Arrow 8×01: Starling City

¡Bienvenidos un año más a Arrow! Con «Starling City» empezaba el principio del fin. El fin de un viaje en el que hemos acompañado a Oliver Queen en sus altos y bajos. La forma de empezar este fin ha sido una oda a una de las mejores temporadas del show: la season uno. Aunque a veces se hiciera un poco lento el episodio, nos han dado grandes momentos llenos de nostalgia, aunque eso no significa que nos conformemos tan rápido. ¡Queremos más! ¡Vamos a comentarlo todo!

AVISO SPOILERS NO SIGAS LEYENDO SI NO HAS VISTO EL 8×01 Y RECORDAD QUE PODRÉIS DISFRUTAR DE ESTE EPISODIO EL 24 DE OCTUBRE A LAS 22:50 EN SYFY

Las continuas referencias al piloto son uno de los puntos más fuertes del episodio. Esto nos ha permitido ver a antiguos personajes en facetas totalmente distintas a lo que nos tenían acostumbrados. Chase es el Green Arrow de esa tierra extraña a la que Monitor lleva a Oliver, Tommy, tal y como querían muchos fans, en un regalo para ellos, es el Dark Archer y Laurel, en otro regalo para sus fans, es la líder junto a Chase del Team Arrow. Pero lo que va a marcar realmente todo el episodio es la muerte por sobredosis de Thea, es el origen de la maldad de Tommy, como una venganza por todo lo que considera que llevó a su hermana a la muerte, cuando en realidad fue ella misma quien lo hizo.

Como comentaba, es el ansia de venganza por lo que le sucede a Thea lo que mueve a Tommy hasta el punto de convertirlo en un asesino. Tommy ha llevado en todo momento una máscara delante de Oliver tanto metafórica como literalmente. Ante Oliver se mostraba cómo su antiguo amigo, cuando en realidad sospechaba que Oliver no era el náufrago inocente que aparentaba. 

Es cuando Oliver debe enfrentar el golpe de ver a su mejor amigo convertido en un asesino (como el mismo Tommy veía a Oliver justo antes de morir) cuando la fachada se ha caído por su propio peso. Oliver casi no podía creer lo que estaba viendo…y le dolía ver a Tommy así, tan consumido por la venganza que era una caricatura de sí mismo. Eso es lo que puede hacer la venganza con una persona, Oliver lo sabe bien, lo ha vivido en sus propias carnes. 

En el enfrentamiento final entre ambos, Oliver sabe que sólo hay una forma de hacer que Tommy reaccione y es siendo sincero con él en la medida de lo posible. Así, Oliver se decide a confesarle que conoce perfectamente lo que Tommy siente, esas ganas de quemar el mundo hasta los cimientos porque nada ni nadie merece salvarse. Han sido demasiadas pérdidas, demasiado dolor…y lo entiende. 

Por eso, en cada muerte Oliver tuvo que tomar su propia decisión, si seguir el camino de la oscuridad o de la luz…y siempre elegía la luz, gracias a Felicity y Diggle, que le enseñaron a recorrer el camino. Cada muerte no le llevaba más cerca de la oscuridad si no de la luz, de la vida…de honrar a los que se fueron. Hoy, Oliver es un hombre mucho más luminoso que cuando empezó su cruzada y solo quiere lo mismo para Tommy. 

Tommy reflexiona sobre todo esto…y se da cuenta de que Oliver tiene razón, así que para todo el plan. Aquí, Tommy nos muestra que formó ese plan no por verdadera maldad (si la tuviera nunca habría cambiado de opinión) si no por verdadero dolor y desesperación. Tommy es un reflejo de lo que Oliver podía haber sido si hubiese elegido el camino de la oscuridad cuando sufría el dolor de perder a un ser querido. 

Siguiendo con la estela de referencias al piloto, hay escenas exactamente iguales a él que nos llenan de nostalgia. Por ejemplo, la escena en Lian Yu con la que abre el episodio o la escena en la que aparece Tommy bajando por las escaleras (tal y como apareció Thea en el piloto), así como el momento de enfrentamiento entre Oliver y Malcolm, un reflejo del enfrentamiento entre Oliver y Moira del piloto. La nostalgia está a la orden del día.

En sintonía con los recuerdos del pasado, la ausencia de Felicity se ha notado muchísimo a lo largo del episodio, como un recordatorio sordo de que todo era distinto, sin vida…vacío. Tal y como nos avisó Stephen, el show que conocimos acabó en el 7×22. Sin embargo, Felicity ha estado presente sin estarlo, como muestra las distintas referencias a ella a lo largo del episodio y, sobre todo, el momento en el que hemos revivido su primer encuentro con Oliver.

Todo era igual, la ropa, las gafas, el cubículo, la entrada de Oliver…sólo que no lo era. Nunca se me olvidará esa cara de anhelo, de desesperación, de amor, de palabras no dichas que tenía Oliver al entrar en ese cubículo y ver a alguien tan parecido a Felicity; al igual que esa media sonrisa entre felicidad, melancolía y tristeza al pensar que iba a revivir el momento que cambió su vida para siempre. Es algo que va a permanecer en mi retina por siempre.

La cara de Oliver cae un poco debido a la decepción cuando se da cuenta de que no es Felicity y de que los detalles están mal, ese lápiz debería ser rojo, es rojo en su realidad y es un detalle que jamás olvidará porque con esa chica balbuceante en ese cubículo, chupando un lápiz rojo es cuando empezó realmente su vida; es cuando Oliver empezó a vivir de nuevo, es cuando todo tuvo sentido, aún si no siquiera saberlo entonces. Oliver no puede evitar quejarse ante el hecho de que sea todo tan parecido pero a la vez todo sea distinto.

Pero entonces pregunta por ella y averigua que ella tiene su propia empresa y vuelve a sonreír, esta vez con orgullo. Él siempre supo que Felicity llegaría lejos, que haría cosas grandes, fuera en la tierra que fuera y no puede estar más orgulloso de ella, ella es la que importa y si en esta realidad es feliz, a pesar de que ambos no se conocieran, no importa nada más, él puede vivir con el dolor de no verla.

Ha sido precioso ver a Oliver llorar mientras abrazaba a su madre y le pide perdón. Hay tantas cosas que desea decirle, tantas cosas por las que desea implorar su perdón…que simplemente las palabras no pueden salir de su boca. Oliver ha tenido varias ocasiones para volver a ver a Moira y resolver sus asuntos pendientes pero…es que simplemente no puede resolverlos, es su madre y jamás se cansará de implorarle su perdón y de desear que estuviera a su lado. Por eso, Oliver le pide perdón por tantas cosas en ese momento…perdón por fallarte, perdón por no poder protegerte, perdón por no poder salvarte, perdón por todos los errores que he cometido, perdón por no elegirte. Oliver le suplica su perdón y en ese abrazo tan sincero de Moira, a pesar de saber que es una ilusión, Oliver se siente reconfortado y perdonado. Perdonado por los pecados que cometió y por los que va a cometer. Se siente seguro y siente que a Moira no le importa nada más que el hecho de que él está ahí, a su lado. Es precioso.

Por si esta escena no nos hacía llorar lo suficiente, vemos a Oliver sacar y quedarse mirando la foto de Felicity y William. Su familia. Ese gesto es una forma de recordarse por qué está haciendo todo esto, por quiénes está luchando y, a la vez, está comprobando que sus caras no se le han olvidado, que son tal y como los tiene grabados y memorizados a fuego en su mente y en su corazón. Hay algo tristemente heróico cuando te sacrificas y lo haces todo por otras personas, por las personas a las que amas. Tus necesidades y sentimientos no importan, sólo importa el bienestar de las personas por las que te sacrificas. Eso es lo que sucede con Oliver. No importa que tenga que volver a ver a personas de su pasado que ya están muertas, no importa que tenga que volver a despedirse de ellos y sentir el dolor de su pérdida una vez más, no importa que tenga que sufrir el horrible dolor de nuevas pérdidas y que su corazón se rompa en mil pedazos…no importa nada, él, su propio bienestar no importa en absoluto. Sólo importa el bienestar de su familia, sólo importa las personas por las que está luchando y por las que está viviendo ese infierno. Él puede sobrevivir de nuevo a un infierno, no sería la primera vez, pero no va a permitir que le suceda nada a su familia ni que ellos sufran.

Uno de los aspectos que más nos ha recordado al piloto ha sido la presentación de John y Oliver. Oliver solo ha sonreído cuando lo ha visto, son tantas cosas vividas, tanto lo que ha pasado entre ambos…aunque Diggle no lo sepa, para Oliver es su familia, por eso no se resiste en absoluto a que sea su guardaespaldas. 

Sin embargo, Diggle nos tenía preparada una sorpresa: era nuestro Diggle. Como siempre, Felicity ha velado por el amor de su vida y ha averiguado dónde podía estar, mandando a Diggle para ayudarlo. Oliver no desea su ayuda porque no quiere que le pase nada. Sabe por Monitor que no le queda mucho tiempo y él puede soportar que le suceda lo que sea pero no podría soportar que algo le pase a Felicity o a Diggle, no, no puede ni pensarlo, así que desea que Diggle vuelva con su familia y la disfrute…la disfrute tanto como el propio Oliver no puede disfrutar la suya. 

Pero la familia no funciona así. Los hermanos, como dice Diggle, no tienen que pedir ayudar, un hermano siempre va en ayuda de otro, no importa qué. Y yo aquí ya me lanzo a llorar a lágrima viva, mis pequeños y maravillosos bebés. Mi BROTP. Son y siempre serán familia. 

Pero Oliver no es nada si no es obstinado y en la siguiente conversación con Diggle confiesa un poco de todo lo que lleva dentro. Tiene tanto miedo…todo lo que ha vivido le ha enseñado que sus seres queridos o mueren o se quedan solos, se siente responsable por ellos…pero él no es responsable de nada. 

Nuestro Oliver, como siempre, se echa un peso encima que no le corresponde pero es que si no, no sería él. Oliver no puede evitar preguntarse…¿qué sucede si se queda en esa tierra el tiempo que le queda? Los que murieron en la suya están vivos…podría estar con ellos y vivir entre la vida y la muerte, en el medio, tal y como se siente ahora mismo, ni realmente vivo ni tampoco realmente muerto, solo…esperando que llegue su amargo final. Oliver se ha rendido. Y duele como el infierno verlo así. 

Es Diggle quién le hace ver que esa tierra tiene su propio dolor en ella. Tommy está vivo, sí, pero se ha convertido en un asesino. Su madre no le conoce realmente, su padre no está…Oliver debe luchar por vivir, no dejarse morir. 

Esa conversación enlaza perfectamente con la última conversación que ambos tienen. Diggle está dispuesto a luchar para que Oliver sobreviva, no importa lo que cueste y le deja bien claro a Oliver que no está solo y no tiene por qué enfrentarse a todo esto solo, no tiene por qué dejarse morir ni luchar a contracorriente a solas. Oliver le contesta algo que muestra su madurez como personaje: ya nunca está solo. Tiene razón, él empezó su historia, su misión, en solitario y sin dejar que nadie luchara a su lado, aún cuando lo hacían cada noche…poco a poco se fue abriendo a ellos, fue dejándoles entrar hasta que llegó un momento en que se convirtieron en su familia, en personas imprescindibles para él por las que daría su vida y lo sacrificaría todo…y, de repente, sin esperarlo, sin quererlo…ya no estaba solo. 

Cuando ha llegado la hora de irse, Oliver se ha tenido que volver a enfrentar a una despedida de sus seres queridos y con cada uno de ellos ha podido cerrar un capítulo que necesitaba ser cerrado. Si al principio Oliver sólo pudo pedirle perdón a Moira, ahora le abraza fuerte, lo más fuerte que puede, queriendo que su olor se quede en su piel, con él y que nunca deje de sentir los brazos de su madre alrededor de él…pero debe apartarse aunque Moira siempre lo acompañará, esté donde esté. Pero antes de irse, con la voz rota por el dolor y las palabras no dichas, le dice que la quiere. Es una confesión que el Oliver que volvió de Lian Yu jamás se habría atrevido a hacer pero que este Oliver, tras años de aprendizaje, no tiene duda en hacer.

Tras esta despedida llega la de Tommy, un Tommy derrotado después de haberse dado cuenta de en quién se había convertido…un Tommy que por fin se ha quitado la máscara y demuestra cómo se siente: roto de dolor. En esta charla descubrimos que, en apariencia, culpaba a Oliver y a la ciudad por lo que le había sucedido a Thea pero que en realidad se culpaba a sí mismo y es Oliver quién tiene la madurez de decirle que cada uno debe hacerse cargo de sus propios errores sin culpabilizar a los demás. Hablando de crecimiento de carácter, el hombre que se echaba la culpa de todos a sus hombros ha aprendido a no hacerlo.

La despedida de Oliver y Chase es especial, Chase es lo que pudo haber sido si sus ansias de venganza contra Oliver no hubiesen dominado su vida…pero nunca fue.

En cuanto a Laurel, Oliver le dice lo que siempre quiso decirle en vida, que la ciudad tenía suerte de contar con ella como su protectora. En su tierra, Oliver nunca quiso que Laurel se arriesgara y rechazó muchas veces su ayuda como Black Canary, se culpó de su muerte. Pero ahora, Oliver es capaz de ver que Laurel tomó una decisión por sí misma; la decisión que la hacía feliz y la ciudad tiene suerte de ello.

Todas estas despedidas hablan de un crecimiento importante del personaje de Oliver y de su madurez, pero no todo podía ser un lecho de rosas y cuando esa tierra desaparece ante sus ojos, Oliver tiene que volver a ver cómo las vidas de Moira y Tommy se le escapan de entre los dedos…y eso lo acompañará siempre pero, al menos, tendrá la certeza de que se han ido en paz con él.

En cuanto a la historia del futuro, hay que reconocer que es la más floja de las que hemos visto en el episodio. Mia debe acostumbrarse a trabajar en equipo y a mantener un ojo en su hermano y está luchando con ambas cosas. 

Ella no está acostumbrada a nada más que cuidarse a sí misma pero ahora está William y le prometió a su madre que nada le pasaría, no quiere fallarle ni a ella ni a su hermano…se siente responsable de él y, a la vez, siente que no sabe cómo protegerlo y eso la está matando, ella se siente impotente. A la misma vez que siente esto, Mia está acostumbrada a trabajar sola y a su manera, al igual que su padre cuando empezó con su misión, no le gustan los métodos del equipo ni seguir unas directrices específicas…ella debe aprender que ya no está sola y que, a veces, todos necesitamos ayuda. A la vez, Zoey también debe aprender que ahora que trabajan juntos no se trata sólo de hacer las cosas a la manera de uno o de otro, si no de combinar sus fuerzas y hacerlo todos de otra forma.

Como puntos más destacados de Star City 2040 está el “traspaso” el carcaj de Oliver a Mia por parte de William, con ello, también se pasa de una generación a otra el legado de Oliver: Green Arrow y quién es el encargado de pasarle el manto a Mia no es otro que William, su hermano, su familia…es perfecto y emotivo hasta las lágrimas.

Además, como punto de intriga, hemos visto en el futuro a un Deastroke muy fuerte, como en los mejores tiempos de Slade y es bastante llamativo…al igual que lo es que haya tenido la oportunidad de matar a Mia (en una escena paralela a la que vivió Felicity con Slade) y no la haya matado. Puntos bastante interesantes a desarrollar para un futuro spin off.

En otro orden de cosas, a veces me sorprendo con la capacidad de shade que tienen los guionistas de este show. Le han hecho decir a Laurel, con un gesto casi de desprecio, que no tiene una relación romántica con Green Arrow, al igual que han hecho que sea Chase como Green Arrow y no Oliver el que le diga a Laurel por un apodo muy conocido de los cómics “pretty bird”.

En otro orden de cosas, esta otra tierra nos muestra a Dinah y René como villanos y mi reacción ha sido tal que así

Creo que en esta tierra ambos muestran su verdadera cara.  

En cuanto a los stunts, la verdad que han sido abundantes y de bastante calidad, tal y como sucedió en el piloto. Destacan todas las peleas de Oliver y, por supuesto, la de nuestra nueva Green Arrow AKA Mia Smoak Queen.

Como conclusión del episodio, esta temporada no es una temporada al uso, esto significa que en los episodios no podemos buscar una historia de fondo que lo conecte todo hasta llegar a un apoteósico final; todos sabemos que las historias del episodio sólo nos conducen al crossover y a la tan anunciada Crisis. 

Así que, en esta temporada cada episodio es una historia, un pequeño gran homenaje a cada temporada de la serie mientras nos conducen inexorablemente al crossover. Así es como hay que pensar en cada episodio. No vamos a encontrar grandes historias hiladas, sino un capítulo autoconclusivo que nos lleve a recordar tiempos pasados, cuyo único hilo conductor es el futuro crossover. Así ha sido y se ha sentido este episodio.

Dicho esto, el episodio ha sido entretenido, lleno de nostalgia pero…nada más. No ha habido grandes sorpresas, no ha habido algo que nos hiciera saltar de nuestras sillas. Es tan bonito volver a vivir ciertos momentos, poder sentir una reconexión con ciertos personajes, incluso en un papel muy esperado por los fans (por ejemplo, Tommy), es bonito, es emotivo, es precioso…pero es fugaz. Es como una estrella fugaz en un cielo sin estrellas. Es tan brillante que deslumbra pero después sólo se apaga sin más.

El episodio ha estado lleno de esos momentos como estrellas fugaces. Momentos que brillaban por sí mismos pero que sólo lo hacían durante un momento mientras que el resto del episodio se sentía monótono y casi sin sorpresas. Ha sido como ver un cielo con pocas estrellas, ves su brillo, puedes ver están ahí…pero su brillo es tenue y efímero y se pierde en la inmensidad del firmamento; por un momento lo puedes casi tocar con los dedos y sentir en tu piel pero…desaparece y se pierde. Así me he sentido al ver este episodio. Un episodio regado con grandes y buenos momentos que compensan bastante el resto del metraje monótono pero Arrow puede dar más y los fans necesitamos más. Necesitamos todo lo que el show nos pueda dar porque será lo último que nos dé.

Y hasta aquí la crítica del 8×01 de Arrow. ¿A vosotros qué os ha parecido el capítulo? ¡No dudéis en comentármelo! Nos leemos la semana que viene con el 8×02 “Welcome to Hong Kong” y recordad que podéis disfrutar de este episodio el 24 de octubre a las 22:50 en SYFY

Por Raquel

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