo ello presentado en un envoltorio sorprendentemente seco y austero, lo cual no es óbice para reconocer su calidad.

Cuando escuchas que Chazelle prepara una serie para Netflix, enseguida piensas en La La Land o Whiplash, las dos grandes obras del joven director. Sin embargo con The Eddy se arriesga a hacer algo muy diferente, totalmente alejado de La La Land, y aunque algo más cercano a Whiplash, por su temática, resulta mucho más áspero. En este sentido, The Eddy es una producción muy indie, algo a lo que Netflix no nos tiene tan acostumbrados.

The Eddy funciona, principalmente, por sus personajes. Elliot Udo (André Holland), su protagonista, es un exitoso pianista caído en desgracia que regenta un club de jazz en París. A pesar de parecer un protagonista bastante hermético, acabas yendo a muerte con él en los constantes palos que le da la serie. Articula la historia y es el nexo del resto de personajes.

Cada uno de los 8 episodios de The Eddy está dedicado a un personaje. Esto permite explorar a los secundarios para obtener una serie más coral. Cabe destacar además a los componentes de la banda, que sin ser la mayoría actores cumplen perfectamente, dando algunas actuaciones brillantes. Destaca Joanna Kulig (Cold War), como Maja, uno de los personajes más interesantes. También Leïla Bekhti en el papel de Amira, cuyo episodio me parece uno de los mejores. No me convence tanto el personaje de Julie, la hija de Elliot, que trata de aportar un toque de drama adolescente que creo que funciona a medias: está bastante bien el conflicto con el padre, pero no tanto en el romance con Sim.

En cuanto a sus tramas, en The Eddy lo más interesante es la interacción de sus personajes. Tiene momentos brutales gracias a la química que generan, en ocasiones en escenas con diálogo escaso (la escena en la que Elliot lleva a su hija a casa de Maja, el ritual funerario musulmán, Katarina cuidando a su padre, etc.). Creo que es ahí donde reside la verdadera esencia de The Eddy: en sus personajes y en su voluntad por mostrar una París diversa y multicultural. La serie alterna diferentes idiomas, muestra diversas religiones, etc. Y no esconde la realidad conflictiva y turbia de los suburbios de la capital francesa. Es, además, una serie que en un capítulo es capaz de sobrecoger por su dureza, y de repente cambiar a un estallido de alegría. Esos contrastes funcionan realmente bien.

En ese sentido, teniendo en cuenta lo bien que funciona la serie al explotar a sus personajes, siento que cojea un poco en la trama policial. Entiendo que esté, porque hace que fluya la trama y le aporta tensión, pero aunque está bien, creo que queda opacada por las historias de los personajes.

En cuanto a la dirección, The Eddy muestra un estilo muy particular, alejado de la mayoría de producciones de Netflix. Es una serie bastante lenta, que se cuece poco a poco, con muchas escenas en las que el silencio es casi protagonista, y corre el riesgo a veces de hacerse pesada (además, los capítulos son bastante largos). Destacan por supuesto los dos primeros episodios, dirigidos por Chazelle (empeñado en rodar en 16mm), con recursos que ya conocimos en sus películas. Las escenas de la banda tocando son geniales, y recuerdan al espectador una de las máximas principales de la serie, el amor por la música. (Te dejamos aquí el enlace a la playlist de Spotify).

En definitiva, The Eddy es una de esas buenas sorpresas que nos da Netflix de vez en cuando, y que agradeces ver porque presenta algo nuevo o al menos diferente. Hasta aquí nuestra crítica a The Eddy. ¿Ya la viste?¿te gustó? No dudes en comentar. ¡Salud y saludos queridos y enfurecidos seriéfilos!

⭐⭐⭐⭐

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Luis Herrero

Proyecto de guionista y músico. Friki de prácticamente todo, cada vez que acabo una serie mi vida es un vacío hasta que empiezo otra. Recomiéndame una buena serie y te querré siempre.

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