Outlander 5×04 Review: “The Company we keep”

¡Ya estamos otra vez aquí sassenachs! Después del capítulo anterior, esta semana con “The Company we keep” la serie nos regala un episodio con muchos guiños a tramas que se desarrollarán en el futuro, un choque cada vez más espinoso entre suegro y yerno y, por supuesto, muchas, muchas escenas de calidad entre Jamie y Claire, tal y como nos gusta. Nubarrones negros empiezan a teñir el cielo de nuestros protagonistas pero, aún así, el episodio ha conseguido encontrar momentos que brillan con luz propia.¡Vamos a enrolarnos en la milicia de Jamie!

El capítulo comienza con la milicia llegando a casa de los Brown. Nada más presentarse, comienzan los disparos. Y los problemas. Al final, descubrimos que los disparos no tienen nada que ver con que los Brown sean reguladores si no con que con la milicia viaja Morton y él deshonró a Alice, una de las hijas del matrimonio, dejándola embarazada, aunque eso se descubre mucho más tarde. 

Roger quiere ganar tiempo, sabe que Jamie no debe de tardar en volver y él no se siente capacitado para lidiar con esto. Es un hombre de paz y lo que hizo Morton está mal…comprende que el padre de la chica quiera darle una lección. Así que,  on la ayuda de Fergus, idea un plan. Aprovecha que tienen whisky a montones y que siente que a Morton no le vendría mal una lección, para aplacar al padre de Alice dándole lo que quiere y regándolo con bebida, a la espera de Jamie. Esto hace que permita que el padre de Alice encierre y ate a Morton, con intenciones de mantenerlo ahí…con el permiso de Roger. 

Pero eso es un error que pagará caro. No defiende a sus hombres ni impone su autoridad como hombre de La Corona y eso hace que muchos de sus hombres decidan desertar y abandonar la milicia. Porque desprecian lo que ha hecho. Roger no entiende qué está pasando y está tal que así.

Roger y su debate existencial

Pero Fergus se lo explica (por favor, fijaos en sus caras, para enmarcar, te cuentan las escenas): no respetan lo que ha hecho, él sí, porque ha entendido sus intenciones, pero los demás no. Lo consideran una traición y nadie quiere luchar y morir por un hombre en el que no pueden confiar. Que no le guarda las espaldas. Esta vez Roger ha tomado una decisión equivocada y la ha liado parda. Y justo cuando llega Jamie. Roger sabe que no ha superado la prueba de fuego, la oportunidad que tenía para conseguir el respeto de Jamie. 

Roger ha querido salvaguardar el honor de Alice cuando no le correspondía y priorizándolo sobre el bienestar de sus hombres. Ha querido poner paz y contentar a todas las partes del conflicto. Quería ayudar de forma diplomática, como haría un pastor (guiño, guiño) pero le ha salido el tiro por la culata porque esta vez no era lo correcto a hacer. 

Jamie llega para encontrarse toda esta situación y lo que ve no le gusta nada. Es una confirmación de sus temores: Roger es inútil en ese siglo e incapaz de hacer lo que tenga que hacer para proteger a su familia. Sabía que era una mala idea dejarlo a cargo, algo dentro de él le decía que no podría hacerlo pero su honor no le permitió hacer otra cosa. Ahora, sus temores se han confirmado. Si ni siquiera ha podido proteger y defender a uno de sus hombres, hombres que ponen su fe, su confianza y su lealtad en su persona, ¿cómo va a proteger a su mujer y su hijo? Aún así, Jamie tenía la esperanza…pero Roger lo ha decepcionado.

Roger ve en Jamie esa decepción y su enfado e intenta explicarse. Solo quería ganar tiempo con el whisky y contentando al padre de Alice mientras él llegaba y, a la vez, proteger la honra de esa muchacha. Esto de alguna forma para Jamie es peor, ni siquiera Roger ha tenido la valentía de coger el problema en sus propias manos y solucionarlo cómo creyera mejor, si no que lo ha esperado para que él lo solucionara. No ha sido un líder ni tampoco leal a sus hombres. Los ha dejado en la estacada, incluido a él que había confiado en Roger para esta misión. 

Roger lo ve diferente, solo era algo práctico. Él no tiene experiencia en ese tipo de conflictos, es un hombre de paz y solo estaba esperando que Jamie, que sí tiene experiencia y sabría cómo actuar, tratara con el asunto. Vamos, que esperando a Jamie para no cagarla, la ha cagado más. Porque a los ojos de Jamie, Roger ha sido un auténtico cobarde y un inútil. Y eso hace que lo respete aún menos que antes.

Jamie hubiese podido lidiar con un método incorrecto de Roger. Hubiese puesto el grito en el cielo y hubiese sido injusto, pero después se habría dado cuenta de que había estado ahí, había dado la cara, aunque fuera de forma errónea. Lo habría intentado. Y eso hubiese tenido un valor para él. Podría respetarlo por eso. Pero Roger ni siquiera lo ha intentado. Solo ha ganado tiempo esperando que él volviera, dejando que capturaran a uno de sus hombres, dándole la espalda y no defendiéndolo. Y no puede respetar esa falta de lealtad y esa cobardía. No él que ha mamado la lealtad a su clan, a sus hombres y la valentía de ir a la batalla por sus ellos y por una causa. Un guerrero nunca perdonaría ni respetaría algo así y Jamie es un guerrero. 

Roger no termina de entender por qué algunos de sus hombres se han ido y esto exaspera más a Jamie porque ni siquiera es capaz de ver el problema. Cree que no ha hecho nada malo. Así que se lo explica. Cómo se le explican las cosas a un niño pequeño especialmente difícil. Para Roger, la honra de esa chica también merecía defensa y es un hombre de paz. Él puede entender el deseo del padre de Alice de defender la honra de su hija y Roger siente que tiene derecho a ello…así que se lo da, mientras espera a que llegue Jamie. 

En cierta forma, él cree que Morton se lo merece y no le vendría mal un tiempo encerrado para reflexionar sobre engañar a muchachas inocentes, por eso comprende la actitud del padre y deja que lo haga. Para solucionarlo cuando Jamie llegue. Y Roger aquí puede tener razón, la honra de esa chica se merece un respeto pero es tarea de ella (y, en esa época, de su padre) de defenderla pero la tarea de Roger era defender a sus hombres, dar la cara por ellos. No dar la cara por la honra de Alice. 

Esos hombres han jurado ir a la batalla bajo las órdenes de Jamie y las de él. Han jurado dar la vida por ellos si es necesario. Y esperan una retribución exactamente igual de parte de Jamie y de Roger. Roger, dejando que capturaran a Morton, ha dado la espalda a todo eso. Le ha dado la espalda a sus hombres. Si sus hombres no pueden confiar en su lealtad y protección, ¿por qué van a luchar junto a él? 

Es cierto que Roger es un hombre de paz. Pero la vida está llena de conflictos y más en esa época y en medio de las primeras chispas de una guerra. Y Roger debe aprender a vivir y a tratar con los conflictos. No a esperar a que otros los solucionen por él. A veces, hay que tomar decisiones difíciles, incluso en contra de lo que tú mismo puedas pensar. En este momento, el deber de Roger era proteger a Morton y, más tarde, decirle o hacerle lo que pensara que era correcto o llegar a un acuerdo satisfactorio pero no dejar que otro se tomara su propia venganza, por mucho derecho que él piense que tenga. 

Dicho esto, es injusto por parte de Jamie esperar que Roger sepa lo que hacer en una situación así. Es un intelectual del siglo XX, no un guerrero del siglo XVIII. Ahora está ahí, perdido, sin saber que hacer y sintiéndose un inútil, con un cargo que no tiene ni idea de cómo desempeñar. 

Ni sabe ni está preparado para lidiar con algo así y simplemente no tiene esa mentalidad de lealtad al clan y a sus hombres por encima de todo, de luchar por ellos que ha mamado Jamie en su siglo desde que era pequeño, por eso no entiende por qué sus hombres se ofenden y lo abandonan, en vez de respetar que sea ecuánime. 

Roger es del siglo XX y piensa cómo alguien del siglo XX: no está mal que Morton reflexione sobre sus acciones y aprenda de ellas de un modo más diplomático que defendiendo a muerte a alguien que ha hecho algo mal solo porque es uno de los suyos. 

Mi opinión personal es a caballo entre uno y otro. Es injusto esperar que Roger sepa lo que hacer ante una situación de ese tipo por las razones que hemos explicado antes. Sería absurdo esperarlo porque está claro que no está preparado y tiene otra mentalidad distinta a la de Jamie. Y, aunque como dice Claire todo el mundo comete errores, es lógico esperar que Roger debería haber sabido lo que no tiene que hacer, ni siquiera para ganar tiempo, y eso es dejar que capturen y aten a uno de sus hombres para quedarse allí a saber para qué y quedarse tan pancho. 

Básicamente porque sus hombres se lo pueden tomar como una afrenta personal (como ha sucedido) y porque él está a cargo de todos ellos, lo que incluye defenderlos. Y ya que Roger se jactaba en el episodio 1 de pensar antes que actuar, hubiese venido bien que en esta ocasión, hubiese pensado, no solo actuado. 

Explicado esto, está claro que ha habido un cambio en la escritura del personaje de Roger, ya que explican mucho mejor sus decisiones y acciones y entenderlo, comprender por qué hace lo que hace. Ahora podemos comprenderlo – aunque a veces podamos decir “¿pero hijo de mi vida, qué haces?” – pero antes no se podía comprender nada de él, lo miraras por donde lo miraras. Así que están haciendo un buen trabajo intentando arreglar lo que hicieron mal, pero hay mucho que arreglar. 

Tras hablar con Roger, Jamie toma el asunto en sus manos. ¿Roger no quería que lo hiciera? Pues es lo que va a hacer. Se pone manos a la obra a solucionar el problema pero…deja a Roger apartado a un lado. Él le ha demostrado que no sirve y que no puede confiar en él. No ha superado la prueba de fuego. Así que simplemente lo aparta y toma el asunto en sus manos, inmediatamente libera a Morton y deja claro que un ataque a sus hombres es un ataque a La Corona, no importa la razón. 

Cuando parecía que todo se iba a desmadrar e iban a llegar a las armas con los hombres de Brown siendo declarados traidores a La Corona, Jamie llega a un pacto con uno de los hombres de Brown: se alistarán en su milicia para no tener problemas y dejarán pasar el asunto de Morton…siempre y cuando se case con Alice. Aunque él está casado…así que Jamie toma otras medidas y lo deja escapar.

Así las cosas y con todo calmado, Claire toma la decisión de irse debido a las dolencias de los gemelos y Jamie manda a Roger a que se vaya con ella con la excusa de acompañarla. Jamie ha estado observando a Roger mientras arreglaba las cosas y ha visto a un trovador, a alguien capaz de entretener a los hombres puedo no ha visto a un hombre con madera de luchador, de guerrero, de líder…no ha visto un coronel. Y eso lo ha hecho reafirmarse en su opinión sobre él. 

De cierta forma Jamie desprecia que Roger sirva para cantar y entretenga a los hombres cual juglar pero no sea capaz de levantar una espada por ellos. Y ya que le dio la oportunidad y Roger le demostró que no le sirve para nada, es mejor que se vaya con Claire para que no vuelva a suceder algo parecido a lo que ha pasado. Pero no quiere explicárselo, así que sólo le dice que lo haga. 

Sin embargo, Roger quiere luchar por su lugar. Sabe que Jamie no confía en él y que simplemente lo está quitando de en medio porque la ha liado pardísima pero no quiere irse. Quiere quedarse junto a él, aprender y ganarse el puesto que Jamie solo le concedió por honor. Quiere demostrarle a él y a sí mismo que puede hacerlo. Roger quiere arreglar las cosas. 

Pero Jamie no le da opción, le ordena, de forma tajante, que acompañe a Claire y se quede con ella en el Cerro. A los ojos de Jamie, le está dando a Roger una salida honorable, sin decirle claramente por qué lo aparta, aunque todos lo sepan, así que quiere que Roger coja esa salida y lo deje estar. Roger entiende que no hay modo de que Jamie cambie de opinión. Pero le duele…de verdad quiere hacer esto. De verdad quiere ganarse su lugar y solo quiere otra oportunidad de hacerlo, solo una más…pero Jamie no se la dará. 

Claire lo ve triste, desolado, arrepentido…y le pregunta qué sucede. Entonces Roger le confiesa que sabe que Jamie no se fía de él y que simplemente lo ha descartado, dejándolo como imposible, quitándolo de en medio porque le estorba. Claire intenta animarlo diciéndole que confía en él para dejar a su cargo lo más preciado en su mundo: ella. Pero Roger sabe mejor. Sabe que Jamie solo ha matado dos pájaros de un tiro y acompañar a Claire era la excusa perfecta para hacer mutis por el foro de una forma honorable sin que los hombres tuvieran la certeza de por qué Jamie lo mandara a casa pero si hubiera otra forma le confiaría la protección de Claire a otro hombre. Porque no confía en él. 

Y se siente…mal. Roger desea probarse a sí mismo que puede hacerlo y desea ganarse su lugar pero también desea desesperadamente ganarse la bendición, la aceptación y el respeto de Jamie. Necesita que lo respete como hombre y como yerno, que lo considere parte de su familia. Creo que Roger no se había dado cuenta de cuánto necesitaba eso, de cuánto le importaba, hasta ahora que ha visto que Jamie tiraba la toalla con él y lo apartaba de forma definitiva, quitándolo de en medio. 

Francamente, Roger se ve al final tan arrepentido de las decisiones que ha tomado – sobre todo cuando ha escuchado a Morton confesar sus sentimientos y se ha dado cuenta de que realmente quería a esa chica y se equivocó en juzgarlo tan rápido – y de haberla liado, tan perdido y desanimado al ver que Jamie se ha rendido definitivamente con él…como un pequeño cachorro triste y perdido. Y jamás pensé que diría esto, pero dan ganas de achucharlo. Pero poco, no nos volvamos locos.

Puede que esto sea un punto de inflexión. Sigo pensando que Jamie debe darle más cuerda a Roger y ponerse en su lugar y Roger debe hacer lo propio. Quizá esta rendición de Jamie para con él hace que Roger realmente se esfuerce por encajar en ese siglo y no esté simplemente esperando al momento de irse mientras intenta vivir el día a día. Y puede que ese cambio lleve a Jamie a darle otra oportunidad y terminar aceptando a Roger. 

Vamos, que ya es hora de que estos dos solucionen su mierda tengan un acercamiento y empiecen a construir la relación que tendrán en el futuro. Porque ¡qué sufrimiento con el suegro y el yerno! En los libros, ese acercamiento sucede después de mucho tiempo a través de una tragedia que los une pero yo espero que en la serie aceleren acontecimientos y veamos un acercamiento antes de eso. 

Claire no se separa de la pequeña bebé y la lleva siempre en sus brazos. Jamie no hace más que mirarla, imaginando cómo fue con Brianna, cómo hubiese sido con Faith…y contemplando la posibilidad de quedarse con esa pequeña. De cómo sería ver a Claire así, con ella, estando a cada paso del camino junto a ella, algo que nunca pudo hacer. 

Claire, por su parte, en su mente también contempla la posibilidad. La acaricia…pero como se acarician los sueños cuando algo te dice que estás a punto de despertarte y quieres saborear hasta el último segundo de ese sueño. Sería maravilloso poder criarla en el Cerro, junto a Jamie, pero sabe que no puede. Debe buscarle un hogar. Y los Brown parecen una buena familia para ello. No parece que sean malos, no Alice o su madre o su cuñada. Ellas podrían cuidar de esa niña. 

Ya están enamorados de ella. Aún más cuando Claire cuenta la historia, obviando los detalles más escabrosos. Sienten tristeza por la difícil situación de la niña pero también sienten que no es casualidad que Claire haya llegado allí con ella. Quieren quedársela y darle un hogar. Sienten esa conexión con ella.

Claire ha sido testigo del cariño que le han cogido en tan poco tiempo y se plantea dejar a la niña con ellos. No parece importarles que sea de un color diferente, algo que habla por sí mismo en esos tiempos, y ha visto la forma en la que la tratan, tan gentil, justo como una madre la trataría. Así que dejarla ahí es una posibilidad muy real para ella. 

Sin embargo, hay algo que la distrae de sus planes con la pequeña. Alguien ha publicado en el periódico sus revolucionarios consejos médicos, los que escribió con el seudónimo de Dr. Rowlings y mientras que las demás mujeres parecen tomárselo a risa, esos consejos han calado en Alice Brown y no le importa que las demás se burlen de ella.

Aquí Claire debate consigo misma entre el orgullo y el terror. Está orgullosa de, al menos, haber llegado a una persona. Eso puede marcar la diferencia. Pero, a la vez, está aterrada. No se suponía que esos consejos salieran del Cerro, de su pequeña comunidad alejada donde no corrían peligro de expandirse y adelantar descubrimientos, adelantar el mismo tiempo. Ahora que sus conocimientos han llegado lejos, ¿qué pasará? ¿Tendrá alguna consecuencia? ¿Cambiará en algo la historia que conoce o solo será algo olvidado y enterrado por el tiempo mismo? Muchas preguntas aún sin respuesta…y creo que esas respuestas se van a tratar a lo largo de la temporada. Y el tema de la medicina, todo lo que estamos viendo ahora..seguro que más adelante en la temporada veremos el por qué. 

Si algo amamos de esta serie son Jamie y Claire. Cada escena de ellos, cada gesto, cada mirada, cada palabra es pura magia. Y este episodio no es la excepción. Jamie no puede dejar de mirar a Claire mientras carga al bebé. Su bonnie. Ve la forma en la que la arrulla, la protege, le hace cariños…y la ve haciéndoselos a Brianna, la ve en París haciéndoselos a Faith. Ve lo que fue y podría haber sido. Pero también ve lo que podría ser. 

¿Claire querría quedarse con esa niña? Tienen mucho en su plato pero, por ella, él lo haría. Le daría el mundo y si Claire quiere criar a esa niña y que forme parte de su familia, pasará. Además, criar a esa niña junto a ella, poder vivir esos momentos que les fueron negados…él daría lo que fuera por vivirlo con ella y por verla sonreír así como sonríe cuando mira a esa pequeña. 

Quiere preguntarle qué quiere hacer…pero los acontecimientos sobre la milicia se imponen. La decepción con Roger y el problema con los Brown pasan a primer plano y Jamie comparte todo lo que siente sobre ello con ella. Lo comparte todo absolutamente con ella. No hay nada que ella no sepa, nada que no le diga. Siempre me ha encantado el respeto y el valor que le dio desde el principio Jamie a Claire, esa confianza a pesar de que nadie más confiaba en ella. Pero él siempre lo hizo, siempre supo que podía hacerlo. Esa confianza no ha hecho más que crecer con los años a medida que su relación avanzaba. Y es precioso. 

Claire intenta hacerle ver a Jamie que todo el mundo comete errores y Roger no es la excepción. Pero para Jamie no es sólo un error, es una cobardía y una traición a los hombres que depositaron su confianza y sus vidas en él. Es mucho más que un error. Pero Roger no es el único que ha cometido un error…ella también. Entonces Claire le confiesa a Jamie sobre sus consejos médicos que ha encontrado en el periódico. Porque Claire tampoco guarda nada de Jamie. Porque todo lo que él siente por ella es recíproco y ella siempre supo que podía confiar en él, siempre lo hizo, aunque no se diera cuenta y lo comparten absolutamente todo. 

La reacción de Jamie ante sus noticias…ha puesto una sonrisa en mi cara. Él más o menos entiende lo importante y quizá grave que es que los métodos de Claire hayan llegado a la prensa y piensa investigar qué ha pasado pero no puede evitar ese tono y esa sonrisa un poco burlona, sobre la idea de Claire de escribir consejos médicos bajo el seudónimo del antiguo propietario de su botiquín medicinal. Es casi una sonrisa para sí mismo. Solo Claire haría algo así. Solo a ella se le ocurriría. Y la ama aún más por eso. Esa mujer siempre lo está metiendo en líos y problemas…y no lo haría de otra forma. 

Para investigar quién ha podido imprimir esos consejos, le piden ayuda a Fergus. Él es impresor y puede tener una ligera idea de quién ha sido el impresor y de ahí, tirar del hilo. En serio, fijaos en las caras de Fergus, vuelven a decir todo. ADORAMOS A FERGUS. Eso es todo. En este episodio ha sobresalido, de hecho, básicamente ha hecho lo que debería de haber hecho Roger. Y me encanta verlo junto a sus padres en una escena tan familiar. Definitivamente, adoro a la familia Fraser. 

Claire por fin consigue examinar a Keziah, uno de los hermanos Beardsley y consigue ver que para tratarlo a él y a su hermano necesita penicilina y su cirugía en el Cerro. No le queda más remedio que volver…esperando que para entonces haya podido crear penicilina. Ella no quiere irse…desea quedarse con Jamie y no volver a separarse de él pero está dividida entre lo que desea y su deber como doctora. Jamie tampoco quiere separarse de ella, la necesita demasiado…pero entiende. La entiende. Siempre ha entendido y respetado su vocación. 

Me encanta que Jamie sea así de adorable. Pero no me gusta nada que otra vez vuelvan a separarlos. Ya probaron eso en el episodio 2 y no funcionó. Faltó algo esencial durante todo el episodio porque no compartieron ni una escena. Siempre falta algo cuando ellos no están juntos. Francamente, ya es suficiente con las vicisitudes de la historia que ya los separa bastante…para que encima añadan más separaciones innecesarias en la serie. No necesitan esto y siempre diré que es un error garrafal porque algo se pierde y no se encuentra hasta que no están juntos. Y tienen que entender que hay cosas que funcionan en papel y no en la televisión y separar a Jamie y Claire más de lo necesario es una de esas cosas. 

Pero antes de que Claire se vaya hay un momento precioso y casi directamente sacado del libro: el baile de Jamie. Es un momento distendido, lleno de luz dentro de la oscuridad incipiente que va entrando en la temporada. Un momento de distensión dentro de una situación terriblemente tensa. Un momento sólo para disfrutar. Para brillar. Jamie en todo momento ha mirado a Claire mientras bailaba, se ha concentrado en ella, en sus ojos…era un baile para ella. Dedicado a ella. En su honor.

Nadie más en la habitación existía en ese momento, estaba bailando para ella. Por eso la coge, le da una vuelta y baila con ella…porque es un baile dedicado a su esposa, al amor de su vida. Nada ni nadie más en el mundo existe para él. Y Claire sonríe, aplaude, ríe y disfruta, solo disfruta ese momento y eso es lo que quería Jamie, verla sonreír y disfrutar, verla feliz. Es todo lo que siempre ha querido y siempre querrá. Es como un momento suspendido en el tiempo. 

El momento continúa tras el baile. Ellos se encuentran a solas, en medio del bosque, riéndose, un poco bebidos, con todos los problemas olvidados. Por esa noche, son solo una pareja casada disfrutando de su vida juntos. Y parece que esa diversión puede continuar de forma más íntima…pero no lo hace. Y es curioso. Desde luego, en el libro, no hubiesen dejado escapar una oportunidad así. En los libros su relación física es tan importante como la emocional. La serie siempre rebajó esas expectativas, incluso en las primeras temporadas, en parte porque hay que meter muchas cosas en tan poco tiempo y en parte porque no desean poner demasiadas. 

La season 4 tuvo una falta descarada de este tipo de momentos. Uno de los motivos por los que fue tan criticada. Esta temporada están mejorando…pero sigue faltando escenas de ese tipo comparándola con las primeras temporadas. Y en momentos muy obvios, como en esta ocasión o en su reencuentro en el episodio 3. Por supuesto, su relación ha avanzado y su conexión física también ha evolucionado. En los libros es también así. Y, aunque hay un cambio sustancial desde la temporada anterior y por los trailers que hemos visto, hay más escenas calientes a parte de la que vimos en el episodio 1, aún les falta ese puntito más  para que todo sea como debe ser. 

El momento y el avance hacia una escena pasional se corta debido a que Jamie por fin se decide a preguntarle a Claire si desea quedarse el bebé. Él ha podido ver lo que fue con Bree, lo que pudo ser con Faith y lo que podía ser ahora con esta bebé. Y quiere darle eso, quiere darle todo. Si ella quiere tener más hijos, él hará posible que los tenga. Le daría el mundo. Quiere dárselo. Siempre quiso poner el mundo a sus pies, desde que la conoció. Y ahora que puede darle esto…Claire solo tiene que pedirlo, solo decirlo…y lo tendrá. 

Claire está emocionada por lo que está dispuesto a hacer Jamie por ella. Se pondría en contra el mundo solo para hacerla feliz. La conmueve. Aún después de todos esos años, a Claire le conmueve la profundidad y la inmensidad del amor que Jamie siente por ella. El mismo amor que ella siente por él. El pensar en quedarse esa niña…se sentiría tan bien poder criarla con Jamie. Poder vivir juntos todo lo que no pudieron vivir con Faith ni con Brianna…pero sabe que no pueden ni deben hacerlo. 

Ahora mismo tienen mucho en su plato. Las primeras chispas de la guerra se están encendiendo y tienen una familia, unos inquilinos y un hogar que proteger. Si fuera en otras circunstancias…la cosa sería diferente. Pero ahora no pueden ponerse a cuidar a un bebé por muy bonito que pueda ser ese sueño. Así que es mejor que la niña se quede allí. 

Jamie lo piensa. Tenía ilusión por criar a esa niña, por vivir todo eso junto a Claire pero también era consciente de que no era el momento para ello, aunque se lo hubiese dado a Claire, una parte de él está aliviada de que ella no haya aceptado y dejar a la niña con los Brown parece una buena opción. Claire parece estar convencida de que le han cogido cariño pero, además, esa pequeña es la heredera de una casa que, si bien para su madre es el infierno, es lo suficientemente valiosa como para que un niño sea tratado con amabilidad y respeto debido a su propiedad sobre ella. Así que eso garantizaría que la niña estaría bien cuidada y sería bien tratada. 

Siguiendo con la escena, Claire le confiesa que le encanta la vida que tienen juntos y que no quiere cambiar absolutamente nada. Sí, hubiese sido maravilloso haber eliminado la separación de esos 20 años de infierno, hubiese sido perfecto haber vivido el nacimiento de Brianna, sus primeros pasos, su primera palabra…su primer todo junto a él; pero la vida que tienen ahora, con sus hijos a su lado, un hogar, inquilinos a los que cuidar, un nieto…es todo lo que hubiesen querido y más y merecen la pena, esos años de infierno merecieron la pena solo por eso. No cambiaría lo que tienen por nada, es perfecto tal cual está, no desea nada más. 

Ella…está simplemente agradecida por todos los momentos que tienen juntos, por cada uno de ellos. Están engañando al tiempo estando juntos. Están destinados. Y todos los momentos que han tenido, los buenos, los malos, los peores, todos y cada uno de ellos conforman una historia. Su historia. Y hablan de un amor incondicional que nada ni nadie, ni siquiera el tiempo o las peores circunstancias, puede romper. Y los momentos que tienen ahora, juntos a pesar de todo. Juntos para enfrentar lo que venga. 

Incluso en ese momento, con la amenaza de la guerra sobre sus cabezas, igual que siempre, sabiendo que pueden separarse en cada momento, todos esos momentos merecen la pena. Está agradecida de tenerlos, de haberlos vivido junto a él. Precisamente esos momentos que se viven en una situación desesperada como en la que están ellos son los más valiosos y se encuentra doblemente agradecida por ellos. Porque hay personas que nunca encuentran al amor de su vida, a su alma gemela y ella tiene la suerte de haberlo encontrado y estar viviendo con él, disfrutando de sus hijos y nietos juntos. Pase lo que pase, siempre estará agradecida por todo lo que ha vivido con Jamie, nadie les podrá arrebatar eso y él se siente exactamente de la misma forma que Claire. Está agradecido de tenerla y de todas las bendiciones que vinieron con ella. 

No puedo dejar de comentar la actitud y reacción de la pareja a la historia de Morton y Alice. Lo curioso es que Jamie, al igual que Roger, desprecia lo que Morton ha hecho y aún más cuando se entera de que ya está casado (solo que sabe cómo actuar y qué no hacer en esas situaciones) porque piensa en lo que siente por Claire y que él no sería capaz de hacerle algo así. Incluso aunque no sintiera nada por su esposa, jamás le haría algo así porque nunca rompería su juramento. 

Más tarde, cuando Morton vuelve del exilio impuesto por Jamie para que no lo mataran, la actitud de Jamie es reveladora. No piensa dejar que siga humillando a esa muchacha…pero cuando Morton confiesa lo que siente por Alice…Jamie lo entiende. Lo comprende porque siente exactamente lo mismo por Claire. Es su sol y sus estrellas. Su principio y su fin. Su guía…su corazón. Y uno no puede abandonar a su corazón, no puede dejarlo ir. Por eso deja que Morton se reúna con Alice ante una sorprendida Claire. 

Ella enseguida entiende lo que está pasando cuando ve a los otrora desdichados amantes volver a reunirse. Y, al igual que Jamie, también se siente identificada. Ella conoce ese amor. Es el mismo que siente por Jamie. Él mismo amor que él siente por ella. Ese amor loco, descontrolado, imparable, irrompible, ese amor para siempre. 

Y es entonces cuando entra Roger y Morton lo deja sin palabras con su discurso directamente a Jamie y a Roger. Ellos sienten por sus esposas lo que siente él. 6 jamás dejarían que los separaran, aunque tuvieran que matar para volver a ellas, aunque tuvieran que huir en medio de la noche, como proscritos. Ambos se quedan callados porque saben que tiene razón. No habría nada ni nadie que les impidiera estar junto a las mujeres que aman. Harían lo que fuera para volver a su lado, sin importar si morían en el intento o cuántos enemigos se ganaban. Es en ese momento cuando Roger se da cuenta de que ha metido la pata y prejuzgó demasiado rápido y duramente a Morton. Todos en realidad, porque todos pensaron que estaba jugando con Alice cuando en realidad la quería de verdad. 

Algo se cuece en este episodio que tendrá consecuencias en el futuro. No he podido evitar fijarme en la amenaza velada del hombre que hace el trato con Jamie (que se nota que es un desgraciado que intentaría forzar a Claire si no fuera la mujer de Jamie, tuviera su protección y, por extensión, la de La Corona, es asqueroso) y cómo él y el padre de Alice no pueden parar de mirarla con la malicia en sus caras, sobre todo el padre de Alice. Se nota que quisiera hacerle daño para dañar a Jamie. Él siente que Jamie lo ha humillado y ha pisoteado su honor y su orgullo.

No sólo lo ha obligado a soportar la presencia de Morton y ha frustrado su venganza, si no que encima ha tenido que bajar la cabeza y enrolar a todos los suyos que estuvieran en edad en la milicia de Jamie. Por si esto fuera poco, el padre de Alice sabe que Jamie ha ayudado a Morton a desaparecer y escapar, aunque no pueda reclamarle por ello. 

Todo eso hace que se sienta humillado, furioso y rabioso…hace que quiera despellejar vivo a Jamie…pero sabe que no puede. No a un hombre de La Corona. Mejor dicho, no a un hombre poderoso de La Corona y con tantos hombres dispuestos a defenderlo. Sería un suicidio. 

Pero necesita vengarse de él…y se ha dado cuenta de que ama a su esposa. Nada le destrozaría más que ver a Claire dañada…o muerta. Así que se deja llevar por todo ese rencor que siente, esa rabia, y no para de mirar a Claire mientras imagina en su cabeza lo que podría hacerle, lo mucho que sufriría Jamie con lo que él le hiciera. A la vez, un siniesto plan se va formando en su cabeza. 

Según su punto de vista, Morton deshonró a su hija, la persona que más quiere en el mundo, y Jamie es el culpable de que no haya podido vengarla. Así que, él quiere un ojo por ojo. Necesita un ojo por ojo. Para él, Jamie se lo merece. Por eso no puede dejar de pensar, de planear, de imaginar…y de disfrutar con ello. 

¿Cómo se sentiría Jamie si alguien le arrebatara la honra a su esposa, a la que ama más que a nada, y no pudiera vengarse del culpable? Jamie probaría de su propia medicina, se sentiría cómo se siente él ahora, igual de humillado, de frustrado, de perdido, de rabioso, tan lleno de odio…y sin poder hacer nada con ello. Ese plan suena tan bien, casi puede saborear la dulce victoria, la dulce venganza…si tan solo imaginarlo se siente así, no puede esperar a ver cómo se siente cuando sea real. Y no le va a faltar ayuda. Esa amenaza velada del hombre que ha pactado con Jamie…no es casualidad. 

Nada es casualidad. Está claro que a ese desgraciado le gustaría ir a por Claire y el padre de Alice tiene sus propios motivos para querer lo mismo. Creo que entre ellos se formará una siniestra alianza y que con todo esto están preparando lo que le sucederá a Claire. Las que habéis leído el libro ya sabéis a qué me refiero y las que no…bendita vuestra ignorancia. Conservadla el tiempo que podáis. 

Mientras tanto, en el Cerro, las cosas están tranquilas pero sucede algo que empaña toda esa tranquilidad. Brianna descubre una moneda en el moisés de Jemmy. Cuando pregunta por ello, la señora Bug le dice que un hombre irlandés se la dio mientras le hacía cariños al niño. Todos los instintos protectores de Brianna saltan: Bonnet es irlandés. Así que Brianna intenta saber si era él…pero la señora Bug no lo vio bien y no sabe decirle cómo era. Brianna se teme lo peor…en su interior, sabe que era él y que los ha encontrado. Que ha venido a por buscarlos. Y no sabe lo que hacer. Solo coge a Jemmy y lo abraza con todas sus fuerzas, tanto para protegerlo como para sentir que está bien y junto a ella, porque sabe que hará lo que sea necesario para protegerlo.

Por mi parte, la señora Bug y yo estamos destinadas a caernos mal. Confirmado. ¿Cómo se le ocurre dejar que un desconocido, al que no le puede ver la cara, le haga cariños al niño e incluso le de una moneda? Lección 1 de sentido común señora Bug: eso no se hace. Cómprese un cerebro, señora.

A lo largo del día, el miedo que Brianna siente al saber sobre esa moneda y la más que posible cercanía de Bonnet va desapareciendo hasta convertirse en un rumor en una parte lejana de su cerebro. Ella se relaja, puede que no fuera él y simplemente se esté dejando influenciar y sugestionar por el conocimiento de que está vivo. Tal vez simplemente era un viajero o un comerciante cualquiera. 

Ella mira a Jemmy y Germain jugar juntos y sonríe – por cierto, ¿están jugando con los bumm, los pequeños coches que Roger le hizo a Jemmy y a todos los pequeños del Cerro? -. Es tan perfecto. Entonces no puede dejar de pensar que no. No, no era él. Bonnet no habría dejado a Jemmy de nuevo. Se lo habría llevado con él, habría creado un problema, se habría hecho notar…pero nada de eso pasó. Jemmy está ahí, con ella, perfectamente bien. Y ese pequeño rumor de la parte lejana de su cerebro se hace más pequeño. 

En ese momento, ella escucha un ruido y, de repente, ese rumor ya no es un rumor, si no que es miedo, y lo abarca todo. No puede respirar del terror…¿y si sí era él cómo todos sus instintos le gritaban? No piensa huir, va a proteger a su hijo a cualquier precio. Si era él y está ahí, si ha estado todo el tiempo vigilando, esperando el momento oportuno…ella le hará frente y lo matará para que su hijo esté a salvo. Así, sale a ver con qué se encuentra, dejando la puerta abierta en el proceso. 

Mal Bree, mal. Lección 1 de todas las películas de miedo del mundo mundial: nunca dejes la puerta abierta ante un ruido raro. Cierra todas las puertas y ventanas, tapialas si hace falta, pero no las dejes abiertas. 

Tras comprobar que el ruido no parecía ser nada y toda su sugestión le está jugando una mala pasada – o de eso se intenta convencer -, entra de nuevo a la casa, un poco más tranquila, aunque aún con todos sus sentidos alerta. Hay algo en el aire que le eriza la piel. Algo no se siente bien. Algo le dice que ha sido Bonnet todo el tiempo y está muy cerca, casi puede sentirlo respirando en su nuca. 

Sus peores temores se confirman cuando no ve a Jemmy junto a Germain, donde lo dejó. Entonces todos sus sentidos se ponen aún más alerta para encontrar a su hijo, para no dejar que ese desgraciado se lo lleve. Necesita encontrarlo, necesita verlo, necesita abrazarlo y no dejarlo salir de su vista nunca más. Ella se culpa. Se distrajo un momento, solo ese momento…y el desgraciado se lo llevó. 

Por supuesto, ella no tiene culpa de nada pero en ese momento Brianna solo es capaz de ver que lo dejó fuera de su vista y le dio una oportunidad a ese desgraciado de atrapar a Jemmy, sin que ella pudiera luchar por protegerlo, para lo que lleva preparándose física y mentalmente desde que supo que Bonnet estaba vivo. Pero toda esa preparación, toda esa voluntad no ha servido para nada cuando siente que ella misma se lo ha servido en bandeja a ese mal nacido. 

Germain no le da respuestas a Bree y su ansiedad sube por momentos. En el fondo de su corazón empieza a sentir que esa búsqueda es inútil porque Bonnet se lo ha llevado y que por mucho que busque, no encontrará a su hijo. Está viviendo su peor pesadilla, esa que la mantiene despierta por las noches y no puede parar de imaginar y temer durante el día. Su búsqueda no da resultado, su terror está por las nubes y eso lo empeora todo. No puede pensar, no puede respirar, no puede ver nada más que rojo y negro. Rojo de rabia contra sí misma y contra Bonnet y negro de tristeza, de la desolación de haberlo perdido todo. 

Brianna está a punto de tener un ataque de pánico, de caerse al suelo y no poder levantarse más cuando Marsali toma el mando de la situación. Sin alterarse, le pregunta a su hijo sobre Jemmy y él le dice donde está. Afortunadamente, todo ha quedado en un susto y Brianna consigue volver a respirar y a pensar. Al final, no ha sido nada, solo un niño haciendo travesuras y escondiéndose. Pero para ella han sido los momentos más angustiantes de su vida. 

De verdad pensaba que Bonnet se lo había llevado y lo había perdido. Así se lo abraza, se aferra a él porque necesita tocarlo y reafirmar que efectivamente está allí y en silencio le jura que no volverá a pasar. Se jura a sí misma que no volverá a perderlo de vista y Bonnet no tendrá ni una oportunidad. Pero a veces no es tan sencillo como hacer una promesa. 

Marsali no es ninguna tonta. Ha visto la actitud aterrada de Bree, era más de lo que sentiría cualquier madre al no encontrar a su hijo. Ella, como madre, ha vivido situaciones así a menudo y, aunque sientes una ansiedad que te aprieta el corazón hasta que lo encuentras, no sientes ese terror paralizante, casi lacerante, ese temor que lo consume todo porque sabes que no puede estar muy lejos y que está en el Cerro, en casa, entre familia, seguro. Pero Brianna no se ha sentido así. Ha sentido todo lo contrario. Ha sentido que lo había perdido todo. 

Ella incluso ha escuchado lo que Brianna ha dicho entre susurros, “él se lo ha llevado”. Así que Marsali sabe que a Brianna le pasa algo, le tiene miedo, terror a algo o alguien y teme que se lleve a Jemmy y que le haga daño a él y a ella. Necesitan tener una charla seria entre hermanas. Marsali sabe que los secretos te dañan, te van destruyendo poco a poco, consumiéndote por dentro si no los dejas salir. Solo quiere que Brianna se desahogue, confíe en ella y así poder ayudarla. 

Pero Brianna es reticente, no tiene esa clase de relación con Marsali, no tiene esa clase de relación con nadie, y con quien sí la tiene…tiene demasiado miedo para hablar. Porque entonces todo se volverá real y habrá que enfrentar verdades incómodas como que su padre está buscando a Bonnet, descubrió que está vivo y no se lo dijo, como que ella no se lo ha dicho a Roger, como que ese desgraciado sigue presente en su vida, es un peligro y ella no ha superado lo que le hizo, a pesar de intentar convencerse de que sí. 

El miserable de Bonnet casi acaba con ella y con su familia una vez. Aún se acuerda de lo lejanos que estaban sus padres tras descubrir la verdad, del error que cometió su padre que casi le cuesta su relación con ella, de la indecisión de Roger de volver junto a ella tras enterarse de todo, del shock de saber que estaba embarazada…no piensa permitir que ese mal nacido vuelva a destrozar todo lo que ha conseguido. Todo lo que tiene. Porque su familia es lo único que tiene. Así que no dice nada…sin darse cuenta de que eso es mucho peor que decirlo. Sin darse cuenta de que eso la está destruyendo poco a poco. 

Marsali entiende un poco de todo lo que siente Brianna. Sabe que debe de ser algo muy grave para sentir ese miedo y no habérselo confesado a sus padres o a su marido. Y también sabe que no han sido especialmente cercanas. Para su madre y su padre, Marsali es una hija más y así lo asumió Brianna pero nunca habían estado realmente juntas de esa forma. 

Había tanto que hacer. Reencontrarse con su madre, construir una relación con su padre (algo que aún estoy esperando ver en la serie, por cierto), toda la situación con Roger, la relación entre él y Jamie…que realmente no ha habido tiempo para cultivar otras relaciones como la de Marsali y Brianna y, de repente, Brianna no puede contarle algo así a alguien con quien no tiene una relación. Pero Marsali quiere estar ahí para ella, quiere demostrarle que lo está y que puede confiar en ella y contarle todo, incluso si no desea contárselo a sus padres o a su marido. Así que se decide a contarle algo de su propia historia. 

Es una parte de su vida, uno de sus demonios más oscuros. Un demonio que no se había atrevido a hablar con nadie, ni siquiera con Fergus. Pero quiere compartirlo con ella porque confía en ella. Así, nos enteramos de que su padre le pegaba a menudo. En medio de sus maltratos, su ladre fue arrestado y Marsali rezó para que muriera y nunca jamás volviera y…sucedió. Desde entonces, Marsali se ha sentido culpable y ha estado convencida de que ella mató a su padre. 

Parándonos aquí un momento, por la forma en que Laoghaire – alias Laguarri – (y sí, hemos tenido que buscar el nombre para poder escribirlo correctamente), reaccionaba ante los acercamientos físicos y las caricias de Jamie en ese infame matrimonio que aún no le perdono a nuestro rey de los hombres, sabíamos que ninguno de sus dos maridos fueron buenas personas, pero Marsali nos ha confirmado lo peor: su padre era un miserable y cobarde maltratador. Está claro que si osaba pegarle a su hija, también le pegaba a su esposa. Esos hijos de perrilla son así. 

Y, de repente, Laguarri no lo es tanto a nuestros ojos. No os equivoquéis, no la perdonamos ni por un segundo por nada de lo que ha hecho y dicho contra nuestra pareja favorita pero es inevitable tenerle un poco de compasión a esa mujer que siempre fue y será una niña encaprichada de un príncipe azul que nunca existió más que en sus sueños y que ha pagado con lágrimas de sangre todos sus errores, a pesar de que sea incapaz de verlos.

Siguiendo con la escena, Brianna intenta tranquilizar a Marsali. Por supuesto que ella no mató a su padre pero Marsali siempre ha creído que sí y lo sigue creyendo. Quizá no físicamente, pero ella quería que muriera, quería que sufriera. Esos malos pensamientos…no quería tenerlos pero los tuvo y, mientras una parte de ella se siente mal por haberlos tenido la otra siente que ese desgraciado se lo merecía, aún quería que sufriera más, que su muerte fuera más lenta y ante su muerte solo siente alivio, alegría y paz. 

Marsali se ha arriesgado contando esto. Sabe que la opinión de Brianna hacia ella podría cambiar. Pero lo ha hecho para enseñarle a su hermana (porque así es como la ve) que puede confiar en ella porque la confianza es mutua. No contará nada si así lo desea y quiere que Brianna sepa que son humanas y que es normal tener ese tipo de sentimientos, es normal tener demonios y tener miedo de enfrentarte a ellos, es normal tener remordimientos…pero eso no la hace débil o menos valiente, al contrario. 

Sin embargo, Brianna aún se resiste a contar nada. No se siente preparada para hacerlo porque no puede enfrentarse aún a su propio demonio: Bonnet, su trauma y el peligro que él representa para toda su familia. No se siente preparada aún para que él se vuelva real más que para sí misma. El problema es que se le está acabando el tiempo y cuando se agote, no será agradable. 

Me encanta esta escena de principio a fin. Por varias razones. Una de ellas es la profundidad que le dan a Marsali. En los libros siempre ha sido un personaje que ha estado ahí pero que no se le ha dado más historia que su familia con Fergus y sus hijos. Nunca supimos su historia, o sus pensamientos una vez que conoció a Claire y vio el amor que ella y Jamie sienten el uno por el otro más allá de algún comentario aquí y allá. Pero es un personaje tan interesante que siempre se mereció más…y la serie se lo ha dado. 

Hemos conocido parte de su historia, de su pasado y eso le da una profundidad maravillosa al personaje. Al igual que mucho juego. Entre esta historia y la trama de Marsali junto a Claire en la clínica, están mejorando al libro en lo que se refiere al personaje, dándole mucho más desarrollo, profundidad y trama. Algo que siempre se ha merecido. 

En el mismo sentido, en los libros nunca la vimos construir realmente una relación con Claire o con Brianna siendo, como son, familia. En la serie han corregido esto, haciendo mucha más justicia a la familia Fraser. Se han dado cuenta que no solo Claire, Jamie, Roger y Brianna son familia, si no que Marsali y Fergus también lo son. Y, por tanto, hay que construir relaciones entre todos los personajes, no solo entre las dos parejas o los más pequeños, si no de todos ellos con los demás, abriendo el arco familiar hasta abarcarlos a todos, como debe ser. 

Por ello, hemos tenido esta pequeña escena entre Brianna y Marsali o entre Fergus y Roger, los niños pequeños jugando juntos y las escenas que vendrán entre Marsali y Claire que son oro. Y quiero que tomemos un momento para apreciar esto, que la serie esté tomándose el tiempo para darnos estos momentos familiares, para acordarse de que son familia. Para construir esta familia al completo porque esto es parte de la brillantez de la serie: los lazos que unen a los personajes a través de Jamie y Claire. Y quiero más, quiero mucho más. Así que espero que esto solo sea el principio. 

Por supuesto, no hay que abandonar ninguna relación familiar (ejem ejem la relación de Jamie y Bree ejem ejem) pero al César lo que es del César y me maravilla que el show esté siendo capaz de corregir a los libros en este aspecto y que sea capaz de abarcar a toda la familia Fraser y los lazos que unen a todos ellos. 

El episodio en sí es bastante parecido al anterior en cuanto a que trama principal no avanza demasiado a simple vista pero deteniéndose más en el aspecto emocional de los personajes y dejándonos bastantes más pistas a futuro. Hay una especie de nube negra que se va acercando cada vez más sobre nuestros personajes, a medida que los problemas crecen mientras que la trama se desarrolla. 

Se van creando enemigos mientras que se ganan la lealtad de otros. Posicionando todas las piezas en el tablero. Pero, aún así, el episodio ha sido capaz de romper esa atmósfera cada vez más oscura y peligrosa dándonos momentos de luz protagonizados por Jamie y Claire y su increíble amor y buen hacer en el baile. Un momento distendido solo para disfrutar y evadirse un momento de los peligros cada vez más cercanos y grandes que acechan en la esquina. 

Y hay muchas pistas de ese peligro. Pistas que son como semillas que visitaremos en el futuro cuando ya hayan florecido…y puedan tener sus propias y, me temo, horribles consecuencias. 

El episodio entretiene de principio a fin y es capaz de mostrarte todos las aristas de los personajes para que puedas entender sus decisiones y acciones, aunque no estés de acuerdo con ellas, a la vez que nos prepara para lo que viene. Y tiene momentos calcados del lindo que son PERFECTOS. 

Lo único que no me gusta en absoluto es el hecho de que han vuelto a separar a Jamie y Claire y está comprobado que eso no funciona en esta serie. Necesitan un equilibrio mucho más cuidado, trabajado y pensado, mucho mayor, que en el libro a la hora de separar a los protagonistas. Habrá ocasiones en las que no quedará más remedio que se separen, pero estas separaciones gratuitas no le vienen bien al show en ningún aspecto. 

Cuando Jamie y Claire están juntos hay una magia que no se consigue si no comparten escenas, os lo dije en las anteriores reviews y lo seguiré diciendo siempre. Cuando Jamie y Claire están juntos es simplemente mejor. Todo es mejor. Es Outlander en estado puro. Eso no significa que no construyan y desarrollen relaciones con otras personas, pero sí significa que no los separen sin ton ni son durante un episodio o durante casi la totalidad de uno (como creo que tiene pinta de suceder en el 5) porque hay algo que inevitablemente se pierde en esta serie cuando eso sucede. 

Y, tras la season 4, la serie no está para perder nada, si no para potenciar sus puntos fuertes y, queramos o no, el pilar de todos esos puntos es Jamie y Claire. Pero queda esperar y ver cómo se desarrolla el episodio 5. Lo mismo me tengo que comer todas mis palabras porque no es como pienso y hay más interacción entre Jamie y Claire de la que parece. En ese caso, lo haré encantada.

Y hasta aquí la crítica del 5×04 de Outlander. Nos leemos el lunes que viene con la review del 5×05 “Adoración perpetua”. ¿Y a vosotros qué os ha parecido el episodio? ¡No dudéis en comentármelo! 

Por Raquel.

Imágenes propiedad de Starz.

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