Aquí No Hay Quién Viva: no es oro todo lo que reluce

Ha llegado el momento de abrir un melón al que llevamos un buen tiempo con muchas ganas de hincarle el diente. No todo es oro en esta vida ¿Con ello podría ganarme el odio de media España? Sí, pero a esta vida hemos venido a dos cosas: comunicarnos con memes de Belén Esteban y decir verdades aunque duelan.

Amigas, Aquí No Hay Quién Viva: no es oro todo lo que reluce.

Hoy vengo a hablar sobre una de las ficciones más queridas de nuestro país.

Hombre ya.


Correcto. La serie de Antena 3 nunca pasa de moda, y siempre es un buen momento para ver una y otra vez cualquiera de sus capítulos. De hecho, yo es rara la tarde que no me pongo uno de ellos porque mi spirit animal es Paloma Cuesta. Punto.

¿Pero alguna vez hemos sido verdaderamente conscientes de que algunas de sus tramas huelen de lejos a señor mayor que fuma puros y te mira de manera altiva por tener menos de 120 años? Que sí, que sí, que sé que estamos entrando en un terreno peligroso dado el especial cariño que le tenemos.

A la serie, no a los señores.

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Empecemos porque no hay tiempo que perder. Vaya a ser que nos confinen y tengamos que comprar papel higiénico al peso como allá por marzo.

Para comentar una de sus tramas tenemos que remontarnos prácticamente a la recta final de la serie, justo cuando Mamen e Higinio se mudan al edificio, y con ellos, entre otros, su hermana Raquel.

Raquel se presentaba como una mujer trans ante sus vecinos y esto fue usado como objeto de burla durante todas sus apariciones.

Vale, tenemos que comprender que estamos tratando con una serie de principios de los 2000. Pero, ¿eso le exime de cruzar la línea en ciertos momentos? Yo digo no.

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En Aquí No Hay Quién Viva pudieron hacer las cosas bien al introducir un personaje transexual en su edificio. No obstante, ni de lejos trataron tal tema como verdaderamente se merecía, incluso siendo una comedia.

Raquel no solo era un personaje que no hacía gracia por sí solo, sino que se valía de las burlas y las bromas de sus vecinos. ¿Su objetivo? Hacer reír al espectador.

A lo largo de los capítulos era frecuente ver como la llamaban por su deadname, e incluso tuvo un intento de relación con Emilio. Durante la cuál era común juzgar duramente la sexualidad del portero por estar saliendo con una chica transexual.

De muy mal gusto todo, la verdad.

A todo esto tenemos que sumarle las clásicas «gracias» en la que se preguntan si meará de pie o sentada, una escena en la que aparece afeitándose para tratar de recalcar (fallidamente) que es un hombre, achacarle algún cambio de humor a las hormonas… Y así un sinfín de bestialidades con las que se pretendía hacer reír en casa. Raquel deserves better. Punto y quién tenga pena que rabie.

Otro de los momentos que tampoco hemos querido pasar por alto y que años después nos atormenta y nos perturba (el tributo a la tita Espe que no falte) es el constante slut-shamming hacia Natalia Cuesta.

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Desde el primero de los capítulos a Natalia se le critica por su fama de «depredadora sexual» a pesar de su corta edad. En uno de los capítulos incluso se le llega a otorgar el calificativo de «puta», entre otras muchas perlas a lo largo de la serie.

Mientras tanto, los personajes masculinos, como Roberto, quien no le quitó ojo (por decirlo de alguna manera) a Lucía, Belén, Ana, una conductora de autobuses, una celebrity… Y una larga lista que parece no tener fin.

Volvemos al clásico concepto de si ella lo hace es una golfa, y si él tiene esa conducta es todo un campeón digno de admirar. Vomito hasta por los agujeros de la nariz, que lo sepas.

¿Pero alguna vez hemos sido verdaderamente conscientes de que algunas de sus tramas huelen de lejos a señor mayor que fuma puros y te mira de manera altiva por tener menos de 120 años?

En Aquí No Hay Quién Viva también hubo lugar para la bifobia, y ojo, de la mano de Mauri, el personaje homosexual de la serie.

Por cierto, cuando tienes cierta edad y analizas los comportamientos de este te das cuenta de que es un tipo de persona con la que no te gustaría coincidir en la misma línea espacio-tiempo debido a sus comportamientos caprichosos, altivos y tóxicos.

Mauri y Fernando se piden matrimonio

Durante muchas escenas pudimos ver como Mauri no podía soportar la idea de que Fernando, su pareja, pudiese ser bisexual.

Se llegan a pronunciar frases tales como «O está con su mujer o conmigo. No puede estar hecho un lío. O gay o hetero» o «Estás en una acera o en otra. En medio te atropellan». De hecho, era muy común montar una comitiva para poner a prueba al chico para comprobar si, además, le gustaran las mujeres ya que no toleraba la posibilidad de que su novio fuese bisexual bajo ningún concepto.

La constante competencia en el grupo de las chicas también era preocupante a un nivel que llegas a preguntarte si verdaderamente eran amigas o no.

Los chicos del videoclub mostraban tener una amistad sana (dentro de lo sano que puede ser una amistad en una comedia de Antena 3) mientras que entre las chicas eran frecuentes las envidias, las peleas por chicos, desplantes, celos, los sabotajes laborales… Porque es bien sabido que dos mujeres siempre tienen que estar enfrentadas en todos los ámbitos de la vida.

Pausa para suspirar fuerte y marcarte un roll eyes de manual.

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Sin duda alguna Aquí No Hay Quién Viva es una serie que marcó un antes y un después en nuestro país.

Es una ficción a la que muchísima gente guarda un especial cariño. Pero no hay que olvidar, bajo ningún concepto, que hubieron muchas cosas que estaban mal y en su día las dejamos pasar por alto.

Que hoy estemos dedicándole un artículo a resaltar estos momentos es seña de que a día de hoy se han sabido reconocer todas esas cosas que en su día pasaron desapercibidas para todos.

En la actualidad estamos más informados. En pleno proceso de deconstrucción y en una constante evolución personal que nos hace estar más sensibilizados con temas que hace casi veinte años no éramos capaces de analizar con exactitud.

¿Debemos hacer como si nada de esto hubiese estado presente en una de nuestras series preferidas? Pues tampoco es plan. A veces es mejor analizar con detenimiento los errores del pasado para poder aprender de ellos en un futuro.

Si queréis segui analizando algunas cosas que pasan en nuestras series podeís leer sobre la responsabilidad de la industria, y nuestra opinion de ella, aquí. También podéis leer sobre como Ross de Friends ha envejecido mal.

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Fran Luna

Cago, odio y me spoileo a partes iguales. Mi animal espiritual es Belén López Vázquez (3°B) y todo lo que sé sobre el amor lo aprendí gracias a Pasión de Gavilanes. Yo por mis series MA-TO.

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Aquí No Hay Quién Viva: no es oro todo lo que reluce

de Fran Luna Tiempo de lectura: 5 min
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