Bonding vs. Sex Education

Bonding y Sex Education son dos de las series más atrevidas de Netflix, no solo por tratar con naturalidad el tema del sexo, sino por elevarlo a ser su tema central. Mostrar el sexo en las series y películas como algo normal, que hace todo el mundo, está genial pero… ¿Saben ambas manejarlo igual de bien?

Tras haber visto las dos series (aunque admito que de Bonding tengo pendiente la segunda temporada), y habiendo reflexionado acerca de cómo tratan el tema, creo que hay ciertas diferencias que hacen que me decante más por una que por otra.

Partimos de la premisa de que son muy diferentes. Sin embargo, creo que Sex Education ha sabido encontrar la forma de acercarse al sexo de una manera menos forzada, con más sentido que Bonding. Me explico, en Sex Education todo tiene un porqué. El sexo y la sexualidad, por diferentes motivos, centran las preocupaciones de los personajes. Así, Otis no es capaz de masturbarse, Aimee no disfruta sus relaciones, Jonathan esconde su sexualidad, etc. La evolución de los personajes pasa por descubrirse y mejorar un determinado problema sexual.

En el caso de Bonding, parece tratar el sexo desde una posición más banal. Realmente, ninguno de los protagonistas parece estar tan condicionado por el sexo como para que suponga un factor determinante en su arco argumental. Por muy interesante que pueda ser explorar el mundo de las dominatrix y las filias extrañas que muestra la serie, no encuentro la misma profundidad que adquiere el sexo en Sex Education.

Algo parecido pasa con sus escenas. Asumimos que, en una serie sobre sexo, va a haber escenas incómodas, de esas que prefieres morir a ver junto a tu familia. Ahora bien, en el caso de Sex Education, estas escenas resultan más interesantes que en Bonding. En esta última, las escenas incómodas lo son de una manera bastante más innecesaria. No aporta nada a la trama que Pete orine sobre un hombre (por ejemplo). Me refiero a que Bonding parece buscar polémica, ser más transgresora. Por supuesto, esto va por gustos, pero a mí no me funciona igual de bien.

No será porque Sex Education no tiene escenas embarazosas (la segunda temporada empieza con cinco minutos de Otis masturbándose compulsivamente hasta que lo pilla su madre), pero saber aunar la comedia y el arco argumental de un personaje, añadiendo un subtexto más complejo es muy difícil, y lo consigue.

En definitiva, creo que a Bonding le falta la profundidad que tiene Sex Education. Me parece una serie interesante en lo formal, pero en lo que cuenta no le veo, de momento, nada especialmente reseñable. No digo que una serie tenga que tener una profundidad súper elaborada para ser buena, pero es cierto que tratar un tema como el sexo simplemente desde lo artificioso y lo kitsch… resulta algo insípido.

¿Qué opinas tú? Por supuesto esto es una opinión personal y no las tablas de la ley. ¡No dudes en dejarnos tu comentario!

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Luis Herrero

Proyecto de guionista y músico. Friki de prácticamente todo, cada vez que acabo una serie mi vida es un vacío hasta que empiezo otra. Recomiéndame una buena serie y te querré siempre.

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Bonding vs. Sex Education

de Luis Herrero Tiempo de lectura: 2 min